Los fuegos artificiales se originaron en China hace 2000 años. Son peligrosos para los niños porque pueden causar quemaduras, problemas de audición y respiratorios, y liberan toxinas al medio ambiente. Algunos padres consideran que ciertos fuegos artificiales son divertidos pero otros son demasiado peligrosos para los niños. El documento también define pirotecnia y explica qué es la pólvora.