Este documento discute que los ídolos no tienen poder y que la adoración de ídolos e imágenes es prohibida por Dios. Explica que los ídolos son abominación para Dios y que la fe verdadera proviene de oír la Palabra de Dios, no de ver imágenes. También advierte que detrás de la idolatría está Satanás engañando a las personas para que adoren imágenes y preparando el camino para la venida del anticristo. La única forma de agradar a Dios es adorándolo solo a Él