El proceso de acción de tutela implica que los ciudadanos pueden presentar una solicitud ante cualquier juez para proteger sus derechos fundamentales. El juez debe fallar en el plazo de 10 días después de recibir la solicitud y notificar su fallo a las partes involucradas. Si el fallo es impugnado, el juez debe remitir el expediente al superior correspondiente para que decida la impugnación en el plazo de 3 días.