El documento argumenta que los judíos, una vez considerados el pueblo escogido de Dios, han caído en desgracia y son equiparados a Satanás, describiéndolos como 'hijos del diablo'. Se les acusa de dar muerte a Jesucristo y se sostiene que su misión actual es la perdición de las almas, aseverando que tanto ellos como Satanás fueron benditos y luego malditos. Se citan diversas escrituras para reforzar esta visión dualista de los judíos y el demonio.