LURRALDEA
libro 1
LURRALDEA
libro 1
Daniel Fernández Ahumada
Imagen de tapa: “Naturaleza muerta resucitando”, Remedios Varo
Buenos Aires, agosto de 2015.-
A la larga historia de quienes promueven el sufrimiento humano por su absurdo y eficaz modo
de inspirarnos.
A Marija Gimbutas y Casilda Rodrigañez Bustos, tarde o temprano ‘Benefactoras de la
humanidad’.
ÍNDICE
Capítulo I, La ráfaga jerárquica
Capítulo II, Camino del agua regia
Capítulo III, Convulsiones del Este
Capítulo IV, Casa de plumas
Apéndice I
Apéndice II
Capítulo I
-La ráfaga jerárquica-
Día 1
Murió Carlomagno. De inmediato las redes informativas se dispusieron a trabajar sin descanso
hacia todo confín. No se trataba de un día cualquiera, aunque se lo esperaba. La naturaleza
hace e impone sus propias notorias cuentas. Soy el paleobiólogo James Mollars, así es. El vuelo
de British llegó tarde como es ya costumbre aunque para viajar no teníamos alternativa. Le
presento a mi hijo John Best, es muy perspicaz, un calco de la madre, claro. Sí, me acompañará
en el campamento y como ya tiene cierta experiencia aprovecha sus vacaciones escolares y
ayuda a su padre, ya era hora, voluntariamente, ¿no le parece que así sea? Al menos el
ordenador tendrá un aspecto más vital con tierra en sus rincones y bacterias que lo corroan
algo más rápidamente que en su cuarto de niño soltero, lo cual habla muy bien de las bacterias
de estos sitios. Sí, estamos estudiando trasvasamiento y operatoria mecánica de los
organismos vivos de nivel bacterial y no queda más opción que hacerlo por fuera de las
ciudades que ya semejan organismos muertos extremadamente confusos. En efecto, así es,
estoy locuaz porque es momento de estarlo ya que con mis objetos de trabajo transcurren
largos períodos de absoluto silencio comunicativo aunque vivaz como el saltar de las abejas al
sol ante las paredes de sus cárceles de melaza. Sí, John Best habla lo preciso, no molestará, por
el contrario sabe ocupar su puesto en cierta soledad creativa.
Por mi parte uno o dos gigantes placeres en conocerlo doctor Mollars, dicen que soy el
arqueólogo Roberto Ortiz, ah, John Best muy bien, muy bello nombre, no se me hubiese
ocurrido, su hijo seguramente, son muy similares, lo será a su vez en la tarea sin dudas,
conociéndole por las corrillerías que lo anticipan todo aunque las más digan infundamentos.
Aquí está mi hija Amparo, saluda hijita que nada te ocurrirá nada por fuera de lo habitual, son
personas muy educadas aplicadas y estaremos trabajando intensamente juntos durante estos
tres meses con lo cual es conveniente no perder de vista que tendremos tiempo para
estrujones de mano aunque ahora nos espera un traquetraca con la Merceditas modelo 58
aquélla que ven de color perlado que es lo único bueno que he conseguido en estos páramos
en los que un árbol cotiza en Wall Street, válganos. Niños, a partir de este instante nuestro
mejor amigo es un árbol, o su retoño, son tan escasos que ya nos saludamos cada vez que nos
cruzamos tropezando piedras con las que con algunas de ellas hasta nos reverenciamos al
menos por las mañanas sí claro por cortesía, lo que se ha perdido, sí pero lo que se ha perdido
inexorablemente no se gasten en ocultamientos se encontrará decimos nosotros escarbando
como en sueños de diván. Y pensar que hay registros de árboles en el norte de mi país que en
algunos reza 7.71cm de diámetro, pero si me trajéseis uno haríamos la oficina del
campamento allí en él hombre a cuya sombra beberíamos vosotros ya que cuando trabajo no
acostumbro casi ni hablo será tal vez por ello que estoy despilfarrándome en palabras no todas
huecas. Estáis algo más circunspecta de lo habitual Ampariñilla, no te preocupes, John Best
tiene tu edad se llevarán de perlas espero, es muy alegre, vital, trabajadora, ordenada,
cooperadora como ninguno de nosotros será una buena madre sale a la abuela a la bisabuela,
materna señores obvio, es decir, justicia es lo que hago en este acto me vanaglorio de mi
memoria, llegamos al campamento, vosotros diréis, qué es esto, y yo les diré que es todo, que
es todo lo que tenemos a cien kilómetros a cada lado de estos caminos que sólo sus más
pequeños pozuelos semejan cráteras vulcánidas con baño en suite. Mañana será otro día que
llega el grueso del contingente así que acomodaos elegid donde os plazca que a mayor
minimalidad del objeto de estudio mayor es el privilegio. Me alegro que lo celebren con risas
plenas o casi plenas de las plenitudes que se han perdido nos van quedando hasta las risas se
han escondido en los matorrales de cemento, palabra sabia que proviene de cementerio, que
obtengáis muy buenas noches de estrellas azules tachueladas al firmamento aquél que tan
lejano se nos ha vuelto como si ni fuese de nuestro cuño natural como una nube que nació en
el suelo que estoy pisando con mis dos ojos y mis dos franciscanas. Descansemos. Gracias
Robert. Denme otras gracias y os daré otro Mañana.
Y las luces penúmbricas acompañaron la partida del yo y el cuerpo astral Hacia los astros que
están por dentro de las cavernas Mientras los cuerpos sumisos pesados establecidos Se
adormilaban cada cual con su manto en las profundidades de la madrugada. Tengo que rezar
entre el mar de luces que me despiertan con su revuelo Mantengo el ritmo de la oración con
dios y a dios Por dios descubro la verdad efímera y etérica Pura como la sombra de un
mediodía Despierto en clave de Si me descubren Sirio y Las Pléyades Apuntan hacia el suelo
fulgente de mi lecho En el campamento despega el lucernario su sonrisa Y me reciben en sus
regazos maternales abrazos millones de luciérnagas.
Día 2
Y bien, cómo los ha tratado la noche lo bueno de los desiertos es la noche noche sin ráfagas sin
viento, luzco, desayuno, higiene y partida de reconocimiento, sí podéis higienizaros
previamente a la injerencia alimentaria aunque no os apliquéis con esmero en tal menester
porque el agua viene si la buscamos de allá bien abajo en las hondonadas hay que golpear
unas piedras con una vara y ya, volvemos al manantial la ciencia gira en círculo y dónde habéis
visto un círculo que se ocupe de la justicia. Robert, cómo es eso de que las figuras geométricas
tienen reservadas funciones axiológicas. Sencillamente y de paseo el caso de la justicia parece
venir de un cuadrado. Celebrad pero no tanta efusividad que estamos en el desierto mis lores.
Sí, Amparo quedó a cargo de la base es muy eficaz nosotros deberíamos diseñar camellos con
jorobas de agua mineral no sé qué estamos haciendo que no lo proponemos si hay como es
sabido palomas mensajeras. Robert olvidamos las vasijas o tienes bolsas encubiertas en tus
vestidos. Ambas ambas querido James por fortuna ambas. Qué confusión, a la memoria le
llama fortuna. Qué dices pequeño Best nada nada Mr Robert me distraje con poemas antiguos
que me recitó mi madre porque ella es la poesía sabrá usted y mi padre es la narración y me
cuenta y me cuenta detalles situaciones empresas batallas de los que aprendo a. Mi mamá es
como una ensoñación la reconozco a ciegas por el aroma entre miles de mujeres y ella a mí ya
hicimos las confirmaciones correspondientes con lo cual no es necesario que usted dude Mr
Robert. Y con tu padre qué te orienta. Con mi padre me orienta su voz inconfundible salvo
cierta velada en que me vi obligado a decidir mediante una pregunta histórica que él mismo
me había contado. Interesante niño Mr James vuestro hijo me ha dejado perplejo con roca
puntiaguda por sillón y es algo incómodo pero debo admitir que tengo una nueva idea en el
coxis. Tal vez no se trate de una nueva idea Robert en pleno siglo xx sino de una muy antigua
algo ancestral ultraconocido pero perdido que ya descifraremos como la escritura de la
biblioteca de oro robada de la cueva de Los Tayos. Muy interesante este descanso en las rocas
mis amigos volvamos tengo sed y Amparo espera en la base.
Al atardecer llegó al campamento una bióloga argentina hermosa y alta serán todas así las
isabelas modias en este caso me dije y quedé embelesado esperando que se acercara con sus
tres hijas gemelas qué sensación tan extraña no poder distinguir en un principio el quién es
quién en estas tres niñas Nieves, Nadia y Norma. Anocheciendo el gallego se la pasó
parloteando en casi unidireccional y excluyente conversación con Isabela de sus orígenes
comunes de lugares remotos y héroes y fundaciones y asesinatos y nos dormimos ya tarde
mientras el excitado seguía hasta que uno de nosotros dijo algo así como si la visita se quiere ir
yo me voy a dormir y los dejamos solos y a solas como a las cadenas de un campanario
mientras la temperatura bajaba por nuestros cuerpos.
Camino de mares del gigante Hércules amplias avenidas Nos traen dos trabajos que se harán
con huellas profundas huellas de deberes cumplidos Fortuitas legendarias las naves nos
situaron en Gades y se fueron del puerto hacia el corazón triunfante de la tierra que exaltada y
bruñida con el esmero propio de aquéllos habitantes legaron una península para la europa y
una razón mayor para la nueva vida.
A Gerión en Tartessos le dimos hierbas de beber nos llevamos a la boca los bueyes de alta
estima a punta de la espada lo griego cerró las puertas mediterráneas plantando dos columnas
y manzanas áureas recogimos del premio de jardines espléndidos como edenes labrados. De
todo lo demás degüello y carne para los perros que ni ladraron sangre festín de sangre polvo y
racimos de necedades mujeres niños nada que llame a partir de aquí será dispuesta por la ley
de los fuertes sabios al mundo una señal, Hispania.
Día 3
El sol aun no se animaba y ya nos levantábamos, qué pericia qué leve es el alma de los seres
vivos, todo se aplica el trabajo no es un juego ni el placer debe entrar en la tarea mientras se
realiza porque es un elemento perturbador. Me encuentro animado porque estamos logrando
una especie de armonía de las buenas lo cual es muy difícil de alcanzar en los grupos humanos
porque la armonía no está en la naturaleza de los seres humanos, eso creo James, no está de
acuerdo. Disculpe estaba concentrado en mi taza de café en realidad en el café al girarlo en sus
remolinos y pensar que aquí se concentra todo el universo.
Durante la jornada de trabajo larga y durísima Roberto seguiría buscando interlocución
durante horas dirigiéndose a Isabel como si nadie estuviese entre ellos, eran las cinco de la
mañana y el movimiento calaba los senderos en silencio cada cual con su jarro su pincel sus
cepillos sus toallas sus buenos días sus sonrisas sus zapatos.
Los niños tenemos que trabajar nos fue asignada la cuadrícula 12 con el objeto de no
entorpecer las investigaciones ‘serias’ de los mayores preocupados por una muestra mal
tomada por un golpe torpe o alguna distracción o broma o intención. Así comenzaba nuestro
primer encuentro de cinco miembros juveniles troglodíticos la unión de juventudes
arqueológicas capitaneadas por todos porque nadie quiso tomar el mando sin el conjunto,
estaban frescos los años en que jugábamos a correr y a esperar al que se retrasaba para llegar
triunfalmente juntos a la meta. Nos encantaba provocar la ira de los profesores que insistían
en que corramos nuevamente y hacerlos discutir la competencia es sana la competencia es
antinatural y nosotros muertos de risa repetíamos el ritual igualitario perdido.
Llegaron otras personas al campamento…dos arqueólogos británicos George Benton y Adrian
Thomas jóvenes varones para el equipo de Robert. Después del almuerzo hubo que ir a buscar
a una pareja de lituanos ingenieros Brenda Lide y Ian Nanderen, quienes llegarían con sus dos
hijos Ivan y Victoria, nombres que surgían de los datos de la pizarra 1 la que se encuentra en la
sala principal un carpón de lona casi de circo con un mástil central en la que se escriben todas
las novedades importantes tales como tengo hambre. El arribo de la Merceditas se cumplió
con horario de Zurich o de Dornach.
Al caer la noche reunidos por el fuego comenzaba un oráculo jugado propuesto por Robert que
sin dudas se ganaba el lugar de organizador porque además de estar en cada detalle buscaba
la perfección y la eficacia y según dicen lo conseguía…todos los niños tienen entre once y doce
años edad especialísima porque, por qué: ………..y poco a poco comenzaron a soltarse los datos
escondidos en la experiencia y los saberes de los integrantes del grupo, éramos por entonces
catorce nosotros: la edad de uno de los niños Jesús el que murió, la edad del niño de Las
Navas, más o menos la edad del bautismo de fuego de José el de San Martín, la edad de la niña
de Covadonga, de Lucin en Armenia en la aldea perdida, de Tío Tañí en Acosta Ñu en la guerra
de la Triple Alianza, de Roberto en Boyacá, de Tatiana en Leningrado, de Juana, de Marguerite,
de Petra en, de Nancy, de Carlota, de Marija, de no sé durante la inquisición, de Clalilen en el
chile araucano, de Amelí en el Cuzco, de no sé…y terminaba el juego que excluía a quienes no
tuviesen a quien nombrar, a quienes Robert oficiando de pitoniso auguraba un futuro atroz y
plagado de horribles desgracias con la risa de todos, me impresionó que fuesen casi todas
nenas las recordadas y el frío indiferente clásico del dato intelectualizado Robert le comentó al
oído mi padre Robert estamos en peligro…aunque Robert aparentemente sólo veía y atendía
los movimientos de Isabel diciéndole cosas tales como la vida no se regula de este modo algo
está desproporcionado y distorsionado y no encuadra en los esquemas vitales adecuados
aunque confío en que la vida sabrá qué hacer con esta fuente.
Cuando ya todos dormían aun podían escucharse decires de Isabel y Roberto que permanecían
como si el mundo fuese de ellos y existiese por ellos: Estuve pensando y si hacemos el amor.
Qué, cómo se te ocurre, qué es eso, cómo hacer el amor, no está hecho. Lograste asustarme,
bueno sí está hecho hace tiempo forjado idílicamente en la mitología pero. Eso quiere decir
que tuvieron que hacerlo como se realizan los objetos de arte. Claro que sí pues que se trata
casi de un objeto de arte, esto, depende nada has visto que los objetos de arte son muy
dispares conceptualmente y los puede haber sublimes así como farragosos símil psiquiátricos y
toda la gama entre ellos. Y qué me propones que hagamos uno de qué orden. Ya, vale, del que
nos salga de acuerdo con nuestras capacidades. Esto quiere decir que nos podría salir mal
A la larga historia de quienes promueven el sufrimiento humano por su absurdo y eficaz modo
de inspirarnos.
A Marija Gimbutas y Casilda Rodrigañez Bustos, tarde o temprano ‘Benefactoras de la
humanidad’.
hace eternidad con una espera, surgen los que tejen trenzas de culebras hasta con crucifijos
aquí a salvo de la intriga preparamos las oraciones como armas y los asnos que somos tozudos
de salvaje montaña saltamos de vigía en vigía tormento para Al Andalus gritan nuestros coros
de guerra nuestro vigor corroe sus fortalezas sus corros femeninos sus danzas uterinas sus
vagidos sus imposturas sus aliados silvestres y sus torrentes de hielo pastores nómades
supersticio animales terrores les hicieron creer en tales dioses el nuestro es el de todos ya
llegará el día en que la guerra dará el paso santo a las comunidades, hoy la nuestra es elegida
divina protección se eleva en Covadonga una niña observa desde una tribuna en una peña es el
Cristo quien muestra letras grabadas en la piedra decisiva y una lucha que parece absoluta les
cae a esos ejércitos como desfiladeros desde la cima de nuestra visión y les aplasta el auge se
retiran perseguidos de toda persecución hasta que firmen su error divino ante la frente de la
tierra santa y se retiren a sus destinos como harán los perros que ladren cuando el trueno
estalle.
Día 4
El sol saldrá sin dudas piensan los niños cuando está amaneciendo y sin embargo algo nos dicta
en sueños y el día lo dictaminamos nosotros, no es así queridos amigos? buenos días, qué
beldades silenciosas, más vale así, hoy será el primer día después del tercero, nada nada no os
preocupéis, lo digo para probar que estáis aun dormidos. Ah Robert, qué sería de este sitio sin
ti, sería un sitio sin mí, lo cual representaría tal vez una ventaja. Seguramente. La risa matutina
es la mejor aliada de la voluntad y la inteligencia. Claro que sí Robert, claro que sí. A propósito,
tu rostro declama cierto placer, felicidad amigos felicidad que no es lo mismo. Y al trabajo en
grupos orden cerrado le llaman por el celo profesional de estos esfuerzos los cobertizos
corroídos casi convierten en héroes a los científicos y en víctimas a los niños pero tiene razón
Robert felicidad no hace doler al cuerpo. Las becas vienen demacradas y los aportes
institucionales menguantes indican que estamos en la buena senda siempre le encuentra este
gallego de Santiago una salida progresiva y no es liberal no es así Robert, bien James tú sabes
que los liberales puros no existen y en Iberia ni en museo. Aunque debo decir que los
liberalismos han sido sepultados por la corpocracia y se trataría de un caso ideológico del
pasado que perdura sólo en nomenclador como en los cuadernos de las viejas farmacias.
Cada uno llevará en su pecho una tarjeta con el nombre grupo sanguíneo documento
nacionalidad estado civil sponsor etc., este Robert siempre tan expresivo pero cumplamos él
sabrá por qué. Este almuerzo se emparenta cada vez más con el trabajo y es así que no veo
cómo puede ser entendido esto como descanso si casi me llevo a la boca la tarjeta con mis
datos. Robert es la confusión pero en el mismo grado la precisión y la bonhomía algo perdido o
en su vía. Comentarios de todos satisfechos con la salsa de tarjetas de identidad en los
fettuchini del almuerzo de hoy. Es saludable saber de antemano qué cenaremos. Hoy
Galápagos a la asturiana, agridulce como habrán percibido. Y el clima ayudaba a mantener los
cuerpos ocupados los niños en su mundo ni asomados en asuntos adultos como debe ser, otra
vez como debe ser, alguna vez te cansarás de repetir esas fórmulas de vacío legales? Los
lituanos son mudos o sordos o inteligentes no sé hasta el momento ni mu ni lemuria ni madre
patria ni nada sólo del trabajo a la mesa y de la mesa a la cama, cama, si se les puede llamar
cama a esos engendros pirenaicos, basta quejicas qué ganáis con tales prácticas de barricada
que oculta la búsqueda de privilegios no olvidéis que os conozco vuestro orillo.
Llegó material e instrucciones a juzgar por los movimientos celéricos la firma de papeles
sobres cajas cigarrillos cigarros pipas aceite para antorchas qué bueno al fin qué se traen,
vayamos, alto torpezas torpeza nao tein fin deteneos media vuelta march, un-dos dre-dre-
derecha derecha derecha derecha-izquierda, a jugar lejos chavalines ya les informaremos de la
merienda atención al silbato nada de sin sombreros más tarde revisaré vuestros logros qué
padre os habéis ganado, joder.
Fuimos a las rocas del otro extremo del sitio todos en corro aleteando las chicas en la
vanguardia si nos viese Robert, pasamos en medio de un grupo de cabras inmóviles casi
esculpidas que ni se dignaron a ver nuestros maravillosos movimientos, seguimos hacia la
hondonada de la cueva profunda más de cuarenta metros y una abertura oval de nuestra
altura o poco más, de pronto se abre el cielo a las rocas dentro de la caverna o bien sí las rocas
se abren como en un sin techumbre y vemos que el sol proyecta una sombra puntiaguda
perfecta que se apoya en la pared final del estrecho nos quedamos quietísimos como las
cabras hasta que el fenómeno se fue disolviendo en formas informes contradicción consenso
contradicción nos miramos interrogantes y nada se nos ocurrió más que salir con un aire de
cierta devoción no sabemos cómo expresarlo pero como de un santuario naturalista nos
llevamos las manos al pecho nosotros y las chicas al abdomen según conversamos a la vuelta
sin proponernos nada ni que nadie ordenara fue como un bálsamo un abrazo. Claro que
volveremos, las chicas no queremos aun no es tiempo les dijimos sin haber hablado entre
nosotras ni una palabra previa de consenso consenso ni. Qué contiene eso, con qué se nos ha
envuelto, lo contamos, debatamos mejor tal vez, de acuerdo, mañana esperaremos el sueño
de la noche y su consejo en calma de sabias almohadas.
Volvíamos silenciados tanto que Ampariña hijita ven, qué ocurre que estáis pálidos como si
hubiesen visto fenómeno o un animal salvaje, nada nada papai caminamos demasiado fue
durísimo volver a tiempo para atardecer aquí entre todos disculpen descansaré un ratín
piquiños vuelvo, preciosa me dije, y la miré desplazarse por vez primera como a una mujer
todos creo que observaron lo mismo, poco después la ceremonia luego de los baños aseos
bebidas agua agua la pedíamos como si fuese morir soñando y reímos tanto por la ocurrencia
que percibimos en qué consiste la felicidad por fuera de los intelectos estrujantes.
Brenda y Ian como por contagio tomaron la palabra y sus hijos Victoria e Iván de observatorio
maya cabildeaban el andar de sus padres por las palabras, el camino de Santiago no el
comercial el que puede surcarse en automóvil sino el de montaña varias paradas las señales
derruidas o ausentes recreábamos todo a brújula los niños entre nosotros con cuidado un
pueblo luces alivio pensar que caminábamos sobre autopistas de huesos de los que morían
intentando llegar al mar tenebroso para alcanzar el sepulcro de Santiago el mayor el que por
allí había llegado quién sabe por qué prodigioso encuentro sobrenatural, Cangas de Onís
Covadonga nos hablaban los parajes asturianos del viento quedábamos pasmados escuchando
atentos no es cierto Vic? Y seguíamos por el sendero más seguro de la reconquista de uno de
los caminos estelares, dicen que en todo su recorrido por el norte de Hispania brilla como en
un camarín de diosas laicas y refulge la vegetación es diferente gracias a un orden fotosintético
notable, la vida se abre camino no intentéis detenerla, miles de grutas cavernas hondas
profundas enjutas algunas amplias las otras como en úteros de la tierra viajamos varios días y
de noche extasiaban las estrellas los motores inmóviles del meteco, Aristóteles niños, junto al
multijuego sonoro de los insectos y lo vivo esplendente refulgía en la oscuridad los ojos
nuestros se veían en los nuestros y dormíamos en guardias rotativas por si a algún oso se le
ocurriese emular al antiguo Vitiza. Santiago de Compostela válganos señor y pensar que no soy
creyente Fih Terrae. Había por entonces un verbo irregular que la escritura alejándose de sus
orígenes naturales fue imponiendo: yo emigré, tu emigraste, el invadió, nosotros emigramos,
vosotros ocupasteis, ellos intrusaron. Gracias demos al hidalgo caballero hercúleo quien
cumplió al imponer el nuevo e imprescindible orden mundial de entonces matando a la
serpiente con una manzana de oro robada del bello jardín y así fue que más tarde Santiago el
mayor fue registrado en oriente como el primer apóstol muerto pero se animó hasta aquí tal
vez para sumar su cuerpo a la barrera de cuerpos destrozados por la invasión moruna que los
detuviese de este lado pirenaico Pelayo por la cristiandad válganos y los vascones hicieron lo
suyo en las guerrillas no olvidar señores de los nuevos reinos sus guerrillas sus ideales antiguos
y fraternos de armonía latente acompasada con la naturaleza hasta su idioma, hasta su idioma
de palabras naturales. Nadie se olvida Robert tal vez seas tú quien producto del cansancio de
este tan largo sí sí tan largo como bello día a dormir niños que mañana llega y nos pillará en
vela. Los primeros abrazos se entrecruzaban entre la mayoría de nosotros tejiendo un manto
ante el menguar de las llamas de los troncos encendidos y fieles de fuego amigo. Primera
guardia Brenda y Ian por hablar sin parar y afirmar sin saber. Dormir en risas compartidas es
incomparable nadie nació para reír en soledad. La risa es una prueba del vestigio del otro
Robert. Buenas noches.
Santiago cabalga resuelto con su ataúd por escudo degollando infieles paganos que le salen al
paso, vuelve sobre el guerrero de la paz jus belli grita arenga y en todo el cántabro del camino
francés resuenan los arteriales duelos de sangre impura contra las paredes inmaculadas de la
razón divina, la cruz alerta en su cruzada que por tierra darán los invasores y aliados de esta
tierra bendita un vergel un fragor una derrota una salida espantados por el poder bravío de los
justos. Pelayo rey navega en los alcázares montañosos de Asturias indómita gimientes los
latidos truncos las partes se desgranan y ruedan al vacío de sus necedades sus corceles
aconsejan retirada a los grandes ejércitos de nadie para nos los asnos sapientes les crepitan los
cráneos insolentes de toda ignorancia hundimos en sus ojos figuras de los nuestros y el terror
se desvela y no sueñan sus cuerpos mutilados fluyen leprosarias hendiduras grietas fantasmas
de peñascos lanzados con las manos de la ira divina dónde allí cierra el paso acomete destroza
troza quema los corceles semejan sepulturas añejas encendemos la hoguera de esta tierra con
los puros presagios. Ni una sola palabra dicen jamás de sus derrotas guerreras los derrotados.
Nos revolcábamos en los catres ante cada cambio de guardia nocturna cada tres horas es inútil
algo nos alertó quién atacaría y un felino avisó sólo le vi los ojos y se marchó con la magna
investidura de su característica sorpresa. Hay una palabra para el sin palabras cómo se dice, y
para sin aliento, ah, inútiles las guardias parecen no ser cuestionen ahora que el peligro se
acercó demasiado buena señal dijo Ian menos mal que el fuego siempre vivo ahuyenta a los
fuertes y arracima a los débiles y transforma la carne de los cuerpos vencidos en.
Día 5
En estas situaciones la noche no es tan larga como el cansancio. Y, entramos en una primera
etapa de acumulación capitalista dijo Robert de cansancio y las risas coronaron el alba con
flores humanas de las que allí estaban despertándose. Los chavales zambullidos corriendo a
buscar aventuras sin planes previos lo que no es bueno aunque había llovido y del lago interior
de una fantástica caverna surgían luces de colores y los cables cercanos del tendido eléctrico
atencionaban nuestros sentidos y fundían la vista y el oído con el tacto un salto hacia arriba
otro hacia atrás y así logramos entrar por la principal abertura la inteligente dijimos los
varones la experiencia intuitiva de las chicas indicaba un sendero al final del que surgió algo
como el Maracaná a cielo abierto con doscientas mil gotas aplaudiéndonos corrimos a los
gritos que resonaban allá del otro lado frente a nosotros en la pared de enfrente y nos
metimos todos en el pie del arcoíris que subía curvo serenamente hacia el confín plenamente
insolado de los tiempos remotos. Cuándo se disipó, qué sé yo qué, nadie supo del tiempo
transcurrido, las chicas nuevamente pálidas aunque animadas nosotros algo eufóricos
danzábamos desordenadamente en silencio mientras las chicas comenzaron un movimiento
conjunto con cruces lemniscatas pasajes de manos y hombros con desplazamientos delicados y
sensuales como no conocíamos se abrazaban seguían y volvían al centro se tomaban de la
cintura del abdomen y estrechándose terminaron la danza soldadas una detrás de otra.
Cuando nos dimos cuenta que estuvieron desnudas ya se habían vestido, nos preguntamos
ilusión, no, silencio, nos abrazamos entre todos y volvimos atardecidos caminando al paso
tarareando una melodía trunca repetitiva y trunca notablemente rítmica que nadie logró
recordar minutos después de la cena que casi por obligación comimos sin prestarle la menor
atención, debe ser horrible ser cena y que nadie te mire. Y bien, niños, les gustó el trabajo de
Brenda y James, por supuesto, riquísimo dijimos y se estaban refiriendo a la nueva mesa de la
que nos ni noticias como en aldea española abandonada en plena crisis pueblo blanco o
revolución traicionada. Qué papelón, Robert y madres y padres se reunieron luego de que nos
despacharan a los sueños nocturnos y nada bueno surgiría, nos miramos entre todos con
esmero y como si pero el aire se cortaba con miradas, viste alguna vez un mirar cortando el
aire como si fuese de agua? si en esos momentos nocturnos las miradas hubiesen sido
luminosas el campamento se habría transformado en un fenómeno fosforescente como campo
de luciérnagas en año nuevo.
Llegábamos por mar a nuevas tierras desde el poniente para ellas, las naves agotadas por el
cansancio de los velámenes a pesar de lo que puede llamarse corta travesía, nuestro mundo se
estaba hundiendo sin piedad sobre nuestros sueños de eternidad como ya varias veces había
ocurrido desde remotísimo tiempo tanto al poniente como en el naciente, según las herramientas
simples empotradas en rocas y obras de arte añejadas en marfiles diversos y extraños y perdidos
huesos humanos gigantescos. Salvamos a los niños nuestro gran tesoro y los hombres hicieron
de la mar un jolgorio para nuestro placer cotidiano entristecido. Nos queríamos los unos a los
otros tanto como a aquellos que quedaron para cedernos el pasaje hacia la vida como ellos a
nosotros porque sí, siempre había sido así ante cada adversidad, los niños y los jóvenes debían
proseguir de la mano de la vida, la luna pobrecita del cielo miraba nuestras lágrimas y crecía de
pena, las estrellas nos habían comunicado junto con los grabados en los sembradíos el peligro
cerniente, pero fuimos torpes nos negamos a la experiencia no pudimos descifrar tales ayudas,
nuestros pares en estos menesteres se esforzaron a sabiendas de que algo se cerraba, por entonces
los pueblos fueron nobles fueron dijeron que dijeron más tarde nuestras madres y abuelas, las
naves hacían agua los niños todos en el centro pero menores males la comida abundaba una papa
de ahuacate con ínfulas de sales, maíz pisado en morir soñando y variedades frutales de largo
plazo aquietaban las angustias de quienes no sabíamos si podríamos alimentar por largo tiempo
ÍNDICE
Capítulo I, La ráfaga jerárquica
Capítulo II, Camino del agua regia
Capítulo III, Convulsiones del Este
Capítulo IV, Casa de plumas
Apéndice I
Apéndice II
Enfrente habían divisado un día detrás tierra firme pero desistieron por el momento ya que se
distanciarían del conjunto. Hicieron tierra felices con cuidados extremos tierras duras difíciles
con miles de cuevas y algunos valles de fertilidad, grabaron las señales correspondientes y
dispusieron las tareas en la celeridad de la espera del nuevo que llegaría en dos lunas. Hallaron
la sorpresa de que los albergaba un clima benigno en el ángulo interno de esa encrucijada
montañosa, dedujeron que siguiendo las montañas llegarían al punto de reencuentro, pensaron
que sería simple ya que los ángulos aunque fuesen distintos tenían que darse claro presuponían
que esos montes comunicarían en algún momento con mar interno y ansiaban dar la buena
nueva para el conjunto.
El grupo que decidió volver por la derecha del lazo comenzó a contar tal como habían acordado
los tres días cuando ingresó al mar interno luego de cruzar sus puertas tan abiertas como
estrechas y con el cuidado de evitar las tierras firmes que aparecían a la derecha siguieron hacia
el naciente bordeando las ondulantes orillas de su propia izquierda. Descartaron tierras fértiles
visibles e islas con el propósito de reunir al conjunto. Se ilusionaban con que las sinuosidades no
los alejaban del otro grupo hasta que en estos placeres cantando divisaron una cadena
montañosa que nacía hacia el norte aproximado en dirección al cierre del lazo y celebraron con
danzas y música acompañada por las aves que por allí eran similares a las que habían perdido.
Sería cuestión de bordear las montañas para reencontrarse en algunos de sus espacios. Cavernas
los albergaron y lograron alimentos sin obstáculos construyeron pacientes asentamientos
demarcaron cuidadosos todos los lugares elegidos para orientar a los nuevos a quienes
destinaban terrenos más cercanos a la costa para evitarles esfuerzos adicionales clasificaron
animales sus utilidades tratando de armonizar con los frutos de la tierra en prioridad los niños
en el centro de los especiales sitios dedicados a la confianza del conjunto ante el peligro posible
en. Cierto día tuvieron certeza de que grupos distintos los observaban sin acercarse a tiro de
flechas ni de arcos ni ballestas, eran bajos anchos veloces esquivos y desaparecían en plena luz
con gran habilidad. Decidieron esperar a grupos nuevos dos lunas no es mucho para decidir
mientras fortalecían el conjunto, decidieron mudar todo a las cavernas y encontraron cómo
agruparse en algunas de ellas por sus pasadizos sin mayores problemas con animales o peligros
tormentas lluvias torrentes lagos internos. En estos desplegaron las mujeres todos sus saberes
medicinales poco a poco y fijaron algunos especialmente para generar homenajes a la fertilidad a
las fuentes de vida. En el lado izquierdo del lazo se ocuparían en idéntica tarea, sí aunque con
mayores seguridades pero aquí no lo sabíamos porque el terreno imposibilitaba un ataque
externo de cualquier algo sin que ese algo pudiese escapar hacia la vida. La clave cuando
llegaron decenas de nuevos contingentes fue cercar la región en un gran óvalo, el óvalo
habíamos aprendido de los antiguos comunicaba una señal de lograda armonía al Todo, el resto
fue demorarse en afianzar la existencia mientras se atrasaba la partida de la expedición hacia el
encuentro del otro grupo primigenio. Mientras tanto en el sur, es decir en el comienzo de la
espalda del lazo aquél antiguo grupo ya se había atrevido a cruzar del otro lado, proseguir
avanzando después de la montaña amiga, se instalaron a ambos márgenes y siguieron ocupando
terrenos fértiles y decenas de cuevas de menor complejidad que en el lado interno de la espalda
del lazo. Con los milenios desarrollaron finas destrezas artísticas que en el llamado siglo xx
varios grandes artistas evocaron en silencio tal vez al haber extraviado el sendero de los
encuentros comunales.
En un momento creativo de la fertilidad el grupo sureño destacó grandes contingentes con el
objeto de reunificar la primigenia división mediante el sueño adicional de alcanzar unificando la
región una visión estratégica a ambos laterales de la cadena de sueños. Las asambleas enviaron
emisarias y emisarios para el contacto y para en el caso de que fallara pudiesen constituir un
nuevo aunque pequeño grupo. Algunos inviernos se fueron sin novedades pero en cada
primavera de los años se insistía con el plan trazado. Todo tipo de festividades se realizaron a
ambos lados de la espalda del lazo y a la altura de su moño cuando los dos grupos una vez
recuperado el número total de misiones emisarias previas se abrazaron, una larga alegría tiñó
los confines con la noticia, la que llegó en escasos soles menores despiertos. Aquí y así
comenzaba se expandiría rápidamente y se ejercería en aquéllas hospitalarias tierras durante
cuarenta mil años una nueva y portentosa idea de lo que es el vivir humano.
Día 6
Nuevamente sol desde el amanecer piensen que no es eterno disfrútenlo charloteaba Robert
desde las cinco hasta las cinco del día entrante, fue a tiempo completo y lo tomaba en serio, y?
chavalines, pensáis alguna charada para hoy, preguntaba a los ojos cerrados de quienes
caminábamos porque teníamos piernas y nada, todo el mundo en silencio, fue como un
juramento sin que mediase sangre por fuera ya que por dentro corría a las claras del alba que
estábamos dispuestos a defender nuestro secretísimo que ya eran dos. Las madres observaban
los madres las miraban tenían confianza en las intuiciones de las mujeres que algo queda en
pie. Un duraznillo aquí otro más allí y se me vino la noche me propuso que lo ayudase en la
despensa, y así a cada uno de los siete nos redujeron a cenizas laboriosas sin juego lo peor del
trabajo es que no sea jugado y ya, aquí estamos confinados hasta que la ley nos haga
comprender que no es tiempo de secretos, es que tenemos miedo a que les ocurra algo feo,
Brenda actuaba bien, Isabel más sobria hacía como que estaba sucediendo una serie barata
televisiva que ni atrae la atención de los más ingenuos o aislados solitarios de esas que se
seleccionan para concentrarse en tareas de mayor importancia en compañía de una nada. Los
dos aquéllos siempre juntos en otro agujero negro, los hombres trabajaban mecánicamente
como siempre sin distraerse por nada ni por un tábano en la nariz se mosqueaban, pero
porque nos tenían en el redil. Y el sitio iba tomando forma de ciudad emergida del fondo de
esta tierra con calles plazas hileras de casas dispuestas ordenadas amplias avenidas pulcras ni
signos violentos ni incendios ni ajuares ni joyas individuales ni templos ni sepulcros especiales
qué es esto se preguntó Adrian y todos se arremolinaron en su torno de él, no vimos nada
cada esclavo en su puesto de esclavitud y ya espartaqueaban nuestros sentires aunque dos
horas sólo dos horas hacía que nos habían confinado bajo pena sin pena ni amenazas, los
adultos democráticos no existen existen los niños incomprendidos no sabíamos mentir y se
nos estaba obligando o bien dejar de preservar nuestro bello secreto. Adrian había limpiado
una obra de arte chiquita de siete cm con una imagen de mujer en roca con su cuerpo al aire y
sus partes más lo que después nos enteramos representaba su útero exagerado dijimos
hiperrealismo ya por entonces y reímos hasta el cansancio de la tarde, vinieron unos tipos de
verde se llevaron el cofrecito de Robert y dos días más tarde se dijo en la asamblea nocturna
cuarenta mil años. Una obra de ese nivel con semejante tremenda antigüedad qué locura, qué
locura seguir escribiendo libros de ceguera inducida para esa maravilla esculpida en marfil.
Al anochecer anochecido nos reunimos habituados en ronda junto al fuego en una noche
especialísima por los resplandores lejanos de secas tormentas eléctricas del desierto, extraño
saber que no siempre lo fue, habrá sido ideal vivir por allí como en Suiza Austria o Alemania en
sus bosques y lagos mágicos de toda magia en algunos nadie se recrea por tradición, qué habrá
sucedido allí, qué no habrá mejor decir pensó con su megáfono natural Robert que escuchaba
el canto croático de una rana antes de que cantase, tenía un oído conocido como anticipatorio
fenómeno heredado de su madre parapsicóloga que en otras épocas se llamaba shamana o
algo similar, sabia, y claro que sabia sabia más que los médicos dijo Robert y otra vez
distendidos ni lo esperábamos y el contraataque nos golpeó. Bien niños vosotros sabéis que
estamos en un lugar de trabajo en el que los cuidados nunca son suficientes y los peligros
mayores que las alegrías así que debo deciros que tratéis de recordar lo ocurrido en detalle
por el día de ayer, dónde cuándo para qué ahorrémoslo porque es tiempo que se pierde para
el descanso, tenéis la palabra. Amparo blanca hasta el cabello Nieves habló resuelta y contó
todo todo salvo los desnudos inconcientes el éxtasis el arrebato de sensualidad natural e
inventó un sentido para la tarea de confección de nuevos vestidos y ya, solucionado por la
capacidad hipócrita por el momento la situación a la que no le hallábamos la menor
explicación y asentimos de poca gana, convencimos pero provisional estábamos en la mira
sentimos fue como que supieran lo que nos sucedía en esa caverna.
Dicen que mañana no saldrá el sol por el naciente como ocurrió a los hiperbóreos en la
Antártida Robert con sus ocurrencias nos mandaba a dormir y nuestro agotamiento feliz de
que nuestros cuerpos se dejasen llevar por una orden sugerida.
Cro-Magnon en la gran región en Vasconia en Asturias Galicia en lo que fue Navarra Cataluña
en París La Sorbonne en Marseille despliegan mére villeuse, y más tarde fue mutando a
Bolonia tras el asnito de Aquino con su vozarrón cruzando los Alpes pobre burro un esclavo
perfecto pero feliz de cargar al maestro de la cintura planetaria, hubiese sido un muy buen
alumno sin dudas nuestro ancestro cro cro, que desnivel tan terco ni podemos siquiera
asemejarnos a tamaña criatura qué retroceso quién es el responsable la madre que lo crió y si
no quién, la nodriza, imaginas un cro-magnon con nodriza papaclaras de huevo de codorniz en
vuelo dónde se ha visto pero Robert alguien nos ha criado y no somos tan despreciables
córrete hacia el nivel más alto del coeficiente y sienta en la balanza tu cerebrín tres gramíneas
una por cada idea adónde llevará esta caída si nos viese Agustín con estas madres qué nos diría
qué error agustino seguir el filo de la daga con la lengua al medio nos ha quedado como
cortada y una serpiente amiga ve los brazos de mis anhelos y se me abraza como lo hacen las
velas con el palo mayor de mis deseos miro al paciente que espera por un abrazo y queda en
su rincón de nada con sus nadie, cada con con lo suyo y cuando no existían ni lo mío ni lo tuyo
cómo sería el mundo.
En las construcciones bajo los bosques en plena ladera escarpo rebanan y hacemos mesas con las
maderas de grandes trocos reúnen las gentes de toda aldea celebra el año primaveral con las
raíces envuelta en danzas mujeres jóvenes oscilan van van por el suelo vuelcan revuelcan sus
cuerpos bellos fuentes vitales saltan y vuelven de pie girantes menean cual hojas con sus pétalos
o sembradío de lino al caprichado viento, manos en alto juntas por los dorsos los pies se juntan y
siguen de cerca alternan se unen de las rodillas un golpecito una onda entera recorre el cuerpo
un paso y va y otro paso y va los círculos se ciñen y se alejan oscilan serpentean diseñan el
placer y vuelcan tinajillas con aguas que traen en cintas seguras en las cinturas en espiral por
sobre sus cabezas que caen por las espaldas en un fluir ceñido por torrentes internos, y van y
vienen encerrando y abriendo los lazos simétricos a cada lado de un óvalo que se han dejado
abierto. Las flores con sus hojas se mueven en un mar de pétalos que en el suelo han caído
tendidos por las manos expertas de las madres grandes de toda abuelitud lo mayores que son. Y
por allí se cuelan los niños que ya corren y van y recorren y vuelven a sentar sus desórdenes tan
bellos como el agua que cae por sus sudores y van y van y golpecitos de rodillas mujeres que van
y manos juntas que reciben las ondas de los frutos que vienen como pulpos sedientos y van y
van y van. Y las viejas sollozan alegrías uterinas nostalgias de regazos con niños que se mecen
en las ramas estremecidas tanto que tanta vida ha nacido que tanto de tanto agradecen la vida de
las fuentes de todos sus rincones. Las voces acompañan el ritmo de los cuerpos y los
desplazamientos y tambores de tíos hermanos de las madres y hermanas de todos los tamaños
envuelven con sus sones de cueros estirados templados en armonía placente los sonidos vitales
los latidos troncales que muestran lo que son.
La tierra acostumbrada al trato acariciante lo pide en las canciones para niñez gestando que
somos naturales para recién nacidos bañados en la pureza crema de todos los naceres las cuerdas
se serenan torcer éste a quién se le ha ocurrido.
Día 7
Este sol no despierta Robert cómo ha atravesado la noche como tayo de algún grupo musical
andino que celebra con huaynos la llegada del día. Ya empezamos ni abrimos los ojos y ya
Robert acumulando datos en nuestras pobres cabezas y lo peor es que no olvida preguntar si
averiguamos el significado de las palabras que usó para nosotros cada mañana.
Adrian tuvo la precaución de extraer moldes de semejante hallazgo tallado en marfil no se me
ocurre decir por qué sólo para que no se le ocurra perderse a esa cosita bella, la intuimos
antigua por su evoque asombraban sus trazos perfectos y dóciles en tan rudo material el
chaval era un picasso claro porque seguro que era un hombre le preguntó Adrián, y el pobre
Robert quiso retrotraer la cinta de la vida treinta segundos y casi lo consigue de cabezón
porfiado como pórfido de la Patagonia sí sí como granito rojo, adulad nomás sinsentidos,
recordaré las risitillas adulad a un león y veréis el resultado por la mañana, uh venganza nos
miramos y consenso de miradas sí venganza. Y justo ahora que venimos mal pisados tiene que
llover torrentes. Ante lo superior es conveniente el silencio no confundir con sumisión, no no,
claro que no, es sólo táctico, ya nos corresponderá imponer sumisión, silencio corrigió Robert
desde cincuenta metros con lo que pretendía generar el mito de infalibilidad del servicio
secreto musical perfecto al que él quiso pertenecer, la Musicat, fue un grupo musical al que
algo así como un dios premió con oído absoluto hacia afuera que imaginaba que todos lo
escuchábamos y hablábamos de él porque no nos gustaba y despreciaba a quienes tenían oído
común y no cantaban sus canciones.
En la región pirenaica nos cansamos de encontrar estatuillas como aquella decía Robert y ya
todos comenzábamos a distender la atención y en las miles de cuevas de la zona se
escondieron los pueblos que llegaron a semejante altura artística durante la glaciación. Miles
de años atrás se expandieron por toda Europa y Asia y volvieron una y otra vez por diferentes
problemas y fueron recibidos por la tierra como si nunca se hubiesen ido, se quedó hablando
Capítulo I
-La ráfaga jerárquica-
Día 1
Murió Carlomagno. De inmediato las redes informativas se dispusieron a trabajar sin descanso
hacia todo confín. No se trataba de un día cualquiera, aunque se lo esperaba. La naturaleza
hace e impone sus propias notorias cuentas. Soy el paleobiólogo James Mollars, así es. El vuelo
de British llegó tarde como es ya costumbre aunque para viajar no teníamos alternativa. Le
presento a mi hijo John Best, es muy perspicaz, un calco de la madre, claro. Sí, me acompañará
en el campamento y como ya tiene cierta experiencia aprovecha sus vacaciones escolares y
ayuda a su padre, ya era hora, voluntariamente, ¿no le parece que así sea? Al menos el
ordenador tendrá un aspecto más vital con tierra en sus rincones y bacterias que lo corroan
algo más rápidamente que en su cuarto de niño soltero, lo cual habla muy bien de las bacterias
de estos sitios. Sí, estamos estudiando trasvasamiento y operatoria mecánica de los
organismos vivos de nivel bacterial y no queda más opción que hacerlo por fuera de las
ciudades que ya semejan organismos muertos extremadamente confusos. En efecto, así es,
estoy locuaz porque es momento de estarlo ya que con mis objetos de trabajo transcurren
largos períodos de absoluto silencio comunicativo aunque vivaz como el saltar de las abejas al
sol ante las paredes de sus cárceles de melaza. Sí, John Best habla lo preciso, no molestará, por
el contrario sabe ocupar su puesto en cierta soledad creativa.
Por mi parte uno o dos gigantes placeres en conocerlo doctor Mollars, dicen que soy el
arqueólogo Roberto Ortiz, ah, John Best muy bien, muy bello nombre, no se me hubiese
ocurrido, su hijo seguramente, son muy similares, lo será a su vez en la tarea sin dudas,
conociéndole por las corrillerías que lo anticipan todo aunque las más digan infundamentos.
Aquí está mi hija Amparo, saluda hijita que nada te ocurrirá nada por fuera de lo habitual, son
personas muy educadas aplicadas y estaremos trabajando intensamente juntos durante estos
tres meses con lo cual es conveniente no perder de vista que tendremos tiempo para
estrujones de mano aunque ahora nos espera un traquetraca con la Merceditas modelo 58
aquélla que ven de color perlado que es lo único bueno que he conseguido en estos páramos
en los que un árbol cotiza en Wall Street, válganos. Niños, a partir de este instante nuestro
mejor amigo es un árbol, o su retoño, son tan escasos que ya nos saludamos cada vez que nos
cruzamos tropezando piedras con las que con algunas de ellas hasta nos reverenciamos al
menos por las mañanas sí claro por cortesía, lo que se ha perdido, sí pero lo que se ha perdido
inexorablemente no se gasten en ocultamientos se encontrará decimos nosotros escarbando
como en sueños de diván. Y pensar que hay registros de árboles en el norte de mi país que en
algunos reza 7.71cm de diámetro, pero si me trajéseis uno haríamos la oficina del
campamento allí en él hombre a cuya sombra beberíamos vosotros ya que cuando trabajo no
serpiente, seguiremos el culto, son siervas peligrosas como un agua servida en cálices de oro. Que
eduquen a los niños mientras rezan.
Salven al imperio de la garra bestial, augusto es el destino troyano de la eterna nada la esparcirá ni
removerá sus colinas, prometan sobornen, conviertan, casen, intriguen, los godos nos apoyan a cambio
de la Romania, ambicionan la sed no el agua, que ocupen Toulousse desplacen a occidente Hispania es
preferible o romana. Si entran en Hispania maten en Barcelona, maten en Sevilla, ah Vouillé, cuidemos el
oro, sáquenlo de los pozos apresten los carros para este largo viaje que nos dará una patria amplia de
varones fuertes y valerosos. Toledo, Toledo, la mayor de todas las hermanas càsate con las huestes y
espera la traducción de tu portal en suerte. Ataquen en el norte a tanta discrepancia, que no es hambre
os digo, practican un latín extraño en gaélica y Lusitania, nos vemos desbordados por sus osadías no
temen la muerte es una más de sus amigas quién les enfrentará cazadles como a liebres salvajes no
ahorréis de su sangre aunque tiña la tierra de colores y no nos proporcionen olor de santidad, atacan en
Asturias señor, se adueñan de todo lo que es nuestro incendian violan y calumnian y por suerte divina se
alejan a las cuevas que serán sus destinos infernales quémenlos en su adentro persigan sus deseos
degüéllenles los hijos que no quede ni olores ni gesto ni vestido ni locura les salve ni vagar por las
piedras ni escapar en las noches invernales sin carnes sin abrigos, persigan sus instintos sus acuerdos
sus lugares de encuentro sus costumbres mátenles pisoteando el cuello de sus víboras asesten golpes
certeros en la cabeza de los niños y a las niñas ya sabéis pero nada es escrito y de inmediato muerte
morirá el que incumpla el rigor del mandato presente y rescate una dama bagauda para su cena.
Hispania será roja roja roja, es la ley de la sangre. Viene bajando roja desde más allá de los mares
internos hermanados de oriente, desde la gran cadena de montañas de cielo, viene bajando lenta
inexorable santa hacia el mar incógnito de esta ribera ténebre.
Un día siguiente
Enfermó, nadie nos despertó, calenturas terciana vuela dice delira cada tres horas está muy
mal y se lo llevan a la ciudad más cercana, cuándo volverá Robert, en breve en breve, lo llevan
para su mejor atención, pero si no hay nadie más atento qué dicen confunden fiebres con
temperamentos, no no, no os preocupéis que vuelve en dos días ya lo veréis como que me
llamo como me llamo. De pronto el campamento se inundó de señores extraños con ropas
extrañas con cuerpos extraños con sonrisas extrañas con funciones extrañas, se ocupaban toda
una jornada en las computadoras si los viese Robert a estos aniñados, recorrían el sitio
fotografiaban todo filmaban con unas cámaras negras hermosas que parecían budines qué
rico, qué aburrimiento ni hablan estas cosas ni participan de los fogones no son humanos y se
nos ocurre probar esta percepción. Al atardecer de uno de esos interminables días de tedio
urbano durante la merienda uno de los raros gritó una sola y ronca vez saltó de la silla
amenazante en un gesto automático se llevó una mano a la espalda mientras con la que le
quedaba se tapaba la boca insultaba mascullaba en sangre notas no musicales que
comenzaron a surgirle en gotas como las de cualquier humano, y nos miramos consenso
humano consenso raro. Uno de los niños introdujo un trocito de vidrio dentro de un pan y
sanseacabó. Allí aparecieron sus verdaderas esfinges en los rostros expulsaron a Adrian por no
sabemos ni supimos, amenazaron con cerrar el sitio con aquella excusa vidriada y se disponían
a viajar para no sabemos qué harían con Adrian y lo rodeamos y sin palabra alguna caminando
tan ceñidos que no podía mover los brazos lo devolvimos al campamento de todos consenso
todos, y sorprendidos por esta acción tipo comando eficaz los raros se rascaron las cabezas
como lo hacen en las cintas malas de holivudises se metieron en sus autos y se fueron hacia
allá, hacia el poniente.
Nadie indagó un quién fue. Nos vieron tan firmes y decididos que parecíamos adultos dijeron
los adultos y Adrian sonriente sonreía tanto que las llamas fulgían en reflejos de la visitante de
estrellas en sus dientes en silencio como nosotros pero por dentro consenso interno. Habló
durante un tiempo suponemos las estrellas se movieron treinta grados las fugaces se contaron
por millares tuvimos a modo de cielo raso y contó y animado contaba y soñamos historias los
demás en un grave silente de orígenes de corrientes líquidas terrestres de tiempos en los que
los hombres comenzaron a comportarse con crueldad y luego con maldad. Y recuerdo que
directo comenzó con una:
Acérquense, reunámonos sentados en torno a la luz del fuego ardiente cual piezas de un cosmos que
aún no haya sido dividido, como partes que se resisten a la fuerza que insiste en hacernos nacer como de
madre cual si fuésemos así de ínfimos los seres vivos. Pensemos que la vida nos permite nacer por obra
nuestra y estaremos navegando en un error como el de estas altas sillas si creyesen que valen por sí
mismas. Hagamos lo mejor que sabemos y con facilidad rechazaremos cualquier intento de parentesco
con la fuerza originaria del resto de los seres terrenos. Al sol se lo conquista cada día, cada día refulgirá
si lo pulimos con las piedras maestras, si no nos dejará a nuestra pobre merced para que nos volvamos
hacia el triste reflejo de la madre perdida. Lo mejor de nosotros está en el cosmos en forma de espíritu y
con paciencia espera que lo advirtamos y nos acerquemos a participar de su aspecto divino mediante lo
divino que hay en nosotros. Del pensar esencial surgen los pensamientos y con ellos clavamos el
obelisco en tierra señalando nuestra raíz en obra espiritual, nuestra matriz cósmica, nuestra inequívoca
raíz, la que nos guía por las sendas oscuras plagadas de maldad instintual y nos libera de las fuerzas
naturales tan pasajeras y tan volátiles tan corporales como un mal sueño de corruptelas. Lo espiritual del
universo desplegado en nosotros, la nueva ley que nos limpia las manchas de nacimiento, que posterga
los roces naturales al lugar que merecen, que sitúa los lugares terrenos en nuestras posesiones, de
aquéllo somos, nosotros somos el eslabón que unifica la vida gracias a que nos ha mirado la potencia
creativa que no nos pertenece. Sacrifiquemos en ritual sagrado los ídolos paganos de todos los que
insistan en pudrirse los ojos las manos y la sombra adorando los frutos de la tierra. Lo mojado en la
sierpe de laxo movimiento será pisado a fuego y se grabará su sed confusa sin descanso en las estelas
funerarias testigos de su amenazante soberbia decrepitud. El espíritu en lo alto y la naturaleza en los
confines conquistados, y en el fin de los tiempos misión del hombre excelsa unificará infinitamente en uno
lo que hoy se halla quebrado. Lo bajo será profano profanado lo sucio impuro será violado por el mal que
lleva en su vientre que insiste en agrietar las potencias divinas de lo sacro. Lo que llega de las alturas no
merece ni puede morir, lo que es alado debe matar aquello que se arrastra, reconocerás la pureza de los
seres de toda pureza en los misterios virginales. Serán inundados una y otra vez los valles de lágrimas
insulsas. Acometerás sin piedad y en muerte justa convertirás la muerte de lo fútil. Las creencias lábiles
se arrodillarán en castigo supremo ante sus propias herejías. Lo que no comprenda la inmortalidad
inmaterial de dios no será considerado más que una abyección errónea. Dios es inmortal por su propio
derecho así como la unión en matrimonio es una obligación de honor de derecho legítimo que sitúa a la
mujer ante Él. Lo que renace después de morir en el ciclo eterno de la vida será más joven y fuerte que
su predecesor, será el hijo quien retendrá la semilla del antiguo lugar ahora proscrito en este acto.
Y respiró Adrián desde lo más oscuro del fondo de la tierra expulsó ese aire viciado que no fue
ni llegó desde su responsabilidad y prosiguió:
El núcleo de la tierra tiene un alto componente químico sanguíneo, así como se lo ve en la lava hirviente
que una vez fría produce vida en todas sus manifestaciones. La sangre de los crímenes sociales se filtra
directamente hacia el núcleo a través de las cavernas, alcantarillados, fisuras, grietas en el terreno y viaja
desde el lugar del hecho pura y vertida así como salió de cada cuerpo. Los ríos subterráneos están
compuestos hoy por sangre con alguna excepción. La corteza es un vestido que filtra las impurezas que
fluyeran con los torrentes y las convierte en sanas. Por su parte, las erupciones volcánicas –imagino que
han visitado ojos vulcánidos de sesenta o más kilómetros de diámetro -se les puede ver en la región
antina- verdaderos ojos de fuego impactan y se transforman en el vehículo de una saturación que debe
ser expelida para equilibrar el peso en el centro enviándola a la periferia. Los cambios obedecen también
a convulsiones esporádicas provocadas por el asco que a la tierra le produce tanta inmundicia acumulada
que la corteza no ha logrado filtrar con eficacia. La tierra es un gran órgano que produce vida somos parte
de ella y reconstituye la reproducción mediante una miríada de combinaciones químicas que buscan su
consenso. Nos miramos consenso vida. En todos los planetas habita esta posibilidad que está en los
ingredientes cósmicos, en la gran espacialidad aparentemente inmaterial. La tierra sufre males y los
manifiesta orgánicamente así como podrían hacerlo mamíferos vegetarianos alimentados con sangre de
este infierno.
Al finalizar sus palabras Adrian el incrédulo como le llamaba Robert se levantó del piso, se
irguió en un único movimiento atlético, se erguía con el pecho y con la frente, como si tuviese
al hades en gran desprecio, nos abrazó a cada uno de nosotros con especial afecto y se fue
hacia el poniente en busca de la mar preocupado y sereno. De pronto Amparo se levantó de
un salto y junto al resto de las chicas dijeron en susurros algo que luego no recordarían haber
dicho: Nosotros hijas e hijos de la Luna aprendimos a quererte Adrian Endimión, te
buscaremos cerca de tu madre y haremos que se cumpla tu eterno sueño. Una vez que partió,
mucho más tarde, los adultos lo recordarían como ‘el epicúreo’.
Nadie sabrá mi lágrima es de todos nadie sabrá llorarla como tú la has llorado sin gemido sin
huesos sin proclamas ni vino de jamases tenemos las antorchas yertas y de cuentos inútiles
salvémosla, salvemos a la filosofía de los inútiles, nativo extermino lo que sobra me alejo de los
incandescentes cerebros los quemará su áurea naturaleza criminal las dagas los menhires les
caerán en un esfuerzo común ancestros de cada piedra de cada filo el agua serpentea morir
soñando la vida la vida misma la vida misma corre la vida misma corre peligro la vida misma
corre peligro mortal.
Día siguiente
Un gran silencio relevaba cualquier sonido como si hasta los objetos se hubiesen quedado
inexpresivos mediante su queja, de nosotros nada hacía conjeturar que ya habíamos
desayunado y la mayoría ocupada en las tareas cotidianas con un algo excedente, como un
doble afán, no supimos qué nos acicateaba el trabajo jugado se había perdido y este nuevo
distinto se paseaba por el campamento con un semblante de impunidad. Brenda experta en
hielo gritó murió Carlomagno, y siguió hablando y trabajando descontando que no estaba sola
entre nuestras sonrisas. Habíamos vuelto a vivir.
Capítulo II
Camino del agua regia
Mr. Mollars, podría hacernos el bien de acompañarnos please, yes sí, of por supuesto, en un
instante, breve por favor. Estas personas formaban parte del consorcio que financiaba las
obras en el sitio y vinieron a comunicar Mr, dr, debemos comunicarle y por su intermedio al
resto de los profesionales en ausencia del dr Ortiz, que en un mes el dinero destinado al sitio
se acabará y no hay interesados en proveerlo, ni privado ni gobiernos ni entidad alguna, es
más, no se tiene previsto una partida como para preservar el sitio en adelante. Un abandono
de este sitio, es inconcebible, de todos modos gracias por el preaviso, pondremos todo en el
orden necesario como para el cierre. Contamos con su eficacia, muy buenos días, le
llamaremos en cuarenta y ocho horas por novedades.
Reunidos en el cuartel general resolución quién sigue, yo yo yo, tres, muy bien, corre por
vuestra cuenta el conseguir los permisos ni hablar, firmemos el nuevo acta de
responsabilidades, ante escribano qué ocurrencia los únicos escribanos de este sitio dejaron
sus oficinas hace cuarenta mil años. Vayamos por los niños que lo tomarán pésimo, cuidemos
los modos. Brenda se ofreció pero quisieron todos se encolumnaron hacia y así fue que a una
hora del almuerzo le demostraron al sol que podían caminar esos senderos sin las sombrillas
victorianas. Los niños en su mundo bañándose en el lago interior que solo ellos conocían no
por secreto sino por falta de interés o bien profundidad en las indagaciones de los adultos
demasiado pendientes del pasado. La hora se acercaba al cenit del reloj de pared que pendía
del cuarto de mi abuela en su pared del reloj claro, decía Brenda, quien mostraba signos de
insolación o tristeza no se supo. Dónde estarán estos hijos de la luna se limitaban a canturrear
a coro para llamarnos la atención mientras la sombra de la roca puntiaguda se acercaba al
espacio de su destino mientras no se nuble sin llanto adultos por favor y consenso sin llanto.
Ian decidió volver a su país para atender unos asuntos con la promesa de regresar en cuanto
pueda vuelvo, Brenda permanecía con las niñas bajo sus brazos, George se despidió como
agotado o agobiado por tal vez tan joven demostrársele brutalmente que la investigación
científica importante también corre por los carriles de la propiedad, y el resto de este nuevo
nosotros ya preguntando insistente por Roberto, que lo vamos a ver a la ciudad y lo
enviaremos a todo vapor hacia este río. Isabel se queda menos mal si no qué haríamos, qué
cosa esto de quererse, hijas e hijos se habría disuelto en una semana qué dependencia.
acostumbro casi ni hablo será tal vez por ello que estoy despilfarrándome en palabras no todas
huecas. Estáis algo más circunspecta de lo habitual Ampariñilla, no te preocupes, John Best
tiene tu edad se llevarán de perlas espero, es muy alegre, vital, trabajadora, ordenada,
cooperadora como ninguno de nosotros será una buena madre sale a la abuela a la bisabuela,
materna señores obvio, es decir, justicia es lo que hago en este acto me vanaglorio de mi
memoria, llegamos al campamento, vosotros diréis, qué es esto, y yo les diré que es todo, que
es todo lo que tenemos a cien kilómetros a cada lado de estos caminos que sólo sus más
pequeños pozuelos semejan cráteras vulcánidas con baño en suite. Mañana será otro día que
llega el grueso del contingente así que acomodaos elegid donde os plazca que a mayor
minimalidad del objeto de estudio mayor es el privilegio. Me alegro que lo celebren con risas
plenas o casi plenas de las plenitudes que se han perdido nos van quedando hasta las risas se
han escondido en los matorrales de cemento, palabra sabia que proviene de cementerio, que
obtengáis muy buenas noches de estrellas azules tachueladas al firmamento aquél que tan
lejano se nos ha vuelto como si ni fuese de nuestro cuño natural como una nube que nació en
el suelo que estoy pisando con mis dos ojos y mis dos franciscanas. Descansemos. Gracias
Robert. Denme otras gracias y os daré otro Mañana.
Y las luces penúmbricas acompañaron la partida del yo y el cuerpo astral Hacia los astros que
están por dentro de las cavernas Mientras los cuerpos sumisos pesados establecidos Se
adormilaban cada cual con su manto en las profundidades de la madrugada. Tengo que rezar
entre el mar de luces que me despiertan con su revuelo Mantengo el ritmo de la oración con
dios y a dios Por dios descubro la verdad efímera y etérica Pura como la sombra de un
mediodía Despierto en clave de Si me descubren Sirio y Las Pléyades Apuntan hacia el suelo
fulgente de mi lecho En el campamento despega el lucernario su sonrisa Y me reciben en sus
regazos maternales abrazos millones de luciérnagas.
Día 2
Y bien, cómo los ha tratado la noche lo bueno de los desiertos es la noche noche sin ráfagas sin
viento, luzco, desayuno, higiene y partida de reconocimiento, sí podéis higienizaros
previamente a la injerencia alimentaria aunque no os apliquéis con esmero en tal menester
porque el agua viene si la buscamos de allá bien abajo en las hondonadas hay que golpear
unas piedras con una vara y ya, volvemos al manantial la ciencia gira en círculo y dónde habéis
visto un círculo que se ocupe de la justicia. Robert, cómo es eso de que las figuras geométricas
tienen reservadas funciones axiológicas. Sencillamente y de paseo el caso de la justicia parece
venir de un cuadrado. Celebrad pero no tanta efusividad que estamos en el desierto mis lores.
Sí, Amparo quedó a cargo de la base es muy eficaz nosotros deberíamos diseñar camellos con
jorobas de agua mineral no sé qué estamos haciendo que no lo proponemos si hay como es
sabido palomas mensajeras. Robert olvidamos las vasijas o tienes bolsas encubiertas en tus
vestidos. Ambas ambas querido James por fortuna ambas. Qué confusión, a la memoria le
llama fortuna. Qué dices pequeño Best nada nada Mr Robert me distraje con poemas antiguos
que me recitó mi madre porque ella es la poesía sabrá usted y mi padre es la narración y me
cuenta y me cuenta detalles situaciones empresas batallas de los que aprendo a. Mi mamá es
como una ensoñación la reconozco a ciegas por el aroma entre miles de mujeres y ella a mí ya
hicimos las confirmaciones correspondientes con lo cual no es necesario que usted dude Mr
Robert. Y con tu padre qué te orienta. Con mi padre me orienta su voz inconfundible salvo
que me alquilo en mí. Las bacterias eran mi fuerte desde la niñez gracias a mis hábitos de
estudio por los objetos invisibles, gérmenes de todo tipo, ángeles, arcángeles, dioses,
querubines, vírgenes, a los que debería encomendar mi alma si no lograba desmontar la
metodología bacteriana de trasvasamiento y mutación, una tontera. Tuve como plazo máximo
en la función diez años renovables contractualmente ridículos ya que lo que se pide es como
hallar un colibrí en un bosque pirenaico. Prosiguió Robert mientras tiritaba olvidado de su
pasado de infante invencible: Trabajamos en un equipo de notables salvo yo de quien sólo
puede notarse mi distrofia gestual y mis emociones cuadriparésicas. La inteligencia nos
igualaba por la base y la moral por la sima, nadie de aquellos nosotros tendría la suerte de
Macaldus ni la astucia de Patricio. Fuimos profesionales que dejarían un legado a sus
predecesores, una exposición condenada hasta hoy al fracaso.
Durante aquellos duros años de silencio debíamos aprender y practicar con gran rigor el
modus operandi de los doble agentes de algún servicio secreto, so pena, cuidar la selección de
las amistades, de los colegios para los niños, de los comentarios de los hijos, en todo había que
configurar un enigma sin que se lo note, aprender los apellidos para olvidarlos, preguntar cero,
invitar a nadie invitable, fue por esto digo duro, ya que los seres de natural sociabilidad
tienden a quebrar esa normativa necesaria en el complejo. Subsiguientemente en el complejo
investigativo la desesperación rondaba, las opciones amenazaban tirar por el borde de algún
cercano precipicio a las imaginaciones y la velocidad de recuperación del organismo se mostró
tan eficaz que no logramos frenar la hipótesis gaiática con ningún atajo. Nos quedaba la
ventaja de la distorsión, ganar tiempo desconsiderando los aspectos que con la H.G. afectaron
lo sistémico mientras intentamos reproducir las claves de los comportamientos con el objeto
de manejar la vida sea cual fuere el modelo. Mientras un arsenal de profesionales bajo silencio
cero vagabundeaba los pasillos en busca de una lucecilla que se ajustara al lucernario, los
controles se hacían cada vez más ostensibles casi amenazantes ante la paranoia producida por
la caída del mundo bolche y la consiguiente liberalización de los mercados que ofertaban
conocimientos al mejor y más ignorante bolsillo. Los cardos estratégicos sugerían incomodar a
todo aquél que informase y debatiese el punto, hasta que lograron imponer una autocensura y
que un tema especialmente fructífero hiciese agua leteara en el metafísico río del olvido. Así,
tu leteas el letea yo leteo ellos también. Llovían las ejecuciones sumarias de supuestos
traficantes que dos minutos atrás investigaban fieles a pesar del traje especial agujereado. Se
dice que estos lemures con daga andan sueltos a la caza de cualquier somatización del modelo
que les señale la apropiación de los mecanismos reproductivos íntimos de la vida.
Robert sabía que se estaba asemejando demasiado al ‘loco’ Carreiras, un arqueólogo que
había extraviado sus saberes en tertulias literarias arrasando el sentido con historias
descolocantes de coherencia suya propia. Muy poco tiempo había transcurrido desde que la
reunificada Alemania ganara el mundial del 90 obviamente cómo de qué mundial porque el
año anterior habían hecho rodar por el suelo tal vez los mismos el paredón en Berlín la mal
amada, a veces los partidos se disputan poder por fuera de los campos de acción específica. Sí,
es como decir que Argentina casualmente lo ganó inmediatamente después de perder su
guerra en Malvinas, que USA organizó el torneo inmediatamente después de la disolución de
la URSS, en metáforas contiguas de un continuum político interpretado in excelsis con los feet.
En los noventa’s desde otro muro se abrió un gran dilema que no pudo soportar seguir siendo
tapado a raíz de algunos sepultureros que estaban profanando verdades históricamente
asentadas con palas arqueológicas. Nuestro destino estaba marcado desde la ‘crisis de los
misiles’ en Anatolia, conflicto en el que los lituanos venían imponiéndose a base de tozudez
como la del joyero imperial ante murallas de diamante superduro siberiano. Dependiese en
cada caso de la profesión profesada decidimos ajustar la cincha o las clavijas o los genitales
cuando las hojas que debían sobrevolar flotando eternamente sobre nuestras pequeñas
cabezas comenzaron a caerse por su propio peso sobre nuestro propio edificio. Inmanencia
afirmamos por no llorar. De inmediato el cónclave anual del club Bagaudasberg sesionó con un
centenar de sus primeros violines en Covadonga haciendo ruiditos con los dedos mientras
mordían el labio inferior con los dientes alargados hasta que decidieron para este crucial área
de combate disponer fondos privados permanentes cortando alguna que otra cuerda con el
propósito de interpretar correctamente lo que estaba desenterrándose en diferentes sitios de
Europa e incluso en Asia o en Génesis como conocen a Medio Oriente los inversores. La
fraternidad, una vez más la novia incómoda, se proponía alcanzar realidades construidas
mediante influencia, un no tan ancestral como patriarcal pastoril modo de establecer que el
ostracismo y la distorsión serán a partir de hoy las columnas de este hercúleo esfuerzo.
Cierto día no muy lejano de aquél comienzo tan agitado en las oficinas del Laboratorio, como
él solía denominar desde la adopción de una pose mítica, se le solicitó a Robert basándose en
sus experiencias con roces ancestrales que diseñara y presentara por escrito un experimento
crucial de aplicación real con el objeto de producir crueldad en personas comunes no crueles
nacidas en partos no traumáticos sin falta básica y esto que sigue es su relato de lo que
proyectó en dos días de trabajo sin dormir, tomando el relato en primera por responsabilidad
directa y presencia real fidelísimo a su estilo:
“Reunidos en torno a las siete piedras incandescentes que oficiaban de centro del
círculo perfecto que formaban sus cuerpos sentados para la ceremonia, Pelagius elevó
su mano derecha, obtuvo la prioridad por asentimiento tácito del resto del cónclave, y
comenzó a decirles, con pausa errática y sin levantar la cabeza ni un solo instante: -
Nos habituaban a determinados comportamientos mediante métodos sencillos y
directos, como algunos de los que se aplican a los animales, por ejemplo, en la doma
de potros. Les contaré uno de ellos, que sufrimos poco después de la batalla de las
Guavinias, del que como pueden apreciar, logré escapar. -Sin más, habló así a sus
congéneres: -Nos encerraron a siete de nosotros, elegían a cada integrante del grupo
por su distinto origen, uno de aquí, otro de allí, y así. Una vez dentro del recinto, una
carpa alta y amplia, circular, cónica, como la que utilizarían más tarde los
aborígenes americanos del norte, dentro de la que teníamos libertad de movimientos,
a pesar de saber que no podíamos salir sin el concurso de algún hierro, nos
concentrábamos en buscar un hueco, una salida. Luego del exhaustivo reconocimiento
del espacio al que nos habían confinado, y una vez que nos dispusimos a sentarnos,
vencidos por el cansancio del alerta, por imitación, por propia iniciativa o
simplemente por tedio, notamos que descolgaron por la parte superior de la carpa,
una pata de ciervo asada que quedó pendiendo a cinco metros por sobre nuestras
cabezas. Nosotros, al ver semejante manjar, comenzamos a mirarnos
inquisitivamente buscando una respuesta, inspeccionamos en derredor nuestro, de
cada uno y del conjunto, y nos quedábamos inmóviles, diría sin respirar largas horas,
pero al par, evitando que suban las hormigas por las columnas, hasta que uno de
nosotros se incorporó y trepando por el mástil central al principio del intento, y por
uno de los laterales con total precaución después, se fue acercando a la pata con
muslo, con el afán supusimos de arrancarle un trozo o bien, aplicarle un golpe de
potente mandíbula con idéntico propósito, o bajarla sin más, para compartir su
esfuerzo. En el instante en que se aprestaba al triunfo y mientras todos observábamos
en absoluta tensión porque temíamos el desenlace de lo que a pocas luces significaba
una trampa, si es que recordamos que éramos sus prisioneros, vencidos, esclavizados,
torturados, mientras duró aquel largo instante, un dardo se clavó en la mano derecha
y aullando de dolor y estupefacción, se precipitó al suelo sin sufrir consecuencias
graves, al menos en su cuerpo, tal vez porque era un atleta o bien por la eficacia de
sus ángeles o de su dios. Grande fue la sorpresa y el remolino de cuerpos general,
cuando por debajo de las fuertes pieles que constituían las paredes, y pegadas al piso,
comenzaron a entrar algunas tarántulas, animal de trato difícil, poco amigable,
silencioso, a las que matamos con lo que pudimos, y hasta que no tuvimos la certeza
de que ninguna había sobrevivido escondiéndose, no logramos reponernos, o al
menos, a comenzar a pensar en algo que no fuera esa fatal amenaza. -Se agotó
Pelagius, tomó largos segundos, grandes y convulsivos sorbos de aire que exhalaba a
pequeños golpecitos de pecho duraban otros tantos, y por fin, mediante un nuevo
sorber de tamaño profundo, prosiguió: -Poco después, mientras algunos dormíamos
y otros montaban guardia, entraron cinco hombres armados y entre tres se llevaron
a la rastra al de Córdoba, al trepador, y nunca más lo vimos, debo decirlo, nunca
jamás. Con la misma premura aquellos hombres tiraron a su reemplazante adentro
de la tienda y la cerraron casi sin promover un miserable ruido. El nuevo, se dispuso
a inspeccionar todo lo que pudo, nada original, y por largas horas se mantuvo en pie
o en cuclillas, giraba sorpresivamente hacia uno y otro lado en tiempo irregular, en
verdad describía un medio giro, lo cual le permitía controlar a sus espaldas vigilando
nuestros posibles movimientos. Sin siquiera haber cruzado una palabra con ningún
integrante del grupo, comenzó a cambiar de plano, se sentó acorralándose contra una
columna sostenedora y miembro de la estructura de la tienda, se reclinó en ella y
alternó miradas atentas, de vigía, lo había sido sin dudas, a cada uno de los restantes
integrantes del grupo y al muslo cocido, que permanecía pendiendo de aquella soga
de cáñamo. Nada se movía, salvo quienes hacían sus necesidades en el rincón
decidido a tal fin, en el que habíamos cavado un discreto pozo, sitial que en verdad no
era un rincón, razón por la cual todos podíamos seguir ejerciendo observación e
interpretar los desplazamientos de todos los demás. El ambiente se volvía
crecientemente irrespirable, por el hambre y la sed, por la indefinición y por el riesgo
inminente de desquicio que la mente inmuta en casos extremos. El tiempo se
transformó en un inexistente, si no fuese porque al nórdico se le ocurrió contar con
ayuda de los dedos de su mano izquierda los segundos, con un palito dibujar los
minutos, cada uno mediante una rayita vertical, cada hora con una horizontal, y cada
día con una crucecita. Llevábamos, según la cuenta del nórdico que se sentaba por
suerte a mi lado a tres prudentes metros, treinta y dos horas y un poco, cuando
entraron nuevamente los cinco hombres acorazados, dos de los cuales portaban una
gran tinaja con una hendidura hasta el centro en cuyo interior se albergaba una
considerable cantidad de agua, a juzgar por la que se derramaba mientras
caminaron hasta arrojarla con destreza encastrándola en el vertical, en un claro
gesto de fastidio en el exacto punto central de nuestra para entonces ya prisión, por
debajo, como es deducible además de la pata de ciervo de su nudo pendiente. Ni bien
nuestros carceleros cerraron las compuertas de pieles, nos zambullimos en la tinaja
con la desesperación imaginable, hundimos las cabezas, improvisamos cucharones
con ambas manos, bebimos, saltamos, gritamos, nos mojamos bromeando hasta que
en un desgraciado movimiento que ejerció una presión desigual en uno de los
laterales del círculo, del borde superior del recipiente, como si un círculo pudiera
tener aquéllos, la tinaja se inclinó, y -a pesar de nuestras más enconadas negativas
instantáneas estentóreas que destrozaban nuestras gargantas, porque como ustedes
saben podemos anticipar lo inevitable sin poder evitarlo por sus características
propias de él-, volcó su contenido precioso, diamantino, y la tierra, siempre tan
dispuesta ella en los veranos tórridos, lo bebió de uno o dos sorbos, lo absorbió para
siempre, y nos dejó con la vista clavada y jadeante en el suelo a unos, y en el
responsable de tamaña torpeza, a los demás. Trató el torpe de justificar su eficiencia,
pero de improviso cuatro de nosotros saltaron hasta donde se hallaba y lo sepultaron
a golpes de variado tenor y lo mataron. Creo que lo mataron porque no se movió más,
hasta que al instante, lo sacaron tres guardianes armados que entraron con tal
propósito con la mudez parquísima de siempre mientras otros cuatro traían al
reemplazante, que caminaba cabizbajo ante tamaña escena atrincherado en su tal vez
imitativa parquedad. El agua, por su parte, si bien fue absorbida casi de inmediato,
había corrido por un desnivel y logró salir sin que supiésemos adónde, algo que
lamentablemente se aclaró tiempo después. Siguió la espera de la nada, tal fue para
los cinco que quedábamos del grupo original la situación. Hasta cuándo, gritábamos
hacia nuestro interior de cada uno. Comenzamos a jugar, para matar el tedio, a
pasarnos sin que se nombrara una palabra, un botón de la chaquetilla que había
caído del torpe difunto, a pasarlo casi de mano en mano como si fuese un trofeo, pero
con la vigencia aceptada de la regla siguiente: paga prenda quien cuando se
interrumpe la cuenta mantiene el botón en su mano. Está bien, aceptación general
repito, lograda a golpes de puro gesto, ni un fragmento, sema ni semema se filtró, ni
una vocal, y mucho menos de las abiertas. Tal nuestro terror. Jugábamos, jugamos, y
mientras alguien dormía, el primer reemplazante, el que sustituyó al escalador
fallido, dio un salto como el del tigre en la casa del venado, y comenzó a subir hacia el
manjar que de ningún modo habíamos olvidado. Respuesta instintiva al acto
sorpresivo, los cinco que quedábamos del grupo original volamos, sin tocar tierra en
ningún caso, lo alcanzamos a tomar de los tobillos, momento en el que otro de los
nuestros que iba subiendo por el mástil le saltó encima desde allí y lo sumergió
cayendo en la tinaja que aún se enjugaba las penas nuestras.. La golpiza fue de
índole, que mientras pudo imploró, rogó, blasfemó, maldijo, hasta que logró, tal vez
porque cargábamos con un muerto, logró que nos detuviésemos, y volviésemos en
cada sí, cada uno a su lugar. Demás está decirles, que el que sustituyó al muerto, se
quedó varias horas con la boca entreabierta, y con los ojos midriatizados, abiertos
como de pez, y focalizados. No sé si por el esfuerzo o por qué, pero comenzamos a
sentir que la boca se nos resecaba, recomenzamos a mirarnos, los labios comenzaban
a arder y a resquebrajarse, la garganta quemaba, como si hubiésemos bebido agua
marina, uno dormía. Podrán imaginar el desánimo que se esparció cuando
comprendimos que habíamos bebido agua salada, preparada como condimento,
detalle creativo del torturador. No habíamos disipado el ánimo aquél, cuando
volvieron a entrar cortando los gruesos tientos de cuero que unían las pieles de la
portada a golpes de puñal y espadas cortas y corvas para llevarse a uno y reduciendo
el primitivo grupo a cuatro miembros. No tardó en aparecer de la tiniebla
resplandeciente el tercer sustituyente, cuya mirada soberbia, torva, taimada y con
una carga leve de criminal lascivia, se filtraba hacia nosotros, producto de mueca
símil sonrisita lateral y ojillos de codorniz. Se sentó directamente el superior, miró
hacia arriba y sin aviso alguno, comenzó a subir por la viga central, tan
parsimonioso que al paso recibió un mordisco en uno de los desnudos talones, el
izquierdo, que se lo redujo a la mitad. El alarido interminable del superado nos
superó aturdiendo los pocos espacios despiertos de nuestra condición. Entre la sangre
derramándose y el trozo que quedó allí, tirado en el suelo que se resistía a secarse del
todo, surgió un paisaje diferente para nuestra ignominia. Contraatacó el infeliz,
creyendo tal vez que se trataba de una reacción aislada, y recibió una o dos golpizas
por parte del conjunto, lo que terminó por disuadirlo de su incredulidad, aunque con
las piernas quebradas y un semblante sanguinolento que le bajaba por el cabello
semejando una medusa bermellonada, contusa y yerta, que le ocultaba parcialmente
el amoratado y aterrorizado rostro. Y entraron nuevamente, como si nos estuviesen
observando, los cancerberos, de a cinco y se lo llevaron arrastrándolo de las piernas
quebradas al infeliz y a otro de los nuestros, tirando hacia adentro a cambio sin más
palabras que sus bruscos y precisos movimientos, a dos reemplazos de cuerpo bueno.
Tres, sólo tres quedábamos de aquél comienzo hacía ya dos días con sus completas
noches. Nadie pronunciaba nada, ni una lágrima. De pronto, sentimos un golpe sobre
nuestras cabezas atormentadas, que produjo un hasta entonces no identificado
sonido. El fragmento cocido de ciervo, nuestro desvelo hasta no tanto, había caído un
metro y ahora se hallaba moviéndose invitándonos a saltar desde menor distancia.
Siguió columpiándose en un pendular imperfecto durante largo rato, y debo
confesarlo, no con escasa vergüenza, me dormí. Tanto es así, que no supe en absoluto
lo que ocurrió en los momentos previos, cuando un atroz alboroto ausente de palabras
me despertó y vi lo que vi. Forcejeaban cuatro en las alturas, caía uno, volvía a subir,
mi voluntad había desertado, los dos más nuevos pugnaban por arrebatar el ciervo, y
los dos más antiguos, exceptuándome claro, desesperaban en el intento por impedirlo,
pero cayeron enrollados con uno de ellos. Ya en el suelo, el que había recobrado su
solidez, quedó tendido malherido uno de los ignorantes, mientras el otro estiró su
mano hacia el tesoro, cuando una espada la cortó con tal destreza, que lo único que
logramos visualizar fue al pobre reciente manco cuando caía de espaldas, y a su noble
mano caerle encima, aunque tres segundos después. Un desgarrante quejido envolvió
la tienda, y al cabo de unos momentos, los tres más antiguos, a pesar de mi ánimo,
matamos al audaz irresponsable, en el mismo instante en que a la carpa volvían a
entrar varias tarántulas, esta vez de mayor tamaño. Quienes pudimos reaccionar,
luchamos contra la invasión visible, eran decenas, no se las veía claramente porque
anochecía y los rayos filtrados retrocedían con el día, pero logramos matar algunas ,
aunque ellas mataron a dos de los nuestros, al malherido y al manco, a los dos más
nuevos, se los comían mientras se lo permitíamos en un desesperado intento
distractivo, que al parecer, rindió su efecto favorable a los cinco que quedamos
exhaustos pero intactos, chapoteando barro sanguinolento, bello como tintes de M eli
bea, aunque confuso como nuestra moral, mezclada de muerte y asco. Cuando nos
disponíamos a matar a las que seguían sobre los dos cuerpos en visceral festín
abierto, o lo que de ellos quedaba, se levantó de improviso una parte de la tienda.
Nada entró esta vez, ante nuestra inmóvil expectación dispuesta a todo.
Seguramente, el agua que se perdió con la inversión de la tinaja, mojó el viento de
yute de la estaca que retenía el parante correspondiente a esa parte del suelo, del lado
externo de la tienda por supuesto, el sol lo resecó, y al encogerse la cuerda levantó la
pared de la carpa alrededor de setenta centímetros.
Esto que les digo a modo de explicación, lo deduje algún tiempo posterior a estos
desdichados sucesos. En aquél momento preciso, lo que se me ocurrió –y por fortuna
en coincidencia instintiva con otros dos miembros del grupo-, fue traccionar y
empujar los cuerpos de los muertos con sus respectivas comensales, arrojarlos hacia
fuera por el hueco, lo cual hicimos con éxito y premura, y obturar la abertura, lo que
logramos, no sin antes cerciorarnos de que no quedase ninguna amiga de carne ajena
del lado interno de, al fin y al cabo, de nuestro ámbito, que para el caso, ya se había
convertido paradojalmente, en nuestro refugio y hogar.
De inmediato -sólo habían transcurrido momentos desde que nuestra febril actividad
había trasladado tierra de un lugar de la tienda hacia el agujero logrando cerrarlo-,
entraron siete hombres armados y a golpes y empellones, sacaron a cuatro de los
cinco que quedábamos, salvo a mí, no sé por qué, aunque me lo pregunté miles de
veces, pero quedé, y también a los golpes y empellones ingresaron, con total pulcritud
matemática, las cuatro sustituciones, a las que se sumaron las dos correspondientes a
la cena de las tarántulas. Y así quedamos, es decir, quedé, estático, parecía un clavo
de cruel madero, casi clavado por esclavo digo al piso de mi rincón que nunca llegó a
rincón efectivo, pero lo fue, mientras se reiniciaba el ritual de miradas vigilantes, ya
paranoides y extremadamente hostiles en absoluta reciprocidad. De este modo, pasé
pasamos las siguientes horas. Creo que estaba en un ensueño, pero dio igual, mis ojos
se desorbitaron y mi pecho entró en implosión y fuga, en el instante en que la pata de
ciervo, nuestra divinidad inalcanzada, comenzó a descender. Bajaba lentamente
desde su sitial precioso, hasta depositarse en el centro del suelo, que por entonces ya
no era suelo. Y allí quedó, observada con curiosidad esquiva y extrema de quienes
reconocen que en un único error va la vida. Cada uno de los siete en su respectivo
espacio a simétrica y recíproca distancia, uno de los otros. Y así como así, sin que
mediase anuncio, uno de los infelices que estábamos adentro, el que estaba sentado
frente a mí, se semiincorporó y se lanzó volando prácticamente hacia el muslo de
ciervo, el que por otra parte y sin exagerar, despedía un aroma celestial. Fue
comprensible su movimiento, y de mayor comprensibilidad su consecuencia. Todos, y
yo primero, demás está decirlo, todos nos abalanzamos sobre el infausto y lo
matamos. Sí, lo digo y me desgarro, como si una daga de bajo filo se me ensañara
extirpando de mi espalda una lonja de diez centímetros de ancho, desde la sentadera
hasta el cuello, y me obsequiaran mi propia lonja para manea de animal, colmando
las partes carneadas con varios puñados de gruesa sal.
Sí, lo matamos, y al instante, como es de esperar a estas alturas, entraron
sonrientes los hombres armados, y nos retiraron no sin reemplazo, a mí y al muerto.
Fue suficiente. Se descorrieron unas pieles, hizo su entrada el sol, se abrió el portal de
la tienda. Una voz que surgió de todos los ámbitos de los alrededores de mis sentidos,
nos dijo: fue suficiente. El grupo humano había aprendido a defenderse.”
Pero excelent mr dr, excellent, y bien, usted dirá, cómo es que logró diseñar esta delicadeza,
de los muertos ni se preocupe está todo bajo control son las pérdidas estimadas para estos
fines que qué fines ni fines estos son en verdad comienzos you es un verdadero artist
diseñador científic mr dr, es un verdadero honor que nuestra casa lo cuente entre sus sillas.
cierta velada en que me vi obligado a decidir mediante una pregunta histórica que él mismo
me había contado. Interesante niño Mr James vuestro hijo me ha dejado perplejo con roca
puntiaguda por sillón y es algo incómodo pero debo admitir que tengo una nueva idea en el
coxis. Tal vez no se trate de una nueva idea Robert en pleno siglo xx sino de una muy antigua
algo ancestral ultraconocido pero perdido que ya descifraremos como la escritura de la
biblioteca de oro robada de la cueva de Los Tayos. Muy interesante este descanso en las rocas
mis amigos volvamos tengo sed y Amparo espera en la base.
Al atardecer llegó al campamento una bióloga argentina hermosa y alta serán todas así las
isabelas modias en este caso me dije y quedé embelesado esperando que se acercara con sus
tres hijas gemelas qué sensación tan extraña no poder distinguir en un principio el quién es
quién en estas tres niñas Nieves, Nadia y Norma. Anocheciendo el gallego se la pasó
parloteando en casi unidireccional y excluyente conversación con Isabela de sus orígenes
comunes de lugares remotos y héroes y fundaciones y asesinatos y nos dormimos ya tarde
mientras el excitado seguía hasta que uno de nosotros dijo algo así como si la visita se quiere ir
yo me voy a dormir y los dejamos solos y a solas como a las cadenas de un campanario
mientras la temperatura bajaba por nuestros cuerpos.
Camino de mares del gigante Hércules amplias avenidas Nos traen dos trabajos que se harán
con huellas profundas huellas de deberes cumplidos Fortuitas legendarias las naves nos
situaron en Gades y se fueron del puerto hacia el corazón triunfante de la tierra que exaltada y
bruñida con el esmero propio de aquéllos habitantes legaron una península para la europa y
una razón mayor para la nueva vida.
A Gerión en Tartessos le dimos hierbas de beber nos llevamos a la boca los bueyes de alta
estima a punta de la espada lo griego cerró las puertas mediterráneas plantando dos columnas
y manzanas áureas recogimos del premio de jardines espléndidos como edenes labrados. De
todo lo demás degüello y carne para los perros que ni ladraron sangre festín de sangre polvo y
racimos de necedades mujeres niños nada que llame a partir de aquí será dispuesta por la ley
de los fuertes sabios al mundo una señal, Hispania.
Día 3
El sol aun no se animaba y ya nos levantábamos, qué pericia qué leve es el alma de los seres
vivos, todo se aplica el trabajo no es un juego ni el placer debe entrar en la tarea mientras se
realiza porque es un elemento perturbador. Me encuentro animado porque estamos logrando
una especie de armonía de las buenas lo cual es muy difícil de alcanzar en los grupos humanos
porque la armonía no está en la naturaleza de los seres humanos, eso creo James, no está de
acuerdo. Disculpe estaba concentrado en mi taza de café en realidad en el café al girarlo en sus
remolinos y pensar que aquí se concentra todo el universo.
Durante la jornada de trabajo larga y durísima Roberto seguiría buscando interlocución
durante horas dirigiéndose a Isabel como si nadie estuviese entre ellos, eran las cinco de la
mañana y el movimiento calaba los senderos en silencio cada cual con su jarro su pincel sus
cepillos sus toallas sus buenos días sus sonrisas sus zapatos.
que para entonces configuraba el manto perlado del valle, muy inquietas como si algo las
persiguiese, pudimos notar desde los riscos cercanos que empollaban a gran velocidad mientras
otras custodiaban el espacio con nervio y atención, armaban sus nidos incluso superpuestos las
más fuertes en pie otras ya habían caído, el campo fue testigo de una vasta tragedia algo las
aterraba, la noche llegó y les tendió su encanto pero nada podía con sus semblantes
desorientados, los sonidos se mantuvieron firmes poco a poco cediendo nos dijimos han logrado
la calma para el descanso luego de prolongarse tanto el esfuerzo tal vez quiénes sabrían su desde
cuándo.
Al amanecer nos acercamos para encontrarnos una gran mortandad y al lado de sus madres
yacentes los polluelos y pegados a ellos con esmero los machos sentados como en duelo con los
picos hundidos en la tierra como pensando, no supimos qué hacer en ese instante salvo
retirarnos respetuosamente retrocediendo hacia la ciudad el valle seguía siéndolo. Los picos de
los adultos cargaban alimento que conseguían cazando en los ríos de los alrededores y así en dos
semanas comenzaron a levantar sus vuelos nuevamente al poniente. El terror había dibujado sus
rasgos comprometiendo incluso las miradas. Una vez que se fueron trabajamos dos días
limpiando y limpiando, nadie reía entre nosotros presagiamos que se estaba forjando un algo
nada vital peligro activo para la vida. Nuestras edades nos preguntan las aves, setecientas
vueltas de sol completas dijimos varios de nosotres, cuatrocientos cincuenta mediante señales les
informaron los agricultores cotidianos que se trataba de los jóvenes.
La noche posterior al trabajo impuesto por el dolor nuestra asamblea reunió las delegaciones de
las ciudades de la región ‘Cisne’, la nuestra casualmente, y la sorpresa nos preocupó cuando
contamos varios de nosotres lo coincidente que habíamos soñado. Resolvimos alertar la videncia
en la tarea meditativa, convocar a les ancianes de gran edad, y enviar mensajes al naciente
lejano con el objeto de lograr comprender lo que allí perturbara la vida de las aves. Los días se
hicieron lentos, desapacibles, consideramos una trágica señal contra la vida misma el suceso
sufrido por las aves. Nos alarmaba sobremanera la mortandad prematura de las madres,
conocíamos estos sucesos en pulpos hembra cuando sienten acoso y las historias comenzaron a
multiplicar experiencias menores similares en medusas y peces que habíamos notado sin valorar
adecuadamente. Medio año mayor había transcurrido desde que en nosotres se había dibujado
aquél semblante que vimos en las aves, y con razones suficientes como para recordar nuestro
antiguo dolor que decidió aquélla partida hacia este suelo. Ahora ellas corrían hacia los confines
desde donde vinimos, y la zozobra nos crecía silenciosa y corroyente con la eficacia devastadora
del sufrir que producen incertidumbre, miedo y desamparo. A cada paso comentábamos la
notoria disminución del tamaño de las aves nacentes aquélla mañana, sabíamos que era otro, las
conocíamos desde que nos acompañaban en nuestras desventuras, éramos amiges desde tiempos
distantes y hasta podíamos comprendernos recíprocamente, formaban parte cierta de nuestra
bella cotidianeidad. Sus terrores fueron nuestros y para nosotres una clara señal de advertencia.
Y así lo actuamos sin pérdida de una mínima medida de tiempo. Comenzamos el despliegue de
habilidades para medir cambios drásticos en el clima, leímos las visiones cósmicas nocturnas y
en vigilia observamos medimos al de grandes anillos y al mayor con sus lunas, dispusimos que
viajen delegaciones al poniente con el objeto de medir todas las variables de los acontecimientos
que hubiesen podido provocar tal comportamiento y tal desenlace en la vida de las aves.
Nuestra vida cambió desde ese instante, los niñes ya no reían tanto desde adentro sin que medie
el pensar, reían y observaban a sus alrededores como buscando apoyos o negativas en los adultos
ante el sonido de sus risas, les niñes habían comenzado a reír pidiendo permiso sin pedirlo, fue
tan notoria la restricción que notamos el cambio, la risa tornaba social y abandonaba por el
momento su visceral procedencia, nada bueno dijimos, coincidimos en decirnos que se trataba de
algo nada favorable para la vida, en las asambleas cundía un sentimiento que ya habíamos
olvidado, tristeza dijimos, y el manto terrible de la tristeza se posó sobre nuestra cotidianeidad,
nuestros hombros, nuestros vestidos nuestros abdómenes nuestras piernas y brazos, nuestras
risas, nuestras miradas. Comenzó a manifestarse un modo de actuar que había perdido la plena
espontaneidad. Nos enfermamos por primera vez en un cuarto de año mayor. El tamaño de los
nacentes disminuía en suave pendiente. Pensamos que había comenzado otra era retrógrada y
aunque nos preparábamos la vida mutaba en el atril siniestro del alerta. El valle fue decayendo
en su halo virginal, pareció moverse su raíz anclada en la confianza, y, comenzamos a atender
detalles y a recuperar saberes montañeses. Qué sería de nuestres maravillosos jardines de
legumbres hortalizas árboles y flores. Todo se cernía hasta posarse sobre nuestros cuerpos
distendidos, sentíamos la presencia de un algo diferente y la grama y la orilla de los ríos
circundantes más alejados notaron nuestra creciente ausencia.
Las conversaciones en tardecitas de café entre James y Roberto comenzaron a pautar debates
intensos y crecientemente intolerantes, ya sea por la senda diferenciada que cada uno de
estos hombres de ciencia tomaba para su propio modo de ver el mundo o bien porque
Roberto no hallaba explicación ni atenuantes a la postura de James por considerarla
provocativa y James le otorgaba gestitos de fastidio público por considerarlo materialmente
ciego. Con esta impronta llegamos a un atardecer soleado, raro en London, en el que Roberto
expuso una de sus teorías para James disparatadas acerca del momento que atraviesa la vida
en su conjunto, teoría que intenta explicar todo el comportamiento de las especies ante
situaciones de riesgo. En dicha reunión lo único que brillaba era el reflejo del sol en los vitrales
del bar. Acércate Robert, querido amigo, a ver con qué te vienes hóoy, estamos del todo
aleerta en nuestro aparato receptivo como para hallar sentiido a tus laureeles. De mala gana
Roberto sentó su obesidad ya inocultable aceptando en dicho gesto el desafío pensando con
qué marchitar el pavoneante revolotear de James por el éter purísimo que sólo él comprendía
–quien a James haya conocido no lo creería- y se dispuso a respirar rítmica y profundamente
de modo que en breves momentos todos, todos quienes estuvimos presentes le imitábamos
con fervor automático.
Roberto se puso de pie y elevando la voz pronunció distorsionando cierta conocida frase para
nuestro estupor: Exijo mi paga en vino, ninguna otra, soy lo suficientemente ambiguo. James
tomó el convite y lo retó a pronunciar un discurso memorable, el que luego de meditar unos
instantes comenzó a sonar por boca del gallego. El aire se retiró de aquél lugar, nadie blandió
un arma blanca por temor al clima que se generó, y comenzó clavando su mirada en cada uno
de los presentes ante cada palabra. Algo surcó la visión de Roberto, sacudió su cabeza como
no lo había hecho jamás, pensamos por un momento que había dejado de ser él, pero
pamplinas, atendimos: “Desde que fue abolida legalmente, desde que se emprendió el
camino del fracaso, desde que la música surcó lo celestial abandonando el cuerpo,
desde que cabezas y sombreros intercambiaron sus especialidades, desde que la
armonía surgida de la autorregulación biológica de la especie humana fue abolida,
reemplazada por la ley que todo lo sabe, desde aquél día, la entronización de las
jerarquías entre humanos hicieron de la vida un riesgo, un llanto, un alarido, un
gemir permanente y una queja doliente y una esperanza agónica. La ley humana
impuesta a la naturaleza biológica de la especie es una violación. La mayor de las
atrocidades está por venir, aunque ya conocemos su sentido y aunque ya lo sepamos
no tenemos noción exacta de la barbarie que llega por la puerta de la jerarquía. El
aire se hará a un lado, la luz se ensordecerá, los aromas desaparecerán luego de un
largo interludio asqueante, el agua tornará crema portadora de muerte especial, la
que supo desarrollar la jerarquía con su carga. La tierra madre de todas las especies
gestadas en su seno verá partir a muchas de sus hijas para un siempre y llorará en las
tinieblas dispuestas del que todo lo sabe. La obra humana tornará reemplazante de lo
humano, la vida desquiciada verá luchar a algunas vanidades hasta hacerse morir. El
absurdo reinará en la casa de todes del brazo de su monógama consorte jerarquía.
Tode aquello que ocupe una silla más alta que otra es un suicida y no lo sabe, tal la
pasión jerárquica, tal su ciega luz que resplandece en los ojos de su cielo idiota. Sus
águilas verán rodar sus propias cabezas si no matan el cupo exigido por el paria del
universo, y los cuerpos estallarán en un trozar de ideas cadavéricas que posaron su
tiempo en el atril de los jardines colgantes de este invierno. Ya nada será lo que hemos
visto ni nada quedará en el lugar recíproco, los ante quién velarán sus restos en la
sala de los fuimos.”
Al interior del bar el tiempo se puso entre paréntesis. Nadie ni nada lograron mover el mínimo
objeto ni siquiera mental, así de tieso quedó el auditorio mientras la pesada enrojecida figura
cabizbaja caía sobre la hermosa silla de terciopelo verde como un meteoro cardíaco en un
largo movimiento que para nosotros habrá durado tal vez un día entero.
Los campos a medida que pasaban los soles menores y se distanciaban de nuestra llegada al lazo
de mujer presentaban crecientes dificultades ya que las temperaturas bajaban sus promedios y
afectaban las cosechas, los tiempos de sembradío, el almacenado se hacía crecientemente
dificultoso, los materiales con que confeccionábamos las bolsas cambiaban su eficacia, las vides
experimentaban cambios de coloración, los sabores mutaban y notábamos cómo se retiraba
paulatina y firmemente el favor de la madre. De nuestros antiguos compañeros de tragedia y de
viaje ya se habían espaciado tanto las noticias, aunque supimos por sonidos distantes en
vibraciones especiales que denominábamos csurtish, que estaban instalados sin mayores
problemas pero se fueron perdiendo aquéllas prácticas no por nuestra ausencia de interés y desde
tiempos extensos no lográbamos comunicarnos. Tal vez el cambio de las temperaturas hiciese
menos sensible el aire por donde viajaban los mensajes. Las cumbres ya se tornaban inaccesibles,
los niños debían buscar otros juegos, se reducían los espacios vitales, se contraían los confines de
la comarca y nuestras alegrías cedían sin perderse ante la posibilidad de otro momento amargo.
Bailábamos, celebrábamos, nuestras acostumbradas alegrías siguieron tiñendo el trabajo, sus
frutos, los nacimientos, la crianza de las criaturas, en idéntica espontaneidad mientras la vida se
autorregulara como ya lo sabíamos y permitíamos, aunque comenzamos a notar por los registros
que las nieves avanzaban sobre los sembradíos quemándolos, las cosechas mermaban y la noche
se acercaba cubriendo poco a poco mayores espacios impulsando a la sol a llegar mucho antes al
descanso en el regazo de su madre mayor. Las noticias provenientes de lejanía nos consumían
las atenciones. Remoloneaba en las mañanas mientras comenzamos a tratar en las asambleas
temas que organizaran la supervivencia, comenzaron a sentirse desgracias sobre nuestros
poblados alejados de la gran región central, niños perdidos, comida escasa, abrigo insuficiente,
retrocedíamos, a las cavernas sugerimos con miradas en asambleas decisivas, y allí volvíamos
como siempre a la madre aunque esta vez nos quedaríamos centenares de soles menores
cobijándonos sin perder la alegría. Los hielos avanzaron hasta las puertas de nuestras moradas,
en todo el lazo su lado del naciente recibía tristes noticias de poblados perdidos, las regiones más
alejadas no tuvieron tiempo de organizar sus resistencias a los enfriamientos de la madre,
perecieron demasiadas amistades de poblados lejanos que ya hablaban distinto aunque les
entendíamos, las regiones que tuvieron la suerte de haber previsto y hallado dónde cobijar grano
y sueños, tuvieron un mañana, aquéllos que en sus comarcas elegidas había montañas
ahuecadas salvaron sus pasados, sus criaturas sus reúteres, el ganado se perdió en una gran
manta de hielo, o se adaptó o migró no supimos entonces con cuánta suerte ni con cuánta
eficacia, las cuevas al principio se disputaban favores, las aves polinizadoras chocaban con las
laboriosas gotas nevadas y prácticamente desaparecieron, retrocedimos los campos tornaron poco
a poco enormes cementerios, la salud se resintió no en gran medida, retrocedimos, pensamos en
volver a partir pero hacia dónde si las comunicaciones de aire se habían entorpecido, y fuimos
refugiados en el favor de millares de cuevas a lo largo del lazo y más allá en el confín poniente,
benigna fue la muerte con los alejados, tuvimos que afrontar hechos de fuerza habíamos perdido
el hábito de guerrear pero aquí sentimos la necesidad, los anchos veloces seres huidizos ocupaban
regiones pródigas en cuevas aunque no conocían el albergue del grano o la semilla, y con los
animales de su dieta en fuga fueron aniquilándose en grandes bataholas ruidosas de crujidos
graznidos retumbos y alaridos hasta que los silencios llenaron el espacio de aquél pequeño
cuerpo entristecido ceñido por el lazo que llamamos Hyberia, tierra de abrazo.
La escuela de los misterios
Amparo nos llamaba todas las tardes para recordarnos que la hora comunal había comenzado
y que hijas e hijos debíamos reunirnos mediante nuestros saberes escondidos. Debíamos
poner atención extrema en los mensajes ya que nadie olvidó aquélla tarde en la que el grupo
cayó en éxtasis notorio incluso para quienes dormían. Han transcurrido sólo cinco años desde
aquel maravilloso atardecer en la caverna grande anatolina y nuestros saberes aumentaron
mediante trabajo es cierto, aunque es como que la disposición a aprender luego de aquel
bautizo que nos eligió sin dudas ya a esta altura hace que sin pausa la crátera mayor vaya
colmándose con capacidades que se nos transfieren con sólo rodearla sentándonos lenta
suavemente a su alrededor. Decir que es un recurso mágico no es suficiente, siempre
apelamos a tales anatemas cuando no sabemos a qué atribuir tal o cual cosa que no nos
satisface, es algo diferente es un saber un saber que no podemos explicar salvo que nos
tengan paciencia ya le encontraremos el resquicio por ahora sólo podemos ejercerlo,
mantenerlo vivo mediante regularidades prácticas es como un mirar como un ver sin mirar o
una mirada en un registro que ha quedado grabado en el telón de fondo de nuestros ojos
meditativos. Nos constreñimos a regular la afluencia de participantes estrictamente a los
miembros del grupo Anatolino, situamos la época, medimos la intensidad de la señal, nos
aseguramos que sea similar en todos nosotros, cumplimos las pautas de silencio absoluto, nos
alejamos de los espacios que expelan ondas electromagnéticas o señales eléctricas fuertes,
buscamos campo abierto, tenemos un refugio que aún no es tiempo de nombrar, hemos
dispuesto una firme tabla oval de un corte transversal de un viejo roble, apoyamos con
cuidado la crátera sobre ella y comenzamos en noches claras, pasamos la noche al abrigo del
fuego que surge de las trece antorchas situadas por detrás de nuestras cabezas en círculo
concéntrico al nuestro, mientras ardan estaremos seguros el diámetro es suficiente, la
Los niños tenemos que trabajar nos fue asignada la cuadrícula 12 con el objeto de no
entorpecer las investigaciones ‘serias’ de los mayores preocupados por una muestra mal
tomada por un golpe torpe o alguna distracción o broma o intención. Así comenzaba nuestro
primer encuentro de cinco miembros juveniles troglodíticos la unión de juventudes
arqueológicas capitaneadas por todos porque nadie quiso tomar el mando sin el conjunto,
estaban frescos los años en que jugábamos a correr y a esperar al que se retrasaba para llegar
triunfalmente juntos a la meta. Nos encantaba provocar la ira de los profesores que insistían
en que corramos nuevamente y hacerlos discutir la competencia es sana la competencia es
antinatural y nosotros muertos de risa repetíamos el ritual igualitario perdido.
Llegaron otras personas al campamento…dos arqueólogos británicos George Benton y Adrian
Thomas jóvenes varones para el equipo de Robert. Después del almuerzo hubo que ir a buscar
a una pareja de lituanos ingenieros Brenda Lide y Ian Nanderen, quienes llegarían con sus dos
hijos Ivan y Victoria, nombres que surgían de los datos de la pizarra 1 la que se encuentra en la
sala principal un carpón de lona casi de circo con un mástil central en la que se escriben todas
las novedades importantes tales como tengo hambre. El arribo de la Merceditas se cumplió
con horario de Zurich o de Dornach.
Al caer la noche reunidos por el fuego comenzaba un oráculo jugado propuesto por Robert que
sin dudas se ganaba el lugar de organizador porque además de estar en cada detalle buscaba
la perfección y la eficacia y según dicen lo conseguía…todos los niños tienen entre once y doce
años edad especialísima porque, por qué: ………..y poco a poco comenzaron a soltarse los datos
escondidos en la experiencia y los saberes de los integrantes del grupo, éramos por entonces
catorce nosotros: la edad de uno de los niños Jesús el que murió, la edad del niño de Las
Navas, más o menos la edad del bautismo de fuego de José el de San Martín, la edad de la niña
de Covadonga, de Lucin en Armenia en la aldea perdida, de Tío Tañí en Acosta Ñu en la guerra
de la Triple Alianza, de Roberto en Boyacá, de Tatiana en Leningrado, de Juana, de Marguerite,
de Petra en, de Nancy, de Carlota, de Marija, de no sé durante la inquisición, de Clalilen en el
chile araucano, de Amelí en el Cuzco, de no sé…y terminaba el juego que excluía a quienes no
tuviesen a quien nombrar, a quienes Robert oficiando de pitoniso auguraba un futuro atroz y
plagado de horribles desgracias con la risa de todos, me impresionó que fuesen casi todas
nenas las recordadas y el frío indiferente clásico del dato intelectualizado Robert le comentó al
oído mi padre Robert estamos en peligro…aunque Robert aparentemente sólo veía y atendía
los movimientos de Isabel diciéndole cosas tales como la vida no se regula de este modo algo
está desproporcionado y distorsionado y no encuadra en los esquemas vitales adecuados
aunque confío en que la vida sabrá qué hacer con esta fuente.
Cuando ya todos dormían aun podían escucharse decires de Isabel y Roberto que permanecían
como si el mundo fuese de ellos y existiese por ellos: Estuve pensando y si hacemos el amor.
Qué, cómo se te ocurre, qué es eso, cómo hacer el amor, no está hecho. Lograste asustarme,
bueno sí está hecho hace tiempo forjado idílicamente en la mitología pero. Eso quiere decir
que tuvieron que hacerlo como se realizan los objetos de arte. Claro que sí pues que se trata
casi de un objeto de arte, esto, depende nada has visto que los objetos de arte son muy
dispares conceptualmente y los puede haber sublimes así como farragosos símil psiquiátricos y
toda la gama entre ellos. Y qué me propones que hagamos uno de qué orden. Ya, vale, del que
nos salga de acuerdo con nuestras capacidades. Esto quiere decir que nos podría salir mal
ponían lejanos, insistidores como mosca enamorada, volverían dijimos, todos dijimos
pero nadie habló, esa nomás era nuestra comunión, nuestra común unión de cuerpos
viejos y almas mortales, persistidores como moño de cumpleaños, cómo dijo mi capitán,
como moño e’ cumplaño, ah, ahura sí que sentiende. Pasado y presente se retobaban en
las iniciales de la fragua, acá lleno de bofes acalorados y allá los cerros de retaguardia
mal no los quieran ver de tan cerca, qué cerca están, y sí, lo juimo atajando, ahá.
No te mojés neca, no te mojés te he dicho que te va a hacer doler. Desenvaino la
mirada hacia lo alto y se me van arrimando los recuerdos de los amigos de antes que se
han quedado tan lejos como muertos, desenvaino un solo ojo, el más hábil, el izquierdo
en mi caso, el primero que mira en las mañanas ni bien despierto, ese ojo que sale al
comandante por lo intrépido, decidido y benévolo, ese ojo ya vio de más, de más está
decir que no vio todo, pero ya vio lo hediondo entusiasmarse con la trama de los
saucedales hasta el fondo del tronco en las raíces donde guardamos agua y municiones.
Municiones del agua nos trajimos de tanto andar en pata, clavaban los arroyos sus
rumores en la belleza de las arcas hundidas y la fama se llegó hasta la orillita y se
encontró un colmillo de esmilodonte clavado en el cráneo de otro de la misma especie,
mi propio cráneo agujereado mediante un perfecto agujero que mató mi propiedad de
lo que yo mismo he sido, se puso de rodillas, alquiló una oración pactada a fuego con
un guiño la recitaron dos y sonreía uno como si fuesen cántaros abruptos quebrados por
la suerte de todo lo que fue desechado por pariente cercano por ajeno por legítima ley
te hago mi víctima es un conflicto interno al nosotros mismo, pero hace tanto tiempo y
sigue persistiéndote, y por fin, descargo sobre tu pobre faz una partida de perdigones en
la nuca, para qué, para que no queden dudas. No me va agarrar nepotismo étnico justo
ahora en el medio ‘el río, a ver si no me muero dicen que si uno es muy mezquino en el
ahogo va todo a la misma boca, ¿todo todo?, y, sí, va a quedar medio amarguito el
trago, no, y, sí. Que baile la comandancia María mujer, que salten de su arrogancia
mande correr, a quién se le ha ido la vaina en el palafrén, a quién se le cortó el cable de
su corsé, no importa tío quién fue ni quién, sólo importa el llamado, de los que se han
debatido en esta pasión, a entregar la niñez. Cante amigo cante -brille alta vista como
charol, mi homenaje a dos, hombres de bien-, que el que canta, -negro ataje perez-, sus
males espanta. Y fueron de los últimos que fueron muriendo por los pagos vencidos,
había habido hombres en las comisuras de la especie aniquilada.
De dónde habrán venido ni sé ni se me hubiera ocurrido decir tupí, por tupí guaraní
quedó enchalado con la marimba, le sacó un poco e sangre pa hacerle un canto, un
emplasto sano pa la gangrena que no llegó, menos mal, gracia dio, chaleco le cantaré pa
salú mental, necesita salir del enojo contra los dos y contraconsigo tiene once piedras
está muy fuerte es muy sensible va a salir desta, averígüeme el calendario lunar,
tráigamelo, lo vamo a sacar, yo viajo pal norte en meno de un mes, vandar bien.
Bartolo me quedé sin patria con el uruguay, nadie mentiende nos entregaron a los
estancieros, listo. Plánchelo puesto chamigo, agua va. Este ya es carne de cañada ‘e
gómez, mate lo rojo le dicho, degüelle y punto, qué tanta vuelta, persígalo, que no
quede niuno, ni pa cantarle a los pajaritos, ni pluma roja ni ombligo ni moco nada, si
ese mueve rojo se me lo mata me comprendió? Mejor. Será para asemejarnos al suelo
del imperio de la tierra y el arbolito rojo sangre del palo brasil, si seguimos así seremos
un mismo territorio en apariencia con el mismo fin, finado. Un pueblito en el horizonte
y un horizonte que se aleja e insiste en situarse lejos, no nos permite ver con los ojos de
un lugareño, y usted para qué los quiere a esos sabandijas que se arremolinan como si
estuviesen aprendiendo nado en el Paraná. Para practicar quedarse con lo que no es
suyo podría comenzar en otros confines de esta amable tierra, pero no, justo acá se le
va a ocurrir, qué mal habremos hecho, nacieron antes, ah, sí, de lo que sabemos es que
son tan antiguos como la sal, y la sombra duda en quedárseles pegada porque se
confunde consigo misma si se distrae, esto no es lo mismo que aquéllas horas bajo el
sauzal, los quebrachales son tan tupidos que mete miedo meterse en ellos, y uno solito
de tronco altivo sin una o dos ayudas no se puede rodear, cómo evitar soñar con hacer
la casa en ellos en la segunda rama a veinticinco metros y quedarse a la siesta develando
cerros en alta mar volando en pavones fuertes amplísimos a pluma desplegada en cada
una vaya un viejo amigo y una antigua amistad.
Me llamaron de buenos aires y dejé los saludos me llevé cuántos pude a punta de fusil,
nadie quería quedarse y nadie quería seguirlo pa buenosaire era muy fácil y los monos
hacían todo solitos como si fuesen los jefes del territorio, avanzaba paso con paso, los
barcos no servían para los recodos, eran profundos y de a pata tardábamos mucho en
llegar a presentarles muerte a estos parroquianos, los monos trajeron barcos nuevos
tenían la plata parecían chatas para llevar la caballada pero no se chocaban con el fondo
con los cañones y así le arrancamos un bastión y los empujamos hacia adentro del
cementerio, todos sabíamos que era cuestión de una vela más o una vela menos, todos
menos los sentenciados que se peleaban entre ellos para morir primero, parecía un
juego entre el yaguareté y la liebre, ni los perros se te acercan no vaya a ser que se coma
un zarpazo. Habían transcurrido dos años y nada, sólo retroceso y apriete, nosotros la
veíamos muy fea, retirada, y allá cargábamos lo que podíamos llevar, a caballo lo
metieron preso o se lo comió la injusticia, así que a patear con la lonja en el lomo como
si fuese una perrada y los galgos se nos vinieran encima, los monos eran difíciles, no se
les entendía nada cuando estabas vivo, imaginate cuando te cuereaban con el sable, y
así fuimos zafando aguas arriba, ni los remansos los espantaban, hacíamos cuevas y
vizcacheras para las patas de los caballos igual venían, ni desertar queríamos porque
adónde, allá te abarajan los gauchos, para allá te hacen surco los orientales y si te
quedás los monos te cortan en 33 pedacitos para recuerdo, no te querían ni de esclavo
sólo de pasto pa los chingones.
En estas noches de luna salen las luces a ver qué hay, salen de abajo de los árboles
grandes y mejor escondete porque dicen que es muy malo que nos encuentren.
Estábamos quietitos haciendo guardia mientras el enemigo lo permitiera cuando
empezamos a ver las lucecitas salir de abajo y hacerse moza como vestida con manto
blanco tan largo como el susto que nos pegamos. Ni un solo ruido le dije al tío, ni un
movimiento, pasó muy cerca y siguió hacia el río, llevaba una tinaja de barro casi una
crátera que le pesaba, hizo un pozo adentro del arroyo del costado y la enterró con
esmero, se volvió la sombra luminosa y en unos momentos desapareció bajo el gran
árbol. Es la guardiana de los tesoros me dijo el tío, y aun temblando me acerqué al
árbol mojé la oreja en la entrada de la cueva que se veía gracias luna por alumbrarnos,
escuché ruidos voces de gente de golpes enmudecidos por la distancia, le colgué un
pedacito de pañuelito rojo que me había encontrado que habían dejado los correntinos
al árbol en una ramita medio escondido y me apuré a desaparecer bajo la sombra de la
nube manta de luna me dije gracias, rajemos tío y me quedé dormido con los susurros
de agua del río bravo que insistía en navegar contracorriente para acoplarse a nuestros
sueños de libertad.
Nos llegaron voces de Paysandú y desde Quinteros los muertos hablaban en los oídos
de nuestros terrores, el pecho ya es sabido por nuestros parajes se le pone a la metralla
pero estos se vienen con las máquinas y qué se le va a hacer, cuerpo a cuerpo les
topamos su parada pero vienen por tierra por hambre por odio qué habrán visto los
monos en las caras nuestras para tanto asco. Llegaban refuerzos de las poblaciones de los
vecindarios, el hijo de un jefe entrerriano y unos cuantos otros contaba el pasquín que
no andamos solos, algunos poetas algunos políticos no querían la guerra, pero se venían
los degolladores de todos los bandos, venían practicando con cuellos hermanos desde la
cañada y dicen tapaban algunas lagunas los cuerpos montañas semejan los cerros los
muertos nos hablan sin un cementerio, nosotros estamos firmes como pata e bronce, no
nos mueve nada esta es nuestra tierra la tierra de todos y aunque nos trague toda la
sangre el encarnizado nuestros huesos al aire durante un tiempo para el descarne y luego
picado a mortero en lluvia de fina polvareda regando el campo que nos vio crecer, de
aquí no se va nadie para hacer de abono de otra querencia.
Insistidores como camalote con novia en el agua arreciaban los sureños candores, se
mataron solitos de a mil quinientos y nosotros perdimos ciento cincuenta, acá al revés,
un modosito les maté yo por error y me fusilé, así les paga la patria a los que mueren
por ella, no saldré en el pasquín pero el cielo de la trinchera se acordará.
Las noches de febrero por acá son más largas cuando suena la muerte del bombardeo,
nos cobijamos con lo que iba quedando, una vaquillona desperdiciada me refugió en su
entraña y no me encontraron sólo un aroma les espantaba, las mujeres nos defendían
con arena piedras vidrio, con alaridos que arrancaban de un tajo las valentías de
aquéllos varones asombro de sus ojos crimen de sus miradas, y mataron tanto las pirañas
bípedas que la noche se inventó para evitar su imagen, y el viento para llevar sus ascos
hacia los osamentarios de toda pasividad, león le decían cansado de ver morir a tanta
muerte atacó al general y le dio sentido a la discordia entre niños y peste. La muerte de
mena a Dran le resultó sencilla, los mataniños de doce años violan mujeres y
testamentos, sacan el quicio más encajado y hacen volar las puertas de la prudencia,
tuvo que hacerlo, no estaba en los anales de la inocencia matar a nadie aunque por
estos andurriales comenzó a navegar en el degüello de los pacíficos la diagonal de
sangre.
Yo les diré lo que recuerdo de una arenga que dijo el mariscal en un pasquín con los
ojos perdidos antes de salirme del campo rubio arrodillado en el barro rojo. “Vinieron
en manada a matar los ánimos fraternos, humille de niños y mujeres insulto de la
especie, el varón liviano como sueño de colibrí ignora la fuente de la armonía, quema
los hospitales su misericordia con la gente presente en el gran cementerio, el conde d’eu
sigue la huella de los cadáveres fácil es para un noble imitar la nobleza, la procedencia
carroñera de la estirpe cumple el ritual nupcial con el antropófago del Paraguay,
mátenme por supuesto que es necesario morir cantando mis iniciales, no habrán de
matar por hambre como mata quien vive en naturaleza, vos sóis quien traga la tierra de
nuestra esbelta Troya, vosotros sóis de la cuna de las acequias de la ferviente laguna en
la que fermenta la avaricia cadavérica, de la insidiosa potestad de la angustiante lascivia
que muerde la codicia, del avaro resplandor del oro estéril, de la hoguera de todo lo
cremante, del augurio del latido final de la molienda, sóis de la patria nueva, la
jerarquía de los basurales, pirañas voladoras que cumplen su destino. Sabrá el traidor
morir adentro de su fe ante el descarne de la tierra, sepa la tierra recibir los restos vitales
de un pueblo enarbolado. Caminos estelares añadan este grial el de la persistente lluvia
lagrimal con la que lavo la triple efigie proxeneta de caudal estrecho como la causa
volátil de su cauce. Cúmplase y reconózcase nuestro holocausto. Así sea.”
La suerte está echada, cóncava mirada hacia los cielos caída libre de un golpe de fortuna,
una suerte errada como caballo fino, si te sueltan la soga te vas como mintiendo, ni
yaguané te salva de dormir en el suelo, yo te sigo en mi alfombra una manta peluda que
conseguí escalando tropeles de averías, me salvará el pellejo en cuanto me escabulla yo
no quise matar me obligaron los perros sin desenvaine anduve me voy como he venido
ni camisa ya tengo ni cosa que se parezca aunque mucho me estalle la cara en los
espejos.
La guerra se nos vino encima y nos persigue como tigre alzado, las aguas nos dividen y
en jabón derretido mancha las osamentas, las aguas están servidas mñamenbui y se nos
ha perdido el morral de moringa, la guerra siempre va a estar acá cerquita porque es
natural, no sé, a mí se me hace que yo nací de los buenos, y yo también pero no vaya a
creer en estas cositas mire, nosotros estamos para ponerle el lomo a la lonja y no me
venga con cosas raras, si no la hacemos nosotros quién la va a hacer, alguno la hará y
no le vamos a permitir a ese retobau que se la lleve él, él también cree que nació bueno
pal sacrificio voluntario, pero los carros se le encajan con tanto oro que se lleva pal
cerro, algún día va a parar, los monos le van a dar paliza le van a dar. Y cómo se llama
aquél laberinto si se puede saber, campo Acosta, ah, y quién va a salirle al encuentro a
los monos si somos cincuenta mayores, no habrá de salirle, habrá que esperarle, los
niños se me quedan son héroes si no se van, nosotros seguimos ganando tiempo a ellos
les sobra, vamos tío no te quedes como mirando osamenta que aquí en campo Rubio
no hay cementerio. Así que la guerra es natural, para cualquier destetau puede ser, pero
a los bien nacidos con muchas madres y muchos padres nos gusta otra cosa, bailarle los
atardeceres al agua veteada, bordearle en canoa los meandros transparentes de los ríos
límpidos, cantarle a los pájaros arrullar sus nidos, cuidar a nuestras criaturas como se
cuida el aire como se cuida el techo de la casa o el campo sembrado o el forraje, o el
vecindario cuando anda suelto un tigre para guiarle hasta su casa porque anda perdido
solito que nadie lo quiere ni le tira sonrisa el monte, ni la rama seca le hace de trampera
cuando tiene hambre, nosotros sabemos que es cuento de vivos eso de que la guerra
nace conmigo. Si hay que hacerla la hacemos, obligados la hacemos pero sabemos que
están enfermos, algo les ha prohibido arrepujarse con todos los que nacimos para cuidar
todo lo que vive hasta la última hoja. Y allá hace mucho pero mucho, cuando todo
saltaba desde las ramas altas su alegría, y los trabajos retumbaban hasta el suelo de las
necesidades damos lo nuestro recibimos lo vuestro pronto nos veremos envíen señales
cuando haga falta algún intercambio siempre estaremos pensando en esta comarca que
terminado defectuoso digo. Y no sí no lo sé tal vez aunque no creo que teniendo en cuenta
nuestros acercamientos previos estaría casi como descontada la calidad del resultado. Esto
querría decir que habría que esperar un resultado como si fuese un teorema o en el caso un
balance anual cómo se llaman inventarios, o es que no se hacen esos objetos porque sí
naturalmente en pleno acuerdo con fluidez de nuestras corporalidades. Hombre que es así qué
duda, depende de nuestras corporalidades en exclusiva. En exclusiva. Tan cerrado es eso de
hacer el amor. Se hace sólo con las efusividades aluvionales de cada uno de nosotros y en el
entorno nada, qué parecer tan esquivo, me quedo con una cucharada de dulce de leche o
ambrosía. Pero no es eso lo que está en juego mujer, tú ves sólo los aspectos comunes a los
estímulos y yo acentúo los individuales de cada uno porque así debe ser. Cómo que así debe
ser, quién lo ha dicho, de dónde de qué bolsillo extraes semejante pelusa, lo que faltaba decir
que es así, desde cuándo, y supongamos lo mejor, qué es eso denominado Amor, qué tiene
que andar haciendo eso aquí de noche entre nosotros, no te parece que lejos de parecer un
bello nombre para una hoy hasta cierto punto cuestionada escena se trata de un eufemismo
torpe atribuido desde aquéllos que han segado nuestra naturaleza. Y cuál es el centro nuclear
de este eufemismo, quién es la estrella de las herramientas corporales físicas, porque yo veo
que aquí está muy restringida la amplitud jeroglífica de los encuentros y su naturaleza
espontánea, de lo contrario cómo es posible que me hayas tenido que sugerir una obra en
lugar de estrecharnos en un acercamiento si es que tan bien nos llevamos qué obstáculo
portan las palabras huecas de toda concavidad, en qué lugar se nos han interpuesto que hasta
parecieran de mayor importancia que los sentires. Qué centro ni núcleo, nada de eso, hacer el
amor no obliga, las palabras están en el lugar de los movimientos ayudan a la comprensión de
los deseos por definición confusos y por supuesto que es espontáneo si no no lo hubiese dicho
ya que qué te crees que me lo paso pensando en lo que vendrá cada cual con su función yo la
de sugerir tú la de aceptar aunque está cambiando debo reconocer contra mi voluntad, yo la
de entrar dar le dirían los que creen en los dones tú la de recibir y eso genera empatía, yo te
doy tú recibes y más tarde yo espero lógicamente que tú me des algo de otro orden claro pero
es obvio que la reciprocidad se impone. Pero de dónde de qué madre salió tu sentido de la
reciprocidad impuesta, cómo que tenemos funciones cómo que somos algo que funciona qué
como un ventilador que mal no me vendría en en en este alboroto, así que la empatía se
genera acercando un objeto y ya sin importarnos su esencia su lo que es de él mismo su sí
mismo, de dónde viene tu confusión jerárquica quién te enseño armonía. Mejor tendámonos
plácidamente, retirémonos un poco así no molestamos, ven ven vamos a pasar unos bellos
momentos o bien la noche juntos y ya, como lo hacen las estrellas en su manto.
Allí vienen los árabes cruzando Gibraltar, son tan pocos en barcos de juguete, mientras la
grieta agiganta la huella de la discordia sus presencias crecen y por allí se cuelan los despiertos
imperiales, alguien alerta pasan los molestos se quedan, toman las sedes como en su casa en
Córdoba, Toledo, se presentan batallas batalladas traiciones traicionadas, Rodrigo firme niega
su firma a tanta burla lo que ocultan parientes los hijos de suertes familiares y nos vamos
galope en mano con los pocos hacia el norte que siempre ha cobijado en las cuevas benignas
de otras épocas superviven allí estaremos con ayuda de dios venceremos a la hueste semítica
que ha llegado muy lejos, retenemos sus tropas que apuntan a Valence, les quitamos el sueño,
yo voy con mis amigos compañeros de lucha comandante Pelayo hacia las Cangas y allí nos
hermanamos. Unos y otros repelen somos sólo trescientos se administra lo ajeno lo invasor se
Niñez heroica de Acosta Ñú, cantando lejos te he de llevar, a los confines de la maldad
hasta que caiga en el río el mar. No te preocupes niñez austral, ya eres la sangre del
Paraguay, nada se salva si no hay niñez ni los corsarios se han de salvar. Uno a uno irán
creciendo estos montes a mi lado cuánto llanto en la guarida del suelo despetalado. Ya
se nos van hacia el mar, los cuerpos de la maleza, anda el noble acariciando los sueños
de la nobleza, el aura de nuestra luna no sabe de reja sucia, sabe del bailar alegre de
todos los manantiales. Niños de niñez disuelta en el molino y la fragua, disculpen a
nuestras aguas que han bebido criminales. Niños de madre adorada como un atril de
cereza, cantan hacia la matriz de los ríos de estas tierras, fluyen de fuentes bailantes
como partos naturales, los crepúsculos rituales mieles de soles extinguen cuando la niñez
se pliega en el regazo naciente el del ardor cotidiano y el candor ante la muerte…”.
Voces presentes se impusieron. Tuvimos un inconveniente que generó una interrupción en las
lecturas del registro. Nos despertamos quienes estábamos a cierta distancia en un fogón
contiguo registrando para las próximas elaboraciones, sobresalto confusos alaridos terrores
luces encegueciendo chocaban entre sí en la sorpresa que tardaba en cesar para dar paso a la
comprensión. Alguien giraba corriendo una y otra vez por el contorno exterior al círculo de
estacas antorchas monologando para quién sabe quiénes y con quiénes. La guerra es un tipo
de conflicto que nunca podremos arrancar de la historia porque es parte de la naturaleza
humana. ¿Ah sí? no me digas, qué conveniente la culpa en los infelices, cuánta ignorancia
dicha siga con ella se ha confundido boca con cicatriz. Palabras de la ciencia imperial, hay una
ciencia imperial mi amigo, que los negros son monos que no llegan a humanos, que las
mujeres son mentirosas y traicioneras como serpiente que los humanos nacemos crueles y siga
con esa ubre vendiendo armas en esta peste. Evidentemente nos había escuchado mientras
leíamos el registro. Por suerte estábamos registrando y no se escapó ni una letra de lo que
gritaba hacía ya fastidios, y a cada vuelta le dedicaba una frase completa actuada tomándonos
a modo de auditorio cautivo enmudecido: “Se incendia la biblioteca mecachendié… Ya no hará
falta fuego para nublar el saber acumulado en altos anaqueles y aterrados estantes…los
incómodos libros llevarán sobre sí un velo de maya al que podrán surcar sólo los elegidos por
la espiritualidad congregada en sosiego. Henos aquí, hemos creado un mundo y nada será tan
fuerte como para abolir sus defectos, él vivirá y sobrevivirá por sobre la ruina del nosotros
porque es la esencia de la evolución de lo conocido, el reino del yo, del yo, del yo.”
Nos incorporamos con cautela para invitarle fraternalmente a que se retirase, nada más
reactivo e inconveniente, mientras decidíamos levantar campamento apagar las antorchas
acarrear la crátera y la rebanada de roble hacia los vehículos para tratar de marcharnos lo
impidió Carreiras gritaba su nombre recitando los dichos siguientes que dos de las chicas en un
exceso de ocurrencia registramos, pero insistía ahora sentado en el centro del espacio casi
dentro de la crátera: ‘El más bello resultado de la fuerza es la guerra de conquista. La guerra es la
colosal sometedora de la debilidad, es el campo en el que se juegan las verdades, los objetivos y los
sueños. Sin guerra no hay posibilidad de otorgarle colores a la vida. El arcoiris actual es el resultado de
una guerra por la imposición de un espectro sobre otros. Sin jerarquías no habría sentido de lo mejor-lo
peor, lo conveniente-lo inconveniente, el mérito-el demérito, no habría cómo definir un sinsentido. La sola
necesidad de una elección define el triunfo de un aspecto sobre otro. La jerarquía es tan natural como el
amanecer, la guerra es la lucha por la preservación de lo mejor. Lo débil atenta contra la sustentación de
la vida sobre la tierra. Si no tengo un infierno no sabría definir la ley. La ley es la imposición natural a los
excesos humanos. En la actualidad social sólo necesitamos incluir en el contractualismo lo económico. La
ley es la responsable de la posibilidad de convivencia en la diferencia. Lo diferente debe ser protegido por
la ley para indicarle su cumplimiento. Lo diferente atenta contra la posibilidad de la convivencia pacífica.
La única posibilidad de vivir por fuera de un estado de guerra permanente es la voluntad pública
comprometida en evitarlo. El caos posee un orden regulador interno que se llama guerra. El azar es el
triunfo de la objetividad natural ante lo que es devorable. La selección natural muestra la capacidad
reproductiva de lo persistente. Lo biológico persistente muestra la naturaleza del método ante la
adversidad. Nada en común hay en el resultado de las combinaciones químicas, son más bien fuerzas
antagónicas en un estado de guerra permanente. Una llama es la negación del oxígeno y a la vez su
confirmación’. Se silenciaba unos momentos y miraba a su alrededor mientras susurraba: ’Sin
capacidad guerrera ningún organismo vivo estaría disfrutando de tal situación. La armonía autopoiética es
el resultado de dicha capacidad guerrera de los organismos para sobrevivir en aquella condición. La tierra
es un organismo vivo del cual somos parte gracias a que participamos de su método vital’. Por un
momento tomó casi podríamos decir que tomó prestada la gestualidad de Robert en el bar en
‘la payada’ diría Isabel del bar Lafleur, pero no, estamos alterados, acompañémoslo, vamos por
favor Mr. Carreiras, venga con nosotros, no tema no somos daimones, por favor si tiene la
bondad ayúdenos a transportar estos objetos. Amparo lo trataba con un afecto notorio como
si lo conociese de otras épocas. Ya nos enteraríamos. Y nos ayudó con gran diligencia ahora ya
calmo el bueno de Carreiras, aunque no permitió que lo llevásemos a su hogar, tal vez no lo
tuviere habría dicho Isabel pero nunca nada ni y por supuesto consenso nunca nada ni.
Cuando Carreiras se perdió en la ochava de la calle vieja por la que subíamos Best se detuvo y
comenzó a decir con ojos de horizonte planetario mientras nosotros lo rodeamos abrazándolo:
“Necesito tu historia, tu memoria, no podré ayudarte si no te ayudas, seré como una
manta para un cuerpo invernal, no temas ya nada queda del valiente soldado salvo
las quemaduras llagadas y las viejas cicatrices, en una de ellas puede vivir un asno,
en el agua de aquéllas pueden beber sus hijos y los tuyos y los de tus hermanos el
paraná bebió de aquéllas fuentes y de lágrimas se derramó el rocío hasta quedar
desamparado uno más uno más uno más uno gota más uno río más uno mar. No sé
qué decirle a tu llaga quemada que ya no le hayan dicho, no sé, en el campo rubio
amasados trigales le tendieron su sangre ensangrentada, no sabría qué decir ni qué
decirte, mi memoria es esclava, mi recuerdo se hace volátil como el ala de cada
mariposa que se escondió en los árboles que cayó de los árboles herida de toda muerte
sus alas se quebraron sus diseños hablaron y yo me quedé sin la palabra que pudiera
decirte lo que estás preguntando para hacer de tu vida un pentagrama en el que se
pintasen los sucesos tal como los concibieron, sin coraza, sin engaño, sin calibre, sin
espada, sin suceso, sólo un arpa puede decirnos que algo bello que tu algo ya se ha
ido, sólo un arpa puede desanimar a los silencios, sólo un arpa como gigante lira que
traiga la voz poética implacable con cuerdas enlazadas a cada uno de los campos,
sólo un arpa.”
Capítulo III
Convulsiones del Este
Mientras sobornábamos a los guardias fronterizos -único recurso documento que nos
permitiría llegar a la ciudad-, estudiábamos las preguntas preparadas para que la entrevista
fuese concisa ya que nos esperaban en el aeropuerto que nos llevaría hasta Burgos. El aire
rugía sordos clamores vengativos sobre nuestras pieles blancas chillando como en un mar de
macacos embravecidos zumbando en nuestras osadías de caminatas largas como el día.
Habíamos vadeado rocas, nadado arenas cruzado caminos comido hierbas pero llegamos ya
nos dolían hasta los pensamientos de haber dormido en cobertizos fabricados con estiércol de
animales equis, buenos refugios si nos habrán enviado a la mierda y sin embargo triunfamos
contra el ahogo presupuestario, somos leales a nuestras profesiones y a la historia humana,
esto nos consuela, llegamos, en media hora llegamos Isabel. A durísimas penas si quedaba
batería y la gastábamos en llamados superfluos así de adolescentes nuestros movimientos y no
nos asusta quedar como si fuésemos torpes a quienes estamos hartos de tanta farsa.
Por las noches Roberto se afinaba en su instrumento preferido mediante unos toquecitos
rítmicos conocidos en todos los músicos que habíamos aplaudido o frecuentado, o bien
nosotros mismos en clase de cola porque por algo se empieza decía Roberto del piano y
nuestras risas alarmaban a los posibles polizones de nuestra travesía en este antiguo velero
puesto a nuevo por otros instrumentos. Mordíamos desesperados arrancábamos fragmentos
de carne pegados a los huesos masticamos piezas de diferente tamaño en tan distintas
situaciones quebramos huesos y algún que otro miembro bucal en el esmero, destrozábamos
agrietando a golpes huesos largos para extraer lamientes succionábamos a coro la medulilla el
caracú los labios la barbilla las manos chorreando … trituramos huesos débiles trozábamos con
ayuda de manos y pies siempre dispuestos a compartir descanso con descanso eterno, reíamos
con ganas a boca abierta y con la boca abierta parece un cerdo con las ocurrencias de todos en
este caso ya ni recuerdo aunque sí no bien hubo terminado el relato nos dijo Robert caníbales,
y se produjo un vibrante silencio tras del cual sonora chasqueante prosiguió melodía de fauces
y mandíbulas y maxilares combinados en cuanto a producir símil orquesta una congregación
de aturdimientos con sabores sangrientos de sangre quemada. Lo humano perdió el edén y se
arrastra en las furtivas sombras mamíferas de cualquier especie las aves ya ni vuelan porque
temen caer en nuestras fauces canturreaba luego Robert en algunas mañanas de sus tristezas
que también las tenía y nosotros callábamos. Los hombres las mujeres ya no nos pasan cerca
porque temen caer en nuestros bancos.
Mientras Robert lograra explicarnos estas palabras todo estaría en su lugar nos dijimos a
tientas con las palabras y el sonido, un intercambio de alientos antiguo que ya dominábamos
entre los miembros del grupo anatolino. Robert en tanto miembro investigador senior del
Instituto de Complejidad Sistémica de Nueva Anatolia (NASCI, por sus siglas en inglés), estaba
al tanto de que allí han logrado una modificación viable del modelo matemático aplicable al
estudio del concepto tradicional del proceso de envejecimiento. Estudios publicados por la
revista NASCI enfatizan en que "es defectuosa nuestra comprensión sobre la evolución, a partir
de un error en el desarrollo del concepto mismo". Nuestro sentido aceptado es jerárquico y si
bien depende del contexto vital concreto, más depende de nuestra condición específica, lo que
nos conduce a trastabillar y no comprender que el envejecimiento depende en prioridad de
cómo las especies evolucionan según su entorno, y sólo de modo secundario y aleatorio
mediante un rasgo inmanente de los individuos en cuestión. Como si fuese un actor
independiente que estudia el alerta temprana en defensa de los individuos vivos, la evolución
decide cambiar hacia expectativas vitales más cortas si la presión ambiental afecta los recursos
y el proceso reproductivo. No sabemos aún no sabemos qué mecanismo utiliza nuestra
genética sí mecanismo dije y nadie me corrigió estáis aplazados para lograr vidas más
extendidas y no nos convence pensar sólo que se trata de una mutación temporal sino llegar a
saber cómo se dispara esa opción posibilidad.
Robert si no fuese por Robert agregaba intercalándose en nuestras conversaciones nos ilustra
pacientemente diciéndonos que tanto nuestra especie como el resto ‘decide’ vivir vidas más
cortas cuando se producen sucesos macro que afectan la vida. Y esta es una manera natural de
preservarla y garantizarla. Es decir, Robert, sólo una pregunta, los sucesos que has referido
detectados en diversos animales nos indican que nos sucederá algo así y que lo causante se
avecina. Así es jóvenes, así es, y no salgan a morigerarse de preocupaciones mediante ingestas
rutilantes de comida basura porque dichos paliativos nada tienen que ver ni con el placer ni
con la inteligencia. Siempre el mismo Robert, cómo vamos a creer que todo cambiará si nada
cambia en él. Otra noche de insomnio se apoderará de nuestra mente común, abrazos
comunales y a dormir si es posible que mañana tal vez no llegue. El aire convulsivaba notamos
y nada lograba mantenerlo sano, así las cosas mañana nos dedicaríamos a indagar acerca de
qué calaña será se tratará esa cosa que nos acechaba y afectaría. Sueños no faltarían en las
alforjas de los bolsillos de las almohadas, hasta mañana.
En lugar de contar ovejitas como hacían los pastores fundadores de este objeto para magos
llamado pomposamente civilización para lograr alguna vez conciliar sueños nosotros
intentábamos conectarnos sin aparatos mientras Amparo y las chicas cotorreaban sin
problemas hasta sin aire que llevara el mensaje nosotros andábamos de unidad postal en y
frecuentes interrupciones de señales técnicas los inútiles siguen escribiendo ahora que
sabemos que hubo analfabetos hubo y habrá, qué sensaciones producirá prescindir de un
alfabeto grandes palabras hubo y habrá, antiguamente no eran necesarios a quién se le
habránsele ocurrido y para qué, ayuda chicas please y bueno sería loable que practicáseis
interrupt para lograr ser más longevos necesitaríamos no sólo una mutación sino comprender
hace eternidad con una espera, surgen los que tejen trenzas de culebras hasta con crucifijos
aquí a salvo de la intriga preparamos las oraciones como armas y los asnos que somos tozudos
de salvaje montaña saltamos de vigía en vigía tormento para Al Andalus gritan nuestros coros
de guerra nuestro vigor corroe sus fortalezas sus corros femeninos sus danzas uterinas sus
vagidos sus imposturas sus aliados silvestres y sus torrentes de hielo pastores nómades
supersticio animales terrores les hicieron creer en tales dioses el nuestro es el de todos ya
llegará el día en que la guerra dará el paso santo a las comunidades, hoy la nuestra es elegida
divina protección se eleva en Covadonga una niña observa desde una tribuna en una peña es el
Cristo quien muestra letras grabadas en la piedra decisiva y una lucha que parece absoluta les
cae a esos ejércitos como desfiladeros desde la cima de nuestra visión y les aplasta el auge se
retiran perseguidos de toda persecución hasta que firmen su error divino ante la frente de la
tierra santa y se retiren a sus destinos como harán los perros que ladren cuando el trueno
estalle.
Día 4
El sol saldrá sin dudas piensan los niños cuando está amaneciendo y sin embargo algo nos dicta
en sueños y el día lo dictaminamos nosotros, no es así queridos amigos? buenos días, qué
beldades silenciosas, más vale así, hoy será el primer día después del tercero, nada nada no os
preocupéis, lo digo para probar que estáis aun dormidos. Ah Robert, qué sería de este sitio sin
ti, sería un sitio sin mí, lo cual representaría tal vez una ventaja. Seguramente. La risa matutina
es la mejor aliada de la voluntad y la inteligencia. Claro que sí Robert, claro que sí. A propósito,
tu rostro declama cierto placer, felicidad amigos felicidad que no es lo mismo. Y al trabajo en
grupos orden cerrado le llaman por el celo profesional de estos esfuerzos los cobertizos
corroídos casi convierten en héroes a los científicos y en víctimas a los niños pero tiene razón
Robert felicidad no hace doler al cuerpo. Las becas vienen demacradas y los aportes
institucionales menguantes indican que estamos en la buena senda siempre le encuentra este
gallego de Santiago una salida progresiva y no es liberal no es así Robert, bien James tú sabes
que los liberales puros no existen y en Iberia ni en museo. Aunque debo decir que los
liberalismos han sido sepultados por la corpocracia y se trataría de un caso ideológico del
pasado que perdura sólo en nomenclador como en los cuadernos de las viejas farmacias.
Cada uno llevará en su pecho una tarjeta con el nombre grupo sanguíneo documento
nacionalidad estado civil sponsor etc., este Robert siempre tan expresivo pero cumplamos él
sabrá por qué. Este almuerzo se emparenta cada vez más con el trabajo y es así que no veo
cómo puede ser entendido esto como descanso si casi me llevo a la boca la tarjeta con mis
datos. Robert es la confusión pero en el mismo grado la precisión y la bonhomía algo perdido o
en su vía. Comentarios de todos satisfechos con la salsa de tarjetas de identidad en los
fettuchini del almuerzo de hoy. Es saludable saber de antemano qué cenaremos. Hoy
Galápagos a la asturiana, agridulce como habrán percibido. Y el clima ayudaba a mantener los
cuerpos ocupados los niños en su mundo ni asomados en asuntos adultos como debe ser, otra
vez como debe ser, alguna vez te cansarás de repetir esas fórmulas de vacío legales? Los
lituanos son mudos o sordos o inteligentes no sé hasta el momento ni mu ni lemuria ni madre
patria ni nada sólo del trabajo a la mesa y de la mesa a la cama, cama, si se les puede llamar
cama a esos engendros pirenaicos, basta quejicas qué ganáis con tales prácticas de barricada
que oculta la búsqueda de privilegios no olvidéis que os conozco vuestro orillo.
fines fraternos de naturaleza femenina cooperativos y todo eso de lo que los hombres
adolecen, o bien obturecen. La posición dominante al día de hoy, no no no joven, ese es un
típico discurso guerrerista y nosotras no podemos trabajar en el clima que se nos impone en la
casa con semejantes palabras, por favor invoquen de otro modo, sabemos que no les es
natural, esforzad vuestras existencias juveniles preciosas y tal vez converjamos en un yo
común, un nosotros que tan necesario se nos ocurre es en momentos como este. Ay dios, me
dije pero acá nada es secreto, las palabras se inscriben en el interior de las personas como si
fuesen pizarras o blancas paredes de pulcritud pulcras, así que una mirada amable de Marii
bastó para corregirme, ya hablaremos de ella, pero, tuve que salir unos momentos a reir con
todas las fuerzas del mundo en mí, como si fuese que la risa me hubiese elegido como
conducto productivo no sólo expresivo de sonido vital. Y reí, me reí, les reí, te reí lo reí nos
reímos yo y mí con una risa tan nueva que pude notar su antigüedad notable, total,
implacable, humana sin rasgos codificantes mi deseo y yo, el deseo de la risa ancestral y yo
como el viaducto de aquello que nos fue ocultado, y cómo es eso de que nos fue ocultado, y,
es obvio y verdadero, si hoy puedo reírme así, de este tan nuevo y abarcante modo es porque
durante toda mi vida me reí reí reprimiendo la potencialidad emergente que bullía en mis
fueros, y, sí, pero, no sé, qué te preocupa, lo que está por caer. Y volví a entrar en la casa de
los recuerdos. El aislamiento se consigue, es un fin promovido sugieres, sí, con qué
objeto, el hombre aislado ni vale ante sí mismo, y la mujer, la mujer aislada deja de
ser mujer. El triunfo decisivo sobre la mujer brinda cuando ella ya mayor decide vivir
aislada y morir sola.
Marii y Dran descubren que un cilindrito de metal comienza a brillar en lugares oscuros, ante la
sorpresa deciden trabajar jugando, buscaron permisos hasta que lograron introducirlo en una
vasijilla paleolítica y por debajo casi por dentro de una estatuilla neolítica. Copiaron los dibujos
y fotografiaron Endimión presente un material que meses más tarde resultó una
protoescritura simbólica con mensajes de situación descriptivos e históricos. Ahora está
resguardado de todo mal este material en el museo británico sección Mesopotamia ME74331.
Algo como el texto siguiente surgió del trabajo decodificador de aquél quechua vasco chino de
ahora en más eusquesino mientras tanto reíamos felices ante nuestra suerte:
“Estatuilla. Un hombre provocaba a la mujer elegida, ella sacó de sus peces oscilantes
puñados de semilla y los colocó (obligada) a cada lado de sus piernas con un ladrillo en
el medio. Nacieron dos hijos, una mujer y un varón fueron separados para siempre por
el muro, permitíase que se viesen cuando lo desearan, (pero) se puso obstáculos, no
debía surgir un mundo para los dos. Aiakama. Vasijilla. Ella (la civilización suprimida)
forjó en arte lo que conocemos como placer humano en homenaje de obra a la fábrica
y fuente de la vida. La madre trabaja y juega alegre a hacer mujeres y hombres, trabaja
desde un lugar oscurecido y tibio, la madre de todos hace que fluyamos ayudando a la
tierra entre todos, y entre todos hacer el río de los abrazos. Nada impide que los
coloquen de a dos (pero) entre todos fue el destino otorgado y que el agua moje las
plantas de la vida. Las madres se reunían en asambleas comunales aiakama, ellas las
gestadoras, permanecían en sus casas la espera, al momento de alumbrar (eran)
acompañadas por varias mujeres jóvenes y mayores que danzaban cantaban sonidos
musicales alegres y festivos, las encargadas del parto chamanas sabias acompañan a la
entrada de la fuente de la naturaleza en el alumbramiento no permitían que la
encuentre sola, con pericia cortaban el cordón (cuando) la criatura descansaba en el
regazo de la madre nueva tres estrellas en su crema. Cuando la mujer esté lista para
sumar será cuidada y atendida por mujeres sabias en armonías ventrales danzadas y
uterinas perdidas. En la casa de la madre las madres matronales las parteras sabias
varias cuidan y honran a la parturienta durante siete días hasta que nace la criatura (a
la) que todos honran y alaban y celebran más importante que todos la que llegó a la
vida. En la oscuridad absoluta serena tres estrellas más tarde en el aroma la madre
reconoce a la criatura que nació de su entraña entre otras cercanas, (desde aquí) la
criatura crecerá para regocijar a toda la comunidad, los hombres serán sus padres
hermanos de la madre y las mujeres hermanas y parientes de la madre serán sus
madres, nunca alguien estará solo como si hubiese nacido en soledad, se le dará
amparo (a la criatura) por todas las estrellas que esté aquí en el regazo comunal.”
Muy bien muy bien, lo han logrado aunque no explicitaste cómo hicieron para enterrarlas en el
sector mesopotámico. No tiene importancia cómo que no, sí que la tiene, mejor ceñirse a una
estructura perfecta que miente a adherirse a otra que escriba por escribir para decir nada.
Pero qué tipo de opción es esta así que la perfección de la obra garantiza que prefiramos a
ciegas la impunidad de un gran engaño, y, sí, hasta cierto punto negro que encuentra un
asentamiento que lo contradice, de todos modos, kaiauañusum.
Las primeras oleadas de migrantes orientales compartieron mediante largas y lacerantes
disputas guerreras el predominio del territorio llave para el ingreso a la península (Europa).
Mientras tanto por el paso del norte se filtraban siglo tras siglo las tribus arias procedentes del
Asia Central que habían optado quién sabrá por qué por dirigirse hacia el poniente. Es factible
que las tierras grandes del Este estuviesen ya cubiertas por grandes asentamiento desde tal
vez ni cuándo o desde detrás de la última glaciación y también de las últimas lluvias
torrenciales. A quién se le ocurre que los tiempos humanos son sólo aquéllos de los que
tenemos noticias, sí sí, pero no vayamos a creer a oscuras en los cuentos totalmente
infundados mítico-religiosos que señalan medio millón de años con dioses regentes ya que
huele sólo a un buen intento de justificar la legitimidad eterna de las monarquías, o bien a
justificar la existencia eterna de lo jerárquico cualquiera fuese su manifestación o procedencia
como si fuese natural. Lo natural es jerárquico pero lo jerárquico no es natural. Vayamos hacia
una idiotez con el propósito de distender a veces viene bien al estómago. En el pasaje del sur
por el actual territorio sirio se encajonaron la oleada migratoria aria secundaria y la corriente
principal semítica y a juzgar por las colonizaciones que fuimos apareciendo el triunfo por el
dominio del paso sureño fue netamente ario. Ya el primer avance hacia el primer cruce de
antiguos rusos y ucranios fuerte se dirimió sin disputas étnicas. Griegos, romanos, ‘celtas’, y
una montaña de migrantes avanzó deteniendo definitivamente a la oleada semita y
confinándolos en torno a los grandes asentamientos actuales. Esta provenía del sudeste de la
península arábiga con un recorrido y un desarrollo menor que les impidió imponerse y
acabaron consumiéndose en penosas tragedias entre sí. Tal es la antigüedad de uno de los
odios que se les cuela y derrama por las heridas fundamentalistas aun abiertas. Dios sabrá lo
que hace. El caso queda en controversia si no definimos el lugar del choque central, y otra vez
esa manía de definir como si se tratase de un juicio matematizable, creo que en general queda
en claro que la Mesopotamia fue el escenario de aquél enfrentamiento y esta sería la razón
por la que una vez que la derrota permitió pensar se dedicaron a lidiar en el terreno de la
generación de mitos de origen utilizando todo lo que tenían a mano, desde lo simple hasta las
sofisticadas construcciones de los libros sagrados pero retengamos, las tres mayores de esta
infancia que insiste en malversar el mundo gaiático nace con epicentro en Marduk. Ah ah,
estáis afirmando que se propusieron mesopotear para distraer tratando de desviar nuestras
miradas nuestras hacia Anatolia, bien, notable posible, tal vez sería mejor decir que como en
anatole troyana seguían modificando un área previa y muy fuerte, en Mesopotamia la baja
densidad civilizatoria que los pueblos conquistados presentaban en la región le daba al
conquistador tiempo libre para un sano ejercicio de ocio creativo. Interrupt en vigilia. Estos
pastores qué tenían contra la agricultura. Ordinarios como soga e’ mimbre y sí, gustaban del
esfuerzo como el ajo al jabalí, imitaban a los neanderty en lugar de a los cro cro. Calma
Carreiras, tú eres en gran medida genética pariente de ellos. Miremos el modo de vida de los
pueblos pastores y comprenderemos todo el comportamiento jerárquico patriarcal que dio
origen a las elaboraciones que nos dominan. Acabo de pensar que habéis afirmado que el
museo clasifica vasijillas y estatuillas en la región mesopotámica para seguir distrayendo a los
investigadores. Me recuerda un cartelón que vimos un cartelón en Anatolia central que rezaba
‘do not disturb’. Esto no es serio, Hakuripuna. Vamos.
Dejo mi puesto en la estación porque están llegando millares por las vías nuevamente, los
trenes tres días varados no pueden avanzar por la acumulación de nieve envolvente de
cadáveres. Ellos son los que ya pasaron y ya no volverán. Mis ojos saltan, me araño el cuerpo
se entumecen mis piernas y los brazos ni sé ya nada de ellos, muerdo mis manos para gritar
lo poco que me surge, me destrozo las carnes de mi propiedad siempre fui muy educado,
lacero mis superficialidades ignorantes mirando hacia el otro lado de este río, y todo sigue
igual en mis costados, descubro una tumefacta nalga de mí mismo con algo me he
golpeado, salgo de un salto caigo en la escarcha quebradiza como los restos de mis certezas y
dedico mi asombro a escucharles la queja. Es una, las voces suben sólo hasta la altura de las
manos que se elevan hasta mi cintura, todo es de un gris ácido como el aroma de muerte
que me está rodeando, las sombras impotentes se proyectan a futuro por falta de sol,
metáfora de vicio de artificio de falsa y pérfida pureza. Aquí llegan las huestes débiles de los
sin nada pidiendo un algo, un lo que sea, las llagas a la vista detrás de los harapos, la muerte
se arrodilla y llora ante la caída de los sueños descalzos, ya no puede matar ha entrado en
huelga, todo tiene su límite y en este ámbito esto semeja un naufragio de aguas endurecidas
como los corazones de esta grande niebla, corazones de suelo no logran cometer su
desvarío, son apenas un ánade latido. Y me desplazo para evitar sus mordiscos pequeños
filosos desde mis guantes que amortiguan la cena resguardándome el dedo que ha salido
ileso por error, debería dejarlo a modo de obsequio de recuerdo de guerra, siempre fui algo
avaro, me quedan diecinueve y aún se queja mi codicia y en estos debates triunfa la
totalitaria versión de la vida en propiedad, y decido retener mi vigésimo dedo, sin culpas,
como debe surgirle a un militante revolucionario triunfante en la estepa siberiana. Mis
músculos estallan en remolinos de fuego cervical, mis párpados caen por aumento de carga
de dolor social, mis huesos sufren la tempestad sonora de los eternos lamentos que jamás
olvidé, estoy aquí y allí, el tiempo marionetea se victimiza pero yo desde aquí me veo
ebullente mi cuerpo nuevamente evoluciona hacia las vibraciones más tristes las abraza y se
consuela muriéndose con ellas mientras ellas mueran.
Las bandadas se acercan rodean la estación, a paso lento ocupan los espacios libres de
cadáveres o de símiles yertos, de pronto veo lo que no debo, mis dientes se aprietan me
corté la lengua sin notarlo fue un chasquido interno como un acceso de fiebre instantáneo,
ah la guerra civil morí otra vez fue mi décima muerte en este mes, se acostaban
comenzaron a hacerlo en los rincones o en aquellos lugares del suelo que impiden el
desplazamiento de los objetos yacentes olvidados de olvido, comenzaron a desplomarse
escrupulosamente sobre otros cuerpos para evitar el frío aunque los muertos se congelan por
aquí muy rápido nada es peor que el suelo desnudo escandalosamente desnudo y ajeno,
como las ilusiones de los peces en cautiverio y cruel como el oficio extremo de enjaulador
de grullas. Quise desaparecer no sé si ustedes lo han notado pero me fue impedido no sé por
qué tipo de fuerza fatal que me ataba hermanándome con las quejitas que apenas sobresalían
del conjunto de aquél coro cetrino. Cuando te corre el hambre no hay fronteras ni castigo
mayor ni amenazas de látigo estallante ni trampas para osos que en los tobillos quiebren tus
crepitantes huesos para evitar que mane el movimiento indeclinable y justo del escapar del
hambre, cuando el hambre persigue te transforma en atleta la sensación amarga que pasea en
tu adentro y busca como si se tratase cada uno de un gran explorador, un proletario sabio
que ve en todas las huellas pero más porque el hambre te enseña a ver a ver las huellas en el
agua en los basurales que otrora fueron ríos te enseña a ver en las profundidades a chupar
agujas de jeringas por si manasen sangre y en un último esfuerzo te enseña a que te ates las
manos para evitar que comas de tus dedos cuando te corre el hambre no hay derechos ni
teorías ni debates sobre oportunidades eso es para los que ya tienen logrado un tiempo y
han escapado a tiempo o es que él no los ve cuando persigue el hambre ya no hay ningún
objeto que te huela desierto.
Soñarás con cuerpos de niños cenando en su gran cónclave de reciprocidades mediante
bulliciosas liturgias lúdicas impulsantes de toda creatividad soñarás en tus noches idiotas con
almuerzos mutuos de toda vecindad de intensa satisfecha y golosa reunificación de todos
con los suyos de todos con los todos soñarás te lo estoy prometiendo desde mi llanto
actual, sé que hoy soñarás. Soñarás meriendas vocingleras sin sonidos ni detalles que surjan
de miles de chasquidos simultáneos vas a soñar te dije mientras cooperan las efusividades tan
propias tan vitales de la niñez agónica que agonizante entrega sus últimos esfuerzos por
mantenerse erguida ante lo merendable soñarás mientras río. Soñarás no se trata de ninguna
exigencia de tu debilidad se trata de tu naturaleza de tus espacios íntimos de tus falaces
prioridades de tu profesar en los salones de tus ansias por mostrar tu masticante aspecto en
los lugares públicos soñarás cuando sepas que tu vacío se vuelve ineficaz ante el desayuno de
millones de niños qué gran logro han logrado con sus cuatro comidas plenas de con un
recurso simple comiéndose entre sí con afán con los dientes la boca con los bermellonados
ojos sanguinolentos mientras tus manos no quieran seguir leyendo te lo cuento se comen
entre sí cuando los corre el hambre se muerden se desgarran y relamen los unos a los otros
con desesperación contenida dirás en tu vigilia que es control demográfico pero soñarás que
suben por tu cama tratarás de escapar será muy tarde centenares de niños millares que no
entienden de puertas ni de alarmas ni barreras ni de imputabilidades a comer de tu entraña
Llegó material e instrucciones a juzgar por los movimientos celéricos la firma de papeles
sobres cajas cigarrillos cigarros pipas aceite para antorchas qué bueno al fin qué se traen,
vayamos, alto torpezas torpeza nao tein fin deteneos media vuelta march, un-dos dre-dre-
derecha derecha derecha derecha-izquierda, a jugar lejos chavalines ya les informaremos de la
merienda atención al silbato nada de sin sombreros más tarde revisaré vuestros logros qué
padre os habéis ganado, joder.
Fuimos a las rocas del otro extremo del sitio todos en corro aleteando las chicas en la
vanguardia si nos viese Robert, pasamos en medio de un grupo de cabras inmóviles casi
esculpidas que ni se dignaron a ver nuestros maravillosos movimientos, seguimos hacia la
hondonada de la cueva profunda más de cuarenta metros y una abertura oval de nuestra
altura o poco más, de pronto se abre el cielo a las rocas dentro de la caverna o bien sí las rocas
se abren como en un sin techumbre y vemos que el sol proyecta una sombra puntiaguda
perfecta que se apoya en la pared final del estrecho nos quedamos quietísimos como las
cabras hasta que el fenómeno se fue disolviendo en formas informes contradicción consenso
contradicción nos miramos interrogantes y nada se nos ocurrió más que salir con un aire de
cierta devoción no sabemos cómo expresarlo pero como de un santuario naturalista nos
llevamos las manos al pecho nosotros y las chicas al abdomen según conversamos a la vuelta
sin proponernos nada ni que nadie ordenara fue como un bálsamo un abrazo. Claro que
volveremos, las chicas no queremos aun no es tiempo les dijimos sin haber hablado entre
nosotras ni una palabra previa de consenso consenso ni. Qué contiene eso, con qué se nos ha
envuelto, lo contamos, debatamos mejor tal vez, de acuerdo, mañana esperaremos el sueño
de la noche y su consejo en calma de sabias almohadas.
Volvíamos silenciados tanto que Ampariña hijita ven, qué ocurre que estáis pálidos como si
hubiesen visto fenómeno o un animal salvaje, nada nada papai caminamos demasiado fue
durísimo volver a tiempo para atardecer aquí entre todos disculpen descansaré un ratín
piquiños vuelvo, preciosa me dije, y la miré desplazarse por vez primera como a una mujer
todos creo que observaron lo mismo, poco después la ceremonia luego de los baños aseos
bebidas agua agua la pedíamos como si fuese morir soñando y reímos tanto por la ocurrencia
que percibimos en qué consiste la felicidad por fuera de los intelectos estrujantes.
Brenda y Ian como por contagio tomaron la palabra y sus hijos Victoria e Iván de observatorio
maya cabildeaban el andar de sus padres por las palabras, el camino de Santiago no el
comercial el que puede surcarse en automóvil sino el de montaña varias paradas las señales
derruidas o ausentes recreábamos todo a brújula los niños entre nosotros con cuidado un
pueblo luces alivio pensar que caminábamos sobre autopistas de huesos de los que morían
intentando llegar al mar tenebroso para alcanzar el sepulcro de Santiago el mayor el que por
allí había llegado quién sabe por qué prodigioso encuentro sobrenatural, Cangas de Onís
Covadonga nos hablaban los parajes asturianos del viento quedábamos pasmados escuchando
atentos no es cierto Vic? Y seguíamos por el sendero más seguro de la reconquista de uno de
los caminos estelares, dicen que en todo su recorrido por el norte de Hispania brilla como en
un camarín de diosas laicas y refulge la vegetación es diferente gracias a un orden fotosintético
notable, la vida se abre camino no intentéis detenerla, miles de grutas cavernas hondas
profundas enjutas algunas amplias las otras como en úteros de la tierra viajamos varios días y
de noche extasiaban las estrellas los motores inmóviles del meteco, Aristóteles niños, junto al
Somos la bella flor de las abejas
La caricia permanente de los colibríes
Somos los ríos que suben hacia el monte
Los cervatillos danzando en la llanura
Los bosques y el aroma los frutos de los robles
La humedad de los senos en su leche
Las cavidades profundas de la procedencia
Del vientre incomparable la simiente
Somos la sed del aire que promete noticias de hermandad
Sonrisas de la luna que nos mece
Entre la rítmica armonía nacente del latir
Y el ansia del dormir arrullado en el poniente.
Somos la horquilla acariciante
Somos la llama templada del útero que hornea,
Límpido y puro como aquello lejano sin humareda
Somos reunidos quienes hablamos de la red sin olvido,
Quienes ponemos el grano en los vestidos
Sabemos que la siembra descansa en los atardeceres,
Sabemos predecir las fases de la luna
Y distribuir el fruto de los suelos
Nos sonríen las espigas les niñes y los peces
Nos dan la bienvenida los arados pacientes
Los canes no ladran no conocen el miedo,
Sabemos alternar la siembra en las colinas
Jugar entre la espina de los tráficos otoñales
Invocamos el sueño de todes les poetas
Que somos todes nosotres bailando en las cavernas
En los hielos la grama los valles y los lagos
Grabamos en las piedras de las cuevas silentes
Amasamos las huellas de los pueblos del mar
Celebramos la cosecha de abrazos en un gran intercambio
Festiva es la danza de la necesidad.
Inventamos las danzas los himnos ante el menor girar del año,
Sabemos de los años mayores de gran inclinación
De los vientos cósmicos a plena luz del día
Giramos en corro con los anillos de la piedra lejana
Seguimos en risas la cola de los desorientados
Celebramos a la madre y sus hijas danzando
Nuestra Ama precisa aletea con su propia hija
Y nosotres en himnos de alegría sabemos sus presencias
Cuándo cómo y por dónde sabemos componer la armonía y el ritmo
El sonido vital de la memoria.
Vivimos en los valles en las esferas concéntricas y pálidas
Somos pueblos del mar y la mar en la mar
Somos los que trazamos en piedra colorida nuestro apego a la fuente
La fuente bella que todo lo compone
La fuente de todos los designios que todo lo dispone.
Nuestra piel está expuesta a la piel de otros aires
Los pictos celebran en cavernas sus lívidos atuendos
Aquí no se mancha el cuerpo de la madre
Los hombres acompañan la salida de soles
Celebramos fecundos la armonía en la casa de todes.
La marca de Robert nos dejaba en blanco ante los ataques del sentido, así es que salimos de
bares a buscar una referencia a nuestras visiones que nos hiciera ver correctamente o bien que
nos hiciese sentir algo menos culpables ya que los registros tétricos no supimos si obedecían a
algún tipo de malformación en nuestras personalidades o Tanatos estaba regodeándose a
costa de nuestra ingenuidad, y las primeras intentonas resultaron desastrosas tanto como la
que les recitaremos como para que vosotros logréis juzgar más adecuadamente. Estábamos a
punto de entrar en pánico y correr hacia Endimión cuando serenados por una brisa extraña
decidimos tratar el tema en panegiria con todos los requisitos formales por si resultase
necesaria una refundación. Mientras tanto escuchemos la grabación de la visión nueva:
“Ella gosteaba con un top not remanide de los 40’s. Y vos. Ah, es una pregunta. No, yo
no no no no, a mí me wishean ten menos. Déjalo que guarde lascopeta, sigo tirando
para no guardarla en silos de metal agujereado, clavo remache filo, la costeleta se le
chivó en la esquina, nadie para carnear ni para salmonear, un afano. Catalízate antiguo
men, tirate las espigas por el horno, catigate lo duendes en la balsa, parala de pecho o
con ombligo, sacudile a la torta sin deprecio, dale a la tranca y a la retranca hasta que
pida refuerxo. Salta la loca, se le retuerce los ojo de un fair swirleado recátate remolino
de piedra venite arqueando, pelotín de la esquina seguí hasta la cuca del augero lejano.
.Y vos papa me vas a correr por zurda, no me hagás charlet. Nada que oler truch, me
tirás la piola a ver si tengo espalda, dale nabuco ventilete navarro cuarzo, tirame las
estrofas que la pongo con rimmo, qué te hashé. Qué te hashé elnofi pigla del medio
tomátela rosbif que te quemo la plata farabute copión. Nariz de perro eunuco, salí del
territorio de la genda, venite pal cordón de la placita, milenario, mové las carcaza de la
cluaca, por qué moqueá, qué tengarza. Na, a labur de lagash pacotillero delfino radical
de residencia te tutean piglado. Dale dame medio loqui de dase pa disfrazar papado hay
cada uan..
Ni de dónde ni de cuándo, hambre en la torre, preguntamos a Adrián si estaría interfiriendo
Isabela tal vez, de seguir así mudamos la comuna.
Los mueve una centella, veloces como el agua aquí están allá en idéntico tiempo, desplazan
cantidades llamativas de nuestras miradas por los lugares hacia donde van, nosotros escondides
en todas las montañas cercanas espiamos como quien espía criatura que va ker creciendo,
anotamos todo en las paredes de nuestras memorias y en asambleas nocturnas tratamos de estos
algos que no hablan gritan sonidos mientras los tragan las lenguas presas de tamaña fealdad,
unas que gimen sin gemir que balan en un gran silencio alternativo los algos unidos a las cosas
nos miran cara a cara por sorpresa miramos cara a cara se dividen saltando de las cosas los algos
detienen esas cosas como cabras gigantes muy dóciles los esos sin castrar supimos y aprendemos
que sus moradas de aire libre no les amedrenta las figuras siempre negro el vestido siempre
batido hacia lo alto de sus pequeñas cabezas tocado de algodones también negro el afán que les
lleva la risa ni conversan ni ríen sí estremecen el llano desde laderas tibias en sus allíes
descansan las cosas pacen mientras los algos se elevan pequeñeces del suelo sin las cosas como de
pocas madres les llamamos en el gran acá, qué tragedias habrán surcado tanto surco en la frente
sus procederes. Esas cosas retozan comen pienso el que sobra en los llanos y los algos miran
nuestros jardines de legumbres maravillados les vemos mirarse cuando enfrentan zapallares
millares colgantes de las encrucijadas de palo preparadas para que las flores serpenteen por sobre
los andamios de mariposas bandadas aleteantes se asustan los pobres algos como si ni vida jamás
hubiesen visto las cazan con cuchillos que blanden por temor otros caen al suelo
deliberadamente horadándolo con la boca de terror nunca habrían visto la vida desplegarse como
lo hace en los llanos de la gran península los campos de luciérnagas cuando la sol se arrulla en
regazo de madre avanza hacia los algos y las cosas tal vez el aroma horrible que despide su hedor
campo muerto de carnes descuidadas campo de muertos viven y se asoman sólo vemos sus ojos
con brillitos oscuros corren les desespera caer dentro del campo vivo de varias caminatas y por
altura un árbol medio de luces enteradas de que la luz tenemos los que aun estamos vivos y les
entran en las sucias narices les corroen el cerebro entran por los oídos y al grito lo sofocan como
comprendiendo que han matado lo muerto se alborota el campo luminoso y se desplaza hacia
aromas despiertos de frutas y arboledas sobrevuelan las vides altas como los robledales los frutos
que se caen les ocupan una mano a los algos y saltan gritican gruñen saltumban muerden
escupren pistan los fragmentos de uva las semillas les rompen los dientes amarillos y verdes
como mirasoles engrasados y rotos de tanto pisotearnos la vida les sonríe a los algos pergeñan
sus miradas que han hallado un mundo extraño para el olvido urgente de su páramo..
Mientras buscábamos refugio alterno ante las molestias soportadas durante las ceremonias de
visualización, las chicas cantaban danzando suavemente murmuraban comunicándose con los
saberes intuyentes, todo corría como en una pendiente y felices regábamos las flores
sembrábamos labrábamos pintábamos esculpíamos y retozamos juntos otro año más que se
nos fue en silencio sin protesto ni fuga, es una época inolvidable nos dijimos y consenso
inolvidable sí. Cierto atardecer vimos llegar en polvareda un tronar característico del auto de
Carreiras, pero para el asombro nos petrificó cuasi hipopótamos transformados todos cuando
de un salto bajó Adrián del forté, y consenso Adrián. Todos le saltamos al cuello inventando el
abrazo collar y no lo soltamos durante una eternidad diría después Endimión peinándose con
la lapicera sentado en ronda ante nuestras urgencias retroceder cinco años fue muy simple
como niños aquéllos qué lejana y maravillosa alegría nos devuelve la vida y aquí estamos
juntos y consenso juntos claro que sí. Variedades de tentempié de temas de risas sin las chicas
el mundo sería gris y reíamos de sólo imaginarlo a boca abierta como si nada estuviese en los
adentros metabolizando proseguimos por horas hasta que no pudo evitar más el cometido y
soltó la razón de esta alegría comunal. Vino por un chimento que guardábamos desde que
apareció Anatolina y consenso susurro Anatolina claro que sí, qué se habrá hecho de esa
belleza cantaron las chicas y Endimión se transformó en ceremoniante sólo en ausencia de una
sotana dos franciscanas y un par de hostias hasta que habló. Gens, vengo con una prioridad y
si se cumple dos. Recordarán tal vez que copié el plano de sus trazados y los detalles, y
consenso plano, recuerdan que lo guardé como un reaseguro y transformó mi temor en real se
halla perdida, y consenso perdida sí. Surge que cuando trabajé el significado de los trazos noté
que se trataba su fachada exterior podemos decir de la portada de una biblioteca. De
inmediato hablé con el laboratorio de arqueo responsable para saber de ella y nada, no la
tenían, llamé sin levantar sospecha a algunos colegas y nada consenso nada. Me dispuse a
recuperarla a como diese, y echando una mano enguantada al bolsillo de su chaqueta dijo
chispeante ‘Preste que fuese aquél archipreste que olía a peste, peste que preste’, y la tomé
prestada, aquí está la ven no es preciosa, pregunto gens pueden cerrar sus bocas. De más no
está decir que acabo de llevar adelante un gesto de riesgosa confianza y quiero saber si
descuento en silencio con vosotros y consenso silencio claro que sí. Muy bien, a partir de ahora
y una vez cumplida la profecía milenaria pasemos a la segunda prioridad. Resulta que la
biblioteca encriptada al interior de Anatolina posee varios escritos aunque me remitiré a los
que ella misma me permitió descubrir en su estricto orden. Aprovechando que ha llegado la
noche seréis testigos de un gran espectáculo tecnológico. La noche envolvió al grupo con su
acariciante aroma a tibieza húmeda de verano serrano explotada de flores y sonidos, la fauna
de la vida flora y aflora en este encuentro tan ansiado por el sentido profético iniciático. Una
multijuego sonoro de los insectos y lo vivo esplendente refulgía en la oscuridad los ojos
nuestros se veían en los nuestros y dormíamos en guardias rotativas por si a algún oso se le
ocurriese emular al antiguo Vitiza. Santiago de Compostela válganos señor y pensar que no soy
creyente Fih Terrae. Había por entonces un verbo irregular que la escritura alejándose de sus
orígenes naturales fue imponiendo: yo emigré, tu emigraste, el invadió, nosotros emigramos,
vosotros ocupasteis, ellos intrusaron. Gracias demos al hidalgo caballero hercúleo quien
cumplió al imponer el nuevo e imprescindible orden mundial de entonces matando a la
serpiente con una manzana de oro robada del bello jardín y así fue que más tarde Santiago el
mayor fue registrado en oriente como el primer apóstol muerto pero se animó hasta aquí tal
vez para sumar su cuerpo a la barrera de cuerpos destrozados por la invasión moruna que los
detuviese de este lado pirenaico Pelayo por la cristiandad válganos y los vascones hicieron lo
suyo en las guerrillas no olvidar señores de los nuevos reinos sus guerrillas sus ideales antiguos
y fraternos de armonía latente acompasada con la naturaleza hasta su idioma, hasta su idioma
de palabras naturales. Nadie se olvida Robert tal vez seas tú quien producto del cansancio de
este tan largo sí sí tan largo como bello día a dormir niños que mañana llega y nos pillará en
vela. Los primeros abrazos se entrecruzaban entre la mayoría de nosotros tejiendo un manto
ante el menguar de las llamas de los troncos encendidos y fieles de fuego amigo. Primera
guardia Brenda y Ian por hablar sin parar y afirmar sin saber. Dormir en risas compartidas es
incomparable nadie nació para reír en soledad. La risa es una prueba del vestigio del otro
Robert. Buenas noches.
Santiago cabalga resuelto con su ataúd por escudo degollando infieles paganos que le salen al
paso, vuelve sobre el guerrero de la paz jus belli grita arenga y en todo el cántabro del camino
francés resuenan los arteriales duelos de sangre impura contra las paredes inmaculadas de la
razón divina, la cruz alerta en su cruzada que por tierra darán los invasores y aliados de esta
tierra bendita un vergel un fragor una derrota una salida espantados por el poder bravío de los
justos. Pelayo rey navega en los alcázares montañosos de Asturias indómita gimientes los
latidos truncos las partes se desgranan y ruedan al vacío de sus necedades sus corceles
aconsejan retirada a los grandes ejércitos de nadie para nos los asnos sapientes les crepitan los
cráneos insolentes de toda ignorancia hundimos en sus ojos figuras de los nuestros y el terror
se desvela y no sueñan sus cuerpos mutilados fluyen leprosarias hendiduras grietas fantasmas
de peñascos lanzados con las manos de la ira divina dónde allí cierra el paso acomete destroza
troza quema los corceles semejan sepulturas añejas encendemos la hoguera de esta tierra con
los puros presagios. Ni una sola palabra dicen jamás de sus derrotas guerreras los derrotados.
Nos revolcábamos en los catres ante cada cambio de guardia nocturna cada tres horas es inútil
algo nos alertó quién atacaría y un felino avisó sólo le vi los ojos y se marchó con la magna
investidura de su característica sorpresa. Hay una palabra para el sin palabras cómo se dice, y
para sin aliento, ah, inútiles las guardias parecen no ser cuestionen ahora que el peligro se
acercó demasiado buena señal dijo Ian menos mal que el fuego siempre vivo ahuyenta a los
fuertes y arracima a los débiles y transforma la carne de los cuerpos vencidos en.
Día 5
En estas situaciones la noche no es tan larga como el cansancio. Y, entramos en una primera
etapa de acumulación capitalista dijo Robert de cansancio y las risas coronaron el alba con
En este hoy encontrará la especie el núcleo del nosotres si juega en las profundidades.
Indagando en las interioridades del nosotres hacia otros nosotres, en Marii fluyan las profundas
madres feminales.
-amparades seremos si un sufrir no halla consuelo.
-Marii dice y atiende desde nuestra certeza la antigua y enérgica vitalidad que a la casa de un
sufrir consolaremos, gracias al sentir interno pleno y en las nuevas noblezas encontraremos
consuelo porque la casa de la Madre promueve noveles energías corporales que
experimentaremos ante la morada del sufrir.
-armonienses los gizatereanos por la influencia de gustiok porque así recibiremos nuevamente
de Lurra a la dulce Senidetasun.
-nosotres permeables decimos que nuevamente vuelve la certeza a nuestro cuerpo sintiente, por
gustiok tenemos el placer de lucir nuestro cuerpo sintiente en la potencia refinada del sentir en
común y así espontáneamente mantenernos evolucionando con Lurra.
-armonizados en aquella casa justa porque en ella seremos saciades.
-nosotres permeables decimos que nuevamente vuelve nuestra intuición sintiente, la que vive
en caricias de Marii en todes nosotres, inclinada a sentir físicamente como si fuese ansia en
nuestro cuerpo físico. Llegamos por intuición a guztiok en profunda interiorización con la justa
unibertsaltasuna. La sed de la Ama nuestra se hermana con lo sintiente y se apaga en sí misma
saciada gracias a que sabemos del nosotres.
-armonizados les comunales de la red, porque en elles vive el germen de la armonía.
-nosotres permeables decimos lo que sabemos por intuición sapiente: lo que fluya del nosotres
fluirá por siempre.
-armonizades les que moran la casa uteriana, porque verán danzar al equilibrio.
-nosotres permeables decimos lo que sabemos gracias a la intuición que se sabe, todes
insuflamos el mundo de la cavidad, ampliamos la fluidez, y volvemos a insuflar el mundo de la
cavidad. La fluidez del nosotres une la sangre a la casa uteriana del equilibrio.
-armonizades todes les que cultivan danzando con la Ama, porque eses serán llamades hijes del
equilibrio.
-nosotres permeables decimos que hallamos la certeza renovada en el saber que fluye.
-armonizades todes quienes padecen trato injusto, porque serán recibides en la Casa del
Amparo.
-nosotres permeables decimos que la renovada certeza de danzar con la Ama insufla lo etérico
en nuestre saber energético.
-armonizades todes cuando se injurie y afecte la red comunal mediante falsedades por falta de
equilibrio en todes nosotres cuando Ama duerme…
Con Lurrà decimos, así ratificames la certeza en el Todes que sabe de sí.
Ritual de amparo
En plenilunio cuando la luz lograba la figura de plata y la sombra de la roca señalara la cavidad
húmeda de la caverna madre de cada región de la red, todes decíamos a coro sin jerarquías las
dicciones siguientes que nos llegaron en dulces letanías desde nuestra antigua vida en
continentes perdidos en épocas lejanas:
Una vez aquí reunides, bajamos a la hondonada amplia de la gran casa a experimentar la
cercanía de nuestres cuerpos y manos.
Y proseguíamos de este modo:
Armonizades les débiles sapientes de sí, porque recibirán abrigo en la casa del amparo.
Armonizades les manses porque en elles se renovará la dulce senidetasun.
Armonizades les lloroses porque recibirán comprensión y amparo.
Armonizades les necesitades de trato justo porque serán recibides en la casa justa.
Armonizades les comprensives porque insuflarán a les gizatereanes.
Armonizades les de límpida matriz porque verán el equilibrio.
Armonizades les que danzan con Ama porque serán prole del equilibrio.
Armonizades les que han caído en trato injusto porque aprenderán en las maravillosas
cavidades.
Armonizades en este Aquí cuando soporten injurias mediante falsedades.
Armonizades sin prejuicios porque cultivarán amparo, ya que de la misma manera cultivaron les
ancestros.
Armonizades en fulgores uterianos, no puede ocultarse su profundidad en la incomprensión de
los submundos, así como las lámparas no se ubiquen debajo de las mesas.
Sea cultivado el fulgor uteriano ante, así sea comprendido en sus obras que homenajean el
equilibrio en la casa del amparo.
La ancestral pertenencia al firme suelo de la Red comunal hemos venido a renovar.
Confiemos a las potestades de las maravillosas cavidades en Lurra que así suceda.
Mientras observemos que la vida se regule en sí misma seguirá ferviente la casa del amparo.
Observad la vida desplegada en justo trato y estaréis cuidando la puerta de las maravillosas
cavidades.
Tomaréis sólo los cuerpos de quienes se ofrezcan voluntaria y placenteramente porque esa es la
vía de la felicidad.
Tomaréis en cuenta la vida de otros sin que se vea afectada su propiedad sin injuria ni represalia
alguna.
Las ofrendas vitales a la naturaleza siempre se realizaron junto a los pares de toda paridad sin
menoscabo de preferencia alguna.
Cantar a la voz de la confianza en senidetasun, ya que sabrá rectificar la casa justa.
Desde el error saltaremos a observar a recíprocos socorros.
Si una propiedad del conjunto se adujese singular alejaremos nuestras voluntades sin conflicto.
Siempre que el agua fluya no habrá sed en gustiok, natural será beber de entre quienes la
ofrezcan.
La vida se regula a sí misma si no obstaculizamos su mirada, nada la perturbe en su camino.
Y si no es su mirada sino su mano, nada la perturbe en su camino.
El andar con la vida a cuestas no requiere señal de propiedad alguna.
Sólo requieren trato justo aquelles que han actuado haciendo caso a sus deseos recíprocos y
hasta que itineren cambiando será comprendido y valorado en cada oportunidad como un
derecho vital natural.
Desde la sabiduría ancestral se ha comprendido el camino del error como a un desfiladero del
que se sale si se ha ingresado.
Persistamos en el amparo basado en su equilibrio.
Por la Lurra de gustiok, que nos recuerda la base, y por la Red de ciudades sede de la armonía.
Persistamos alegres en trabajar la senda comunal.
Expresemos nuestros cantos sin ambigüedad como serán los dirigidos a gustiok.
Desde lejano tiempo se dice que el trato justo restituido cura las heridas.
El trato justo ofrecido ante el injusto restituye la dignidad sin ofrecerle riesgos.
Los ropajes adquiridos no serán motivo de conflicto.
Acompañaremos sin obligaciones a quienes decidan andar por los caminos.
Sabremos actuar como ramitas u hojas de senidetasun.
Desde les ancestros se ha dicho amáos sin distinción ni paroxismo les unes a los otres.
Seamos en la casa de la armonía como nuestra Lurra de donde sin distinción alguna salen las
lluvias y alimentos y a la que llega desde el cosmos la materia oscura que todo lo atraviesa y
unifica.
Amémonos en largo abrazo extenso y listo ya que este es el camino del ideal.
Seamos en la casa del amparo constructores de armonía e ideales, como los que tiene y derrama
sobre nosotros Ama.
El aire trajo consigo aromas extraños tuvimos por certeza que desde el poniente avanzaba un
nube oscuro y denso que comenzó a cubrir poco a poco los días con sus párpados, cultivó zozobra
entre los más jóvenes aunque fue comprendido de inmediato por les ancianes que comenzaron a
contarnos historias de cuando en nuestra tierra primigenia la que habíamos abandonado en
brazos de la madre de sol todes fuimos atentamente al círculo de plaza mayor con liras y sonores
a escucharles hablar de volcanes de vientos de altos mares y el silencio se llevó las sonrisas las
risas y arrugas se hicieron presente en nuestras faces cortándolas como jamás habíamos
conocido, tal vez otros pueblos anteriores a nos tuvieran una experiencia afín aunque sin
noticias que permitieran comparaciones comenzaron sensaciones de desamparo en el chajra bajo
acompañadas con caída de brazos y nuestra vitalidad decreció comprobamos los hombres
sintieron enfermar sus cuerpos como si no les perteneciesen algo se apoderaba de nos y las
danzas variaron el sentido registrando la caída de las corporalidades del sentido del ritmo la
pérdida rítmica cedió a un movimiento irregular y así fue como sentimos por vez primera
muchos de nos el ingreso cómo se nos metía en el cuerpo el desconocido miedo del que sólo
habíamos tenido noticias gracias a la memoria de les grandes abueles. Fue muy distinto a lo
imaginado, el miedo es un enemigo de la vitalidad, decrecen las fuerzas los sentidos alerta alejan
la risa, el cuerpo se pliega en su mitad tendemos al refugio en los rincones pero nuestras casas
circulares carecen de esquinas vestigiales de miedo todo está orientado al centro de las grandes
habitaciones convergen las miradas de amparo mediante la presencia de la presencia y no
tuvimos en cuenta esta excepción en nuestras construcciones habitual es la risa la alegría
danzante del trabajo celebrante de vida hasta hoy nada arrincona amenazante las aguas de la
vida. Las bocas de la madre se han abierto resuenan desde las profundidades de lo que ella es,
tiene bocas muchas bocas la madre porque tiene tanto que decirnos y algunas están excitadas a
fuego sabemos de lo que ella nos habla de aquello que compone los sonidos de sus voces de sus
voces mismas de lo que le surge como un espasmo de lo que le duele sabemos más de lo que
podemos hablar en estas noches nos acongoja su sentir cómo se siente cómo habrá de
impactarnos su sufrimiento. Su dolor nace debajo de la roca de todos los dolores le quema las
entrañas gimiente es la luz de su latido su rítmico latir de luces y de sombras vestido para el
cuerpo de lo que se cubre y de lo que se muestra heridas vestigiales manan hacia los aires
saturados de sueños sabores en los ojos boca de llanto lacera nuestra carne se vuelve sobre sí nos
convoca a un llorar conjunto celebrante de cánticos que limpien las luces que enceguecen
nuestras vitales sombras nuestro ondear ondulante que siembra que siembra que sembrando se
hermana con las antiguas voces que llamaron y vamos y estamos abrazando los cuencos con los
que nos amamos.
Nuestra vida cambió de improviso cambiaron los aires que trajeron cenizas que cubrieron los
campos sembrados con las risas las flores marchitaron su alegría enfermaron las aves las aguas
la nieve las lluvias de pronto se mostraron extrañas a la vida, los refugios de madre abrieron sus
brazos y volvimos a la casa primera de nuestro antiguo lazo de mujer, semillas manantío amplio
abrigo para nuestra fortuna refugio nato de haber nacido de madre que todo lo cobija tuvimos
que atravesar el lago del infortunio la muerte entre nosotros abrazos de madre salvaron a la
suerte de morir en el valle aunque los más no comprendieron el sepulcro se abrió para seguirles
el paso y los halló en la intemperie de sus desamparos. Todo se oscureció en el día, las noches
fueron días y los días sus noches, los veranos se fueron demasiado lejos la primavera perdió su
piel de rosas y el invierno calmó sin tempestades se quedó a descansar en nuestra casa.
Avanzaba ocupando valles y orilla de los ríos el frío que todo lo cubría poco a poco nos fuimos
replegando hacia las casas de la entraña cavidades de madre y fuimos muriendo poco a poco los
que no llegamos. El manto gris se mantuvo un tiempo incierto el frío tose ríe y musita confianza
de otras horas, prevalece a pesar de todos los pesares prevalece la vida.
La vida es la artesana que vive de todes les encuentros sabe de la armonía de todes les adentros
nada lucha conversa su color su espesura su trino forma su núclea para dar una opción y ella
prioriza sin jerarquía alguna la vida sabia mantiene las torrencias en albaduniales
construcciones sin conflicto alguno nada choca o rompe o fuerza o se impone en la fez de la
instancia pasa pide pide pasa y así como en un juego de niñez la vida se arremolina en festivales
de canciones serenas sin estridente sin violento sin extremo sin dolor sin urgente sin terror y
sin ya y sin ningún basta la vida dice sí ante el primer atisbo de musicalidad y nuestra es la casa
flores humanas de las que allí estaban despertándose. Los chavales zambullidos corriendo a
buscar aventuras sin planes previos lo que no es bueno aunque había llovido y del lago interior
de una fantástica caverna surgían luces de colores y los cables cercanos del tendido eléctrico
atencionaban nuestros sentidos y fundían la vista y el oído con el tacto un salto hacia arriba
otro hacia atrás y así logramos entrar por la principal abertura la inteligente dijimos los
varones la experiencia intuitiva de las chicas indicaba un sendero al final del que surgió algo
como el Maracaná a cielo abierto con doscientas mil gotas aplaudiéndonos corrimos a los
gritos que resonaban allá del otro lado frente a nosotros en la pared de enfrente y nos
metimos todos en el pie del arcoíris que subía curvo serenamente hacia el confín plenamente
insolado de los tiempos remotos. Cuándo se disipó, qué sé yo qué, nadie supo del tiempo
transcurrido, las chicas nuevamente pálidas aunque animadas nosotros algo eufóricos
danzábamos desordenadamente en silencio mientras las chicas comenzaron un movimiento
conjunto con cruces lemniscatas pasajes de manos y hombros con desplazamientos delicados y
sensuales como no conocíamos se abrazaban seguían y volvían al centro se tomaban de la
cintura del abdomen y estrechándose terminaron la danza soldadas una detrás de otra.
Cuando nos dimos cuenta que estuvieron desnudas ya se habían vestido, nos preguntamos
ilusión, no, silencio, nos abrazamos entre todos y volvimos atardecidos caminando al paso
tarareando una melodía trunca repetitiva y trunca notablemente rítmica que nadie logró
recordar minutos después de la cena que casi por obligación comimos sin prestarle la menor
atención, debe ser horrible ser cena y que nadie te mire. Y bien, niños, les gustó el trabajo de
Brenda y James, por supuesto, riquísimo dijimos y se estaban refiriendo a la nueva mesa de la
que nos ni noticias como en aldea española abandonada en plena crisis pueblo blanco o
revolución traicionada. Qué papelón, Robert y madres y padres se reunieron luego de que nos
despacharan a los sueños nocturnos y nada bueno surgiría, nos miramos entre todos con
esmero y como si pero el aire se cortaba con miradas, viste alguna vez un mirar cortando el
aire como si fuese de agua? si en esos momentos nocturnos las miradas hubiesen sido
luminosas el campamento se habría transformado en un fenómeno fosforescente como campo
de luciérnagas en año nuevo.
Llegábamos por mar a nuevas tierras desde el poniente para ellas, las naves agotadas por el
cansancio de los velámenes a pesar de lo que puede llamarse corta travesía, nuestro mundo se
estaba hundiendo sin piedad sobre nuestros sueños de eternidad como ya varias veces había
ocurrido desde remotísimo tiempo tanto al poniente como en el naciente, según las herramientas
simples empotradas en rocas y obras de arte añejadas en marfiles diversos y extraños y perdidos
huesos humanos gigantescos. Salvamos a los niños nuestro gran tesoro y los hombres hicieron
de la mar un jolgorio para nuestro placer cotidiano entristecido. Nos queríamos los unos a los
otros tanto como a aquellos que quedaron para cedernos el pasaje hacia la vida como ellos a
nosotros porque sí, siempre había sido así ante cada adversidad, los niños y los jóvenes debían
proseguir de la mano de la vida, la luna pobrecita del cielo miraba nuestras lágrimas y crecía de
pena, las estrellas nos habían comunicado junto con los grabados en los sembradíos el peligro
cerniente, pero fuimos torpes nos negamos a la experiencia no pudimos descifrar tales ayudas,
nuestros pares en estos menesteres se esforzaron a sabiendas de que algo se cerraba, por entonces
los pueblos fueron nobles fueron dijeron que dijeron más tarde nuestras madres y abuelas, las
naves hacían agua los niños todos en el centro pero menores males la comida abundaba una papa
de ahuacate con ínfulas de sales, maíz pisado en morir soñando y variedades frutales de largo
plazo aquietaban las angustias de quienes no sabíamos si podríamos alimentar por largo tiempo
Capitulo IV
Casa de plumas
Cuando nos atrevimos a mirar el principio del tiempo supimos de su distancia y como su existir
recientemente había variado inquietaba los ánimos con sus grandes tenazas, nos dirigimos a la
fuente de la Madre de Todo para que nos oriente sobre cómo hablar a los hombres, y le cantamos
en armoniosa solicitud que nos llevara hasta sus aguas turbulentas, sus vidas bulliciosas y su
apego dominante. Ella nos dijo: yo sé cómo hablarle al oír de los hombres pero no estoy segura de
que vosotras logréis hacerlo; así que al vernos con gran preocupación ante la creciente
perturbación en la vida armoniosa nos señaló el camino hacia aquello con lo que los hombres
podrían desgajarse del árbol de la muerte. Y nos invitó a morigerar sus ansias a través de las
artes.
La mañana insiste en ubicarse al principio imitando a Robert preguntaron al hablador y las risas
encendieron los fuegos vitales del nuevo desayuno, miramos el cronograma de actividades
colgado en la pizarra y a la calle gens que son las 8 pm, bueno, un solo error y tanta risa
golpeteamos suavemente la espalda y la cabeza de …. Y entendimos que tiene, salgamos
please y la puerta se abrió y un grito o dos las chicas pisaron a Carreiras que nos había seguido
y phew qué hacemos y consenso qué las miradas superando la velocidad de la luz adentro y
consenso adentro con Carreiras pase amigo tome asiento quiere pasar al baño higienizarse ya
hacemos un café estaba sólo hubiese llamado a la puerta aquí tiene galletas cómo dio con
nosotros qué lo trae dónde vive quiere hacer un llamado y el pobre aplastado por la
combinación de amabilidad por parte de las chicas y de curiosidad por parte nuestra
enmudeció más de una hora y la vela apagándose de la paciencia que tenemos y consenso
tenemos. Resultó una sorpresa en varios sentidos el amigo C como ya le llamamos y él sonríe y
cada vez que le llamamos C sonriente hasta que inquirimos qué palabra y respondió de
inmediato al menos estoy en el podio, y por la noche conversamos en panegiria el valor y
procedencia de las vocales, los orígenes del mundo jerárquico y qué haríamos con C, que un
viejo nada tiene que ver con hijos e hijas que por qué no lo devolvemos a y resulta que no
tiene ni dónde ni cuándo, que el Estado, qué, que en el invierno sobrevivirá que es más fuerte
que las personas carentes de amparo se hacen fuertes, que dónde y con qué se alimentará
higienizará curará descansará trabajará cómo logrará un momento de felicidad, y colmábamos
las asambleas nocturnas con interrogantes que esta vida porque ya sabíamos que hubo otros
diseños de vida nos hizo en la persona de alguien como nos y consenso como nos claro que sí.
Cuéntenos algo de su vida mr C, le comprenderemos quienes no hablamos aun con fluidez su
idioma es querido por nos porque amamos a Robert y consenso amamos y C sin dar aviso al
rato e interrumpiendo el debate lanzó un discurso dirigido a quiénes saben a quienes:
“Cuando los del tinglado tuvieron hambre arremetieron contra los de la tercera edad, la edad
de piedra le dicen, porque son más débiles y cualquier piedra se quiebra con unos cuantos
golpes, Pórfido inició la escalada y cayó fulminado por la electrocución, los derechos
humanos enacá son un desecho, venían con los latones llenos de guiso de quién sabe qué
cuervo animales con pelo pero el hambre no entiende de gurmetear y preparados con las
medias botellas de plástico o con las latas recibíamos felices el cucharonazo y adentro, los
guardias te venden la carne buena que es para los presos y los presos que pueden les compran
lo que es de ellos, yo me puse dos kioscos de venta de comida la buena que me trae de
afuera un guardia bueno que me cobra poco porque soy político como dicen ellos estamos
en el riesgo todos tenemos púas y los guardias lo saben ni se acercan a un metro, otro se
puso una lavandería con tres lavarropas, vos le mandás la ropa con un correo que cobra y el
te la devuelve lavadita y planchadita nomás, afuera parece un horno y adentro es, estamos
colgando la ropa y los colchones del techo del tinglado como debe ser porque en el suelo
dejamos nuestras necesidades durante estos tres días de lucha por mejorar, politiquitos de aca
dicen los guardias que ni asoman la sombra neca tu gorra les contestamos todos tenemos
armas los guardias ni se acercan nosotros arreglamos todas las diferencias ya matamos a dos
que eran muy raros seguían durmiendo sobre la mierda y los lagos de orina y no hacían más
que ocupar lugar y a uno lo descuartizamos y lo guardamos en los rincones para que no lo
encuentre nadie y dos días después entraron los guardias hasta los dientes y lo encontraron
todo pero no la cabeza todavía la siguen buscando no sabemos para guiso de qué, al otro lo
trozamos en pedacitos y lo fuimos cocinando lo metimos en los guisos para mejorarlos y
zafamos bastante bien, los violadores no lo pasan muy bien aquí es de noche y el olor es tan
fuerte como indeterminado pero no podemos permitir que esta gentuza se salga con la suya,
y qué piensa hacer incendiarlos, no tanto apuro aunque no estaría mal, hay muchos intereses
en esta comunidad y no creo que sea conveniente violentarlos, aprieten con el hambre
restrinjan las visitas higiénicas las mujeres nos aplaudirán a esas sólo les importa el
pensionado y que la cría se críe orejana mientras haya agua para higienizarlos después son
madres, madre querida, si la cárcel hablase a quién le creería señor juez, a nadie coronel, estos
paganos sucios la juegan de guerrilleros porque saben decir che y son más blanditos que
almohada de agua, bueno que algunos bajaron varios en la enramada al poniente siempre al
poniente claro porque por allá se pueden escapar como hicieron los de ñancaguasú que
lograron salir por la montaña, pero estos que van a caminar si dan dos pasos y caen
borrachos de aire, cuide la espalda capitán no se acerque mucho manténgase a tres metros de
un hombre preso que anda sin paz. El aire traía rumores de leyenda de Rubio Ñu esa sí que
fue fiera monos de mierda y los criollos de abajo qué payasada ni dirigían lo único que
sabían era pelearse entre ellos y hasta se fusilaban y degollaban gritándose al oído no ahorren
sangre de presos de Tacumbú. Acá no se degüella porque no se sabe qué hacer con la cabeza
si tuvieran bocas de oro como algunos bolainos pero estos qué van a tener si los apurás te
corren con las sartenes. Estamos tranquilos porque podemos hablar con los amigos que nos
apoyan desde afuera los grupos militantes nos mantienen vivos la moral es algo inexistente
en estos parajes y el edificio es tan precario como la moral de los que lo dirigen desde
adentro y desde afuera las mujeres nos cuentan cómo nos van arreando quitándonos los
campos para sembrar ni hablemos y abaratar la tierra llena de dueño nuevo como el sur
como en el amazonas como en las áfricas se están quedando con la tierra del génesis
dominándonos estos sabrán lo que hacen por el amor de dios.”
Tropeles de muerte se hicieron de los valles nada fue como entonces las aves anticiparon del aire
las asfixias naciendo rápido y creciendo escaso los maizales decrecen su verdor no supera dos
pies la dentadura otrora blanca tornase amarillenta el verde mustia se niega a ver la luz por la
mañana y un nuevo escozor surge por nuestros cuerpos ya golpeados que esperan otra suerte y
en la espera las noches transforman su sentido muestran la faz desconocida que aparece en
nuevos estremecimientos corporales las danzas copian los atuendos gimen la noche instala
albergue del terror ya no acompaña los sueños de los vivos tornó refugio de la oscuridad y en
ella los temblores de la roca sienten como nosotros todo cambia de faz tonalidades vivas ceden
paso a un brillo débil el verde de inmensa variedad comienza a perder su vastedad como en
atuendos viejos de antiguas fiestas de luna de cosechas surgidas de antiguas alegrías tan
distante el aletear del colibrí que ha bebido las flores y en su cuerpo nos muestra los fulgentes
espejos de todos los jardines. Hoy los lazos del vestido de mujeres danzantes en tiempos del
abrazo al fruto de la madre en ofrenda son cordeles de vivos colores que semejan antiguas
alegrías reemplazan a las sierpes que moran en la tierra. Algo ha cambiado lento y subrepticio se
cuela en las entrañas de lo vivo una pendiente que se aleja en silencio de lo que fuimos los
bosques los racimos el árbol y los grandes ladrillos con los que construimos muestran el
retroceso y lo hemos advertido con sólo sentarnos a mirar los sucesos que otrora nos mantenían
erguidos felices laboriosos fraternos amparantes atentos a la hermandad vital que nos cobija nos
da albergue y abrigo.
Las fuentes bailaban con aguas en las fuentes las aguas se posaban saltaban
oscilaban unidas en danza feminal como si ellas supiesen de saberes ocultos que se
han perdido lejos las aguas son mujeres danzantes que llevan en sus cuerpos algo que
ya sabemos. Amparo hablaba en vigilia por los codos imagináos en sesión de videncia, una
Iguazú de palabras diría Robert y vamos con todo el cargamento hacia la casa de los recuerdos
a practicar registros de otros tiempos pasados y aventurarnos con algo de futuro aunque paso
a paso jovencitos. Una vez armado el espacio destinado a la ciencia tentaciones fáciles llamarle
templo y logrado una o dos promesas por parte de me portaré correctamente no molestaré
está bien aceptamos mr Carreiras su compañía sólo para corroborar su juramento que no
hubiese sido en absoluto necesario hacerlo de rodillas e invocando no estará sugiriendo que
nos simplemente somos vulgares místicos de ninguna manera mr carreiras somos de ciencia la
rechazada con infundios pero ya veremos y consenso veremos ubíquese por favor en el rincón
aquél del círculo. Nos estaba acompañando por primera vez la instructora parapsicóloga
licenciada iniciada en crónica y registros del acontecer cósmico y una vez dispuestos los
detalles dio comienzo la sesión ordinaria las antorchas encendidas ondeando con la brisa sus
llamas señalantes un ojo para mirar el cosmos y un portal de llegada. Finalizados los ejercicios
arrojaron un notable registro nuestras habilidades nocturnas crecían mientras imaginábamos
las de vigilia compaginamos la lectura del día fecha y hora dispuestos a atender con máxima
atención antiguos sufrimientos. Quién yo yo yo no mejor que sea muy activa la noche
invocante en nuestros cuerpos celebraba un culto por la acción y elegimos esta vez a Best-
Dran como le apodamos si hubiésemos sabido. Silencio sólo la voz tenue del fuego ondulaba
en el aire:
“En cada paso de montaña fuimos felices, tanto como no lo sabríamos decir con otras
palabras, tan felices como repollos que vieron nacer a muchos niños, enormes repollos
fragantes tanto que no podía rodeárselos con un abrazo de alguien como los que somos
nosotros, como tantos otros de tantos lugares, de tantas montañas, de tantos valles, de
tanto viñedo, de tantos caminos, de tantas cuevas entrelazadas como los cabellos que
llevamos en los días festivos. Y sí que los tenemos a los días festivos, mucho que festejar
tenemos en el pueblo nuestro, tanto que sería torpe enumerar como si fuesen vasijas de
vino en el orden severo de las bodegas. El verano es difícil para el extranjero, suele ser
de tamaño apreciable el calor que recibe todo ser vivo y en nuestro caso también todo
ser muerto -tan cerca de la muerte estamos-, como lo han sido desde siempre
acompañantes mayores que señalan el criterio, la dosis de sal, el ritual del trabajo, la
honestidad calada en cada piedra de las que por aquí siempre dan aguas sin ningún
golpe de necesidad. En la noche nos cobijamos con los racimos amorosos de padre,
madre, hermanos, y así sentados en círculo atentos al relato de las tías o abuelas, de las
madres o hermanas, siempre expertas en esto de contarnos quienes fuimos, en esto de
mostrarnos la vida en misteriosos y apasionados capítulos que esperamos desde mucho
antes que termine el que se está contando, tal la ansiedad por conocernos y conocer la
vida de nuestro mundo, de nuestra patria tierra de padres tan valerosos, tierra de
madres tan laboriosas. Una madre de aquí son dos madres de allí, así como se escucha, y
ni qué decir de cuántos son los de allí por cada padre de por aquí, no por competir no
serviría para aclararlo sino para contarles cómo es que somos los montañeses de nuestro
paso. Las historias que maravillan nuestras audiencias dicen de antiguas presencias tan
ancestrales como no puede haberlas en otros confines de ningún mundo por más
imaginado que estuviese contado con total maestría por sabias narradoras de nuestro
pueblo que es emisario, clave, señal, portal de cielo, amparo para el viajero, puerta de
dios para los dioses de otros, para el viajero que viaja con sus dioses protectores, para el
que busca nuevas gramíneas a sus rebaños que se desplazan como nubes de copos por el
suelo de nuestra tierra albergante, tierra de paso, de fe, de origen. Hace miles de años
pasó la primera oleada de grandes rebaños de pastores arios por el paso nuestro el paso
del norte entre los tres mares desde las estepas buscando otras tierras más cálidas para
sus dolores. Durante un año menor completo pasaron sin detenerse más de dos días los
milenarios paseantes trashumando riesgos , no detenían su paso porque morían los
animales sin agua por el desierto al que nos llevaron hasta hace pocos miles de días. Si,
sí, sí, disculpe mi distracción, salí de compras por los campos abiertos y me topé con un
recuerdo que obstaculizó la escena que le narro, no se impaciente, comprenda mi
estado, no es tan difícil después de todo, después de todo. Cada media luna se
espaciaban los rebaños para dejar pasar ejércitos completos de caballos montados en
una gran belleza usted comprenderá. En esta grande muestra de movimientos esbeltos,
precisos y veloces nos embelesábamos, quedábamos sin aire mirando el horizonte
tapizado de colores vivos en todas las laderas de montañas lejanas y en los valles
cercanos, la tierra se movía y nosotros también acompasando el trajinar de los hombres
aquéllos que miraban hacia el poniente sin volver la vista porque le temían a aquéllos
sinsabores de los que se escapaban. Claro, venían de las grandes extensiones del
naciente, desde miles de días cabalgando tanto que se habían quedado soldados a sus
monturas y aquéllos hombres parcos, impasibles, silentes, no bajaban por ningún motivo
porque ya formaban parte de una y la misma cosa el hombre y su caballo. Tatarabuelos
de alanos aterrorizaban con sólo pensarlos a los pueblos vírgenes de guerras que
pastaban con el disfrute de los jardines de legumbres y hortalizas como estos que
tenemos en el fondo de las casas pero más coloridos y más frondosos como edenes
imaginadlos. Centáureos pasaban con ritmo atronador cantando muy de vez en vez
canciones militares como esas que practicamos para los actos patrios recordadlo. Daban
al alma de quienes los mirábamos de quienes asistíamos a sus corales una amplitud de
cielo, de mares amplios como los que están tan lejos de nosotros pero que están allí
esperando que algún día vayamos a nadar en sus faldas de oleajes montañosos azules
como en atardeceres los montes nuestros de por aquí se engalanan para sumergirse en
las sombras de la madre que todo lo cobija y lo arrulla con sus mantos sagrados. Nada
de nubes de nubes, sólo nubes de tierra veíamos a lo lejos y el temblor de la tierra
anunciaba lo cercano y lo profundo, todo lo que sabíamos y la mayor de las
incertidumbres, nunca nos dirigían la palabra éramos simplemente su paso. Los abuelos
nos calmaban contándonos que teníamos dioses diversos pero un tronco común, y
había que respetarlo, la patria es lo que defendemos y ellos también, es carne del mismo
cordero decían los mayores saludando al paso de las huestes guerreras que brillaban en
un despliegue sacro la belleza justa de la muerte. Me espera el cerrito de la victoria, el
pantanoso, el fosforito de no sé dónde, y estamos solos monte video, crucé por Ribera
me dijo el árabe en Santana se irritaba si le decían turco, que vaya para allá y que no me
detenga que hiciera lo que sabía y él de desiertos sabía el semita pastor de arenas y
ventiscas bravas de aguas de nada para beber ni sombra ni alguna sed de vidrio
almacenado, de azúcares en paquetes exactos bien pesados por manos honestas que
fragmentan fraternas suertes en el almacén de mis recuerdos de lo que me enseñaron mis
padres muertos, mis tíos mis hermanos mis parientes de muertes generales por mandato,
por no sé qué mandato. Y cuando entraron por primera vez un turco me quería llevar,
y mi padre se opuso, pero vos sabés que con once años se va a morir en el desierto,
dámelo, así tal vez puedas volver a verlo, es mi hijo no puedo dártelo tiene que estar
conmigo, cuando todo pase vení a buscarlo, siempre fuimos buenos vecinos y vamos a
cuidarlo, y así lo convenció a mi padre mientras yo lloraba no me voy con el señor yo
me voy con ustedes, no Bogos, tenés que irte con el señor y el señor me llevó de la
mano mientras yo miraba cómo se alejaban sin mirarme, caminé tanto que conté las
primeras noches y dejé de contar hasta que el señor dijo llegamos y me dio un poco de
agua con pan y un poquito de carne seca y dura, llegamos, a dormir y mañana al campo
que hay que trabajar y sí que trabajaba todo el día desde el sol hasta el sol, y cuando
una tarde el señor se distrajo, me fui corriendo hacia el sol que no se me escape que siga
el día pero el sol me ganaba una y otra vez y yo insistía en seguirlo sin dejarlo en paz y
por entre los muertos en el camino los perros y los niños los viejos y los jóvenes contaba
tantos muertos que me los olvidé a todos en el desierto traté de olvidarlos pero nunca
pude y empezaba a temblar como un banderín en la tormenta y tiritaba en pleno
verano uruguayo buena gente y de fiebre me ponía huraño cascarrabias malo decía
Marthita que me ponía malo y me calmaba en cuanto la escuchaba porque en esos
trances viajaba al desierto a los valles a los montes a las serranías a los montes de
muertos y a las cabezas sin cuerpos y a los cuerpos sin brazos y a las piernas sin pies sin
manos sin dedos que me señalaran hacia dónde volver mientras comía mis ropas sin
saberlo hasta que la escuchaba a la vocecita que me decía que me decía que me decía.
Ahora me duele el tiro en la muñeca que recibí hace cincuenta años y ya nadie me cree
pero me quieren pero me quieren. Nos iban matando poco a poco mientras
caminábamos hacia Siberia como quien talla un duf y nos iban matando muertos de
hambre de embarazos murientes madre y niño cayendo sin dejar de morir y los niños
los niños ni llorar ni llanto ni nada se movía ni el cantar de los viejos nuestras canciones
patrias nuestras viejas y queridas canciones hasta que se morían ellos y nosotros
cantamos en su recuerdo a cada paso, siempre cantamos a coro siempre juntamos
nuestras voces con los recuerdos de los muertos nuestros que ya no mueren si no es
cantando.
Entraban en las iglesias a quemar nuestros libros, en las aldeas fronterizas decapitaban a
quienes se resistían al exilio y es así que vimos a muchos de los nuestros caminar sin
cabeza arar la herrumbre del arado a los catorce vástagos con las espadas en la cabeza
de los bárbaros, espadas confusas las espadas ya no son dignas de mi lágrima, buscaban
nuestros libros y no los encontraban, que fluya como fontana nuestro vino rojo, y las
quemaban, al pie del monte nuestro primer altar regábamos con sangre la crema del
desierto quién ha visto un mar de dos colores, yo, y sí también un desierto, es verdad
grulla mi amiga que vienes de Bagdad?, y ellos volvían a insistir en los libros, no ven que
nada hay por aquí?, tomen oro, cuánto quieren, quién entiende a estos infelices
prefieren quedarse sin el oro por unos papelitos, sabemos quemarnos como ardiente
cirio, quién escribió el destino de este santo oficio, es por todos sabido que hemos
trabajado siempre para todos, a los libros los hemos convertido en mariposas que
vuelan hacia las aldeas a retomar la vida trunca, no mientas torpe mutilado y entrega
tus libros, la mitad de mi patria a quien mienta y yo lo confirme dijo el invasor, yo soy
santo dijo el cura, no eres santo estás mintiendo, entonces dame la mitad de tu patria,
bueno no, estás diciendo la verdad, entonces arrodíllate ante mi dios. La muralla
erepunínea bordará la arteria de oro y tú te quedarás en el castigo eterno, sólo podrás
guardar tus libros entre tus caravanas de repatriados, vayan con dios y no vuelvan
jamás. A rezar ante el muro de las paredes dobles por la salvación de la memoria, mi
joven madre un día susurró solamente con armas habrá salvación, tómenlo como un
simple homenaje ante aquéllos que los han confundido con un pueblo ceniciento los
haralez eternos no saben de olvido las sangres derramadas serán aguas termales noche
negra sin luna, inmóviles, qué miran.
Hasta el sol tiene madre, lo peina con suave movimiento y espera que en la tarde de
ocaso se zambulla y descanse. Cuando entraron en la aldea la segunda vez gritaban con
voces agudas que me aterrorizaban y sacaban del sueño en el que estaba subiendo del
valle hacia la serranía aquélla que se esparcía por detrás de mi casa, todos salíamos
caminando con la certeza de que moriríamos y no los volvería a ver salvo en mis sueños
de tantas noches despierto. Mi padre se acercó corriendo y me dijo quédate en el horno
de pan Bogos, quédate todo el tiempo que puedas no salgas por nada del mundo allí te
dejé comida no salgas hasta que no puedas más pase lo que pase y cuando no escuches
nada y no puedas más salí, y salí, no podía pararme, habrá pasado tanto tiempo, estaba
tratando de ponerme de pie y las piernas no me respondían las tocaba para saber si las
seguía teniendo y no sentía nada, me acosté esto no es bueno me dije y empecé a rodar
hacia la puerta para sacudirme el arrullo de muerte que me estaba durmiendo y llegué a
la puerta que estaba abierta todo se veía aunque nada se movía con ningún sonido
hasta los animales se callaban en casos de peligro y me crispé no estarán por allí, no, no
te asustes, las piernas me pinchaban dolían y allí me di cuenta que las tenía vivas y
pasaron dos horas hasta que me senté en la silla de papá con un tremendo esfuerzo
como si se tratara del ascenso a nuestra montaña santa. Comencé a masajearme, varios
días después noté que el hambre se había ido hacia Siberia con mis seres queridos. Salí a
la calle aún de día y orienté hacia el poniente mis pobres fuerzas otra vez el poniente
a nuestros niños. Algunos jóvenes morían en los barcos y con gran dolor debíamos hacerlos a la
mar cantándoles durante tres horas envueltos en sedas rojas, las posibles tempestades nos hacían
temer más que otras desventuras y no tomábamos en serio islas pequeñas porque ya habíamos
visto y tenido noticias suficientes sobre sus efímeros destinos. Al naciente de nuestras posiciones
de avanzada desperdigados llegábamos no obstante a una gran abertura, una gran boca en
sorpresa abierta invitándonos, ya habíamos navegado largas jornadas cercanos a una gran costa
que no había mostrado ríos importantes desembocando y decidimos seguir aunque las aguas se
enfriaban demasiado y se alocaban ante una fuerte curva hacia el naciente y al poniente la nada
según nos informaban los mensajes de las aves. Decidimos reunirnos en una bahía que nos
albergara muy difícil pero logramos entrar algunos barcos que hicieron de puentes para
hacernos uvas con el resto hasta que llegó el último de los dos mil quinientos en los que
partimos. Por detrás nuestro distantes a dos lunas partirían otros contingentes. Cooperamos
alejándonos evitándolas retrocediendo de aquellas aguas de turbulencia extrema ensañada con
aquella punta, se podía comprender y así lo hicieron nuestros navegantes y marinos avezados
que algo importante viraba por allí. No fue fácil establecer acuerdos en semejantes condiciones,
las asambleas fueron reuniendo fragmentos materiales de colores que comunicaban el voto de
cada uno de los barcos por seguir juntos y virar al naciente, o bien por volver juntos e ingresar
al mar interno a través de las dos columnas montañosas o por dividirnos, unos siguiendo otros
volviendo, pero todos votamos navegar tres días y buscar refugio seguro, ya tendríamos
oportunidad de encontrarnos porque decidimos avanzar haciendo una gran apertura con cierre
por detrás, una gran cintura con la esperanza de que aquello fuese el comienzo de una gran
península cuadraturada. La decisión de buscarnos hasta unir los dos grupos tranquilizó a todos
porque se trataba de una medida táctica preciosa ya que no sólo intentaba desdoblar la suerte
para ir luego en socorro de los más desfavorecidos sino por sobre todo dividir las fuerzas para
evitar sorpresas desagradables que se abatieran sobre el conjunto dejándolo sin respuesta
posicional, así, si uno sufría el otro grupo podría llegar desde la retaguardia en apoyo. Tenía
para aquellos nuestros antiguos occidentales importancia decisiva la conservación del grupo y
su prioridad absoluta la vida plena de los niños. La decisión lazo de cintura encantó a todos
tanto que se dispusieron al trabajo sin pretender descanso, hasta los niños cantaban al ver a
todas sus madres y padres reír y abrazarse todos con todos enarbolando sedas de fúlgidos colores
y ritmos vitales desde cajas con cueros y cuerdas con maderas huecas con cintas y sombreros y
vinchas tan sensuales que los pájaros se acercaban a ver semejante espectáculo celebrando las
primigenias armonías de maravillosas progenituras que ejercerían a partir de ahora en todos
estos nuevos desconocidos e inquietantes pero bellos mundos que insistían en celebrar el siempre
ansiado amor por el conjunto ya que ellas y ellos lo eran en plenitud sólo con él, el mundo
natural.
A la mar a la mar danzas de vientre a la mar a la mar danzas del útero a la mar a la mar danzas
de manos a la mar a la mar danzan los pies a la mar a la mar y así se saludaban confiando en el
reencuentro con los seres queridos a la mar a la mar. Ocuparon unas cuantas telas embebidas
para pintar señales en las rocas con el fin de señalar los lugares de referencia para quienes luego
llegaran. Lo mismo habría de hacer el grupo que fuese hacia la entrada del mar interior.
Al primer grupo, el que siguió bordeante tierra firme por la calzada del mar tenebroso la alegría
se le mojó un poquito pero también firme su propósito prosiguieron tres días hacia el naciente
hasta dar con una cadena montañosa distinta y perpendicular a la que les seguía desde la costa.
impurezas y las convierte en bellas, son vehículo de una gran saturación las erupciones
de volcanes amigos que expelen la inmundicia acumulada hacia la periferia en la que
vivimos transformando el destino, la tierra cambia su posición con breves sacudones que
afectan el norte de su estrella por asco convulsivo, esta era me esquiva me retiene en la
fábrica me ata al pie de los motores ya hubo un millón de eras que giran como las
ruedas de estos automóviles, muy bien este muchacho denle a reparar los coches de los
directivos se lo ha ganado ni habla ni protesta por el pago diario de una flauta de pan y
trocito de mantecol se lo ha ganado es muy agradecido y nosotros sabemos reconocer a
los mejores hombres, me dijeron que dijo aquél que nos mandaba cuando volví de mí
aquélla tarde en que me había ido hacia el núcleo quemándome las manos sin darme
cuenta quemándome las manos las manos de mí mismo. Todos trabajábamos para
todos, así habíamos aprendido de los mayores las pautas comunales porque es absurdo
trabajar para sí mismo, cómo que es absurdo qué tipo de locura se te ha pegado es que
vienes del este, que es absurdo porque el día en que no puedas seguir trabajando qué
harás, no sé, algo se me ocurrirá, y si no se te ocurre qué te esperará, la muerte supongo
habrá llegado el día, pero qué tipo de nazar eres bagallo de pan duro, no te das cuenta
que este modo de entender el trabajo te acorta la vida en desamparo y te vuelve inútil
para el pueblo la aldea la patria, si te viese Antranik no durarías ni un metro en las
cavernas ni un minuto ni un nada ni muerto servirías, las guerrillas se ocultan en las
profundas marañas troglodíticas maravillas del alba humana virtudes estratégicas no
serán fáciles las huestes libertarias del apoyo mutuo de las reciprocidades enmarañadas
comunican entre sí como gran vizcachera y cierta noche salimos con papá a caminar y
vamos hijo noche sin luna noche estrellada limpia ni viento ni brisa ni sonidos y allá en
el horizonte a lo lejos pequeños resplandores rojizos miro a papá y nada caminando
con el cañón hacia el suelo muy cerca de la hierba y el resplandor se agranda y son
muchas fogatas casi veinte diseminadas en una gran distancia y hombres de rodillas ante
cada fulgor moviéndose al compás de un algo que no veo ahora sí son bolsas y telas que
ellos se agitan sobre cada fogón meten el humo en los agujeros y dejan uno libre insisten
más que un rato y por allá hacia la derecha regocijo algarabía gritos y risas cayó en la
trampa salió hacia el lugar de la cueva reservada sin humareda a respirar y se embolsó
solito el animal, y siguieron luchando aquellos patriotas arrinconados por enemigos
cayeron en la trampera sólo en una ocasión ya que aprendieron a escabullir por los
túneles a ciegas sus cuerpos de soldados por sobre la ambigüedad de los rosales rosa de
espinas trenza de llagas aroma terso de mi nación.
Mientras caminaba de espaldas a mi casa vi montañas y valles y montañas de muertos
apilonados a cielo abierto y el aire delataba su presencia en las noches sin luna se podía
evitarlos por mayor o menor intensidad con el aroma nuestro, lo que vamos quedando,
no podemos representarnos a nosotros mismos porque también yo estoy muerto,
tendremos que ser representados y no soy tampoco quien está diciendo estas palabras
alguien bienavenido las está pronunciando por mí las que dije y no dije, esa es una de
las desventajas de la muerte aunque hablare no podría decirles lo que siento pero no
hablo en solidaridad con quienes pronunciaban nuestro prohibido armenio nuestra
lengua cortada con dagas y con vidrios nuestra lengua no es nada nuestro idioma es
divino, y que te calles te digo, sí pero mire señor me está doliendo, dónde, aquí en el
talón señor no puedo caminar, muy bien ahora que te lo corté puedes gritar y en
verdad no puedes caminar arrastrarás tu cuerpo hasta la meta. Y así fue, arrastramos
nuestros cuerpos en un control fronterizo al atardecer siempre el atardecer insiste en
ponerse hacia el final, nos rompimos la ropa las rodillas los codos que nos quedaban
sanos y pasamos detrás mis familiares todos muertos y yo alejándome para volver
jamás, a veces está medio loco pero es bueno y muy trabajador y muy honesto, eso sí,
muy honesto. Alguien habla por mí menos mal, dice que en esta masacre las fosas
comunes son un lujo y una muestra de pena por los caídos pero aquí nada, ni fuego,
entrábamos en las aldeas abandonadas cercanas a una de aquéllas montañas de cuerpos
tomábamos el primer combustible y rociando quemábamos por piedad lo nuestro
inmóviles un rato rezando otras veces ajenos en algún lugar de algún recuerdo y un
mediodía Mgrdich se volvió gesticulando hablando con alguien decidió vivir su vida de
otro modo y se llevó arrancado otro pedazo nuestro, adónde vas no hay nada por allá,
allá están todos por donde van ustedes no hay más que muertos me vuelvo hacia mi
pueblo que todo los bendiga ya nos veremos cuando se cansen de trajinar hacia otras
muertes. Cuchillos fue lo primero que cargué en los bolsillos los mejores, y algún poco
de alambre, estopa, hacíamos fuego cuando se podía para cocer trozos de animales
muertos, de animales creemos nunca se sabe con tanto fragmento inerte alguien habla
por mí lo que no dije, llegamos hasta un río que bajaba desde nuestro horizonte tan
pleno de cuerpos ahogados que pudimos cruzarlo caminando reptando por sobre el mar
de muertos, nos gritaban señalaban que siguiésemos hacia allá y nosotros seguíamos nos
habíamos habituado al movimiento más mínimo porque alrededor sólo había muerte de
familiares amigos vecinos desconocidos muertos, tanto que estábamos completamente
solos y enfermos al llegar a Hetesia, qué dice este joven, alguien puede explicarlo, no
hablo más que mi idioma señor y si usted no me entiende no tengo cómo hacerme
entender, un árabe tradujo mi lamentable estado y el de otros del grupo que fuimos
configurando con sólo no oponernos como un agua de río que acepta la que viene
consigo y las ramitas y con lo que está flotando vinimos, nos dieron medicinas comida
poca muy poca nuestro estado era un total desastre al hospital de inmediato y al
sepulcro o al hospicio a medida que íbamos muriendo o reaccionando , yo viajaba en el
expreso de oriente adentro de una valija grande en la que una señora me escondió del
guarda turco desconfiado que algo notaba en los semblantes de los colores de las pieles
de las caras de la gente sentada en ese camarote, una moneda de oro varió su
disposición de pronto se volvió torpe desorientado y hasta bondadoso como cualquier
soldado a una injusticia. Quise hablar con mi madre y lo logré, quise hablar con mi
padre contarle lo del horno las montañas y valles de perros de fragmentos de sangre de
sal y de soles nocturnos y también lo logré, no sé, nunca pude entender a quienes
afirmaban que eran huérfanos y mucho menos cuando me llevaron con ellos a uno de
ellos, los estadounidenses favorecían nuestro amparo en un campo fértil en el que
florecían demasiado los cementerios. Hábleme de su infancia jovencito, me tradujo el
árabe qué infancia la de quién, le dije lo que hacía todos los días desde el amanecer en
la granjita hasta los cuentos libertarios de las abuelas de otros que recitaban de memoria
una obra inmensa como la Ilíada desde hacía seiscientos años pero yo trabajando apenas
si escuchaba otra cosa que un gallo. Dónde ocultan los madean, hablen o quemamos la
iglesia, y menos mal que tenemos hasta cuatro por colina decían otros por mí porque ya
no recuerdo los norteamericanos cerraron los orfelinatos y logré que me permitiesen
seguir hacia Beirut, los demás hacia Francia a reunirse con los vacíos de una enorme
nada de silencio en varios pueblos uno será Marsalla creo, y fui cuando bajé del barco
camino de Montevideo, recorrí las calles de Marsella preguntando a cualquiera que me
entendiese la notita en francés que me había dado el árabe que ni el nombre me
acuerdo y di con dos amigos del orfelinato de la travesía del exilio de la niñez y de la
aldea y morí otra vez cuando de ellos me fui otra vez yéndome para jamás volver ya
me morí tres veces alguien habla por mí, me está representando, espero que me espere
y no me obligue a caminar en mis recuerdos. Ya era mecánico de los buenos dicen
nunca fui de los primeros y es por eso que pude abordar el barco hacia Montevideo
cerca de Buenos Aires, mi tío uno de los hermanos de mi padre me gritó una dirección
mientras se iba repitiéndola como en una canción que no olvidé y fuimos para el cerro
allá en Montevideo buscanos en la iglesia no te puedes perder y así fue que no pude
llegar a la mítica Buenos Aires de la que tanto se hablaba desde la niñez. Dónde estarás
mairig, muy cerca de ti, así viajamos con nuestras catacumbas a cuestas de distancia, con
nuestros fantasmas con nuestros amores, cuando vi moverse algo en la pila de muertos
fue porque atrae inexplicablemente esa obra maestra de la desdicha me acerqué y una
mano que hizo una señal abriéndose y colgando de unos hombros sin cabeza a la vista
decía vida y poco a poco liberé el camino quitando otros cuerpos de su encima
armando la figura en cuanto pude de llorar ni hablar nunca he podido y arranqué
suavemente a una mujer logré llevarla sobre mí a bañarla en la primera casa que
cruzamos y caminé dormí y volví a caminar y no dormí cuando se despertó la senté
como pudo un algo de agua unas preguntas dos sí con la cabeza sostenida con penas, y
decidí callar ni nombre ni vestigio ni nada que no quisiese dar y al cabo de unos días de
noches al amparo de casas desconocidas de pasadas aldeas de un paso sonrió. Dónde
estarás mairig dónde estarás aquí está Serpuhí si la vieses, y en una aldea fronteriza logré
que la tratasen me quedé hasta curarla y nos fuimos hablando de nada nunca hablamos
de lo que ya sabíamos un abrazo tan largo como el exilio y tan intenso como un
necesario reconocimiento, un día fui a buscarla vivía en Montevideo.
Dicen que venimos de Oriente de las mil y una noches y sí, nuestra vida fue de mil y una
noches, pareciera que sí, aunque nunca supe del todo bien qué fue que nos pasó como si
fuese un algo que me sigue presente.
Cuando llegaron a estas tierras los hijos de jesús observaban y conversaban entre ellos, nos
miraban alejados con sonrisas amables y nos disgustaron sus palabras iniciales, sus modos su
manera sus olores sus vestidos enormes con tanto calor, hablaban solos mientras secaban sus
sudores y se rascaban todo el cuerpo miraban hacia lo alto mientras nada volaba, se
escuchaban sus voces mientras trabajábamos sus canciones mientras dormíamos los ruidos
de sus trabajos raros los hombres de la cruz. Algo les molestaba mucho y no disimulaban su
enojo su rechazo cuando las mujeres nuestras se les acercaban a ofrecerles agua comida o
alguna ofrenda de bienvenida. Nos tenían asco y a las mujeres asco y miedo, parecía que
veían algo más que a ellas y no cesaban de observarlas con fastidio. Las mujeres de los jefes
no pasaban la prueba de esas miradas de reprobación, y ellos tampoco, no se supo hasta
mucho después.
Acérquense, reunámonos sentados en torno a la luz del fuego ardiente cual piezas de un cosmos que
aún no ha sido dividido, como partes que se resisten a la fuerza que insiste en hacernos nacer como de
madre cual si fuésemos así de ínfimos los seres vivos. Pensemos que la vida nos permite nacer por obra
nuestra y estaremos navegando en un error como el de estas sillas altas si creyesen que valen por sí
mismas. Hagamos lo mejor que sabemos y fácilmente rechazaremos cualquier intento de parentesco con
la fuerza originaria del resto de los seres terrenos. Al sol se lo conquista cada día, cada día refulgirá si lo
pulimos con las piedras maestras, si así no aconteciese nos abandonará a nuestra pobre merced para
que nos volvamos hacia el triste reflejo de la madre perdida. Lo mejor de nosotros está en el cosmos en
forma de espíritu y con paciencia espera que lo advirtamos y nos acerquemos a participar de su aspecto
divino mediante lo divino que hay en nosotros. Del pensar esencial surgen los pensamientos y con ellos
clavamos el obelisco en tierra señalando nuestra raíz en obra espiritual, nuestra matriz cósmica, nuestra
inequívoca raíz, la que nos guía por las sendas oscuras plagadas de maldad instintual y nos libera de las
fuerzas naturales tan pasajeras y tan volátiles tan corporales como un mal sueño efímero. Lo espiritual
del universo desplegado en nosotros, la nueva ley que nos limpia las manchas de nacimiento, que
posterga los roces naturales al lugar que merecen, que sitúa los lugares terrenos en nuestras posesiones,
de aquello somos, nosotros somos el eslabón que unifica la vida gracias a que nos ha mirado la potencia
creativa que no nos pertenece. Sacrifiquemos en ritual sagrado los ídolos paganos de todos los que
insistan en pudrirse los ojos las manos y la sombra adorando los frutos de la tierra. Lo mojado en la
sierpe de laxo movimiento será pisado a fuego se grabará su sed confusa sin descanso en las estelas
funerarias testigos de su amenazante soberbia decrepitud. El espíritu en lo alto y la naturaleza en los
confines conquistados, y más allá del cielo en el fin de los tiempos misión del hombre excelsa unificará
infinitamente en uno lo que está quebrado. Lo bajo será profano profanado lo sucio impuro será violado
por el mal que lleva en su vientre que insiste en agrietar las potencias divinas de lo sacro. Lo que llega de
las alturas no merece ni puede morir, lo que es alado debe matar lo que se arrastra, reconocerás la
pureza de los seres de toda pureza en los sucesos virginales. Serán inundados una y otra vez los valles
de lágrimas insulsas. Acometerás sin piedad y en muerte justa convertirás la vida carroñera y fútil. Las
creencias lábiles se arrodillarán en castigo supremo ante sus propias herejías. Lo que no comprenda la
inmortalidad de dios no será considerado más que una abyección errónea. Dios es inmortal por su propio
derecho así como la unión en matrimonio es una obligación de derecho legítimo que sitúa a la mujer ante
él. Lo que renace después de morir en el ciclo eterno de la vida será más joven y fuerte que su
predecesor, será el hijo quien retendrá la semilla del antiguo lugar ahora proscrito.
Entre las paredes que todo lo ven las del laboratorio señores, ha surgido un nuevo tema de
investigación en torno a cuál es el ‘mecanismo’ que se activa en el cerebro humano que puede
hacer variar el tiempo de vida de la especie. La posición actual como ustedes saben ha logrado
determinar que existe tal ‘mecanismo’ y los estímulos que lo promueven aunque se desconoce
qué se pone en movimiento en el cerebro en el momento específico en que recibe el estímulo,
en qué región cerebral se puede aislar la modificación producida por el estímulo, tiempo
promedio aproximado de exposición al estímulo para lograr confirmar la comunicabilidad de la
modificación, proporción de la importancia del contexto, situación que comienza a diseñar una
necesidad que amenaza con tornarse imprescindible porque sin ella los resultados serían poco
satisfactorios. Se avecina la necesidad de plantear un experimento que modele una situación
ideal a partir de la cual operar… disculpas, no creo que mediante el diseño de una situación
ideal se resuelva la incógnita ya que este es precisamente el punto por el cual no se la
encuentra, la ausencia de situación real que puje para lograr la modificación. Desde un planteo
ideal no habría cómo variar sustancialmente el ‘mecanismo’ actual hasta modificarlo ya que es
altamente probable que el comportamiento actual sea el producto de una antigua
modificación que ha reducido los tiempos y seguramente las características vitales de nuestra
especie. En qué se basa mr dr, muy simple, mi hipótesis indica que esta característica actual
Enfrente habían divisado un día detrás tierra firme pero desistieron por el momento ya que se
distanciarían del conjunto. Hicieron tierra felices con cuidados extremos tierras duras difíciles
con miles de cuevas y algunos valles de fertilidad, grabaron las señales correspondientes y
dispusieron las tareas en la celeridad de la espera del nuevo que llegaría en dos lunas. Hallaron
la sorpresa de que los albergaba un clima benigno en el ángulo interno de esa encrucijada
montañosa, dedujeron que siguiendo las montañas llegarían al punto de reencuentro, pensaron
que sería simple ya que los ángulos aunque fuesen distintos tenían que darse claro presuponían
que esos montes comunicarían en algún momento con mar interno y ansiaban dar la buena
nueva para el conjunto.
El grupo que decidió volver por la derecha del lazo comenzó a contar tal como habían acordado
los tres días cuando ingresó al mar interno luego de cruzar sus puertas tan abiertas como
estrechas y con el cuidado de evitar las tierras firmes que aparecían a la derecha siguieron hacia
el naciente bordeando las ondulantes orillas de su propia izquierda. Descartaron tierras fértiles
visibles e islas con el propósito de reunir al conjunto. Se ilusionaban con que las sinuosidades no
los alejaban del otro grupo hasta que en estos placeres cantando divisaron una cadena
montañosa que nacía hacia el norte aproximado en dirección al cierre del lazo y celebraron con
danzas y música acompañada por las aves que por allí eran similares a las que habían perdido.
Sería cuestión de bordear las montañas para reencontrarse en algunos de sus espacios. Cavernas
los albergaron y lograron alimentos sin obstáculos construyeron pacientes asentamientos
demarcaron cuidadosos todos los lugares elegidos para orientar a los nuevos a quienes
destinaban terrenos más cercanos a la costa para evitarles esfuerzos adicionales clasificaron
animales sus utilidades tratando de armonizar con los frutos de la tierra en prioridad los niños
en el centro de los especiales sitios dedicados a la confianza del conjunto ante el peligro posible
en. Cierto día tuvieron certeza de que grupos distintos los observaban sin acercarse a tiro de
flechas ni de arcos ni ballestas, eran bajos anchos veloces esquivos y desaparecían en plena luz
con gran habilidad. Decidieron esperar a grupos nuevos dos lunas no es mucho para decidir
mientras fortalecían el conjunto, decidieron mudar todo a las cavernas y encontraron cómo
agruparse en algunas de ellas por sus pasadizos sin mayores problemas con animales o peligros
tormentas lluvias torrentes lagos internos. En estos desplegaron las mujeres todos sus saberes
medicinales poco a poco y fijaron algunos especialmente para generar homenajes a la fertilidad a
las fuentes de vida. En el lado izquierdo del lazo se ocuparían en idéntica tarea, sí aunque con
mayores seguridades pero aquí no lo sabíamos porque el terreno imposibilitaba un ataque
externo de cualquier algo sin que ese algo pudiese escapar hacia la vida. La clave cuando
llegaron decenas de nuevos contingentes fue cercar la región en un gran óvalo, el óvalo
habíamos aprendido de los antiguos comunicaba una señal de lograda armonía al Todo, el resto
fue demorarse en afianzar la existencia mientras se atrasaba la partida de la expedición hacia el
encuentro del otro grupo primigenio. Mientras tanto en el sur, es decir en el comienzo de la
espalda del lazo aquél antiguo grupo ya se había atrevido a cruzar del otro lado, proseguir
avanzando después de la montaña amiga, se instalaron a ambos márgenes y siguieron ocupando
terrenos fértiles y decenas de cuevas de menor complejidad que en el lado interno de la espalda
del lazo. Con los milenios desarrollaron finas destrezas artísticas que en el llamado siglo xx
varios grandes artistas evocaron en silencio tal vez al haber extraviado el sendero de los
encuentros comunales.
daría error porque los regalos allí van a la individualidad en primer término. En cambio, en
nuestro marco comunal se promueve lo inverso. Cuando un nuevo miembro sea incluido no
será él o la mujer del grupo receptor quienes recibirán regalos en primer término, sino
fundamentalmente el grupo familiar ampliado. En la vida comunal se prioriza el valor del
conjunto en todos los casos ante el de los individuos. Qué sería de un individuo sin el conjunto:
un paria por ausencia de amparo. Quien se va decide dejar de amparar al conjunto, entonces
el conjunto deja de percibirlo como alguien a quien se debe amparar. No se trata de perder la
pertenencia, sino de perder la ayuda recíproca. En este caso es el grupo el que se siente
afectado por el abandono de un miembro que ha decidido dedicar su tarea a la promoción de
sí mismo. Esta percepción, la que se promueve en caso de partir un miembro, tiene que ser
clara no como amenaza para impedir una libre decisión, sino como perspectiva natural para
alguien que decida apartarse y dejar de apoyar al grupo de origen.
El personalismo es un enemigo natural de la vida comunal. Este surge como resultado de una
larga sedimentación de decisiones que lo promueven como se promueve algo natural. El
personalismo es un logro producido por prácticas individuales extremas que han decidido
entender que se trata del último eslabón de la naturaleza propia de lo humano. El impulsar a
alguien hacia una carrera hacia lo más alto de un culto personal es una decisión cultural que
nada tiene que ver con la naturaleza biológica humana. En realidad es su negación. Si se
observa el comportamiento de aquello que llamamos vida, podremos ver que se trata de
movimientos sinérgicos de alta complejidad que actúan en una completa disposición conjunta,
en ningún caso en desmedro uno de otro participante, sino como resultado horizontal en cuyo
proceso activo todas las partes intervinientes tienen una gran importancia. Lo que se
promueve y surge de semejante acción conjunta es la vida misma humana en este caso. Es
decir, es algo diferente de cada uno de los componentes activos que la consiguieron. Una
persona humana es a su vez el conjunto de todas las partes intervinientes y algo
completamente diferente a ellas. El proceso vital de todos los participantes vivos
mancomunados biológicamente ha generado por consenso eso llamado vida, pero vida de un
algo vivo de carácter y existencia distinta de lo previo. Vida que incluye y que difiere de lo
previo, que difiere y lo incluye. Aquí, en lo social, tenemos un caso de carácter similar.
Diferente y similar. Similar en que la vida comunal se constituye de la acción de sus partes
mínimas, los individuos. Diferente en que si bien surge lo comunal de la acción individual, la
vida comunal es en sí algo por completo diferente a sus partes constitutivas. Lo comunal es un
resultado de las relaciones preexistentes de sus partes pero como punto de llegada es también
su negación. Lo comunal se expresa y puede ser estudiado y valorado y mensurado sin el
concurso de ninguna de sus partes en particular. Es un algo distinto de lo individual y lo
subsume. Sin lo individual lo comunal dejaría de ser, es verdad. Tanto como que sin lo comunal
lo individual no podría ser. Por qué. Porque se necesita una base comunal de alguna especie de
tomillo o romero –Robert este Robert- previamente constituida para el advenimiento de lo
individual. Se dirá que la base no es comunal sino dual, es decir dos personas, madre-padre, de
cuya unión nazca un nuevo individuo diferente. No obstante, ya se puede intuir lo que implica
leerlo de este modo. Aquí, la versión religiosa pareciera resolver el problema, pero en verdad
solamente lo reduce, lo simplifica exageradamente y lo convierte en una caricatura. Adán y
Eva. Versión simbólica monogámica simple y falaz de un comienzo de lo humano. Está claro,
pero debo ante alguna duda afirmarlo. Tal vez pudiese decirse oportunamente que el
comienzo de la vida humana tuvo desarrollos desiguales, que el primer humano hombre
evolucionó milenios después que la primera mujer humana. Y si no es así pregunto. Si no fuese
así, el primer hombre habrá seguramente sostenido relaciones con hembras no humanas y de
allí surgimos los fundadores de la civilización patriarcal. De este modo podría comprenderse el
desprecio que aún subsiste de los hombres por las mujeres que aún subsisten. Al menos cinco
registramos nosotros y consenso cinco.
Pero volvamos. Es verdad que sin lo individual lo comunal dejaría de ser, pregunto. Pareciera a
primera vista que sí. Sin embargo no del todo. Lo comunal puede subsistir sin lo individual
porque lo individual y lo comunal tienen existencia diferenciada y distinta. La vida individual si
muere, desaparece como principio activo de un orden comunal. Sí, pero, si se la reemplaza por
otra vida individual de cualquier signo subsistiría la acción abandonada por aquélla que murió.
Reemplazo y punto. En cambio, lo contrario no es posible. La vida comunal es un resultado
semipleno en gran parte autónomo de las partes individuales que la constituyen. En cambio la
vida individual tiene existencia plena hasta que la pierde en la muerte. La vida comunal, su sí
mismo, puede subsistir por sí misma a una muerte de una o más de sus partes vitales
constitutivas. Una vida individual no puede subsistir sin su sí mismo vivo. Esta diferencia hace
que la vida comunal bien ponderada, se nos presente como la clave de la vida humana. Es
decir, bloqueada la prioridad de la vida individual la especie puede retomar o seguir su curso
vital, pero sin vida comunal no. Es cierto que es algo ridículo imaginar que con el boicot de la
vida individual la vida comunal en la tierra vaya a desaparecer. No obstante es cierto. También
pareciera ridículo pensar que la vida comunal atente contra la vida individual y que eso afecte
la prosecución de la vida de la especie. Sin embargo podría suceder. Aquí deberíamos
detenernos en poco. La vida humana puede desaparecer. Es más, estamos muy cerca de que
ocurra. Si ocurre, podrá suceder por cataclismo, por ejemplo entre otros, el que se espera
ahora que suceda como lo hace cada seiscientos mil años aproximadamente, o por acción de
los mismos humanos. Por ahora no hay otros factores que puedan decidir nuestra desaparición
como especie, salvo la ira de dios. Pero aún así, la ira de dios se manifestará como
cataclísmica. En el caso de una intervención no cataclísmica sino atribuible a nuestra acción, a
quién se la cargamos, a la acción individual o a la acción comunal. Se ha preguntado. Creemos
que aquí se puede notar la dificultad que porta sobre sí la acción individual para lograr
deshacerse del vínculo que la retiene en el marco comunal. Se podrá argüir, que en el marco
actual no puede hablarse de marco comunal, que lo comunal es otra cosa, etc… sí sí sí. Sí, está
bien, pero lo que vale para esta reflexión que estamos haciendo, es que lo comunal excede a la
individualidad mal que le pese a esta. Y que por mayores esfuerzos que haga para
desembarazarse del yugo comunal, del ahogo supuesto, de la barbarie que todo lo somete,
según los vituperios conocidos que son vertidos por los seres que creen ser libres de este
modo, lo comunal, a pesar de sí mismo incluso, estará albergando la presencia de ese
individuo idiota. Es que el lazo comunal es natural. Y aunque no guste nos antecede. No existe
la plena individualidad. La negativa a estas premisas, negarle la opción de ser un vehículo de
comprensión de nuestra realidad como especie humana, niega lo que no conoce, o bien niega
su sí mismo real existente atribuyéndole un marco social predeterminante. Hacen esta
atribución creyendo que lo social puede reemplazar las características de nuestra impronta
biológica. Y sí, claro que puede. No sólo puede reemplazarla sino destruirla, modificarla,
distorsionarla y malversarla. En verdad, lo hacen porque no pueden aceptar como es que
somos biológicamente. Le imponen un marco jurídico y social a la naturaleza biológica para
desviarla de lo que aún es simplemente porque no les gusta cómo es. Es estúpidamente así. El
marco jurídico legal de la construcción pastoril patriarcal que llega hasta hoy sin
modificaciones sustanciales es tan absurdo que se sostiene sólo en el engaño pueril, en el
terror y en el ejercicio de la represión. Sigue apelando a las afirmaciones que los biólogos
colonizadores hicieron hace cien años para sostener su absurdo. Hoy, la biología afirma que los
humanos no nacen conflictivos ni violentos, sino ni buenos ni malos. Muy mala noticia para el
confesionario y el psicoanálisis, armas patriarcalizantes de gran eficacia. Ahora bien, respirad
gens que es gratuita por estos lares la contaminación. En qué consisten el ridículo y el absurdo.
En que un capricho del poderoso gritó escandalizado hace cinco mil años esto no debe ser y
dejó de ser. Y punto, y aun no sabemos si punto final. Así actúa lo jurisprudente comunal
patriarcal actual, así actúa, convalida un capricho que se opuso al curso de la naturaleza
biológica humana simplemente porque no le gustaron sus características de madera
aglomerada. Y lo más previo al café que ya se dibuja en vuestras mentes. Estos ridículos de
toda absurdidad convalidan la castración y se creen hombres libres. Actúan como bueyes
sabios y se creen toros vitales. Y bueno, más vale buey en mano que ley volando. No vaya a ser
que se descubra que las jerarquías son ficciones triunfantes, que el dolor es provocado
intencionalmente, que la armonía es posible, que del despliegue de la naturaleza biológica
humana surgen lazos afectivos de apoyo recíproco que unifican a la especie y le proporcionan
amparo en reciprocidad. Porque si se descubriese válganos esta realidad científica, estarían
más cerca las certezas de que nos han sometido a un gran engaño. Quedaría en claro que
vivimos sometidos a un gran e ineficaz artificio que tuvo como único propósito bloquear y
someter el curso natural de la vida humana. El curso comunal perdido, el que prioriza la vida
del conjunto en armonía pacífica y reciprocidad que ampara, el que hoy vuelve a la puerta del
maleficio para golpear con su propia aldaba.
El discurso de apertura nombre con el que entró en la historia y en los libros de texto de
preparatoria en todo el mundo libre daba sus frutos de casi inmediato como hubiese dicho
Robert en este recordatorio, ya que el debate se extendió varias horas y ante la llegada del
final de la noche en plenilunio se dio por aprobado y nos retiramos sin más hacia los sueños en
la casa de todes. Durante la asamblea elaboramos una guía de valores y detalles para afinar la
organización del proyecto cuyo primer paso sería conseguir el concurso de personas
adecuadas a los propósitos comunales.
El día siguiente
Dispusimos un plan anual casi ni ni ni dormimos aseamos desayunamos tal nuestro maravilloso
entusiasmo que entrará en vigencia en el transcurso del presente verano con el objeto de
formar y elegir a las personas adecuadas de entre todas las que se hayan inscripto para vivir en
la experiencia comunal con el secreto objetivo de resucitar nuestra naturaleza muerta. El plan
constará de doce campamentos quincenales de diez días de duración reunión gens a las 14
horas en la roca de diferente complejidad e intensidad seis meses en los que serán evaluadas
tanto personas como grupos, para lo cual estamos a toda máquina formando líderes que
defiendan el proyecto con ojos de opabinia no podía callar a tiempo Robert y nos
desarmábamos tratando de pulir detalles sin que la risa nos resultara un obstáculo nunca lo es
salvo, bien bien es o no es, casi nunca obstaculiza tarea alguna que se talle de constructiva,
bueno bueno, chavalines a pulir a pulir detalles perceptuales con toda la corporalidad activa
que esto es marfil marfil, para en los comienzos de la próxima primavera inaugurar la vida
nueva en la casa nueva, así que líderes, pronuncié otra palabra maldita y nadie me corrigió es
que algún conquistador les ha cortado las orejas, y sí como casi siempre tiene razón vamos
anestesiados y consenso anestesiados, a la roca que ya es hora, corríamos sin percibir que
corríamos felices de toda felicidad estábamos colaborando con la recuperación del bien
perdido bajo el terror y la violencia planetaria de una montaña de oro.
Viajaron urgencia reunión cuarenta y ocho horas transcurrieron y el bosquejo inicial fue
presentado y para cuasi sorpresa de la delegación Anatolina el grupo empresarial aprobó sin
casi chistar el presupuesto global presentado y el correspondiente al primer trienio, luego de
una semana de debates y contrapropuestas, allí, sobre la fantástica mesa de roble rojo de
treinta metros de longitud apta para el despliegue de maquetas expedientes susurros y
desprecio de variado orden Adrián especialista encargado del modelo arquitectónico comunal
y cuestiones geográficas, Meropea de los detalles de la organización económica productiva,
Ibai de los sistemas en red de distribución global y comunicaciones, Theia desde un ministerio
de relaciones sociales comunales, salud y reproducción de la vida social, Isabel en cuestiones
de clase de género de recreación artística y culto, Robert en educación dinámica e interacción
cultural, Amparo y Best en juvenilia y nexo con el mundo adulto.
La promoción de valores individuales afecta directamente el desarrollo de la vida comunal
(discurseaba los fundamentos del plan Robert mientras desayunaba almorzaba higienizaba y
todos los abas imaginables aun durmiendo)… Así entendido, toda ofrenda individual será
rechazada por…Porque si se descubre esta realidad científica, estarían más cerca las certezas
de que nos han sometido a un gran engaño. Quedaría en claro que vivimos sometidos a un
gran e ineficaz artificio que tuvo como único propósito bloquear y someter el curso natural de
la vida humana. El curso comunal perdido, el que prioriza la vida del conjunto en armonía
pacífica y reciprocidad que ampara. Y nosotros qué paciencia y consenso paciencia qué.
Nuestras costumbres llevaban consigo varios años mayores, más que todos los dedos de varios
comuneros, tanto como cabellos de una bella doncella rizados como vicisitudes brillantes como
intenciones, suaves delicadas fraternas como conversaciones, firmes y resistentes como nuestras
edades, bellas como el ondear de la risa en los trigales y abarcantes como la vida misma de
nuestras poblaciones.
En este atardecer celebraremos un nuevo adviento para nuestras cosechas y lo haremos tal como
se hiciese durante la fundación del primer poblado en estas tierras, tanto como para señalar que
hemos logrado mantener en armonía nuestras vidas y con nosotros y con la madre y entre
nosotros y el resto de la vida misma. Cuando llegamos a poco de agotarnos las aguas y privarnos
de nuestro antiguo suelo el mundo que nos vio llegar nos recibió sin condiciones y nosotros
agradecimos esmerando nuestra participación en el orlado tejido por todas las especies. Creímos
por un momento que nuestra vida se alteraría en permanencia con el surgimiento de jerarquías
y privilegios aunque fue sólo un vaticinio equivocado. El mar ondulado en la curva externa del
lazo, las tareas en el mar durante largas lunas, las ríspidas guarniciones primarias de los
tiempos montañeses iniciales requirieron vigor y los hombres cumplieron en salvar al conjunto,
pena nos atacó cuando les vimos entronizar sus atuendos sus nombres su figura y miradas, sus
cuerpos tornaron altivos se individuaron y poco a poco exigieron a cambio de su contribución
En un momento creativo de la fertilidad el grupo sureño destacó grandes contingentes con el
objeto de reunificar la primigenia división mediante el sueño adicional de alcanzar unificando la
región una visión estratégica a ambos laterales de la cadena de sueños. Las asambleas enviaron
emisarias y emisarios para el contacto y para en el caso de que fallara pudiesen constituir un
nuevo aunque pequeño grupo. Algunos inviernos se fueron sin novedades pero en cada
primavera de los años se insistía con el plan trazado. Todo tipo de festividades se realizaron a
ambos lados de la espalda del lazo y a la altura de su moño cuando los dos grupos una vez
recuperado el número total de misiones emisarias previas se abrazaron, una larga alegría tiñó
los confines con la noticia, la que llegó en escasos soles menores despiertos. Aquí y así
comenzaba se expandiría rápidamente y se ejercería en aquéllas hospitalarias tierras durante
cuarenta mil años una nueva y portentosa idea de lo que es el vivir humano.
Día 6
Nuevamente sol desde el amanecer piensen que no es eterno disfrútenlo charloteaba Robert
desde las cinco hasta las cinco del día entrante, fue a tiempo completo y lo tomaba en serio, y?
chavalines, pensáis alguna charada para hoy, preguntaba a los ojos cerrados de quienes
caminábamos porque teníamos piernas y nada, todo el mundo en silencio, fue como un
juramento sin que mediase sangre por fuera ya que por dentro corría a las claras del alba que
estábamos dispuestos a defender nuestro secretísimo que ya eran dos. Las madres observaban
los madres las miraban tenían confianza en las intuiciones de las mujeres que algo queda en
pie. Un duraznillo aquí otro más allí y se me vino la noche me propuso que lo ayudase en la
despensa, y así a cada uno de los siete nos redujeron a cenizas laboriosas sin juego lo peor del
trabajo es que no sea jugado y ya, aquí estamos confinados hasta que la ley nos haga
comprender que no es tiempo de secretos, es que tenemos miedo a que les ocurra algo feo,
Brenda actuaba bien, Isabel más sobria hacía como que estaba sucediendo una serie barata
televisiva que ni atrae la atención de los más ingenuos o aislados solitarios de esas que se
seleccionan para concentrarse en tareas de mayor importancia en compañía de una nada. Los
dos aquéllos siempre juntos en otro agujero negro, los hombres trabajaban mecánicamente
como siempre sin distraerse por nada ni por un tábano en la nariz se mosqueaban, pero
porque nos tenían en el redil. Y el sitio iba tomando forma de ciudad emergida del fondo de
esta tierra con calles plazas hileras de casas dispuestas ordenadas amplias avenidas pulcras ni
signos violentos ni incendios ni ajuares ni joyas individuales ni templos ni sepulcros especiales
qué es esto se preguntó Adrian y todos se arremolinaron en su torno de él, no vimos nada
cada esclavo en su puesto de esclavitud y ya espartaqueaban nuestros sentires aunque dos
horas sólo dos horas hacía que nos habían confinado bajo pena sin pena ni amenazas, los
adultos democráticos no existen existen los niños incomprendidos no sabíamos mentir y se
nos estaba obligando o bien dejar de preservar nuestro bello secreto. Adrian había limpiado
una obra de arte chiquita de siete cm con una imagen de mujer en roca con su cuerpo al aire y
sus partes más lo que después nos enteramos representaba su útero exagerado dijimos
hiperrealismo ya por entonces y reímos hasta el cansancio de la tarde, vinieron unos tipos de
verde se llevaron el cofrecito de Robert y dos días más tarde se dijo en la asamblea nocturna
cuarenta mil años. Una obra de ese nivel con semejante tremenda antigüedad qué locura, qué
locura seguir escribiendo libros de ceguera inducida para esa maravilla esculpida en marfil.
-nada llevará la marca de lo mío-lo tuyo, sino de ‘lo nuestro’.
-la individualidad será forjada en pro del conjunto.
-el placer será entendido como vía hacia la felicidad del conjunto.
-si el conjunto es feliz promoverá la felicidad de los miembros.
-el ‘clima’ de felicidad y celebración de la vida será un objetivo permanente del conjunto.
-será abolida la promoción del miedo y de la fuerza en todas sus formas y variantes.
-será promovida la acción deseada que favorezca al individuo sin perjudicar o ser indiferente al
conjunto.
-las tareas físicas serán llevadas a cabo sin distinción alguna, salvo especificidades.
-todo tipo de supremacía será entendida como disolvente de la armonía del conjunto.
-la vida pacífica dependerá de que los individuos experimenten felicidad y armonía.
-la paz es un valor natural que surge del logro de variantes tales como el placer, la felicidad, la
armonía.
-sea promovido el sentido social, sin promoción alguna de individualidad..
-el aporte individual al conjunto será valorado como natural y no como especial.
-ninguna alusión a nombres propios promovidos sino sólo referidos al nombre del clan familiar
(ej: aquí yace el frater daniel del clan Ahumada).
-la diferencia biológica entre los sexos se dispondrá hacia la armonía del conjunto.
-será rechazada toda acción que promueva la supremacía de un sexo sobre otro.
-la diferencia entre naturaleza femenina y masculina será aceptada como natural y real.
-será aceptada que la naturaleza humana es dual y amalgamable en todo sentido sin la
necesidad de una ley que regule los comportamientos.
-el sentido armónico y pacífico que promueve amparo al conjunto será premisa y conclusión
para todas las prácticas humanas.
-las enunciaciones precedentes no son leyes impuestas sino deseo de favorecer en la práctica
las potencias constructivas humanas.
Trabajo:
-el trabajo como actividad y como su resultado será para otros, no para quien trabaja, sino
para el conjunto..
-la preocupación laboral estará determinada por el rol de aporte al conjunto con el objeto
siguiente:
a) que logren autonomía alimentaria mediante agricultura…
b) que ejerzan el intercambio de productos en base exclusiva de necesidad recíproca…
c) que la economía productiva tome en cuenta las necesidades del conjunto…
d) que las áreas de producción sean diseñadas predeterminando el tipo de necesidades…
e) evitar el consumo superfluo, el consumo suntuario, el consumo jerárquico.
-las tareas estarán imbuidas de sentido celebratorio.
Organización Política:
-las decisiones serán tomadas por el conjunto. El conjunto podrá reunirse semanalmente para
seguir una situación determinada, o bien mensualmente para ajustes metodológicos o
anualmente para decisiones estratégicas.
-toda decisión se tomará por consenso. Para casos delicados y urgentes cada gens podrá
nombrar un delegado informante a tal fin específico con un mandato revocable.
-se adoptará el sistema de pleno asambleario de todos los intervinientes de participación
voluntaria (panegirias).
-las asambleas serán las mismas reuniones que al atardecer se realizan para celebrar el día. En
la plaza principal circular se reunirá toda la tribu. O bien en las plazas secundarias se reunirán
las gens (tres por tribu). No se promoverán reuniones especiales que fragmenten el conjunto
sin necesidad. Se promoverá el sentido participativo para la vida y como el trabajo será jugado,
los detalles formarán parte del debate vívido del conjunto. Se recomienda realizar los debates
antes de los bailes y cánticos celebratorios.
Sexualidad:
-se promoverá la sexualidad espontánea despojada de sentimientos posesivos.
-esta práctica estará garantizada por la ausencia de valores posesivos o que propugnen
propiedad privada en algún sentido..
-se rechazarán prácticas que supongan algún tipo de sumisión a las partes. Podrá realizarse del
modo elegido por los participantes. Se respetarán todas las elecciones. No serán bien vistas
por abusivas las prácticas incestuosas de todo orden y nivel. La tendencia a no practicar con
quienes se convive se reforzará mediante educación normativa. Las prácticas intergrupales
serán de libre elección.
-se educará en la sexualidad espontánea, no coital ni falocrátrica, si bien pueden estas
prácticas ser incluidas. La sexualidad basada en el placer corporal será entendida como la vía
hacia la felicidad del conjunto. Todo lo concebido y aceptado por las partes formará parte de
las prácticas.
-la sexualidad será entendida como parte fundamental de la autorregulación de la vida. Por
esto será sólo regulada por el deseo de los intervinientes. Nadie será obligado a nada. No
regirá tabú alguno ni zonas corporales privilegiadas.
-no se promoverá vía culto alguno el privilegio de alguna parte corporal. Serán mal vistos los
rituales de iniciación bautismales con prácticas de promoción erógena en el cuerpo de las
criaturas. Todas las partes del cuerpo podrán intervenir sin que medie prioridad alguna en el
desarrollo de la sexualidad preferida. Serán mal vistas las prácticas falocráticas o que supongan
algún privilegio.
-serán promovidos los juegos naturales que supongan e involucren a la sexualidad. Será
entendida la sexualidad en sentido amplio y de ninguna manera sólo un momento de práctica
especial o bien de cierta ritualización metodológica. Por esta razón serán desalentados los
lugares destinados a tales semicultos, por entender que suponen una cierta disposición al
aislamiento con base en un señalamiento moral.
-será rechazado entender la sexualidad espontánea como inmoral ya que surge de nuestra
naturaleza biológica y es promotora de vida y vitalidad.
Organización social:
-se desarrollarán los vínculos comunales en base al grupo matrifocal y matrilineal extendido. El
grupo estará conformado por la mujer, los hermanos y hermanas de la mujer, la madre y las
tías de la mujer, la abuela materna y sus hermanas.
-se promoverán las relaciones sociales horizontales sin distinción alguna entre los sexos, que
presuponga menoscabo alguno.
-las criatura que nazca quedará en la casa de la madre a su cuidado, el de las hermanas y
hermanos de la madre y la abuela materna.
-la criatura aprenderá que madres son todas las mujeres de la casa y padres todos los hombres
de la casa.
-el hombre que aceptase convivir se sumará a la casa de la mujer, y la mujer permanecerá en
la casa materna.
-no se promoverán la monogamia ni la poligamia en ninguna de variantes.
-las parejas que decidan convivir se sumarán a la casa materna.
-la inclusión irá acompañada de todas las tareas asignadas en cada caso.
-en caso de necesidad la convivencia no afectará el aporte laboral al grupo de procedencia.
-corresponderá a la persona recientemente incluida la totalidad de los derechos del resto de
los miembros.
-será evitada toda competencia y rivalidad entre grupos familiares ampliados.
-el grupo que reciba a un nuevo miembro de otro grupo recibirá regalos de agradecimiento y
ofrecerá regalos de bienvenida al grupo de procedencia.
-en todos los casos los regalos serán grupales, no se promoverán regalos individuales.
-los regalos tendrán sentido práctico, no suntuario.
-las visitas a las chicas se realizarán mediante el visto bueno de los integrantes adultos de la
casa.
-podrá tomarse en cuenta si las hubiere la opinión de las criaturas.
-quien visite deberá salir de la casa visitada antes del amanecer.
Ante el deceso:
-que al sobrevenir la muerte se practique un duelo de tres días y posterior cremación.
-que si a pedido del grupo familiar se solicita entierro, este sea realizado sin pompa o
distinción alguna.
-que los ritos de muerte desechen jerarquía alguna y se refieran al valor del conjunto.
Creatividad:
-las invenciones y obras de arte serán firmadas por el colectivo.
-se renunciará a todo proyecto científico que presuponga un daño ambiental o el final de un
recurso.
Recreación jugada:
-serán diseñados y practicados juegos con y para el otre.
-el juego, lo natural, será el motor de los logros individuales y comunales.
-será bien visto todo juego en que como resultado se comparta el fruto de la acción..
-la acción individual será despojada de gloria, la gloria individual será propia de tontos..
-la gloria o destaque será entendido como una desviación que atenta contra los intereses de la
comunidad.
-serán abolidos en tanto valores disolventes lo más fuerte, lejos, más veloz, más hábil, más alto
y todo tipo de jerarquización ‘natural’.
Organización de la producción:
-el plan maestro surgirá de la decisión de una reunión de la asamblea general.
-la riqueza excedente será almacenada.
-el almacenamiento no dará lugar a comité especial alguno.
Al anochecer anochecido nos reunimos habituados en ronda junto al fuego en una noche
especialísima por los resplandores lejanos de secas tormentas eléctricas del desierto, extraño
saber que no siempre lo fue, habrá sido ideal vivir por allí como en Suiza Austria o Alemania en
sus bosques y lagos mágicos de toda magia en algunos nadie se recrea por tradición, qué habrá
sucedido allí, qué no habrá mejor decir pensó con su megáfono natural Robert que escuchaba
el canto croático de una rana antes de que cantase, tenía un oído conocido como anticipatorio
fenómeno heredado de su madre parapsicóloga que en otras épocas se llamaba shamana o
algo similar, sabia, y claro que sabia sabia más que los médicos dijo Robert y otra vez
distendidos ni lo esperábamos y el contraataque nos golpeó. Bien niños vosotros sabéis que
estamos en un lugar de trabajo en el que los cuidados nunca son suficientes y los peligros
mayores que las alegrías así que debo deciros que tratéis de recordar lo ocurrido en detalle
por el día de ayer, dónde cuándo para qué ahorrémoslo porque es tiempo que se pierde para
el descanso, tenéis la palabra. Amparo blanca hasta el cabello Nieves habló resuelta y contó
todo todo salvo los desnudos inconcientes el éxtasis el arrebato de sensualidad natural e
inventó un sentido para la tarea de confección de nuevos vestidos y ya, solucionado por la
capacidad hipócrita por el momento la situación a la que no le hallábamos la menor
explicación y asentimos de poca gana, convencimos pero provisional estábamos en la mira
sentimos fue como que supieran lo que nos sucedía en esa caverna.
Dicen que mañana no saldrá el sol por el naciente como ocurrió a los hiperbóreos en la
Antártida Robert con sus ocurrencias nos mandaba a dormir y nuestro agotamiento feliz de
que nuestros cuerpos se dejasen llevar por una orden sugerida.
Cro-Magnon en la gran región en Vasconia en Asturias Galicia en lo que fue Navarra Cataluña
en París La Sorbonne en Marseille despliegan mére villeuse, y más tarde fue mutando a
Bolonia tras el asnito de Aquino con su vozarrón cruzando los Alpes pobre burro un esclavo
perfecto pero feliz de cargar al maestro de la cintura planetaria, hubiese sido un muy buen
alumno sin dudas nuestro ancestro cro cro, que desnivel tan terco ni podemos siquiera
asemejarnos a tamaña criatura qué retroceso quién es el responsable la madre que lo crió y si
no quién, la nodriza, imaginas un cro-magnon con nodriza papaclaras de huevo de codorniz en
vuelo dónde se ha visto pero Robert alguien nos ha criado y no somos tan despreciables
córrete hacia el nivel más alto del coeficiente y sienta en la balanza tu cerebrín tres gramíneas
una por cada idea adónde llevará esta caída si nos viese Agustín con estas madres qué nos diría
qué error agustino seguir el filo de la daga con la lengua al medio nos ha quedado como
cortada y una serpiente amiga ve los brazos de mis anhelos y se me abraza como lo hacen las
velas con el palo mayor de mis deseos miro al paciente que espera por un abrazo y queda en
su rincón de nada con sus nadie, cada con con lo suyo y cuando no existían ni lo mío ni lo tuyo
cómo sería el mundo.
En las construcciones bajo los bosques en plena ladera escarpo rebanan y hacemos mesas con las
maderas de grandes trocos reúnen las gentes de toda aldea celebra el año primaveral con las
raíces envuelta en danzas mujeres jóvenes oscilan van van por el suelo vuelcan revuelcan sus
cuerpos bellos fuentes vitales saltan y vuelven de pie girantes menean cual hojas con sus pétalos
o sembradío de lino al caprichado viento, manos en alto juntas por los dorsos los pies se juntan y
siguen de cerca alternan se unen de las rodillas un golpecito una onda entera recorre el cuerpo
un paso y va y otro paso y va los círculos se ciñen y se alejan oscilan serpentean diseñan el
Organización de la distribución de la producción:
-cada nivel de la red distributiva dependerá de un plan maestro. similar al de las sociedades de
derecho materno de la ‘Old Europe’.
-esta solución social intenta reproducir en su aspecto sustancial la organización de las
sociedades de derecho materno (el mutter-recht de JJ Bachofen) de la denominada ‘Old
Europe’, información arqueológica debida a Marija Gimbutas recopilada por la bióloga
española Casilda Rodrigañez Bustos en su libro El asalto al hades.
- el acceso de la población a los beneficios del sistema es inherente al criterio base de
organización social: amparo al conjunto.
-no regirá ningún tipo de pago en moneda alguna sino un sistema de intercambio por
necesidad opuesto al sistema de comercio,
-será construido un mercado de concentración de volumen variable y ajustable a demanda.
-la demanda se ajustará a las solicitudes y estas en base a necesidad.
-la distribución se ajustará en base a las solicitudes del año anterior.
-el transporte de los productos sólo utilizará energías renovables.
-la distribución se realizará siguiendo el trazado económico preconcebido en la red.
-se evitará el espasmo de una demanda irracional.
-en todos los casos se utilizará el viaje y su vuelta mediante planificación.
-en ningún caso se practicará depredación o despilfarro de ningún tipo.
-la red distributiva incluirá todos los elementos solicitados por necesidad.
-ningún elemento innecesario será distribuido (suntuario, etc.).
-la necesidad será determinada por razones vitales no suntuarias ni elitistas que establezcan
un criterio de superioridad.
-la distribución será realizada sin saltos ni pedidos especiales que generen una élite.
-en ningún caso se salteará el orden distributivo establecido salvo cataclismo climático.
-la destrucción del excedente o el desmanejo perjudicial serán entendidos como delitos graves
contra la comunidad.
-la distribución deberá atender las urgencias en prioridad para lo cual habrá un sistema
especial.
-todo el sistema será responsable de la distribución eficaz de los elementos necesarios para la
reproducción de la vida para todas y cada una de las personas que viven en la red comunal.
Detalles para la elección de aspirantes:
-la selección de aspirantes tomará en cuenta diferentes detalles de personalidad y disposición
a lo grupal..
-la selección pasará por diferentes niveles previos: prueba, un mes; preelección, un mes;
rechazo o repechaje; elección provisoria, tres meses; elección, un año renovable
automáticamente..
-serán elegidas para el mes de prueba en prioridad personas con experiencia en vida comunal,
sin importar idioma ni nivel cultural y/o socioeconómico..
-En segundo lugar grupos familiares de hasta doce personas que no incluyan criaturas..
-En tercer lugar grupos de hermanos y hermanas..
-En cuarto lugar grupos de amigos de hasta doce personas..
-En quinto lugar grupos mixtos de familiares y amigos..
-En todos los casos se mantendrá la paridad cuantitativa entre los sexos..
Perfil preferido de los entrevistados que aspiren al proyecto:
-quien priorice el ‘nosotros’ en lugar del ego personal..
-quien favorezca la alegría..
-quien evite ponerse como ejemplo o referencia..
-quien comience el día comunicándose sonriendo o cantando o silbando..
-se priorizará aquéllas personas sin creencias religiosas ni políticas que impliquen jerarquías..
-quienes hayan nacido de partos naturales sin falta básica..
-quienes no tengan antecedentes en hechos violentos de ningún tipo..
-quienes hayan trabajado en actividades de servicio (salud, docencia, etc.)
-quienes muestren disposición natural a la ayuda mutua..
-quienes resuelvan diferencias mediante conversaciones francas..
-quienes muestren un medio-alto nivel de actividad..
-quienes no hayan ejercido puestos de comando militar o en fuerzas de seguridad..
-quienes hayan rechazado puestos de mando y hayan aceptado puestos de representación..
-quienes hayan sido elegidos en algunas actividades de servicio por sus pares..
-quienes no escamoteen información..
-quienes acepten de buen grado un señalamiento..
-quienes propendan a la armonía naturalmente..
-se evitarán personas de profesión vendedores para empresas, de marketing, o cuya actividad
requiera convencer a otra persona..
-se evitarán militantes de organizaciones que propendan al ejercicio jerárquico del poder..
-se evitarán personas que hayan sobrevivido mediante actividades estrictamente individuales
(artesanos, profesiones liberales, etc.) salvo que acrediten experiencia en trabajo en equipo.
-se tomará muy en cuenta la actitud de ayuda inmediata, tanto como el evitarla..
-se tomarán en cuenta marcas que presupongan ejercer el poder en la acción..
-se evitarán las personas que busquen sacar ventajas, que busquen endeudar a otros, debilitar
sus posiciones, o desconocerlas..
-se priorizarán personas que propendan al reconocimiento de la acción de los otros..
-quienes compartan naturalmente sus bienes personales (comida, golosinas, ropa, etc.)..
-se priorizarán personas que jueguen juegos de saberes o pasatiempos sin ostentaciones ni
ejercicio de diferencias, apropiaciones o sumisiones.. (no teg, ajedrez, etc.)..
-quienes eviten juegos de azar a cambio de algún beneficio..
-se priorizarán personas que jueguen por jugar sin jugar a dominar o a ganar..
-se priorizarán personas que jueguen sin importarles el resultado sino el juego mismo..
-se priorizarán personas que muestren un natural estilo lúdico en el juego y el trabajo..
-quienes trabajen naturalmente para otros..
-quienes comprendan que el amparo se logra mediante cooperación recíproca..
-que la armonía se logra mediante el ejercicio de ceder y esperar..
-que el apresuramiento lleva al error..
-que las acciones son preferibles a las palabras..
-quienes trabajen y actúen y eviten asumir actitudes de liderazgo forzado..
-quienes prefieran la palabra franca y eviten conflictos..
-quienes digan con delicadeza sin herir a nadie..
-quienes muestren desapego por los objetos..
-quienes eviten actuar como propietarios de personas..
-se priorizarán personas que prefieran escuchar atentamente y hablar poco..
-afables, cordiales y hospitalarias..
-se evitarán personas con un accionar manifiesto y otro encubierto..
-se priorizará a quienes tiendan al trabajo conjunto..
-quienes descansen sin necesitar aislarse completamente..
-quienes se agrupen naturalmente..
-quienes no manifiesten intolerancia contenida o expresa..
-quienes eviten lo estentóreo y el centro de la escena..
-quienes disfruten con la vida grupal..
-quienes ejerzan su sexualidad espontáneamente sin reprimirse ni reprimir..
-quienes acepten sin ulterioridades que no son elegidos..
-quienes comprendan y actúen que nadie es de su propiedad ni de su exclusividad..
-quienes no sufran ante estas situaciones..
-quienes se valoren en cuanto al aporte al conjunto..
-quienes no se infravaloren porque alguien de su interés no lo prioriza..
-quienes cultiven la importancia de la satisfacción del placer como vía de la convivencia feliz..
-quienes eviten ejercer su placer en desmedro de otros..
-quienes no consideren al placer físico en exclusividad..
-quienes manifiesten que pueden proporcionar placer entendido como buen trato..
-se priorizará el buen trato en todos los casos imaginables..
Firmado:
Dr. Roberto Ortiz Dr. Adrián Thomas Dra. Isabel Modia
placer y vuelcan tinajillas con aguas que traen en cintas seguras en las cinturas en espiral por
sobre sus cabezas que caen por las espaldas en un fluir ceñido por torrentes internos, y van y
vienen encerrando y abriendo los lazos simétricos a cada lado de un óvalo que se han dejado
abierto. Las flores con sus hojas se mueven en un mar de pétalos que en el suelo han caído
tendidos por las manos expertas de las madres grandes de toda abuelitud lo mayores que son. Y
por allí se cuelan los niños que ya corren y van y recorren y vuelven a sentar sus desórdenes tan
bellos como el agua que cae por sus sudores y van y van y golpecitos de rodillas mujeres que van
y manos juntas que reciben las ondas de los frutos que vienen como pulpos sedientos y van y
van y van. Y las viejas sollozan alegrías uterinas nostalgias de regazos con niños que se mecen
en las ramas estremecidas tanto que tanta vida ha nacido que tanto de tanto agradecen la vida de
las fuentes de todos sus rincones. Las voces acompañan el ritmo de los cuerpos y los
desplazamientos y tambores de tíos hermanos de las madres y hermanas de todos los tamaños
envuelven con sus sones de cueros estirados templados en armonía placente los sonidos vitales
los latidos troncales que muestran lo que son.
La tierra acostumbrada al trato acariciante lo pide en las canciones para niñez gestando que
somos naturales para recién nacidos bañados en la pureza crema de todos los naceres las cuerdas
se serenan torcer éste a quién se le ha ocurrido.
Día 7
Este sol no despierta Robert cómo ha atravesado la noche como tayo de algún grupo musical
andino que celebra con huaynos la llegada del día. Ya empezamos ni abrimos los ojos y ya
Robert acumulando datos en nuestras pobres cabezas y lo peor es que no olvida preguntar si
averiguamos el significado de las palabras que usó para nosotros cada mañana.
Adrian tuvo la precaución de extraer moldes de semejante hallazgo tallado en marfil no se me
ocurre decir por qué sólo para que no se le ocurra perderse a esa cosita bella, la intuimos
antigua por su evoque asombraban sus trazos perfectos y dóciles en tan rudo material el
chaval era un picasso claro porque seguro que era un hombre le preguntó Adrián, y el pobre
Robert quiso retrotraer la cinta de la vida treinta segundos y casi lo consigue de cabezón
porfiado como pórfido de la Patagonia sí sí como granito rojo, adulad nomás sinsentidos,
recordaré las risitillas adulad a un león y veréis el resultado por la mañana, uh venganza nos
miramos y consenso de miradas sí venganza. Y justo ahora que venimos mal pisados tiene que
llover torrentes. Ante lo superior es conveniente el silencio no confundir con sumisión, no no,
claro que no, es sólo táctico, ya nos corresponderá imponer sumisión, silencio corrigió Robert
desde cincuenta metros con lo que pretendía generar el mito de infalibilidad del servicio
secreto musical perfecto al que él quiso pertenecer, la Musicat, fue un grupo musical al que
algo así como un dios premió con oído absoluto hacia afuera que imaginaba que todos lo
escuchábamos y hablábamos de él porque no nos gustaba y despreciaba a quienes tenían oído
común y no cantaban sus canciones.
En la región pirenaica nos cansamos de encontrar estatuillas como aquella decía Robert y ya
todos comenzábamos a distender la atención y en las miles de cuevas de la zona se
escondieron los pueblos que llegaron a semejante altura artística durante la glaciación. Miles
de años atrás se expandieron por toda Europa y Asia y volvieron una y otra vez por diferentes
problemas y fueron recibidos por la tierra como si nunca se hubiesen ido, se quedó hablando
Hoy ya cansados de testimoniar hemos hecho el absurdo, y es un dolor abyecto el que se
ensaña con lo estatuido, tal vez, a forzarle el sentido viene la daga y hace un corte perfecto en
su ombligo. La calle está durmiendo, los pesados pájaros se abrigan con los diarios de ayer, las
señoritas caminan como siempre con las piernas cortas y el cabello largo en un permanente
atentado a la belleza, la proporción esbelta masculina, la dimensión áurea derrumbada como
quien sale boquiabierto al caer lluvia y recibe en la mejilla granizadas.
Fuimos, de todos los modos posibles, fuimos, un artificio, una malversación, una devastación
un magnicidio, el crimen de la mujer, y lo encubrimos con planetas de tinta, con cargamentos
de imaginación y de soberbia, con silos cósmicos del grano más preciado, el del engaño, con el
que se destilan los más finos licores para deleite de la mutilación de la espontaneidad, con
todas las heridas abiertas cumplieron el mandato de la distorsión y el maleficio.
La culpa litúrgica teológica surge de tus crímenes poesía de los muertos, nada habrá que
redima tu calvario. Se impone un olvido, sin más, sólo un olvido podrá hacer justicia con tu
estesis que frustró la armonía, que cantó al ridículo en lo más alto, más veloz, más fuerte más
lejano.
No permitido sea que mueras ni que logres justicia por tu mano, fusil o suicidio sería premiar
tu obscenidad de luna tenue, reflejo imbécil del que ha mutilado.
Tus soles esmirriados creyeron ser la realidad cegados creyeron que el celeste había
conseguido de la concavidad reemplazo, pobres, su mirar de corto lance confió en la misérrima
idiotez de sus sentidos y aferrándose al mediocre de palo esbelto negaron lo que ellos no veían
desde sus ojos rígidos.
Ahora que las luces de la noche te han vuelto la espalda, y que las formas y lugares comunes y
posadas cultas hacen el castillo en espiral de tu pronto sepulcro, permitimos tu postrer
pensamiento, aunque no es concedido.
Inspiramos decimos:
-sean abolidos los cimientos de la poesía patriarcal, la lasciva, la insolente, la que manchó la
vida de lo simple, lo armónico, lo hospitalario, lo fraterno, lo pacífico, lo vital.
-si le cantaste a la guerra con himnos inflamantes de corazones valerosos y ardientes,
declaramos nuestra distinción, tampoco aceptamos la viudez de la guerra en un lastimero
quejica lamentable que almuerza con las hienas.
-declaramos al Siglo de Oro español una excepción honrante, aunque no proba.
En nuestro carácter querellante diremos:
-nada más trágico que vivir en una orgullosa montaña cósmica de muertos durante cinco
milenios. Por no hablar de tu olfato, ni tu tacto, habéis visto.
-el poeta que cobra en vino blanco su sacrificio es saeta de corto alcance. El encargado del
maleficio cobró en raudales de moneda y en todo tipo de honores como quien cobra por
ocultar el bien mentido.
-simientes fueron las que cantaron, siempre a la sombra del bien perdido, cantaron a la luz de
lo alto, al resplandor, al cielo, al pensamiento, a las águilas que comen de la sierpe que anida
en la nobleza que todo lo cobija, al ego que anula las voces del nosotros, los vestigios de todos
los amores en amores fraternos desposeídos, sin el mío y lo tuyo, sin lo tuyo y lo mío.
-fragmentos de crimen destrozaron la escena de las paridades, de las igualdades naturales, le
impusieron una vulgar mortaja jerarquizada por haber vivido con la muerte. Adornaron los
esparcidos órganos por los valles inermes con pétalos raídos, disfraz de caracol vistieron una
suerte de colibrí con manto tempestuoso proporción de la bella virtud criminal pesado por
gracia de la lluvia que no logró limpiar tanta sangre dispersa y voces diferentes.
-en saña con lo diferente, fue un coro de asesinos con corifeo alterno, el mejor de entre ellos
había guardado en su vientre orejas ojos manos lenguas y narices de moribundos maternales
con el objeto de entrenar su sensibilidad, y ostentaba en los hombros grama nutrida, en los
brazos la señal aniquilante que disfruta el degollar en el esfuerzo laborioso cotidiano, las
bellotas triunfantes celebraron el juego en la tarea, el disfrutar del mercenario masacra
maravillas feminales y hombres libres.
-quienes hicieron escudo con estéticas adoraron un buda inventor del amor que contiene un
cadáver, relamieron la mueca de las rocas con salivas estériles, astrónomos sin cielo, celestial
sin celeste, dorado sin oro, insolados sin sol, masacre sin sangre, seres puros.
-vinieron desde el Este a pisotear la vida que rebosaba vida, vinieron con todas sus cadenas,
sus rebaños, sus látigos, sus dioses y en su pecho el terror ante el relámpago, la centella, o
alguna nube tensa, vinieron los niños aniñados a decir qué es mejor, y por terror mataron, los
perros no ladraron, no conocían el miedo.
-el celestial bramido de máscara múltiple adorado en confines tragó de un solo trago la copa
del sol ténebre, fue sólo un mataniños.
En nuestro nombre libre, nos declaro ingenuas y bregamos a bieldo:
-decir la espontaneidad de la vida, en el modo que sea escogido. Han sido presa de abolición
meditada aquí los géneros, quienes podrán no obstante acariciarse como en regazo de un
crisol de sábanas.
-hablar los símbolos feminales, la fuente, lo cóncavo, restituir la caverna, la sierpe, los peces, lo
tauro, la mar, la fluidez, la oscuridad sintiente, los torrentes, las grietas, la madre, las
hendiduras, resquicios, dólmenes, espirales, lemniscatas, la matriz, el útero danzante, lo curvo,
delicado, armonioso, acariciante, ni urgente, ni músculo, ni conflicto, ni pesares, ni castigo, ni
superior, ni perfecto ni perverso, lo demorado sí, lo digrediente, tolerante, amoroso, paciente,
ni prudente ni fuerte, ni áspero ni altivo, ni soberbia ni brillo, ni fuego ni amenaza, lo
amparante, placentero, fraterno, lúdico, lo armónico pacífico, ni jerárquico ni inapelable, ni
falaz ni violento, lo natural de la especie, ni lo bueno ni malo, lo hospitalario, lo recíproco, la
confianza, ni la fe ni el destino, ni dioses ni dolor, ni amor desesperante, ni posesión, ni mío, ni
tuyo, ni hipócrita ni esquivo, ni sexismo, ni trauma ni maltrato ni violar el nacer, ni prematura
separación criatura-madre, ni falta básica ni madre artificial, ni antagonismo, ni mercancía ni
absoluto, ni solaz mórbido, ni irresponsable ejercicio, ni objeto para estetas, ni relativo a la
crueldad, ni lascivo, ni reprimido ni tabú, lo fluyente, la paz de la hermandad, sin
preocupaciones morales ni estéticas, plena libertad al arte y al artista, sin monogamias
estatuidas, sin obligaciones a los sentimientos, sin confesionarios ni adaptadores, sin ley que
module lo propio de la especie, que sí se autorregule, que permita el latir del útero, sin
corazón usurpante, sin autoridad ni castigo, ni falocracia, ni crimen ni terror instituido, lo
común sí, lo comunal, la corporalidad, el cuerpo sin culpa, la vergüenza al museo, nadie osará
mandar orientar sobre el comando natural, no obstante, la vida abrirá el cerco si insistiese
resquebrajándolo hasta hacerle notar, plenitud, despliegue, alegría, risa, abrazo, contacto
natural, discurrir, cuidar al desvalido en su debilidad, el culto al bienestar, a la confianza en las
características humanas, cultivar la especie, cosechar sin prisa, sembrar para todos, distribuir
por necesidad, intercambiar sin ventajas, la rebelión serena de lo fuerte, fomentar la igualdad
hasta que se comprenda que siempre fuimos de este modo salvo en este intersticio entre
cataclismos que se instaló malversante sometiente hace cinco mil años y resiste a la vida plena
experto en reducciones. Tal grado de soberbia la suya tiene su copa de oro, es hora de hacerle
notar que se ha hecho tarde.
Las reuniones de ‘Hijas’ se intensificaron ya que un registro a futuro cercano apareció vidrioso
y traslúcido opaco, señal nada tranquilizante, y como resultado de aquéllas arduas e
intensísimas visualizaciones realizadas contrareloj surgió el siguiente texto olvidado en algunos
blogs de apropiadores censurantes:
MANIFIESTO de un ARTE REVOLUCIONARIO por la RESTAURACIÓN de la ARMONÍA PERDIDA
Ante la gravedad de la situación que nos obliga a vivir la civilización actual, los
acontecimientos, amenazas de destrucción masiva, guerras de exterminio, campos de
concentración a millones de personas, hambrunas generalizadas, envenenamiento pautado,
destrucción del hábitat y planeta en riesgo, declaramos que son una manifestación connatural
al modo de vida patriarcal pastoril ancestral hoy devenido en capitalismo.
Desde la certeza de saber que esta civilización devastadora no es la primera de la que se tenga
noticias, sino que simplemente es la que se impuso a la preexistente, conocida como
civilización maternal o de ‘derecho materno’, es que nos disponemos a tomar posición en
defensa de la vida, del arte y de la personalidad de artista.
En la conciencia plena de estar viviendo dentro del marco permitido por los logros de una gran
devastación que afectó todas las áreas de la vida y la obra humana mediante la imposición de
leyes con el objeto de regular y suplantar el comportamiento cooperativo que surge de la
naturaleza biológica de la especie, limitar gravemente y prohibir o pautar el comportamiento y
desenvolvimiento de la vida en su conjunto…
En la plena conciencia de que tal logro pudo imponerse por la fuerza y que nuestras
costumbres desde entonces son el producto de un diseño antinatural que ha traído graves
modificaciones al modo de vida armónico, pacífico y no jerárquico, claves de la civilización
previa a la actual, modo que se organizó, se estructuró y se expandió mediante la libre
disposición de nuestra naturaleza biológica en tanto especie humana..
En la certeza de que el modo de vida patriarcal pastoril y sus sucedáneos pudo imponerse
mediante la imposición de la fuerza y el miedo, procedimiento que subsiste en la actualidad..
En la observación de que las creaciones religiosas surgieron como soporte fundacional de la
justificación de la devastación y la vía regia mediante la que se introdujo el modo de vida que
nos rige..
Con el convencimiento acerca de la carga de muerte que esto implica, mediante la limitación
de la historia y la protohistoria humana, carga que opera dificultando la comprensión acerca
de qué es lo que somos nosotros mismos..
Con la certeza de que nos rige una distorsión de lo que significa ser humano..
En la certeza objetiva de que el modo de vida impuesto afecta directamente la salud de los
humanos así como restringe limita el tiempo vital de la especie..
En la persuasión acerca de que el modo de vida impuesto obedece a necesidades ajenas y
nocivas para el desenvolvimiento de las facultades de la especie..
Desde la observación de que el modo de vida impuesto ha logrado hacerse pasar por el más
alto grado evolutivo de la especie..
En la convicción de que dicha ‘certeza’ supone una pertenencia al cenit de las posibilidades
humanas desde la cual modela y prefigura la creación humana, ya sea científica o artística..
Desde la certeza informativa de que lo propio humano ha sido mutilado por el modo de vida
pastoril-patriarcal hoy capitalista, es que sabemos que con esta maniobra se ha fundado la
imagen de que lo ‘esencial’ de la humanidad es el comportamiento actual..
Desde la constatación arqueológica sabemos que lo que caracteriza al modo de vida actual es
la distorsión, la censura, el ocultamiento, el cinismo y la defensa de privilegios y jerarquías..
Hemos constatado que el sistema de dominación actual impone comportamientos jerárquicos
y los hace pasar como si perteneciesen a la ‘naturaleza humana’..
Hemos constatado que la ciencia actual o bien la que predomina aun con sus clichés, afirma
que la guerra y el conflicto están basados en la ‘naturaleza biológica humana’, es decir, insiste
en afirmar la versión freudiana que se basó en una apreciación errónea de la biología imperial,
maniobra que al sistema de dominación le permite seguir justificando las guerras como si
fuesen connaturales a la especie..
Desde la certeza informativa acerca de la existencia de sociedades ‘maternales’ mediante
registro arqueológico en América (Caral, Perú, preincaica), en Europa y Asia (Old Europe), y
actuales como los San en África (Namibia) y los Mosuo en Asia (China), es decir, sociedades
armónicas y pacíficas, no jerárquicas de un elevado desarrollo, es que aceptamos la
preexistencia de una civilización universal de carácter armónico, pacífico y no jerárquico que
fue devastada y suplantada por la actual..
Desde la constatación de que el sistema de dominación postula que la evolución de las
sociedades humanas avanza desde lo salvaje, bárbaro inferior, superior hasta lo civilizado,
solo y ni lo notó. A trabajar que no es cuestión de hablar sólo sandeces, menos mal, se
acabaron los discursos del IV Reich nos miramos y consenso alivio. Adrian comenzó a
transformarse en nuestro interlocutor porque Isabel estaba siempre en cosas más importantes
y Brenda en lo suyo al igual que James, Ian y los dos pies de George. Qué seven se perdió el
rugby my body.
Adrian creyó identificar unos símbolos que indicaban cierto desarrollo de escritura simbólica
de uso expresivo del paleolítico en los moldes de Anatolina, bautizamos a la estatuilla,
consenso Anatolina pero como un rayo dentro de un estanque Robert anuló las opciones
descalificándolas a degüello. Adrian guardó cuidadosa y sigiloso el molde dentro del sombrero
y se retiró levitando, nos miramos vamos y consenso vamos. Vimos que Adrian depositó el
molde en un cofrecito personal hermético y lo ubicó en la mochila de la correspondencia que
saldría por la mañana de mañana martes en la Merceditas rumbo al pueblo cercano, y
consenso vimos, también guardó un dibujo que realizó en dos instantes y comenzó junto con
sus padres cuidadosa y sigiloso a regalarnos copias de ese dibujo con cualquier buena excusa.
Cuanto aprendimos de Adrian, había estado preso en un coro en Suiza.
Por la noche haremos un fogón más grande niños me ayudan pero Robert ya es noche ah ah sí
sí bien si es así esto ahh trabajemos que va, trabajemos ya, Roberto no estaba en Robert y
consenso no estaba consigo. Hasta los mayores notaron que su disposición anímica como
decía a cada paso Brenda no era la misma, Amparo lo notaba en la faz de su madre que qué
sabría y así que secretos, entre sombras estábais ahá, empatamos, consenso empatados. Fue
la reunión más aburrida cómo extrañamos a Robert el dinámico alegre conversador
esgrimiente chispeante y así cada uno de nos tenía que decir un adjetivo que lo representara
tarea simple, consenso simplísima. Por suerte a alguien se le ocurrió contar historias de alanos
lo visigótico de los arrianos del euskera de los Pirineos de los moros de todos esos consenso de
todo aquello. Y bien chavalines hasta que salga el sol por el naciente y fuimos todos a
abrazarlo y abrazarlo a Robert que quedó tieso como lápida y a Adrian mirada consenso un
guiño. Nos entendíamos tan bien que pensamos en decodificar un alfabeto consenso no,
porque un alfabeto restringe la expresividad de las miradas y la memoria, consenso restringe.
Y los mayores se quedaron reunidos en voz bajita como Anatolina, consenso como ella con.
Los alanos volaban siete mil kilómetros en un día eran jinetes arios maravilla del aire se llegaron a
Hispania cuando todo romano recluía sus enseres por si dragones hiciesen justicia con sus cuellos ellos
temían como todo ario el poder de lo móvil lo oscilante vital lo húmedo. Asediaron la Europa en una última
oleada para retenerse después de la gran mezcla en sus caudales de arena confinados al hambre de sus
propias acequias. Veinticuatro de agosto -Alarico entró en Roma- es mi aniversario con la muerte
monógama endógena que ataca al débil semeja la corriente posesiva del hombre por la debilidad su
placer se sitúa en la glándula daga del dominante, en la silla ariana de lo esferoide una región excesa que
fluye explosivos forúnculos maduros sin tocarlos vienen hacia tu boca y la congojan con fragmentos de
muertos en sandwiches cremados de corajes falsos. Un hombre actual es una mueca sublime que tortura
y mata porque al nacer ha muerto torturado. Qué nos espera, se atreverá, la cuestión es la tierra Rufino,
vendrán hacia nosotros los federados no podrán detenerlos, llamen al inútil, se negará a venir hacia su
muerte, vendrá por su única constancia de honor llegó y fue muerto error se unificarán, evacúen hacia el
campo a mujeres y niños. Suena y siguen resonando en los confines de los oídos las palabras vitales que
hoy sólo usamos como se usa el ganado. Ese águila ya celebró su canto de triunfo matando otra
Hemos comprendido gracias a la información censurada que los grandes poetas Homero y
Hesíodo construyeron por encargo una malversación patriarcal de la mitología maternal
preexistente, ya que en textos puede notarse el reemplazo adulterado de palabras de género
femenino por otras de género masculino.
Hemos enterado a nuestras informaciones que lo jerárquico patriarcal en textos tales como la
Ilíada, considerados fundacionales por el sistema de dominación, son sólo una construcción
para afianzar el sistema y otorgarle una procedencia y un sentido que avale sus prácticas aun
actuales.
Hemos advertido acerca de lo nocivo que significa para la prosecución de la vida la promoción
en general inconciente de producción artística plena de simbología patriarcal, por sus
características guerreristas y jerárquicas.
En la certeza de que la civilización devastadora reduce, limita, distorsiona y hasta suprime la
creación artística, es que declaramos: Plena libertad al arte y al artista. Ningún
condicionamiento en absoluto. Plena difusión expansión artística que tenga como guía el
respeto a la naturaleza biológica propia de la especie humana restituida y promovida sin
condicionamiento alguno.
Bajo la advocación de lo expresado en el Manifiesto por un Arte Revolucionario Independiente,
obra que le debemos a André Breton y a León Trotzsky, y adhiriendo a sus premisas
fundamentales consideramos que “…el verdadero arte, es decir aquel que no se satisface con
las variaciones sobre modelos establecidos, sino que se esfuerza por expresar las necesidades
íntimas del hombre y de la humanidad actuales, no puede dejar de ser revolucionario, es decir,
no puede sino aspirar a una reconstrucción completa y radical de la sociedad, aunque sólo sea
para liberar la creación intelectual de las cadenas que la atan y permitir a la humanidad entera
elevarse a las alturas que sólo genios solitarios habían alcanzado en el pasado”.
Por otra parte consideramos que “…la creación intelectual debe desde el mismo comienzo
establecer y garantizar un régimen anarquista de libertad individual. ¡Ninguna autoridad,
ninguna coacción, ni el menor rastro de mando!...”.
El presente ‘Manifiesto de un arte revolucionario por la restauración de la armonía perdida’
también coincide en proclamar que: “…consideramos que la suprema tarea del arte en nuestra
época es participar consciente y activamente en la preparación de la revolución”.
Coincidimos en que “…no tenemos intención alguna de imponer todas las ideas contenidas en
este llamamiento, al que consideramos un primer paso en el nuevo camino. A todos los
representantes del arte, a todos sus amigos y defensores que no pueden dejar de comprender
la necesidad del presente llamamiento, les pedimos que alcen la voz inmediatamente”.
Este manifiesto conlleva la finalidad de alertar sobre el estado de cosas al que se nos ha
restringido, elevar la voz por sobre los muros de la distorsión y la censura, promover el
hallazgo de lo propio humano enviado al ostracismo, facilitar información que coadyuve a la
comprensión acerca de la importancia del otro y del nosotros, señalar al responsable de la
situación y a sus defensores como detractores de la humanidad, desarticular la trama que
conduce a la percepción de que la producción artística es comercial o estéril y retener para los
artistas el derecho a la legitimidad y a la dignidad personal, las que pueden obtenerse sólo en
el acceso a la información fidedigna acerca de lo que vivimos y lo que somos. Todo lo demás
nos acerca demasiado al absurdo y al ridículo.
Desde el MARRAP llamamos a insistir:
La independencia del arte por la revolución
La revolución por la liberación definitiva del arte.
En las fluyentes siguientes reuniones de aquél maravilloso y fatídico año de 2001, las chicas de
Hijas e Hijos lograron a pesar de las fuerzas disolventes registrar a futuro el ingreso de varios
poemas narrados con ausencia de simbología jerárquica. Lo que sigue es el pulimento de
algunas de aquéllas videncias:
Primer poema maternal, parte I
En la desenvoltura de los clásicos paquetes universales mi velo molesto quito de esta testa
idiota para que la perturben los violadores de violaciones que no saben de espontaneidades ni
de acercamientos acariciados acercamientos naturales, como los que me prodigaron los
millones de mujeres que no saben que saben cuando me salvaron ante la caída de mi vida en
esta vida. Mi metalúrgica escena es pacífica porque debo explicaros que aunque cansado de la
tarea yazgo en regazos de azucenas y muslos coloridos algo que tu no comprendes ni aceptas
en tus escalas de río vivo, de tránsitos feroces, de cándidos espejos por las dagas que se
enarbolan y se deleitan con mis entrañas, y con las de ella, y con las de ellas.
Defiendo al mar de los ataques filibusteros y lo defiendo ya que no sabe el significado de estos
ataques, el mar es sabio pero no sabe de tropelías ni de oros escarnecidos y fragmentos
humanos esparcidos en su lid ante su seno que todo lo cobija, el mar es viejo, es mujer y no
me basta este mi pobre idioma para nombrarle las aristas salientes de su seda, ni las suaves
heridas restallantes de heridas se curen ante sí, si él no lo fuese tanto tan claramente así, la
mar, háganse a la mar vestigios de esta vida no importa los desaires y los harapos fructifiquen
en trajes y manen de tu sombra voces que tejan los rincones esparcidos de tus sales.
Háganse veces los aislamientos, construyan en los valles en las vegas en las orillas de todos
nuestros ríos de todas nuestras gentes de todos los colores, háganse avío, montaña, útero,
abdomen y salientes hombros descansen en antebrazos desvaídos que manen sin urgencias ni
alaridos desde maravillosos regurgitantes senos, nútranse con caricias de todos los registros,
natúrense los rostros en las espaldas espejadas de la espontaneidad. Así sea.
Primer poema maternal, parte II
De tu brutal ceniza es blando lo que intimo y noble es la azalea de todos los designios natura
se me escapa como sombra en el este y estallan las mañanas en lluvia demenciadas, por un
favor le traje los cantos clavicordios de cuerdas percutidas e ingrávidos excesos natural es la
calle por la que las restauro y estuche de silencio es el aire que mano, de tan sólo una vez y
para siempre dime por todos los favores que me oculte incidente donde anidan las sierpes
donde callan los bustos en sus capas sombrías anida el manantío de flamígeras suertes cuando
toca a degüello el candil ofendido por esta casta suerte, no seríais un cedro ni una higuera ni te
ocupa la muerte con todo su desaire si la espero me llega sonriente saludante y tose ríe y
musita una fe de otras horas como en atardeceres que todo lo comprenden, ya no es mío ni
tuyo como yo que he cedido como tú que has perdido en todos los afanes lo que fuiste
seremos lo que fuimos nacemos naceremos nacísteis. Así sea.
Primer poema maternal, parte III
Hay alguien que sabe de donde no ha venido De parto es su materia su nada es lo que es
sin ella ni vestigio de carne le fue visto su corazón el corazón ya sabe que es parte del gran
artificio el labio ya lo sabe nosotros iremos vosotros iréis ante la calumnia carcomida y el
abrigo vosotros sóis puentes de sangre vuela en la superficie de la tierra nada en los
campos de luciérnagas abusa de vivencias un arcoiris ve que le entra por su patio es la
tarde en primavera de pasto cortado al ras y la tierra mojada dan el aura que necesita para
enarbolarse algo que prescinde del sol para ser luz el sol sabe ya que es parte del gran
artificio si no logro adaptarte te secuestro porque te admiro miro hacia la vez torpe le
canto desde las oscuras curvas de la infancia ella es la fuente y no lo sabe tal vez no sepa que
es la fuente quién lo sabe de ella surgen los motivos de la carne el latir de una hormiga
encela se hiende de puñales las exequias del hambre son sus misas las da en nombre del
crematorio que usó para su madre la que nunca fue dicen que no ha muerto grave error es
del torrente no llegar a ser ría el pueblo que tengo a mi izquierda muge sus alaridos en
vetustia aquí sí con sus fastidios me molestan me insultan me desmayo y siguen en su
propio desmayo ellos no la conocen pero hablan por ella gimen por ella ella es de seda
acariciante cuando habla su naturaleza escozora los cristales cristalizados de toda mentira
no la pueden ni ver sería demasiado para ojos tan débiles el perro escapa de árbol en
árboles algo líquido su poder reside en la penumbra de allí es la reina sin ser reina sólo lo
digo para que entiendan aunque es difícil logrará instalar su peregrina estampa trata de
encubrir su todo cuando camina de cuerpo en cuerpo el habla le dice en su lenguaje no
pierdas tu precioso tiempo ha caducado el tiempo en este caos singular no hay lugar para un
solo de violín prefiero una sonrisa ella no sabe que la tiene en tres tiempos una foto
estrecha no la podrá captar es otra intención desesperada la foto lucha con su propia faz
por fin se ríe foto por fin hoyuelos foto miles de agujeritos conectan su esplendor la calle
baila mientras los toros bueyes ella está aquí nadie sabe quién es tamaña es la torpeza de
perder en el aire la lima y la tibieza los gansos surcan los aires con sus crías los cielos
retroceden piden los perdones que nadie tiene ella está de pie con su manto de pieles vírgenes
cubre su certeza algo no ve su claridad la noche ha sido diseñada para quedarse en ella. La
luz de las estrellas es otro subterfugio que logró retenerla el tiempo hace que todos
seamos en nosotros en ella en mí y en él nadamos hacia el hueco de la sombra
mediante la alegría la fe se vuelve porfía y queda mientras su sonrisa ilumina el fondo de
nuestras cavernas. La vuelta es lo que todos esperamos, ella se fue, pero no la olvidamos.
2001 fue un año que será recordado también en los registros a pasado así como en los
vulgares registros históricos por razones que ya conversaremos. Hasta el presente nos ha
llegado un último registro a futuro del grupo feminal anatolino realizado durante aquél que
fuese el postrer año de la centuria pasada. Este que sigue si es que logramos enviártelo o bien
que llegue a tus manos es su estentóreo resultado:
Reunides HyHA con premura en Caral, alertades por amigues originarios nos hemos dispuesto
a defender el sentido
Lurraldea libro i

Lurraldea libro i

  • 1.
  • 2.
    Daniel Fernández Ahumada Imagende tapa: “Naturaleza muerta resucitando”, Remedios Varo Buenos Aires, agosto de 2015.-
  • 3.
    A la largahistoria de quienes promueven el sufrimiento humano por su absurdo y eficaz modo de inspirarnos. A Marija Gimbutas y Casilda Rodrigañez Bustos, tarde o temprano ‘Benefactoras de la humanidad’.
  • 4.
    ÍNDICE Capítulo I, Laráfaga jerárquica Capítulo II, Camino del agua regia Capítulo III, Convulsiones del Este Capítulo IV, Casa de plumas Apéndice I Apéndice II
  • 5.
    Capítulo I -La ráfagajerárquica- Día 1 Murió Carlomagno. De inmediato las redes informativas se dispusieron a trabajar sin descanso hacia todo confín. No se trataba de un día cualquiera, aunque se lo esperaba. La naturaleza hace e impone sus propias notorias cuentas. Soy el paleobiólogo James Mollars, así es. El vuelo de British llegó tarde como es ya costumbre aunque para viajar no teníamos alternativa. Le presento a mi hijo John Best, es muy perspicaz, un calco de la madre, claro. Sí, me acompañará en el campamento y como ya tiene cierta experiencia aprovecha sus vacaciones escolares y ayuda a su padre, ya era hora, voluntariamente, ¿no le parece que así sea? Al menos el ordenador tendrá un aspecto más vital con tierra en sus rincones y bacterias que lo corroan algo más rápidamente que en su cuarto de niño soltero, lo cual habla muy bien de las bacterias de estos sitios. Sí, estamos estudiando trasvasamiento y operatoria mecánica de los organismos vivos de nivel bacterial y no queda más opción que hacerlo por fuera de las ciudades que ya semejan organismos muertos extremadamente confusos. En efecto, así es, estoy locuaz porque es momento de estarlo ya que con mis objetos de trabajo transcurren largos períodos de absoluto silencio comunicativo aunque vivaz como el saltar de las abejas al sol ante las paredes de sus cárceles de melaza. Sí, John Best habla lo preciso, no molestará, por el contrario sabe ocupar su puesto en cierta soledad creativa. Por mi parte uno o dos gigantes placeres en conocerlo doctor Mollars, dicen que soy el arqueólogo Roberto Ortiz, ah, John Best muy bien, muy bello nombre, no se me hubiese ocurrido, su hijo seguramente, son muy similares, lo será a su vez en la tarea sin dudas, conociéndole por las corrillerías que lo anticipan todo aunque las más digan infundamentos. Aquí está mi hija Amparo, saluda hijita que nada te ocurrirá nada por fuera de lo habitual, son personas muy educadas aplicadas y estaremos trabajando intensamente juntos durante estos tres meses con lo cual es conveniente no perder de vista que tendremos tiempo para estrujones de mano aunque ahora nos espera un traquetraca con la Merceditas modelo 58 aquélla que ven de color perlado que es lo único bueno que he conseguido en estos páramos en los que un árbol cotiza en Wall Street, válganos. Niños, a partir de este instante nuestro mejor amigo es un árbol, o su retoño, son tan escasos que ya nos saludamos cada vez que nos cruzamos tropezando piedras con las que con algunas de ellas hasta nos reverenciamos al menos por las mañanas sí claro por cortesía, lo que se ha perdido, sí pero lo que se ha perdido inexorablemente no se gasten en ocultamientos se encontrará decimos nosotros escarbando como en sueños de diván. Y pensar que hay registros de árboles en el norte de mi país que en algunos reza 7.71cm de diámetro, pero si me trajéseis uno haríamos la oficina del campamento allí en él hombre a cuya sombra beberíamos vosotros ya que cuando trabajo no
  • 6.
    acostumbro casi nihablo será tal vez por ello que estoy despilfarrándome en palabras no todas huecas. Estáis algo más circunspecta de lo habitual Ampariñilla, no te preocupes, John Best tiene tu edad se llevarán de perlas espero, es muy alegre, vital, trabajadora, ordenada, cooperadora como ninguno de nosotros será una buena madre sale a la abuela a la bisabuela, materna señores obvio, es decir, justicia es lo que hago en este acto me vanaglorio de mi memoria, llegamos al campamento, vosotros diréis, qué es esto, y yo les diré que es todo, que es todo lo que tenemos a cien kilómetros a cada lado de estos caminos que sólo sus más pequeños pozuelos semejan cráteras vulcánidas con baño en suite. Mañana será otro día que llega el grueso del contingente así que acomodaos elegid donde os plazca que a mayor minimalidad del objeto de estudio mayor es el privilegio. Me alegro que lo celebren con risas plenas o casi plenas de las plenitudes que se han perdido nos van quedando hasta las risas se han escondido en los matorrales de cemento, palabra sabia que proviene de cementerio, que obtengáis muy buenas noches de estrellas azules tachueladas al firmamento aquél que tan lejano se nos ha vuelto como si ni fuese de nuestro cuño natural como una nube que nació en el suelo que estoy pisando con mis dos ojos y mis dos franciscanas. Descansemos. Gracias Robert. Denme otras gracias y os daré otro Mañana. Y las luces penúmbricas acompañaron la partida del yo y el cuerpo astral Hacia los astros que están por dentro de las cavernas Mientras los cuerpos sumisos pesados establecidos Se adormilaban cada cual con su manto en las profundidades de la madrugada. Tengo que rezar entre el mar de luces que me despiertan con su revuelo Mantengo el ritmo de la oración con dios y a dios Por dios descubro la verdad efímera y etérica Pura como la sombra de un mediodía Despierto en clave de Si me descubren Sirio y Las Pléyades Apuntan hacia el suelo fulgente de mi lecho En el campamento despega el lucernario su sonrisa Y me reciben en sus regazos maternales abrazos millones de luciérnagas. Día 2 Y bien, cómo los ha tratado la noche lo bueno de los desiertos es la noche noche sin ráfagas sin viento, luzco, desayuno, higiene y partida de reconocimiento, sí podéis higienizaros previamente a la injerencia alimentaria aunque no os apliquéis con esmero en tal menester porque el agua viene si la buscamos de allá bien abajo en las hondonadas hay que golpear unas piedras con una vara y ya, volvemos al manantial la ciencia gira en círculo y dónde habéis visto un círculo que se ocupe de la justicia. Robert, cómo es eso de que las figuras geométricas tienen reservadas funciones axiológicas. Sencillamente y de paseo el caso de la justicia parece venir de un cuadrado. Celebrad pero no tanta efusividad que estamos en el desierto mis lores. Sí, Amparo quedó a cargo de la base es muy eficaz nosotros deberíamos diseñar camellos con jorobas de agua mineral no sé qué estamos haciendo que no lo proponemos si hay como es sabido palomas mensajeras. Robert olvidamos las vasijas o tienes bolsas encubiertas en tus vestidos. Ambas ambas querido James por fortuna ambas. Qué confusión, a la memoria le llama fortuna. Qué dices pequeño Best nada nada Mr Robert me distraje con poemas antiguos que me recitó mi madre porque ella es la poesía sabrá usted y mi padre es la narración y me cuenta y me cuenta detalles situaciones empresas batallas de los que aprendo a. Mi mamá es como una ensoñación la reconozco a ciegas por el aroma entre miles de mujeres y ella a mí ya hicimos las confirmaciones correspondientes con lo cual no es necesario que usted dude Mr Robert. Y con tu padre qué te orienta. Con mi padre me orienta su voz inconfundible salvo
  • 7.
    cierta velada enque me vi obligado a decidir mediante una pregunta histórica que él mismo me había contado. Interesante niño Mr James vuestro hijo me ha dejado perplejo con roca puntiaguda por sillón y es algo incómodo pero debo admitir que tengo una nueva idea en el coxis. Tal vez no se trate de una nueva idea Robert en pleno siglo xx sino de una muy antigua algo ancestral ultraconocido pero perdido que ya descifraremos como la escritura de la biblioteca de oro robada de la cueva de Los Tayos. Muy interesante este descanso en las rocas mis amigos volvamos tengo sed y Amparo espera en la base. Al atardecer llegó al campamento una bióloga argentina hermosa y alta serán todas así las isabelas modias en este caso me dije y quedé embelesado esperando que se acercara con sus tres hijas gemelas qué sensación tan extraña no poder distinguir en un principio el quién es quién en estas tres niñas Nieves, Nadia y Norma. Anocheciendo el gallego se la pasó parloteando en casi unidireccional y excluyente conversación con Isabela de sus orígenes comunes de lugares remotos y héroes y fundaciones y asesinatos y nos dormimos ya tarde mientras el excitado seguía hasta que uno de nosotros dijo algo así como si la visita se quiere ir yo me voy a dormir y los dejamos solos y a solas como a las cadenas de un campanario mientras la temperatura bajaba por nuestros cuerpos. Camino de mares del gigante Hércules amplias avenidas Nos traen dos trabajos que se harán con huellas profundas huellas de deberes cumplidos Fortuitas legendarias las naves nos situaron en Gades y se fueron del puerto hacia el corazón triunfante de la tierra que exaltada y bruñida con el esmero propio de aquéllos habitantes legaron una península para la europa y una razón mayor para la nueva vida. A Gerión en Tartessos le dimos hierbas de beber nos llevamos a la boca los bueyes de alta estima a punta de la espada lo griego cerró las puertas mediterráneas plantando dos columnas y manzanas áureas recogimos del premio de jardines espléndidos como edenes labrados. De todo lo demás degüello y carne para los perros que ni ladraron sangre festín de sangre polvo y racimos de necedades mujeres niños nada que llame a partir de aquí será dispuesta por la ley de los fuertes sabios al mundo una señal, Hispania. Día 3 El sol aun no se animaba y ya nos levantábamos, qué pericia qué leve es el alma de los seres vivos, todo se aplica el trabajo no es un juego ni el placer debe entrar en la tarea mientras se realiza porque es un elemento perturbador. Me encuentro animado porque estamos logrando una especie de armonía de las buenas lo cual es muy difícil de alcanzar en los grupos humanos porque la armonía no está en la naturaleza de los seres humanos, eso creo James, no está de acuerdo. Disculpe estaba concentrado en mi taza de café en realidad en el café al girarlo en sus remolinos y pensar que aquí se concentra todo el universo. Durante la jornada de trabajo larga y durísima Roberto seguiría buscando interlocución durante horas dirigiéndose a Isabel como si nadie estuviese entre ellos, eran las cinco de la mañana y el movimiento calaba los senderos en silencio cada cual con su jarro su pincel sus cepillos sus toallas sus buenos días sus sonrisas sus zapatos.
  • 8.
    Los niños tenemosque trabajar nos fue asignada la cuadrícula 12 con el objeto de no entorpecer las investigaciones ‘serias’ de los mayores preocupados por una muestra mal tomada por un golpe torpe o alguna distracción o broma o intención. Así comenzaba nuestro primer encuentro de cinco miembros juveniles troglodíticos la unión de juventudes arqueológicas capitaneadas por todos porque nadie quiso tomar el mando sin el conjunto, estaban frescos los años en que jugábamos a correr y a esperar al que se retrasaba para llegar triunfalmente juntos a la meta. Nos encantaba provocar la ira de los profesores que insistían en que corramos nuevamente y hacerlos discutir la competencia es sana la competencia es antinatural y nosotros muertos de risa repetíamos el ritual igualitario perdido. Llegaron otras personas al campamento…dos arqueólogos británicos George Benton y Adrian Thomas jóvenes varones para el equipo de Robert. Después del almuerzo hubo que ir a buscar a una pareja de lituanos ingenieros Brenda Lide y Ian Nanderen, quienes llegarían con sus dos hijos Ivan y Victoria, nombres que surgían de los datos de la pizarra 1 la que se encuentra en la sala principal un carpón de lona casi de circo con un mástil central en la que se escriben todas las novedades importantes tales como tengo hambre. El arribo de la Merceditas se cumplió con horario de Zurich o de Dornach. Al caer la noche reunidos por el fuego comenzaba un oráculo jugado propuesto por Robert que sin dudas se ganaba el lugar de organizador porque además de estar en cada detalle buscaba la perfección y la eficacia y según dicen lo conseguía…todos los niños tienen entre once y doce años edad especialísima porque, por qué: ………..y poco a poco comenzaron a soltarse los datos escondidos en la experiencia y los saberes de los integrantes del grupo, éramos por entonces catorce nosotros: la edad de uno de los niños Jesús el que murió, la edad del niño de Las Navas, más o menos la edad del bautismo de fuego de José el de San Martín, la edad de la niña de Covadonga, de Lucin en Armenia en la aldea perdida, de Tío Tañí en Acosta Ñu en la guerra de la Triple Alianza, de Roberto en Boyacá, de Tatiana en Leningrado, de Juana, de Marguerite, de Petra en, de Nancy, de Carlota, de Marija, de no sé durante la inquisición, de Clalilen en el chile araucano, de Amelí en el Cuzco, de no sé…y terminaba el juego que excluía a quienes no tuviesen a quien nombrar, a quienes Robert oficiando de pitoniso auguraba un futuro atroz y plagado de horribles desgracias con la risa de todos, me impresionó que fuesen casi todas nenas las recordadas y el frío indiferente clásico del dato intelectualizado Robert le comentó al oído mi padre Robert estamos en peligro…aunque Robert aparentemente sólo veía y atendía los movimientos de Isabel diciéndole cosas tales como la vida no se regula de este modo algo está desproporcionado y distorsionado y no encuadra en los esquemas vitales adecuados aunque confío en que la vida sabrá qué hacer con esta fuente. Cuando ya todos dormían aun podían escucharse decires de Isabel y Roberto que permanecían como si el mundo fuese de ellos y existiese por ellos: Estuve pensando y si hacemos el amor. Qué, cómo se te ocurre, qué es eso, cómo hacer el amor, no está hecho. Lograste asustarme, bueno sí está hecho hace tiempo forjado idílicamente en la mitología pero. Eso quiere decir que tuvieron que hacerlo como se realizan los objetos de arte. Claro que sí pues que se trata casi de un objeto de arte, esto, depende nada has visto que los objetos de arte son muy dispares conceptualmente y los puede haber sublimes así como farragosos símil psiquiátricos y toda la gama entre ellos. Y qué me propones que hagamos uno de qué orden. Ya, vale, del que nos salga de acuerdo con nuestras capacidades. Esto quiere decir que nos podría salir mal
  • 9.
    A la largahistoria de quienes promueven el sufrimiento humano por su absurdo y eficaz modo de inspirarnos. A Marija Gimbutas y Casilda Rodrigañez Bustos, tarde o temprano ‘Benefactoras de la humanidad’.
  • 10.
    hace eternidad conuna espera, surgen los que tejen trenzas de culebras hasta con crucifijos aquí a salvo de la intriga preparamos las oraciones como armas y los asnos que somos tozudos de salvaje montaña saltamos de vigía en vigía tormento para Al Andalus gritan nuestros coros de guerra nuestro vigor corroe sus fortalezas sus corros femeninos sus danzas uterinas sus vagidos sus imposturas sus aliados silvestres y sus torrentes de hielo pastores nómades supersticio animales terrores les hicieron creer en tales dioses el nuestro es el de todos ya llegará el día en que la guerra dará el paso santo a las comunidades, hoy la nuestra es elegida divina protección se eleva en Covadonga una niña observa desde una tribuna en una peña es el Cristo quien muestra letras grabadas en la piedra decisiva y una lucha que parece absoluta les cae a esos ejércitos como desfiladeros desde la cima de nuestra visión y les aplasta el auge se retiran perseguidos de toda persecución hasta que firmen su error divino ante la frente de la tierra santa y se retiren a sus destinos como harán los perros que ladren cuando el trueno estalle. Día 4 El sol saldrá sin dudas piensan los niños cuando está amaneciendo y sin embargo algo nos dicta en sueños y el día lo dictaminamos nosotros, no es así queridos amigos? buenos días, qué beldades silenciosas, más vale así, hoy será el primer día después del tercero, nada nada no os preocupéis, lo digo para probar que estáis aun dormidos. Ah Robert, qué sería de este sitio sin ti, sería un sitio sin mí, lo cual representaría tal vez una ventaja. Seguramente. La risa matutina es la mejor aliada de la voluntad y la inteligencia. Claro que sí Robert, claro que sí. A propósito, tu rostro declama cierto placer, felicidad amigos felicidad que no es lo mismo. Y al trabajo en grupos orden cerrado le llaman por el celo profesional de estos esfuerzos los cobertizos corroídos casi convierten en héroes a los científicos y en víctimas a los niños pero tiene razón Robert felicidad no hace doler al cuerpo. Las becas vienen demacradas y los aportes institucionales menguantes indican que estamos en la buena senda siempre le encuentra este gallego de Santiago una salida progresiva y no es liberal no es así Robert, bien James tú sabes que los liberales puros no existen y en Iberia ni en museo. Aunque debo decir que los liberalismos han sido sepultados por la corpocracia y se trataría de un caso ideológico del pasado que perdura sólo en nomenclador como en los cuadernos de las viejas farmacias. Cada uno llevará en su pecho una tarjeta con el nombre grupo sanguíneo documento nacionalidad estado civil sponsor etc., este Robert siempre tan expresivo pero cumplamos él sabrá por qué. Este almuerzo se emparenta cada vez más con el trabajo y es así que no veo cómo puede ser entendido esto como descanso si casi me llevo a la boca la tarjeta con mis datos. Robert es la confusión pero en el mismo grado la precisión y la bonhomía algo perdido o en su vía. Comentarios de todos satisfechos con la salsa de tarjetas de identidad en los fettuchini del almuerzo de hoy. Es saludable saber de antemano qué cenaremos. Hoy Galápagos a la asturiana, agridulce como habrán percibido. Y el clima ayudaba a mantener los cuerpos ocupados los niños en su mundo ni asomados en asuntos adultos como debe ser, otra vez como debe ser, alguna vez te cansarás de repetir esas fórmulas de vacío legales? Los lituanos son mudos o sordos o inteligentes no sé hasta el momento ni mu ni lemuria ni madre patria ni nada sólo del trabajo a la mesa y de la mesa a la cama, cama, si se les puede llamar cama a esos engendros pirenaicos, basta quejicas qué ganáis con tales prácticas de barricada que oculta la búsqueda de privilegios no olvidéis que os conozco vuestro orillo.
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    Llegó material einstrucciones a juzgar por los movimientos celéricos la firma de papeles sobres cajas cigarrillos cigarros pipas aceite para antorchas qué bueno al fin qué se traen, vayamos, alto torpezas torpeza nao tein fin deteneos media vuelta march, un-dos dre-dre- derecha derecha derecha derecha-izquierda, a jugar lejos chavalines ya les informaremos de la merienda atención al silbato nada de sin sombreros más tarde revisaré vuestros logros qué padre os habéis ganado, joder. Fuimos a las rocas del otro extremo del sitio todos en corro aleteando las chicas en la vanguardia si nos viese Robert, pasamos en medio de un grupo de cabras inmóviles casi esculpidas que ni se dignaron a ver nuestros maravillosos movimientos, seguimos hacia la hondonada de la cueva profunda más de cuarenta metros y una abertura oval de nuestra altura o poco más, de pronto se abre el cielo a las rocas dentro de la caverna o bien sí las rocas se abren como en un sin techumbre y vemos que el sol proyecta una sombra puntiaguda perfecta que se apoya en la pared final del estrecho nos quedamos quietísimos como las cabras hasta que el fenómeno se fue disolviendo en formas informes contradicción consenso contradicción nos miramos interrogantes y nada se nos ocurrió más que salir con un aire de cierta devoción no sabemos cómo expresarlo pero como de un santuario naturalista nos llevamos las manos al pecho nosotros y las chicas al abdomen según conversamos a la vuelta sin proponernos nada ni que nadie ordenara fue como un bálsamo un abrazo. Claro que volveremos, las chicas no queremos aun no es tiempo les dijimos sin haber hablado entre nosotras ni una palabra previa de consenso consenso ni. Qué contiene eso, con qué se nos ha envuelto, lo contamos, debatamos mejor tal vez, de acuerdo, mañana esperaremos el sueño de la noche y su consejo en calma de sabias almohadas. Volvíamos silenciados tanto que Ampariña hijita ven, qué ocurre que estáis pálidos como si hubiesen visto fenómeno o un animal salvaje, nada nada papai caminamos demasiado fue durísimo volver a tiempo para atardecer aquí entre todos disculpen descansaré un ratín piquiños vuelvo, preciosa me dije, y la miré desplazarse por vez primera como a una mujer todos creo que observaron lo mismo, poco después la ceremonia luego de los baños aseos bebidas agua agua la pedíamos como si fuese morir soñando y reímos tanto por la ocurrencia que percibimos en qué consiste la felicidad por fuera de los intelectos estrujantes. Brenda y Ian como por contagio tomaron la palabra y sus hijos Victoria e Iván de observatorio maya cabildeaban el andar de sus padres por las palabras, el camino de Santiago no el comercial el que puede surcarse en automóvil sino el de montaña varias paradas las señales derruidas o ausentes recreábamos todo a brújula los niños entre nosotros con cuidado un pueblo luces alivio pensar que caminábamos sobre autopistas de huesos de los que morían intentando llegar al mar tenebroso para alcanzar el sepulcro de Santiago el mayor el que por allí había llegado quién sabe por qué prodigioso encuentro sobrenatural, Cangas de Onís Covadonga nos hablaban los parajes asturianos del viento quedábamos pasmados escuchando atentos no es cierto Vic? Y seguíamos por el sendero más seguro de la reconquista de uno de los caminos estelares, dicen que en todo su recorrido por el norte de Hispania brilla como en un camarín de diosas laicas y refulge la vegetación es diferente gracias a un orden fotosintético notable, la vida se abre camino no intentéis detenerla, miles de grutas cavernas hondas profundas enjutas algunas amplias las otras como en úteros de la tierra viajamos varios días y de noche extasiaban las estrellas los motores inmóviles del meteco, Aristóteles niños, junto al
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    multijuego sonoro delos insectos y lo vivo esplendente refulgía en la oscuridad los ojos nuestros se veían en los nuestros y dormíamos en guardias rotativas por si a algún oso se le ocurriese emular al antiguo Vitiza. Santiago de Compostela válganos señor y pensar que no soy creyente Fih Terrae. Había por entonces un verbo irregular que la escritura alejándose de sus orígenes naturales fue imponiendo: yo emigré, tu emigraste, el invadió, nosotros emigramos, vosotros ocupasteis, ellos intrusaron. Gracias demos al hidalgo caballero hercúleo quien cumplió al imponer el nuevo e imprescindible orden mundial de entonces matando a la serpiente con una manzana de oro robada del bello jardín y así fue que más tarde Santiago el mayor fue registrado en oriente como el primer apóstol muerto pero se animó hasta aquí tal vez para sumar su cuerpo a la barrera de cuerpos destrozados por la invasión moruna que los detuviese de este lado pirenaico Pelayo por la cristiandad válganos y los vascones hicieron lo suyo en las guerrillas no olvidar señores de los nuevos reinos sus guerrillas sus ideales antiguos y fraternos de armonía latente acompasada con la naturaleza hasta su idioma, hasta su idioma de palabras naturales. Nadie se olvida Robert tal vez seas tú quien producto del cansancio de este tan largo sí sí tan largo como bello día a dormir niños que mañana llega y nos pillará en vela. Los primeros abrazos se entrecruzaban entre la mayoría de nosotros tejiendo un manto ante el menguar de las llamas de los troncos encendidos y fieles de fuego amigo. Primera guardia Brenda y Ian por hablar sin parar y afirmar sin saber. Dormir en risas compartidas es incomparable nadie nació para reír en soledad. La risa es una prueba del vestigio del otro Robert. Buenas noches. Santiago cabalga resuelto con su ataúd por escudo degollando infieles paganos que le salen al paso, vuelve sobre el guerrero de la paz jus belli grita arenga y en todo el cántabro del camino francés resuenan los arteriales duelos de sangre impura contra las paredes inmaculadas de la razón divina, la cruz alerta en su cruzada que por tierra darán los invasores y aliados de esta tierra bendita un vergel un fragor una derrota una salida espantados por el poder bravío de los justos. Pelayo rey navega en los alcázares montañosos de Asturias indómita gimientes los latidos truncos las partes se desgranan y ruedan al vacío de sus necedades sus corceles aconsejan retirada a los grandes ejércitos de nadie para nos los asnos sapientes les crepitan los cráneos insolentes de toda ignorancia hundimos en sus ojos figuras de los nuestros y el terror se desvela y no sueñan sus cuerpos mutilados fluyen leprosarias hendiduras grietas fantasmas de peñascos lanzados con las manos de la ira divina dónde allí cierra el paso acomete destroza troza quema los corceles semejan sepulturas añejas encendemos la hoguera de esta tierra con los puros presagios. Ni una sola palabra dicen jamás de sus derrotas guerreras los derrotados. Nos revolcábamos en los catres ante cada cambio de guardia nocturna cada tres horas es inútil algo nos alertó quién atacaría y un felino avisó sólo le vi los ojos y se marchó con la magna investidura de su característica sorpresa. Hay una palabra para el sin palabras cómo se dice, y para sin aliento, ah, inútiles las guardias parecen no ser cuestionen ahora que el peligro se acercó demasiado buena señal dijo Ian menos mal que el fuego siempre vivo ahuyenta a los fuertes y arracima a los débiles y transforma la carne de los cuerpos vencidos en. Día 5 En estas situaciones la noche no es tan larga como el cansancio. Y, entramos en una primera etapa de acumulación capitalista dijo Robert de cansancio y las risas coronaron el alba con
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    flores humanas delas que allí estaban despertándose. Los chavales zambullidos corriendo a buscar aventuras sin planes previos lo que no es bueno aunque había llovido y del lago interior de una fantástica caverna surgían luces de colores y los cables cercanos del tendido eléctrico atencionaban nuestros sentidos y fundían la vista y el oído con el tacto un salto hacia arriba otro hacia atrás y así logramos entrar por la principal abertura la inteligente dijimos los varones la experiencia intuitiva de las chicas indicaba un sendero al final del que surgió algo como el Maracaná a cielo abierto con doscientas mil gotas aplaudiéndonos corrimos a los gritos que resonaban allá del otro lado frente a nosotros en la pared de enfrente y nos metimos todos en el pie del arcoíris que subía curvo serenamente hacia el confín plenamente insolado de los tiempos remotos. Cuándo se disipó, qué sé yo qué, nadie supo del tiempo transcurrido, las chicas nuevamente pálidas aunque animadas nosotros algo eufóricos danzábamos desordenadamente en silencio mientras las chicas comenzaron un movimiento conjunto con cruces lemniscatas pasajes de manos y hombros con desplazamientos delicados y sensuales como no conocíamos se abrazaban seguían y volvían al centro se tomaban de la cintura del abdomen y estrechándose terminaron la danza soldadas una detrás de otra. Cuando nos dimos cuenta que estuvieron desnudas ya se habían vestido, nos preguntamos ilusión, no, silencio, nos abrazamos entre todos y volvimos atardecidos caminando al paso tarareando una melodía trunca repetitiva y trunca notablemente rítmica que nadie logró recordar minutos después de la cena que casi por obligación comimos sin prestarle la menor atención, debe ser horrible ser cena y que nadie te mire. Y bien, niños, les gustó el trabajo de Brenda y James, por supuesto, riquísimo dijimos y se estaban refiriendo a la nueva mesa de la que nos ni noticias como en aldea española abandonada en plena crisis pueblo blanco o revolución traicionada. Qué papelón, Robert y madres y padres se reunieron luego de que nos despacharan a los sueños nocturnos y nada bueno surgiría, nos miramos entre todos con esmero y como si pero el aire se cortaba con miradas, viste alguna vez un mirar cortando el aire como si fuese de agua? si en esos momentos nocturnos las miradas hubiesen sido luminosas el campamento se habría transformado en un fenómeno fosforescente como campo de luciérnagas en año nuevo. Llegábamos por mar a nuevas tierras desde el poniente para ellas, las naves agotadas por el cansancio de los velámenes a pesar de lo que puede llamarse corta travesía, nuestro mundo se estaba hundiendo sin piedad sobre nuestros sueños de eternidad como ya varias veces había ocurrido desde remotísimo tiempo tanto al poniente como en el naciente, según las herramientas simples empotradas en rocas y obras de arte añejadas en marfiles diversos y extraños y perdidos huesos humanos gigantescos. Salvamos a los niños nuestro gran tesoro y los hombres hicieron de la mar un jolgorio para nuestro placer cotidiano entristecido. Nos queríamos los unos a los otros tanto como a aquellos que quedaron para cedernos el pasaje hacia la vida como ellos a nosotros porque sí, siempre había sido así ante cada adversidad, los niños y los jóvenes debían proseguir de la mano de la vida, la luna pobrecita del cielo miraba nuestras lágrimas y crecía de pena, las estrellas nos habían comunicado junto con los grabados en los sembradíos el peligro cerniente, pero fuimos torpes nos negamos a la experiencia no pudimos descifrar tales ayudas, nuestros pares en estos menesteres se esforzaron a sabiendas de que algo se cerraba, por entonces los pueblos fueron nobles fueron dijeron que dijeron más tarde nuestras madres y abuelas, las naves hacían agua los niños todos en el centro pero menores males la comida abundaba una papa de ahuacate con ínfulas de sales, maíz pisado en morir soñando y variedades frutales de largo plazo aquietaban las angustias de quienes no sabíamos si podríamos alimentar por largo tiempo
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    ÍNDICE Capítulo I, Laráfaga jerárquica Capítulo II, Camino del agua regia Capítulo III, Convulsiones del Este Capítulo IV, Casa de plumas Apéndice I Apéndice II
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    Enfrente habían divisadoun día detrás tierra firme pero desistieron por el momento ya que se distanciarían del conjunto. Hicieron tierra felices con cuidados extremos tierras duras difíciles con miles de cuevas y algunos valles de fertilidad, grabaron las señales correspondientes y dispusieron las tareas en la celeridad de la espera del nuevo que llegaría en dos lunas. Hallaron la sorpresa de que los albergaba un clima benigno en el ángulo interno de esa encrucijada montañosa, dedujeron que siguiendo las montañas llegarían al punto de reencuentro, pensaron que sería simple ya que los ángulos aunque fuesen distintos tenían que darse claro presuponían que esos montes comunicarían en algún momento con mar interno y ansiaban dar la buena nueva para el conjunto. El grupo que decidió volver por la derecha del lazo comenzó a contar tal como habían acordado los tres días cuando ingresó al mar interno luego de cruzar sus puertas tan abiertas como estrechas y con el cuidado de evitar las tierras firmes que aparecían a la derecha siguieron hacia el naciente bordeando las ondulantes orillas de su propia izquierda. Descartaron tierras fértiles visibles e islas con el propósito de reunir al conjunto. Se ilusionaban con que las sinuosidades no los alejaban del otro grupo hasta que en estos placeres cantando divisaron una cadena montañosa que nacía hacia el norte aproximado en dirección al cierre del lazo y celebraron con danzas y música acompañada por las aves que por allí eran similares a las que habían perdido. Sería cuestión de bordear las montañas para reencontrarse en algunos de sus espacios. Cavernas los albergaron y lograron alimentos sin obstáculos construyeron pacientes asentamientos demarcaron cuidadosos todos los lugares elegidos para orientar a los nuevos a quienes destinaban terrenos más cercanos a la costa para evitarles esfuerzos adicionales clasificaron animales sus utilidades tratando de armonizar con los frutos de la tierra en prioridad los niños en el centro de los especiales sitios dedicados a la confianza del conjunto ante el peligro posible en. Cierto día tuvieron certeza de que grupos distintos los observaban sin acercarse a tiro de flechas ni de arcos ni ballestas, eran bajos anchos veloces esquivos y desaparecían en plena luz con gran habilidad. Decidieron esperar a grupos nuevos dos lunas no es mucho para decidir mientras fortalecían el conjunto, decidieron mudar todo a las cavernas y encontraron cómo agruparse en algunas de ellas por sus pasadizos sin mayores problemas con animales o peligros tormentas lluvias torrentes lagos internos. En estos desplegaron las mujeres todos sus saberes medicinales poco a poco y fijaron algunos especialmente para generar homenajes a la fertilidad a las fuentes de vida. En el lado izquierdo del lazo se ocuparían en idéntica tarea, sí aunque con mayores seguridades pero aquí no lo sabíamos porque el terreno imposibilitaba un ataque externo de cualquier algo sin que ese algo pudiese escapar hacia la vida. La clave cuando llegaron decenas de nuevos contingentes fue cercar la región en un gran óvalo, el óvalo habíamos aprendido de los antiguos comunicaba una señal de lograda armonía al Todo, el resto fue demorarse en afianzar la existencia mientras se atrasaba la partida de la expedición hacia el encuentro del otro grupo primigenio. Mientras tanto en el sur, es decir en el comienzo de la espalda del lazo aquél antiguo grupo ya se había atrevido a cruzar del otro lado, proseguir avanzando después de la montaña amiga, se instalaron a ambos márgenes y siguieron ocupando terrenos fértiles y decenas de cuevas de menor complejidad que en el lado interno de la espalda del lazo. Con los milenios desarrollaron finas destrezas artísticas que en el llamado siglo xx varios grandes artistas evocaron en silencio tal vez al haber extraviado el sendero de los encuentros comunales.
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    En un momentocreativo de la fertilidad el grupo sureño destacó grandes contingentes con el objeto de reunificar la primigenia división mediante el sueño adicional de alcanzar unificando la región una visión estratégica a ambos laterales de la cadena de sueños. Las asambleas enviaron emisarias y emisarios para el contacto y para en el caso de que fallara pudiesen constituir un nuevo aunque pequeño grupo. Algunos inviernos se fueron sin novedades pero en cada primavera de los años se insistía con el plan trazado. Todo tipo de festividades se realizaron a ambos lados de la espalda del lazo y a la altura de su moño cuando los dos grupos una vez recuperado el número total de misiones emisarias previas se abrazaron, una larga alegría tiñó los confines con la noticia, la que llegó en escasos soles menores despiertos. Aquí y así comenzaba se expandiría rápidamente y se ejercería en aquéllas hospitalarias tierras durante cuarenta mil años una nueva y portentosa idea de lo que es el vivir humano. Día 6 Nuevamente sol desde el amanecer piensen que no es eterno disfrútenlo charloteaba Robert desde las cinco hasta las cinco del día entrante, fue a tiempo completo y lo tomaba en serio, y? chavalines, pensáis alguna charada para hoy, preguntaba a los ojos cerrados de quienes caminábamos porque teníamos piernas y nada, todo el mundo en silencio, fue como un juramento sin que mediase sangre por fuera ya que por dentro corría a las claras del alba que estábamos dispuestos a defender nuestro secretísimo que ya eran dos. Las madres observaban los madres las miraban tenían confianza en las intuiciones de las mujeres que algo queda en pie. Un duraznillo aquí otro más allí y se me vino la noche me propuso que lo ayudase en la despensa, y así a cada uno de los siete nos redujeron a cenizas laboriosas sin juego lo peor del trabajo es que no sea jugado y ya, aquí estamos confinados hasta que la ley nos haga comprender que no es tiempo de secretos, es que tenemos miedo a que les ocurra algo feo, Brenda actuaba bien, Isabel más sobria hacía como que estaba sucediendo una serie barata televisiva que ni atrae la atención de los más ingenuos o aislados solitarios de esas que se seleccionan para concentrarse en tareas de mayor importancia en compañía de una nada. Los dos aquéllos siempre juntos en otro agujero negro, los hombres trabajaban mecánicamente como siempre sin distraerse por nada ni por un tábano en la nariz se mosqueaban, pero porque nos tenían en el redil. Y el sitio iba tomando forma de ciudad emergida del fondo de esta tierra con calles plazas hileras de casas dispuestas ordenadas amplias avenidas pulcras ni signos violentos ni incendios ni ajuares ni joyas individuales ni templos ni sepulcros especiales qué es esto se preguntó Adrian y todos se arremolinaron en su torno de él, no vimos nada cada esclavo en su puesto de esclavitud y ya espartaqueaban nuestros sentires aunque dos horas sólo dos horas hacía que nos habían confinado bajo pena sin pena ni amenazas, los adultos democráticos no existen existen los niños incomprendidos no sabíamos mentir y se nos estaba obligando o bien dejar de preservar nuestro bello secreto. Adrian había limpiado una obra de arte chiquita de siete cm con una imagen de mujer en roca con su cuerpo al aire y sus partes más lo que después nos enteramos representaba su útero exagerado dijimos hiperrealismo ya por entonces y reímos hasta el cansancio de la tarde, vinieron unos tipos de verde se llevaron el cofrecito de Robert y dos días más tarde se dijo en la asamblea nocturna cuarenta mil años. Una obra de ese nivel con semejante tremenda antigüedad qué locura, qué locura seguir escribiendo libros de ceguera inducida para esa maravilla esculpida en marfil.
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    Al anochecer anochecidonos reunimos habituados en ronda junto al fuego en una noche especialísima por los resplandores lejanos de secas tormentas eléctricas del desierto, extraño saber que no siempre lo fue, habrá sido ideal vivir por allí como en Suiza Austria o Alemania en sus bosques y lagos mágicos de toda magia en algunos nadie se recrea por tradición, qué habrá sucedido allí, qué no habrá mejor decir pensó con su megáfono natural Robert que escuchaba el canto croático de una rana antes de que cantase, tenía un oído conocido como anticipatorio fenómeno heredado de su madre parapsicóloga que en otras épocas se llamaba shamana o algo similar, sabia, y claro que sabia sabia más que los médicos dijo Robert y otra vez distendidos ni lo esperábamos y el contraataque nos golpeó. Bien niños vosotros sabéis que estamos en un lugar de trabajo en el que los cuidados nunca son suficientes y los peligros mayores que las alegrías así que debo deciros que tratéis de recordar lo ocurrido en detalle por el día de ayer, dónde cuándo para qué ahorrémoslo porque es tiempo que se pierde para el descanso, tenéis la palabra. Amparo blanca hasta el cabello Nieves habló resuelta y contó todo todo salvo los desnudos inconcientes el éxtasis el arrebato de sensualidad natural e inventó un sentido para la tarea de confección de nuevos vestidos y ya, solucionado por la capacidad hipócrita por el momento la situación a la que no le hallábamos la menor explicación y asentimos de poca gana, convencimos pero provisional estábamos en la mira sentimos fue como que supieran lo que nos sucedía en esa caverna. Dicen que mañana no saldrá el sol por el naciente como ocurrió a los hiperbóreos en la Antártida Robert con sus ocurrencias nos mandaba a dormir y nuestro agotamiento feliz de que nuestros cuerpos se dejasen llevar por una orden sugerida. Cro-Magnon en la gran región en Vasconia en Asturias Galicia en lo que fue Navarra Cataluña en París La Sorbonne en Marseille despliegan mére villeuse, y más tarde fue mutando a Bolonia tras el asnito de Aquino con su vozarrón cruzando los Alpes pobre burro un esclavo perfecto pero feliz de cargar al maestro de la cintura planetaria, hubiese sido un muy buen alumno sin dudas nuestro ancestro cro cro, que desnivel tan terco ni podemos siquiera asemejarnos a tamaña criatura qué retroceso quién es el responsable la madre que lo crió y si no quién, la nodriza, imaginas un cro-magnon con nodriza papaclaras de huevo de codorniz en vuelo dónde se ha visto pero Robert alguien nos ha criado y no somos tan despreciables córrete hacia el nivel más alto del coeficiente y sienta en la balanza tu cerebrín tres gramíneas una por cada idea adónde llevará esta caída si nos viese Agustín con estas madres qué nos diría qué error agustino seguir el filo de la daga con la lengua al medio nos ha quedado como cortada y una serpiente amiga ve los brazos de mis anhelos y se me abraza como lo hacen las velas con el palo mayor de mis deseos miro al paciente que espera por un abrazo y queda en su rincón de nada con sus nadie, cada con con lo suyo y cuando no existían ni lo mío ni lo tuyo cómo sería el mundo. En las construcciones bajo los bosques en plena ladera escarpo rebanan y hacemos mesas con las maderas de grandes trocos reúnen las gentes de toda aldea celebra el año primaveral con las raíces envuelta en danzas mujeres jóvenes oscilan van van por el suelo vuelcan revuelcan sus cuerpos bellos fuentes vitales saltan y vuelven de pie girantes menean cual hojas con sus pétalos o sembradío de lino al caprichado viento, manos en alto juntas por los dorsos los pies se juntan y siguen de cerca alternan se unen de las rodillas un golpecito una onda entera recorre el cuerpo un paso y va y otro paso y va los círculos se ciñen y se alejan oscilan serpentean diseñan el
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    placer y vuelcantinajillas con aguas que traen en cintas seguras en las cinturas en espiral por sobre sus cabezas que caen por las espaldas en un fluir ceñido por torrentes internos, y van y vienen encerrando y abriendo los lazos simétricos a cada lado de un óvalo que se han dejado abierto. Las flores con sus hojas se mueven en un mar de pétalos que en el suelo han caído tendidos por las manos expertas de las madres grandes de toda abuelitud lo mayores que son. Y por allí se cuelan los niños que ya corren y van y recorren y vuelven a sentar sus desórdenes tan bellos como el agua que cae por sus sudores y van y van y golpecitos de rodillas mujeres que van y manos juntas que reciben las ondas de los frutos que vienen como pulpos sedientos y van y van y van. Y las viejas sollozan alegrías uterinas nostalgias de regazos con niños que se mecen en las ramas estremecidas tanto que tanta vida ha nacido que tanto de tanto agradecen la vida de las fuentes de todos sus rincones. Las voces acompañan el ritmo de los cuerpos y los desplazamientos y tambores de tíos hermanos de las madres y hermanas de todos los tamaños envuelven con sus sones de cueros estirados templados en armonía placente los sonidos vitales los latidos troncales que muestran lo que son. La tierra acostumbrada al trato acariciante lo pide en las canciones para niñez gestando que somos naturales para recién nacidos bañados en la pureza crema de todos los naceres las cuerdas se serenan torcer éste a quién se le ha ocurrido. Día 7 Este sol no despierta Robert cómo ha atravesado la noche como tayo de algún grupo musical andino que celebra con huaynos la llegada del día. Ya empezamos ni abrimos los ojos y ya Robert acumulando datos en nuestras pobres cabezas y lo peor es que no olvida preguntar si averiguamos el significado de las palabras que usó para nosotros cada mañana. Adrian tuvo la precaución de extraer moldes de semejante hallazgo tallado en marfil no se me ocurre decir por qué sólo para que no se le ocurra perderse a esa cosita bella, la intuimos antigua por su evoque asombraban sus trazos perfectos y dóciles en tan rudo material el chaval era un picasso claro porque seguro que era un hombre le preguntó Adrián, y el pobre Robert quiso retrotraer la cinta de la vida treinta segundos y casi lo consigue de cabezón porfiado como pórfido de la Patagonia sí sí como granito rojo, adulad nomás sinsentidos, recordaré las risitillas adulad a un león y veréis el resultado por la mañana, uh venganza nos miramos y consenso de miradas sí venganza. Y justo ahora que venimos mal pisados tiene que llover torrentes. Ante lo superior es conveniente el silencio no confundir con sumisión, no no, claro que no, es sólo táctico, ya nos corresponderá imponer sumisión, silencio corrigió Robert desde cincuenta metros con lo que pretendía generar el mito de infalibilidad del servicio secreto musical perfecto al que él quiso pertenecer, la Musicat, fue un grupo musical al que algo así como un dios premió con oído absoluto hacia afuera que imaginaba que todos lo escuchábamos y hablábamos de él porque no nos gustaba y despreciaba a quienes tenían oído común y no cantaban sus canciones. En la región pirenaica nos cansamos de encontrar estatuillas como aquella decía Robert y ya todos comenzábamos a distender la atención y en las miles de cuevas de la zona se escondieron los pueblos que llegaron a semejante altura artística durante la glaciación. Miles de años atrás se expandieron por toda Europa y Asia y volvieron una y otra vez por diferentes problemas y fueron recibidos por la tierra como si nunca se hubiesen ido, se quedó hablando
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    Capítulo I -La ráfagajerárquica- Día 1 Murió Carlomagno. De inmediato las redes informativas se dispusieron a trabajar sin descanso hacia todo confín. No se trataba de un día cualquiera, aunque se lo esperaba. La naturaleza hace e impone sus propias notorias cuentas. Soy el paleobiólogo James Mollars, así es. El vuelo de British llegó tarde como es ya costumbre aunque para viajar no teníamos alternativa. Le presento a mi hijo John Best, es muy perspicaz, un calco de la madre, claro. Sí, me acompañará en el campamento y como ya tiene cierta experiencia aprovecha sus vacaciones escolares y ayuda a su padre, ya era hora, voluntariamente, ¿no le parece que así sea? Al menos el ordenador tendrá un aspecto más vital con tierra en sus rincones y bacterias que lo corroan algo más rápidamente que en su cuarto de niño soltero, lo cual habla muy bien de las bacterias de estos sitios. Sí, estamos estudiando trasvasamiento y operatoria mecánica de los organismos vivos de nivel bacterial y no queda más opción que hacerlo por fuera de las ciudades que ya semejan organismos muertos extremadamente confusos. En efecto, así es, estoy locuaz porque es momento de estarlo ya que con mis objetos de trabajo transcurren largos períodos de absoluto silencio comunicativo aunque vivaz como el saltar de las abejas al sol ante las paredes de sus cárceles de melaza. Sí, John Best habla lo preciso, no molestará, por el contrario sabe ocupar su puesto en cierta soledad creativa. Por mi parte uno o dos gigantes placeres en conocerlo doctor Mollars, dicen que soy el arqueólogo Roberto Ortiz, ah, John Best muy bien, muy bello nombre, no se me hubiese ocurrido, su hijo seguramente, son muy similares, lo será a su vez en la tarea sin dudas, conociéndole por las corrillerías que lo anticipan todo aunque las más digan infundamentos. Aquí está mi hija Amparo, saluda hijita que nada te ocurrirá nada por fuera de lo habitual, son personas muy educadas aplicadas y estaremos trabajando intensamente juntos durante estos tres meses con lo cual es conveniente no perder de vista que tendremos tiempo para estrujones de mano aunque ahora nos espera un traquetraca con la Merceditas modelo 58 aquélla que ven de color perlado que es lo único bueno que he conseguido en estos páramos en los que un árbol cotiza en Wall Street, válganos. Niños, a partir de este instante nuestro mejor amigo es un árbol, o su retoño, son tan escasos que ya nos saludamos cada vez que nos cruzamos tropezando piedras con las que con algunas de ellas hasta nos reverenciamos al menos por las mañanas sí claro por cortesía, lo que se ha perdido, sí pero lo que se ha perdido inexorablemente no se gasten en ocultamientos se encontrará decimos nosotros escarbando como en sueños de diván. Y pensar que hay registros de árboles en el norte de mi país que en algunos reza 7.71cm de diámetro, pero si me trajéseis uno haríamos la oficina del campamento allí en él hombre a cuya sombra beberíamos vosotros ya que cuando trabajo no
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    serpiente, seguiremos elculto, son siervas peligrosas como un agua servida en cálices de oro. Que eduquen a los niños mientras rezan. Salven al imperio de la garra bestial, augusto es el destino troyano de la eterna nada la esparcirá ni removerá sus colinas, prometan sobornen, conviertan, casen, intriguen, los godos nos apoyan a cambio de la Romania, ambicionan la sed no el agua, que ocupen Toulousse desplacen a occidente Hispania es preferible o romana. Si entran en Hispania maten en Barcelona, maten en Sevilla, ah Vouillé, cuidemos el oro, sáquenlo de los pozos apresten los carros para este largo viaje que nos dará una patria amplia de varones fuertes y valerosos. Toledo, Toledo, la mayor de todas las hermanas càsate con las huestes y espera la traducción de tu portal en suerte. Ataquen en el norte a tanta discrepancia, que no es hambre os digo, practican un latín extraño en gaélica y Lusitania, nos vemos desbordados por sus osadías no temen la muerte es una más de sus amigas quién les enfrentará cazadles como a liebres salvajes no ahorréis de su sangre aunque tiña la tierra de colores y no nos proporcionen olor de santidad, atacan en Asturias señor, se adueñan de todo lo que es nuestro incendian violan y calumnian y por suerte divina se alejan a las cuevas que serán sus destinos infernales quémenlos en su adentro persigan sus deseos degüéllenles los hijos que no quede ni olores ni gesto ni vestido ni locura les salve ni vagar por las piedras ni escapar en las noches invernales sin carnes sin abrigos, persigan sus instintos sus acuerdos sus lugares de encuentro sus costumbres mátenles pisoteando el cuello de sus víboras asesten golpes certeros en la cabeza de los niños y a las niñas ya sabéis pero nada es escrito y de inmediato muerte morirá el que incumpla el rigor del mandato presente y rescate una dama bagauda para su cena. Hispania será roja roja roja, es la ley de la sangre. Viene bajando roja desde más allá de los mares internos hermanados de oriente, desde la gran cadena de montañas de cielo, viene bajando lenta inexorable santa hacia el mar incógnito de esta ribera ténebre. Un día siguiente Enfermó, nadie nos despertó, calenturas terciana vuela dice delira cada tres horas está muy mal y se lo llevan a la ciudad más cercana, cuándo volverá Robert, en breve en breve, lo llevan para su mejor atención, pero si no hay nadie más atento qué dicen confunden fiebres con temperamentos, no no, no os preocupéis que vuelve en dos días ya lo veréis como que me llamo como me llamo. De pronto el campamento se inundó de señores extraños con ropas extrañas con cuerpos extraños con sonrisas extrañas con funciones extrañas, se ocupaban toda una jornada en las computadoras si los viese Robert a estos aniñados, recorrían el sitio fotografiaban todo filmaban con unas cámaras negras hermosas que parecían budines qué rico, qué aburrimiento ni hablan estas cosas ni participan de los fogones no son humanos y se nos ocurre probar esta percepción. Al atardecer de uno de esos interminables días de tedio urbano durante la merienda uno de los raros gritó una sola y ronca vez saltó de la silla amenazante en un gesto automático se llevó una mano a la espalda mientras con la que le quedaba se tapaba la boca insultaba mascullaba en sangre notas no musicales que comenzaron a surgirle en gotas como las de cualquier humano, y nos miramos consenso humano consenso raro. Uno de los niños introdujo un trocito de vidrio dentro de un pan y sanseacabó. Allí aparecieron sus verdaderas esfinges en los rostros expulsaron a Adrian por no sabemos ni supimos, amenazaron con cerrar el sitio con aquella excusa vidriada y se disponían a viajar para no sabemos qué harían con Adrian y lo rodeamos y sin palabra alguna caminando tan ceñidos que no podía mover los brazos lo devolvimos al campamento de todos consenso todos, y sorprendidos por esta acción tipo comando eficaz los raros se rascaron las cabezas
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    como lo hacenen las cintas malas de holivudises se metieron en sus autos y se fueron hacia allá, hacia el poniente. Nadie indagó un quién fue. Nos vieron tan firmes y decididos que parecíamos adultos dijeron los adultos y Adrian sonriente sonreía tanto que las llamas fulgían en reflejos de la visitante de estrellas en sus dientes en silencio como nosotros pero por dentro consenso interno. Habló durante un tiempo suponemos las estrellas se movieron treinta grados las fugaces se contaron por millares tuvimos a modo de cielo raso y contó y animado contaba y soñamos historias los demás en un grave silente de orígenes de corrientes líquidas terrestres de tiempos en los que los hombres comenzaron a comportarse con crueldad y luego con maldad. Y recuerdo que directo comenzó con una: Acérquense, reunámonos sentados en torno a la luz del fuego ardiente cual piezas de un cosmos que aún no haya sido dividido, como partes que se resisten a la fuerza que insiste en hacernos nacer como de madre cual si fuésemos así de ínfimos los seres vivos. Pensemos que la vida nos permite nacer por obra nuestra y estaremos navegando en un error como el de estas altas sillas si creyesen que valen por sí mismas. Hagamos lo mejor que sabemos y con facilidad rechazaremos cualquier intento de parentesco con la fuerza originaria del resto de los seres terrenos. Al sol se lo conquista cada día, cada día refulgirá si lo pulimos con las piedras maestras, si no nos dejará a nuestra pobre merced para que nos volvamos hacia el triste reflejo de la madre perdida. Lo mejor de nosotros está en el cosmos en forma de espíritu y con paciencia espera que lo advirtamos y nos acerquemos a participar de su aspecto divino mediante lo divino que hay en nosotros. Del pensar esencial surgen los pensamientos y con ellos clavamos el obelisco en tierra señalando nuestra raíz en obra espiritual, nuestra matriz cósmica, nuestra inequívoca raíz, la que nos guía por las sendas oscuras plagadas de maldad instintual y nos libera de las fuerzas naturales tan pasajeras y tan volátiles tan corporales como un mal sueño de corruptelas. Lo espiritual del universo desplegado en nosotros, la nueva ley que nos limpia las manchas de nacimiento, que posterga los roces naturales al lugar que merecen, que sitúa los lugares terrenos en nuestras posesiones, de aquéllo somos, nosotros somos el eslabón que unifica la vida gracias a que nos ha mirado la potencia creativa que no nos pertenece. Sacrifiquemos en ritual sagrado los ídolos paganos de todos los que insistan en pudrirse los ojos las manos y la sombra adorando los frutos de la tierra. Lo mojado en la sierpe de laxo movimiento será pisado a fuego y se grabará su sed confusa sin descanso en las estelas funerarias testigos de su amenazante soberbia decrepitud. El espíritu en lo alto y la naturaleza en los confines conquistados, y en el fin de los tiempos misión del hombre excelsa unificará infinitamente en uno lo que hoy se halla quebrado. Lo bajo será profano profanado lo sucio impuro será violado por el mal que lleva en su vientre que insiste en agrietar las potencias divinas de lo sacro. Lo que llega de las alturas no merece ni puede morir, lo que es alado debe matar aquello que se arrastra, reconocerás la pureza de los seres de toda pureza en los misterios virginales. Serán inundados una y otra vez los valles de lágrimas insulsas. Acometerás sin piedad y en muerte justa convertirás la muerte de lo fútil. Las creencias lábiles se arrodillarán en castigo supremo ante sus propias herejías. Lo que no comprenda la inmortalidad inmaterial de dios no será considerado más que una abyección errónea. Dios es inmortal por su propio derecho así como la unión en matrimonio es una obligación de honor de derecho legítimo que sitúa a la mujer ante Él. Lo que renace después de morir en el ciclo eterno de la vida será más joven y fuerte que su predecesor, será el hijo quien retendrá la semilla del antiguo lugar ahora proscrito en este acto. Y respiró Adrián desde lo más oscuro del fondo de la tierra expulsó ese aire viciado que no fue ni llegó desde su responsabilidad y prosiguió:
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    El núcleo dela tierra tiene un alto componente químico sanguíneo, así como se lo ve en la lava hirviente que una vez fría produce vida en todas sus manifestaciones. La sangre de los crímenes sociales se filtra directamente hacia el núcleo a través de las cavernas, alcantarillados, fisuras, grietas en el terreno y viaja desde el lugar del hecho pura y vertida así como salió de cada cuerpo. Los ríos subterráneos están compuestos hoy por sangre con alguna excepción. La corteza es un vestido que filtra las impurezas que fluyeran con los torrentes y las convierte en sanas. Por su parte, las erupciones volcánicas –imagino que han visitado ojos vulcánidos de sesenta o más kilómetros de diámetro -se les puede ver en la región antina- verdaderos ojos de fuego impactan y se transforman en el vehículo de una saturación que debe ser expelida para equilibrar el peso en el centro enviándola a la periferia. Los cambios obedecen también a convulsiones esporádicas provocadas por el asco que a la tierra le produce tanta inmundicia acumulada que la corteza no ha logrado filtrar con eficacia. La tierra es un gran órgano que produce vida somos parte de ella y reconstituye la reproducción mediante una miríada de combinaciones químicas que buscan su consenso. Nos miramos consenso vida. En todos los planetas habita esta posibilidad que está en los ingredientes cósmicos, en la gran espacialidad aparentemente inmaterial. La tierra sufre males y los manifiesta orgánicamente así como podrían hacerlo mamíferos vegetarianos alimentados con sangre de este infierno. Al finalizar sus palabras Adrian el incrédulo como le llamaba Robert se levantó del piso, se irguió en un único movimiento atlético, se erguía con el pecho y con la frente, como si tuviese al hades en gran desprecio, nos abrazó a cada uno de nosotros con especial afecto y se fue hacia el poniente en busca de la mar preocupado y sereno. De pronto Amparo se levantó de un salto y junto al resto de las chicas dijeron en susurros algo que luego no recordarían haber dicho: Nosotros hijas e hijos de la Luna aprendimos a quererte Adrian Endimión, te buscaremos cerca de tu madre y haremos que se cumpla tu eterno sueño. Una vez que partió, mucho más tarde, los adultos lo recordarían como ‘el epicúreo’. Nadie sabrá mi lágrima es de todos nadie sabrá llorarla como tú la has llorado sin gemido sin huesos sin proclamas ni vino de jamases tenemos las antorchas yertas y de cuentos inútiles salvémosla, salvemos a la filosofía de los inútiles, nativo extermino lo que sobra me alejo de los incandescentes cerebros los quemará su áurea naturaleza criminal las dagas los menhires les caerán en un esfuerzo común ancestros de cada piedra de cada filo el agua serpentea morir soñando la vida la vida misma la vida misma corre la vida misma corre peligro la vida misma corre peligro mortal. Día siguiente Un gran silencio relevaba cualquier sonido como si hasta los objetos se hubiesen quedado inexpresivos mediante su queja, de nosotros nada hacía conjeturar que ya habíamos desayunado y la mayoría ocupada en las tareas cotidianas con un algo excedente, como un doble afán, no supimos qué nos acicateaba el trabajo jugado se había perdido y este nuevo distinto se paseaba por el campamento con un semblante de impunidad. Brenda experta en hielo gritó murió Carlomagno, y siguió hablando y trabajando descontando que no estaba sola entre nuestras sonrisas. Habíamos vuelto a vivir.
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    Capítulo II Camino delagua regia Mr. Mollars, podría hacernos el bien de acompañarnos please, yes sí, of por supuesto, en un instante, breve por favor. Estas personas formaban parte del consorcio que financiaba las obras en el sitio y vinieron a comunicar Mr, dr, debemos comunicarle y por su intermedio al resto de los profesionales en ausencia del dr Ortiz, que en un mes el dinero destinado al sitio se acabará y no hay interesados en proveerlo, ni privado ni gobiernos ni entidad alguna, es más, no se tiene previsto una partida como para preservar el sitio en adelante. Un abandono de este sitio, es inconcebible, de todos modos gracias por el preaviso, pondremos todo en el orden necesario como para el cierre. Contamos con su eficacia, muy buenos días, le llamaremos en cuarenta y ocho horas por novedades. Reunidos en el cuartel general resolución quién sigue, yo yo yo, tres, muy bien, corre por vuestra cuenta el conseguir los permisos ni hablar, firmemos el nuevo acta de responsabilidades, ante escribano qué ocurrencia los únicos escribanos de este sitio dejaron sus oficinas hace cuarenta mil años. Vayamos por los niños que lo tomarán pésimo, cuidemos los modos. Brenda se ofreció pero quisieron todos se encolumnaron hacia y así fue que a una hora del almuerzo le demostraron al sol que podían caminar esos senderos sin las sombrillas victorianas. Los niños en su mundo bañándose en el lago interior que solo ellos conocían no por secreto sino por falta de interés o bien profundidad en las indagaciones de los adultos demasiado pendientes del pasado. La hora se acercaba al cenit del reloj de pared que pendía del cuarto de mi abuela en su pared del reloj claro, decía Brenda, quien mostraba signos de insolación o tristeza no se supo. Dónde estarán estos hijos de la luna se limitaban a canturrear a coro para llamarnos la atención mientras la sombra de la roca puntiaguda se acercaba al espacio de su destino mientras no se nuble sin llanto adultos por favor y consenso sin llanto. Ian decidió volver a su país para atender unos asuntos con la promesa de regresar en cuanto pueda vuelvo, Brenda permanecía con las niñas bajo sus brazos, George se despidió como agotado o agobiado por tal vez tan joven demostrársele brutalmente que la investigación científica importante también corre por los carriles de la propiedad, y el resto de este nuevo nosotros ya preguntando insistente por Roberto, que lo vamos a ver a la ciudad y lo enviaremos a todo vapor hacia este río. Isabel se queda menos mal si no qué haríamos, qué cosa esto de quererse, hijas e hijos se habría disuelto en una semana qué dependencia.
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    acostumbro casi nihablo será tal vez por ello que estoy despilfarrándome en palabras no todas huecas. Estáis algo más circunspecta de lo habitual Ampariñilla, no te preocupes, John Best tiene tu edad se llevarán de perlas espero, es muy alegre, vital, trabajadora, ordenada, cooperadora como ninguno de nosotros será una buena madre sale a la abuela a la bisabuela, materna señores obvio, es decir, justicia es lo que hago en este acto me vanaglorio de mi memoria, llegamos al campamento, vosotros diréis, qué es esto, y yo les diré que es todo, que es todo lo que tenemos a cien kilómetros a cada lado de estos caminos que sólo sus más pequeños pozuelos semejan cráteras vulcánidas con baño en suite. Mañana será otro día que llega el grueso del contingente así que acomodaos elegid donde os plazca que a mayor minimalidad del objeto de estudio mayor es el privilegio. Me alegro que lo celebren con risas plenas o casi plenas de las plenitudes que se han perdido nos van quedando hasta las risas se han escondido en los matorrales de cemento, palabra sabia que proviene de cementerio, que obtengáis muy buenas noches de estrellas azules tachueladas al firmamento aquél que tan lejano se nos ha vuelto como si ni fuese de nuestro cuño natural como una nube que nació en el suelo que estoy pisando con mis dos ojos y mis dos franciscanas. Descansemos. Gracias Robert. Denme otras gracias y os daré otro Mañana. Y las luces penúmbricas acompañaron la partida del yo y el cuerpo astral Hacia los astros que están por dentro de las cavernas Mientras los cuerpos sumisos pesados establecidos Se adormilaban cada cual con su manto en las profundidades de la madrugada. Tengo que rezar entre el mar de luces que me despiertan con su revuelo Mantengo el ritmo de la oración con dios y a dios Por dios descubro la verdad efímera y etérica Pura como la sombra de un mediodía Despierto en clave de Si me descubren Sirio y Las Pléyades Apuntan hacia el suelo fulgente de mi lecho En el campamento despega el lucernario su sonrisa Y me reciben en sus regazos maternales abrazos millones de luciérnagas. Día 2 Y bien, cómo los ha tratado la noche lo bueno de los desiertos es la noche noche sin ráfagas sin viento, luzco, desayuno, higiene y partida de reconocimiento, sí podéis higienizaros previamente a la injerencia alimentaria aunque no os apliquéis con esmero en tal menester porque el agua viene si la buscamos de allá bien abajo en las hondonadas hay que golpear unas piedras con una vara y ya, volvemos al manantial la ciencia gira en círculo y dónde habéis visto un círculo que se ocupe de la justicia. Robert, cómo es eso de que las figuras geométricas tienen reservadas funciones axiológicas. Sencillamente y de paseo el caso de la justicia parece venir de un cuadrado. Celebrad pero no tanta efusividad que estamos en el desierto mis lores. Sí, Amparo quedó a cargo de la base es muy eficaz nosotros deberíamos diseñar camellos con jorobas de agua mineral no sé qué estamos haciendo que no lo proponemos si hay como es sabido palomas mensajeras. Robert olvidamos las vasijas o tienes bolsas encubiertas en tus vestidos. Ambas ambas querido James por fortuna ambas. Qué confusión, a la memoria le llama fortuna. Qué dices pequeño Best nada nada Mr Robert me distraje con poemas antiguos que me recitó mi madre porque ella es la poesía sabrá usted y mi padre es la narración y me cuenta y me cuenta detalles situaciones empresas batallas de los que aprendo a. Mi mamá es como una ensoñación la reconozco a ciegas por el aroma entre miles de mujeres y ella a mí ya hicimos las confirmaciones correspondientes con lo cual no es necesario que usted dude Mr Robert. Y con tu padre qué te orienta. Con mi padre me orienta su voz inconfundible salvo
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    que me alquiloen mí. Las bacterias eran mi fuerte desde la niñez gracias a mis hábitos de estudio por los objetos invisibles, gérmenes de todo tipo, ángeles, arcángeles, dioses, querubines, vírgenes, a los que debería encomendar mi alma si no lograba desmontar la metodología bacteriana de trasvasamiento y mutación, una tontera. Tuve como plazo máximo en la función diez años renovables contractualmente ridículos ya que lo que se pide es como hallar un colibrí en un bosque pirenaico. Prosiguió Robert mientras tiritaba olvidado de su pasado de infante invencible: Trabajamos en un equipo de notables salvo yo de quien sólo puede notarse mi distrofia gestual y mis emociones cuadriparésicas. La inteligencia nos igualaba por la base y la moral por la sima, nadie de aquellos nosotros tendría la suerte de Macaldus ni la astucia de Patricio. Fuimos profesionales que dejarían un legado a sus predecesores, una exposición condenada hasta hoy al fracaso. Durante aquellos duros años de silencio debíamos aprender y practicar con gran rigor el modus operandi de los doble agentes de algún servicio secreto, so pena, cuidar la selección de las amistades, de los colegios para los niños, de los comentarios de los hijos, en todo había que configurar un enigma sin que se lo note, aprender los apellidos para olvidarlos, preguntar cero, invitar a nadie invitable, fue por esto digo duro, ya que los seres de natural sociabilidad tienden a quebrar esa normativa necesaria en el complejo. Subsiguientemente en el complejo investigativo la desesperación rondaba, las opciones amenazaban tirar por el borde de algún cercano precipicio a las imaginaciones y la velocidad de recuperación del organismo se mostró tan eficaz que no logramos frenar la hipótesis gaiática con ningún atajo. Nos quedaba la ventaja de la distorsión, ganar tiempo desconsiderando los aspectos que con la H.G. afectaron lo sistémico mientras intentamos reproducir las claves de los comportamientos con el objeto de manejar la vida sea cual fuere el modelo. Mientras un arsenal de profesionales bajo silencio cero vagabundeaba los pasillos en busca de una lucecilla que se ajustara al lucernario, los controles se hacían cada vez más ostensibles casi amenazantes ante la paranoia producida por la caída del mundo bolche y la consiguiente liberalización de los mercados que ofertaban conocimientos al mejor y más ignorante bolsillo. Los cardos estratégicos sugerían incomodar a todo aquél que informase y debatiese el punto, hasta que lograron imponer una autocensura y que un tema especialmente fructífero hiciese agua leteara en el metafísico río del olvido. Así, tu leteas el letea yo leteo ellos también. Llovían las ejecuciones sumarias de supuestos traficantes que dos minutos atrás investigaban fieles a pesar del traje especial agujereado. Se dice que estos lemures con daga andan sueltos a la caza de cualquier somatización del modelo que les señale la apropiación de los mecanismos reproductivos íntimos de la vida. Robert sabía que se estaba asemejando demasiado al ‘loco’ Carreiras, un arqueólogo que había extraviado sus saberes en tertulias literarias arrasando el sentido con historias descolocantes de coherencia suya propia. Muy poco tiempo había transcurrido desde que la reunificada Alemania ganara el mundial del 90 obviamente cómo de qué mundial porque el año anterior habían hecho rodar por el suelo tal vez los mismos el paredón en Berlín la mal amada, a veces los partidos se disputan poder por fuera de los campos de acción específica. Sí, es como decir que Argentina casualmente lo ganó inmediatamente después de perder su guerra en Malvinas, que USA organizó el torneo inmediatamente después de la disolución de la URSS, en metáforas contiguas de un continuum político interpretado in excelsis con los feet. En los noventa’s desde otro muro se abrió un gran dilema que no pudo soportar seguir siendo tapado a raíz de algunos sepultureros que estaban profanando verdades históricamente
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    asentadas con palasarqueológicas. Nuestro destino estaba marcado desde la ‘crisis de los misiles’ en Anatolia, conflicto en el que los lituanos venían imponiéndose a base de tozudez como la del joyero imperial ante murallas de diamante superduro siberiano. Dependiese en cada caso de la profesión profesada decidimos ajustar la cincha o las clavijas o los genitales cuando las hojas que debían sobrevolar flotando eternamente sobre nuestras pequeñas cabezas comenzaron a caerse por su propio peso sobre nuestro propio edificio. Inmanencia afirmamos por no llorar. De inmediato el cónclave anual del club Bagaudasberg sesionó con un centenar de sus primeros violines en Covadonga haciendo ruiditos con los dedos mientras mordían el labio inferior con los dientes alargados hasta que decidieron para este crucial área de combate disponer fondos privados permanentes cortando alguna que otra cuerda con el propósito de interpretar correctamente lo que estaba desenterrándose en diferentes sitios de Europa e incluso en Asia o en Génesis como conocen a Medio Oriente los inversores. La fraternidad, una vez más la novia incómoda, se proponía alcanzar realidades construidas mediante influencia, un no tan ancestral como patriarcal pastoril modo de establecer que el ostracismo y la distorsión serán a partir de hoy las columnas de este hercúleo esfuerzo. Cierto día no muy lejano de aquél comienzo tan agitado en las oficinas del Laboratorio, como él solía denominar desde la adopción de una pose mítica, se le solicitó a Robert basándose en sus experiencias con roces ancestrales que diseñara y presentara por escrito un experimento crucial de aplicación real con el objeto de producir crueldad en personas comunes no crueles nacidas en partos no traumáticos sin falta básica y esto que sigue es su relato de lo que proyectó en dos días de trabajo sin dormir, tomando el relato en primera por responsabilidad directa y presencia real fidelísimo a su estilo: “Reunidos en torno a las siete piedras incandescentes que oficiaban de centro del círculo perfecto que formaban sus cuerpos sentados para la ceremonia, Pelagius elevó su mano derecha, obtuvo la prioridad por asentimiento tácito del resto del cónclave, y comenzó a decirles, con pausa errática y sin levantar la cabeza ni un solo instante: - Nos habituaban a determinados comportamientos mediante métodos sencillos y directos, como algunos de los que se aplican a los animales, por ejemplo, en la doma de potros. Les contaré uno de ellos, que sufrimos poco después de la batalla de las Guavinias, del que como pueden apreciar, logré escapar. -Sin más, habló así a sus congéneres: -Nos encerraron a siete de nosotros, elegían a cada integrante del grupo por su distinto origen, uno de aquí, otro de allí, y así. Una vez dentro del recinto, una carpa alta y amplia, circular, cónica, como la que utilizarían más tarde los aborígenes americanos del norte, dentro de la que teníamos libertad de movimientos, a pesar de saber que no podíamos salir sin el concurso de algún hierro, nos concentrábamos en buscar un hueco, una salida. Luego del exhaustivo reconocimiento del espacio al que nos habían confinado, y una vez que nos dispusimos a sentarnos, vencidos por el cansancio del alerta, por imitación, por propia iniciativa o simplemente por tedio, notamos que descolgaron por la parte superior de la carpa, una pata de ciervo asada que quedó pendiendo a cinco metros por sobre nuestras cabezas. Nosotros, al ver semejante manjar, comenzamos a mirarnos inquisitivamente buscando una respuesta, inspeccionamos en derredor nuestro, de cada uno y del conjunto, y nos quedábamos inmóviles, diría sin respirar largas horas, pero al par, evitando que suban las hormigas por las columnas, hasta que uno de nosotros se incorporó y trepando por el mástil central al principio del intento, y por
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    uno de loslaterales con total precaución después, se fue acercando a la pata con muslo, con el afán supusimos de arrancarle un trozo o bien, aplicarle un golpe de potente mandíbula con idéntico propósito, o bajarla sin más, para compartir su esfuerzo. En el instante en que se aprestaba al triunfo y mientras todos observábamos en absoluta tensión porque temíamos el desenlace de lo que a pocas luces significaba una trampa, si es que recordamos que éramos sus prisioneros, vencidos, esclavizados, torturados, mientras duró aquel largo instante, un dardo se clavó en la mano derecha y aullando de dolor y estupefacción, se precipitó al suelo sin sufrir consecuencias graves, al menos en su cuerpo, tal vez porque era un atleta o bien por la eficacia de sus ángeles o de su dios. Grande fue la sorpresa y el remolino de cuerpos general, cuando por debajo de las fuertes pieles que constituían las paredes, y pegadas al piso, comenzaron a entrar algunas tarántulas, animal de trato difícil, poco amigable, silencioso, a las que matamos con lo que pudimos, y hasta que no tuvimos la certeza de que ninguna había sobrevivido escondiéndose, no logramos reponernos, o al menos, a comenzar a pensar en algo que no fuera esa fatal amenaza. -Se agotó Pelagius, tomó largos segundos, grandes y convulsivos sorbos de aire que exhalaba a pequeños golpecitos de pecho duraban otros tantos, y por fin, mediante un nuevo sorber de tamaño profundo, prosiguió: -Poco después, mientras algunos dormíamos y otros montaban guardia, entraron cinco hombres armados y entre tres se llevaron a la rastra al de Córdoba, al trepador, y nunca más lo vimos, debo decirlo, nunca jamás. Con la misma premura aquellos hombres tiraron a su reemplazante adentro de la tienda y la cerraron casi sin promover un miserable ruido. El nuevo, se dispuso a inspeccionar todo lo que pudo, nada original, y por largas horas se mantuvo en pie o en cuclillas, giraba sorpresivamente hacia uno y otro lado en tiempo irregular, en verdad describía un medio giro, lo cual le permitía controlar a sus espaldas vigilando nuestros posibles movimientos. Sin siquiera haber cruzado una palabra con ningún integrante del grupo, comenzó a cambiar de plano, se sentó acorralándose contra una columna sostenedora y miembro de la estructura de la tienda, se reclinó en ella y alternó miradas atentas, de vigía, lo había sido sin dudas, a cada uno de los restantes integrantes del grupo y al muslo cocido, que permanecía pendiendo de aquella soga de cáñamo. Nada se movía, salvo quienes hacían sus necesidades en el rincón decidido a tal fin, en el que habíamos cavado un discreto pozo, sitial que en verdad no era un rincón, razón por la cual todos podíamos seguir ejerciendo observación e interpretar los desplazamientos de todos los demás. El ambiente se volvía crecientemente irrespirable, por el hambre y la sed, por la indefinición y por el riesgo inminente de desquicio que la mente inmuta en casos extremos. El tiempo se transformó en un inexistente, si no fuese porque al nórdico se le ocurrió contar con ayuda de los dedos de su mano izquierda los segundos, con un palito dibujar los minutos, cada uno mediante una rayita vertical, cada hora con una horizontal, y cada día con una crucecita. Llevábamos, según la cuenta del nórdico que se sentaba por suerte a mi lado a tres prudentes metros, treinta y dos horas y un poco, cuando entraron nuevamente los cinco hombres acorazados, dos de los cuales portaban una gran tinaja con una hendidura hasta el centro en cuyo interior se albergaba una considerable cantidad de agua, a juzgar por la que se derramaba mientras caminaron hasta arrojarla con destreza encastrándola en el vertical, en un claro gesto de fastidio en el exacto punto central de nuestra para entonces ya prisión, por debajo, como es deducible además de la pata de ciervo de su nudo pendiente. Ni bien nuestros carceleros cerraron las compuertas de pieles, nos zambullimos en la tinaja
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    con la desesperaciónimaginable, hundimos las cabezas, improvisamos cucharones con ambas manos, bebimos, saltamos, gritamos, nos mojamos bromeando hasta que en un desgraciado movimiento que ejerció una presión desigual en uno de los laterales del círculo, del borde superior del recipiente, como si un círculo pudiera tener aquéllos, la tinaja se inclinó, y -a pesar de nuestras más enconadas negativas instantáneas estentóreas que destrozaban nuestras gargantas, porque como ustedes saben podemos anticipar lo inevitable sin poder evitarlo por sus características propias de él-, volcó su contenido precioso, diamantino, y la tierra, siempre tan dispuesta ella en los veranos tórridos, lo bebió de uno o dos sorbos, lo absorbió para siempre, y nos dejó con la vista clavada y jadeante en el suelo a unos, y en el responsable de tamaña torpeza, a los demás. Trató el torpe de justificar su eficiencia, pero de improviso cuatro de nosotros saltaron hasta donde se hallaba y lo sepultaron a golpes de variado tenor y lo mataron. Creo que lo mataron porque no se movió más, hasta que al instante, lo sacaron tres guardianes armados que entraron con tal propósito con la mudez parquísima de siempre mientras otros cuatro traían al reemplazante, que caminaba cabizbajo ante tamaña escena atrincherado en su tal vez imitativa parquedad. El agua, por su parte, si bien fue absorbida casi de inmediato, había corrido por un desnivel y logró salir sin que supiésemos adónde, algo que lamentablemente se aclaró tiempo después. Siguió la espera de la nada, tal fue para los cinco que quedábamos del grupo original la situación. Hasta cuándo, gritábamos hacia nuestro interior de cada uno. Comenzamos a jugar, para matar el tedio, a pasarnos sin que se nombrara una palabra, un botón de la chaquetilla que había caído del torpe difunto, a pasarlo casi de mano en mano como si fuese un trofeo, pero con la vigencia aceptada de la regla siguiente: paga prenda quien cuando se interrumpe la cuenta mantiene el botón en su mano. Está bien, aceptación general repito, lograda a golpes de puro gesto, ni un fragmento, sema ni semema se filtró, ni una vocal, y mucho menos de las abiertas. Tal nuestro terror. Jugábamos, jugamos, y mientras alguien dormía, el primer reemplazante, el que sustituyó al escalador fallido, dio un salto como el del tigre en la casa del venado, y comenzó a subir hacia el manjar que de ningún modo habíamos olvidado. Respuesta instintiva al acto sorpresivo, los cinco que quedábamos del grupo original volamos, sin tocar tierra en ningún caso, lo alcanzamos a tomar de los tobillos, momento en el que otro de los nuestros que iba subiendo por el mástil le saltó encima desde allí y lo sumergió cayendo en la tinaja que aún se enjugaba las penas nuestras.. La golpiza fue de índole, que mientras pudo imploró, rogó, blasfemó, maldijo, hasta que logró, tal vez porque cargábamos con un muerto, logró que nos detuviésemos, y volviésemos en cada sí, cada uno a su lugar. Demás está decirles, que el que sustituyó al muerto, se quedó varias horas con la boca entreabierta, y con los ojos midriatizados, abiertos como de pez, y focalizados. No sé si por el esfuerzo o por qué, pero comenzamos a sentir que la boca se nos resecaba, recomenzamos a mirarnos, los labios comenzaban a arder y a resquebrajarse, la garganta quemaba, como si hubiésemos bebido agua marina, uno dormía. Podrán imaginar el desánimo que se esparció cuando comprendimos que habíamos bebido agua salada, preparada como condimento, detalle creativo del torturador. No habíamos disipado el ánimo aquél, cuando volvieron a entrar cortando los gruesos tientos de cuero que unían las pieles de la portada a golpes de puñal y espadas cortas y corvas para llevarse a uno y reduciendo el primitivo grupo a cuatro miembros. No tardó en aparecer de la tiniebla resplandeciente el tercer sustituyente, cuya mirada soberbia, torva, taimada y con
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    una carga levede criminal lascivia, se filtraba hacia nosotros, producto de mueca símil sonrisita lateral y ojillos de codorniz. Se sentó directamente el superior, miró hacia arriba y sin aviso alguno, comenzó a subir por la viga central, tan parsimonioso que al paso recibió un mordisco en uno de los desnudos talones, el izquierdo, que se lo redujo a la mitad. El alarido interminable del superado nos superó aturdiendo los pocos espacios despiertos de nuestra condición. Entre la sangre derramándose y el trozo que quedó allí, tirado en el suelo que se resistía a secarse del todo, surgió un paisaje diferente para nuestra ignominia. Contraatacó el infeliz, creyendo tal vez que se trataba de una reacción aislada, y recibió una o dos golpizas por parte del conjunto, lo que terminó por disuadirlo de su incredulidad, aunque con las piernas quebradas y un semblante sanguinolento que le bajaba por el cabello semejando una medusa bermellonada, contusa y yerta, que le ocultaba parcialmente el amoratado y aterrorizado rostro. Y entraron nuevamente, como si nos estuviesen observando, los cancerberos, de a cinco y se lo llevaron arrastrándolo de las piernas quebradas al infeliz y a otro de los nuestros, tirando hacia adentro a cambio sin más palabras que sus bruscos y precisos movimientos, a dos reemplazos de cuerpo bueno. Tres, sólo tres quedábamos de aquél comienzo hacía ya dos días con sus completas noches. Nadie pronunciaba nada, ni una lágrima. De pronto, sentimos un golpe sobre nuestras cabezas atormentadas, que produjo un hasta entonces no identificado sonido. El fragmento cocido de ciervo, nuestro desvelo hasta no tanto, había caído un metro y ahora se hallaba moviéndose invitándonos a saltar desde menor distancia. Siguió columpiándose en un pendular imperfecto durante largo rato, y debo confesarlo, no con escasa vergüenza, me dormí. Tanto es así, que no supe en absoluto lo que ocurrió en los momentos previos, cuando un atroz alboroto ausente de palabras me despertó y vi lo que vi. Forcejeaban cuatro en las alturas, caía uno, volvía a subir, mi voluntad había desertado, los dos más nuevos pugnaban por arrebatar el ciervo, y los dos más antiguos, exceptuándome claro, desesperaban en el intento por impedirlo, pero cayeron enrollados con uno de ellos. Ya en el suelo, el que había recobrado su solidez, quedó tendido malherido uno de los ignorantes, mientras el otro estiró su mano hacia el tesoro, cuando una espada la cortó con tal destreza, que lo único que logramos visualizar fue al pobre reciente manco cuando caía de espaldas, y a su noble mano caerle encima, aunque tres segundos después. Un desgarrante quejido envolvió la tienda, y al cabo de unos momentos, los tres más antiguos, a pesar de mi ánimo, matamos al audaz irresponsable, en el mismo instante en que a la carpa volvían a entrar varias tarántulas, esta vez de mayor tamaño. Quienes pudimos reaccionar, luchamos contra la invasión visible, eran decenas, no se las veía claramente porque anochecía y los rayos filtrados retrocedían con el día, pero logramos matar algunas , aunque ellas mataron a dos de los nuestros, al malherido y al manco, a los dos más nuevos, se los comían mientras se lo permitíamos en un desesperado intento distractivo, que al parecer, rindió su efecto favorable a los cinco que quedamos exhaustos pero intactos, chapoteando barro sanguinolento, bello como tintes de M eli bea, aunque confuso como nuestra moral, mezclada de muerte y asco. Cuando nos disponíamos a matar a las que seguían sobre los dos cuerpos en visceral festín abierto, o lo que de ellos quedaba, se levantó de improviso una parte de la tienda. Nada entró esta vez, ante nuestra inmóvil expectación dispuesta a todo. Seguramente, el agua que se perdió con la inversión de la tinaja, mojó el viento de yute de la estaca que retenía el parante correspondiente a esa parte del suelo, del lado
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    externo de latienda por supuesto, el sol lo resecó, y al encogerse la cuerda levantó la pared de la carpa alrededor de setenta centímetros. Esto que les digo a modo de explicación, lo deduje algún tiempo posterior a estos desdichados sucesos. En aquél momento preciso, lo que se me ocurrió –y por fortuna en coincidencia instintiva con otros dos miembros del grupo-, fue traccionar y empujar los cuerpos de los muertos con sus respectivas comensales, arrojarlos hacia fuera por el hueco, lo cual hicimos con éxito y premura, y obturar la abertura, lo que logramos, no sin antes cerciorarnos de que no quedase ninguna amiga de carne ajena del lado interno de, al fin y al cabo, de nuestro ámbito, que para el caso, ya se había convertido paradojalmente, en nuestro refugio y hogar. De inmediato -sólo habían transcurrido momentos desde que nuestra febril actividad había trasladado tierra de un lugar de la tienda hacia el agujero logrando cerrarlo-, entraron siete hombres armados y a golpes y empellones, sacaron a cuatro de los cinco que quedábamos, salvo a mí, no sé por qué, aunque me lo pregunté miles de veces, pero quedé, y también a los golpes y empellones ingresaron, con total pulcritud matemática, las cuatro sustituciones, a las que se sumaron las dos correspondientes a la cena de las tarántulas. Y así quedamos, es decir, quedé, estático, parecía un clavo de cruel madero, casi clavado por esclavo digo al piso de mi rincón que nunca llegó a rincón efectivo, pero lo fue, mientras se reiniciaba el ritual de miradas vigilantes, ya paranoides y extremadamente hostiles en absoluta reciprocidad. De este modo, pasé pasamos las siguientes horas. Creo que estaba en un ensueño, pero dio igual, mis ojos se desorbitaron y mi pecho entró en implosión y fuga, en el instante en que la pata de ciervo, nuestra divinidad inalcanzada, comenzó a descender. Bajaba lentamente desde su sitial precioso, hasta depositarse en el centro del suelo, que por entonces ya no era suelo. Y allí quedó, observada con curiosidad esquiva y extrema de quienes reconocen que en un único error va la vida. Cada uno de los siete en su respectivo espacio a simétrica y recíproca distancia, uno de los otros. Y así como así, sin que mediase anuncio, uno de los infelices que estábamos adentro, el que estaba sentado frente a mí, se semiincorporó y se lanzó volando prácticamente hacia el muslo de ciervo, el que por otra parte y sin exagerar, despedía un aroma celestial. Fue comprensible su movimiento, y de mayor comprensibilidad su consecuencia. Todos, y yo primero, demás está decirlo, todos nos abalanzamos sobre el infausto y lo matamos. Sí, lo digo y me desgarro, como si una daga de bajo filo se me ensañara extirpando de mi espalda una lonja de diez centímetros de ancho, desde la sentadera hasta el cuello, y me obsequiaran mi propia lonja para manea de animal, colmando las partes carneadas con varios puñados de gruesa sal. Sí, lo matamos, y al instante, como es de esperar a estas alturas, entraron sonrientes los hombres armados, y nos retiraron no sin reemplazo, a mí y al muerto. Fue suficiente. Se descorrieron unas pieles, hizo su entrada el sol, se abrió el portal de la tienda. Una voz que surgió de todos los ámbitos de los alrededores de mis sentidos, nos dijo: fue suficiente. El grupo humano había aprendido a defenderse.” Pero excelent mr dr, excellent, y bien, usted dirá, cómo es que logró diseñar esta delicadeza, de los muertos ni se preocupe está todo bajo control son las pérdidas estimadas para estos fines que qué fines ni fines estos son en verdad comienzos you es un verdadero artist diseñador científic mr dr, es un verdadero honor que nuestra casa lo cuente entre sus sillas.
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    cierta velada enque me vi obligado a decidir mediante una pregunta histórica que él mismo me había contado. Interesante niño Mr James vuestro hijo me ha dejado perplejo con roca puntiaguda por sillón y es algo incómodo pero debo admitir que tengo una nueva idea en el coxis. Tal vez no se trate de una nueva idea Robert en pleno siglo xx sino de una muy antigua algo ancestral ultraconocido pero perdido que ya descifraremos como la escritura de la biblioteca de oro robada de la cueva de Los Tayos. Muy interesante este descanso en las rocas mis amigos volvamos tengo sed y Amparo espera en la base. Al atardecer llegó al campamento una bióloga argentina hermosa y alta serán todas así las isabelas modias en este caso me dije y quedé embelesado esperando que se acercara con sus tres hijas gemelas qué sensación tan extraña no poder distinguir en un principio el quién es quién en estas tres niñas Nieves, Nadia y Norma. Anocheciendo el gallego se la pasó parloteando en casi unidireccional y excluyente conversación con Isabela de sus orígenes comunes de lugares remotos y héroes y fundaciones y asesinatos y nos dormimos ya tarde mientras el excitado seguía hasta que uno de nosotros dijo algo así como si la visita se quiere ir yo me voy a dormir y los dejamos solos y a solas como a las cadenas de un campanario mientras la temperatura bajaba por nuestros cuerpos. Camino de mares del gigante Hércules amplias avenidas Nos traen dos trabajos que se harán con huellas profundas huellas de deberes cumplidos Fortuitas legendarias las naves nos situaron en Gades y se fueron del puerto hacia el corazón triunfante de la tierra que exaltada y bruñida con el esmero propio de aquéllos habitantes legaron una península para la europa y una razón mayor para la nueva vida. A Gerión en Tartessos le dimos hierbas de beber nos llevamos a la boca los bueyes de alta estima a punta de la espada lo griego cerró las puertas mediterráneas plantando dos columnas y manzanas áureas recogimos del premio de jardines espléndidos como edenes labrados. De todo lo demás degüello y carne para los perros que ni ladraron sangre festín de sangre polvo y racimos de necedades mujeres niños nada que llame a partir de aquí será dispuesta por la ley de los fuertes sabios al mundo una señal, Hispania. Día 3 El sol aun no se animaba y ya nos levantábamos, qué pericia qué leve es el alma de los seres vivos, todo se aplica el trabajo no es un juego ni el placer debe entrar en la tarea mientras se realiza porque es un elemento perturbador. Me encuentro animado porque estamos logrando una especie de armonía de las buenas lo cual es muy difícil de alcanzar en los grupos humanos porque la armonía no está en la naturaleza de los seres humanos, eso creo James, no está de acuerdo. Disculpe estaba concentrado en mi taza de café en realidad en el café al girarlo en sus remolinos y pensar que aquí se concentra todo el universo. Durante la jornada de trabajo larga y durísima Roberto seguiría buscando interlocución durante horas dirigiéndose a Isabel como si nadie estuviese entre ellos, eran las cinco de la mañana y el movimiento calaba los senderos en silencio cada cual con su jarro su pincel sus cepillos sus toallas sus buenos días sus sonrisas sus zapatos.
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    que para entoncesconfiguraba el manto perlado del valle, muy inquietas como si algo las persiguiese, pudimos notar desde los riscos cercanos que empollaban a gran velocidad mientras otras custodiaban el espacio con nervio y atención, armaban sus nidos incluso superpuestos las más fuertes en pie otras ya habían caído, el campo fue testigo de una vasta tragedia algo las aterraba, la noche llegó y les tendió su encanto pero nada podía con sus semblantes desorientados, los sonidos se mantuvieron firmes poco a poco cediendo nos dijimos han logrado la calma para el descanso luego de prolongarse tanto el esfuerzo tal vez quiénes sabrían su desde cuándo. Al amanecer nos acercamos para encontrarnos una gran mortandad y al lado de sus madres yacentes los polluelos y pegados a ellos con esmero los machos sentados como en duelo con los picos hundidos en la tierra como pensando, no supimos qué hacer en ese instante salvo retirarnos respetuosamente retrocediendo hacia la ciudad el valle seguía siéndolo. Los picos de los adultos cargaban alimento que conseguían cazando en los ríos de los alrededores y así en dos semanas comenzaron a levantar sus vuelos nuevamente al poniente. El terror había dibujado sus rasgos comprometiendo incluso las miradas. Una vez que se fueron trabajamos dos días limpiando y limpiando, nadie reía entre nosotros presagiamos que se estaba forjando un algo nada vital peligro activo para la vida. Nuestras edades nos preguntan las aves, setecientas vueltas de sol completas dijimos varios de nosotres, cuatrocientos cincuenta mediante señales les informaron los agricultores cotidianos que se trataba de los jóvenes. La noche posterior al trabajo impuesto por el dolor nuestra asamblea reunió las delegaciones de las ciudades de la región ‘Cisne’, la nuestra casualmente, y la sorpresa nos preocupó cuando contamos varios de nosotres lo coincidente que habíamos soñado. Resolvimos alertar la videncia en la tarea meditativa, convocar a les ancianes de gran edad, y enviar mensajes al naciente lejano con el objeto de lograr comprender lo que allí perturbara la vida de las aves. Los días se hicieron lentos, desapacibles, consideramos una trágica señal contra la vida misma el suceso sufrido por las aves. Nos alarmaba sobremanera la mortandad prematura de las madres, conocíamos estos sucesos en pulpos hembra cuando sienten acoso y las historias comenzaron a multiplicar experiencias menores similares en medusas y peces que habíamos notado sin valorar adecuadamente. Medio año mayor había transcurrido desde que en nosotres se había dibujado aquél semblante que vimos en las aves, y con razones suficientes como para recordar nuestro antiguo dolor que decidió aquélla partida hacia este suelo. Ahora ellas corrían hacia los confines desde donde vinimos, y la zozobra nos crecía silenciosa y corroyente con la eficacia devastadora del sufrir que producen incertidumbre, miedo y desamparo. A cada paso comentábamos la notoria disminución del tamaño de las aves nacentes aquélla mañana, sabíamos que era otro, las conocíamos desde que nos acompañaban en nuestras desventuras, éramos amiges desde tiempos distantes y hasta podíamos comprendernos recíprocamente, formaban parte cierta de nuestra bella cotidianeidad. Sus terrores fueron nuestros y para nosotres una clara señal de advertencia. Y así lo actuamos sin pérdida de una mínima medida de tiempo. Comenzamos el despliegue de habilidades para medir cambios drásticos en el clima, leímos las visiones cósmicas nocturnas y en vigilia observamos medimos al de grandes anillos y al mayor con sus lunas, dispusimos que viajen delegaciones al poniente con el objeto de medir todas las variables de los acontecimientos que hubiesen podido provocar tal comportamiento y tal desenlace en la vida de las aves. Nuestra vida cambió desde ese instante, los niñes ya no reían tanto desde adentro sin que medie el pensar, reían y observaban a sus alrededores como buscando apoyos o negativas en los adultos
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    ante el sonidode sus risas, les niñes habían comenzado a reír pidiendo permiso sin pedirlo, fue tan notoria la restricción que notamos el cambio, la risa tornaba social y abandonaba por el momento su visceral procedencia, nada bueno dijimos, coincidimos en decirnos que se trataba de algo nada favorable para la vida, en las asambleas cundía un sentimiento que ya habíamos olvidado, tristeza dijimos, y el manto terrible de la tristeza se posó sobre nuestra cotidianeidad, nuestros hombros, nuestros vestidos nuestros abdómenes nuestras piernas y brazos, nuestras risas, nuestras miradas. Comenzó a manifestarse un modo de actuar que había perdido la plena espontaneidad. Nos enfermamos por primera vez en un cuarto de año mayor. El tamaño de los nacentes disminuía en suave pendiente. Pensamos que había comenzado otra era retrógrada y aunque nos preparábamos la vida mutaba en el atril siniestro del alerta. El valle fue decayendo en su halo virginal, pareció moverse su raíz anclada en la confianza, y, comenzamos a atender detalles y a recuperar saberes montañeses. Qué sería de nuestres maravillosos jardines de legumbres hortalizas árboles y flores. Todo se cernía hasta posarse sobre nuestros cuerpos distendidos, sentíamos la presencia de un algo diferente y la grama y la orilla de los ríos circundantes más alejados notaron nuestra creciente ausencia. Las conversaciones en tardecitas de café entre James y Roberto comenzaron a pautar debates intensos y crecientemente intolerantes, ya sea por la senda diferenciada que cada uno de estos hombres de ciencia tomaba para su propio modo de ver el mundo o bien porque Roberto no hallaba explicación ni atenuantes a la postura de James por considerarla provocativa y James le otorgaba gestitos de fastidio público por considerarlo materialmente ciego. Con esta impronta llegamos a un atardecer soleado, raro en London, en el que Roberto expuso una de sus teorías para James disparatadas acerca del momento que atraviesa la vida en su conjunto, teoría que intenta explicar todo el comportamiento de las especies ante situaciones de riesgo. En dicha reunión lo único que brillaba era el reflejo del sol en los vitrales del bar. Acércate Robert, querido amigo, a ver con qué te vienes hóoy, estamos del todo aleerta en nuestro aparato receptivo como para hallar sentiido a tus laureeles. De mala gana Roberto sentó su obesidad ya inocultable aceptando en dicho gesto el desafío pensando con qué marchitar el pavoneante revolotear de James por el éter purísimo que sólo él comprendía –quien a James haya conocido no lo creería- y se dispuso a respirar rítmica y profundamente de modo que en breves momentos todos, todos quienes estuvimos presentes le imitábamos con fervor automático. Roberto se puso de pie y elevando la voz pronunció distorsionando cierta conocida frase para nuestro estupor: Exijo mi paga en vino, ninguna otra, soy lo suficientemente ambiguo. James tomó el convite y lo retó a pronunciar un discurso memorable, el que luego de meditar unos instantes comenzó a sonar por boca del gallego. El aire se retiró de aquél lugar, nadie blandió un arma blanca por temor al clima que se generó, y comenzó clavando su mirada en cada uno de los presentes ante cada palabra. Algo surcó la visión de Roberto, sacudió su cabeza como no lo había hecho jamás, pensamos por un momento que había dejado de ser él, pero pamplinas, atendimos: “Desde que fue abolida legalmente, desde que se emprendió el camino del fracaso, desde que la música surcó lo celestial abandonando el cuerpo, desde que cabezas y sombreros intercambiaron sus especialidades, desde que la armonía surgida de la autorregulación biológica de la especie humana fue abolida, reemplazada por la ley que todo lo sabe, desde aquél día, la entronización de las jerarquías entre humanos hicieron de la vida un riesgo, un llanto, un alarido, un
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    gemir permanente yuna queja doliente y una esperanza agónica. La ley humana impuesta a la naturaleza biológica de la especie es una violación. La mayor de las atrocidades está por venir, aunque ya conocemos su sentido y aunque ya lo sepamos no tenemos noción exacta de la barbarie que llega por la puerta de la jerarquía. El aire se hará a un lado, la luz se ensordecerá, los aromas desaparecerán luego de un largo interludio asqueante, el agua tornará crema portadora de muerte especial, la que supo desarrollar la jerarquía con su carga. La tierra madre de todas las especies gestadas en su seno verá partir a muchas de sus hijas para un siempre y llorará en las tinieblas dispuestas del que todo lo sabe. La obra humana tornará reemplazante de lo humano, la vida desquiciada verá luchar a algunas vanidades hasta hacerse morir. El absurdo reinará en la casa de todes del brazo de su monógama consorte jerarquía. Tode aquello que ocupe una silla más alta que otra es un suicida y no lo sabe, tal la pasión jerárquica, tal su ciega luz que resplandece en los ojos de su cielo idiota. Sus águilas verán rodar sus propias cabezas si no matan el cupo exigido por el paria del universo, y los cuerpos estallarán en un trozar de ideas cadavéricas que posaron su tiempo en el atril de los jardines colgantes de este invierno. Ya nada será lo que hemos visto ni nada quedará en el lugar recíproco, los ante quién velarán sus restos en la sala de los fuimos.” Al interior del bar el tiempo se puso entre paréntesis. Nadie ni nada lograron mover el mínimo objeto ni siquiera mental, así de tieso quedó el auditorio mientras la pesada enrojecida figura cabizbaja caía sobre la hermosa silla de terciopelo verde como un meteoro cardíaco en un largo movimiento que para nosotros habrá durado tal vez un día entero. Los campos a medida que pasaban los soles menores y se distanciaban de nuestra llegada al lazo de mujer presentaban crecientes dificultades ya que las temperaturas bajaban sus promedios y afectaban las cosechas, los tiempos de sembradío, el almacenado se hacía crecientemente dificultoso, los materiales con que confeccionábamos las bolsas cambiaban su eficacia, las vides experimentaban cambios de coloración, los sabores mutaban y notábamos cómo se retiraba paulatina y firmemente el favor de la madre. De nuestros antiguos compañeros de tragedia y de viaje ya se habían espaciado tanto las noticias, aunque supimos por sonidos distantes en vibraciones especiales que denominábamos csurtish, que estaban instalados sin mayores problemas pero se fueron perdiendo aquéllas prácticas no por nuestra ausencia de interés y desde tiempos extensos no lográbamos comunicarnos. Tal vez el cambio de las temperaturas hiciese menos sensible el aire por donde viajaban los mensajes. Las cumbres ya se tornaban inaccesibles, los niños debían buscar otros juegos, se reducían los espacios vitales, se contraían los confines de la comarca y nuestras alegrías cedían sin perderse ante la posibilidad de otro momento amargo. Bailábamos, celebrábamos, nuestras acostumbradas alegrías siguieron tiñendo el trabajo, sus frutos, los nacimientos, la crianza de las criaturas, en idéntica espontaneidad mientras la vida se autorregulara como ya lo sabíamos y permitíamos, aunque comenzamos a notar por los registros que las nieves avanzaban sobre los sembradíos quemándolos, las cosechas mermaban y la noche se acercaba cubriendo poco a poco mayores espacios impulsando a la sol a llegar mucho antes al descanso en el regazo de su madre mayor. Las noticias provenientes de lejanía nos consumían las atenciones. Remoloneaba en las mañanas mientras comenzamos a tratar en las asambleas temas que organizaran la supervivencia, comenzaron a sentirse desgracias sobre nuestros poblados alejados de la gran región central, niños perdidos, comida escasa, abrigo insuficiente, retrocedíamos, a las cavernas sugerimos con miradas en asambleas decisivas, y allí volvíamos
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    como siempre ala madre aunque esta vez nos quedaríamos centenares de soles menores cobijándonos sin perder la alegría. Los hielos avanzaron hasta las puertas de nuestras moradas, en todo el lazo su lado del naciente recibía tristes noticias de poblados perdidos, las regiones más alejadas no tuvieron tiempo de organizar sus resistencias a los enfriamientos de la madre, perecieron demasiadas amistades de poblados lejanos que ya hablaban distinto aunque les entendíamos, las regiones que tuvieron la suerte de haber previsto y hallado dónde cobijar grano y sueños, tuvieron un mañana, aquéllos que en sus comarcas elegidas había montañas ahuecadas salvaron sus pasados, sus criaturas sus reúteres, el ganado se perdió en una gran manta de hielo, o se adaptó o migró no supimos entonces con cuánta suerte ni con cuánta eficacia, las cuevas al principio se disputaban favores, las aves polinizadoras chocaban con las laboriosas gotas nevadas y prácticamente desaparecieron, retrocedimos los campos tornaron poco a poco enormes cementerios, la salud se resintió no en gran medida, retrocedimos, pensamos en volver a partir pero hacia dónde si las comunicaciones de aire se habían entorpecido, y fuimos refugiados en el favor de millares de cuevas a lo largo del lazo y más allá en el confín poniente, benigna fue la muerte con los alejados, tuvimos que afrontar hechos de fuerza habíamos perdido el hábito de guerrear pero aquí sentimos la necesidad, los anchos veloces seres huidizos ocupaban regiones pródigas en cuevas aunque no conocían el albergue del grano o la semilla, y con los animales de su dieta en fuga fueron aniquilándose en grandes bataholas ruidosas de crujidos graznidos retumbos y alaridos hasta que los silencios llenaron el espacio de aquél pequeño cuerpo entristecido ceñido por el lazo que llamamos Hyberia, tierra de abrazo. La escuela de los misterios Amparo nos llamaba todas las tardes para recordarnos que la hora comunal había comenzado y que hijas e hijos debíamos reunirnos mediante nuestros saberes escondidos. Debíamos poner atención extrema en los mensajes ya que nadie olvidó aquélla tarde en la que el grupo cayó en éxtasis notorio incluso para quienes dormían. Han transcurrido sólo cinco años desde aquel maravilloso atardecer en la caverna grande anatolina y nuestros saberes aumentaron mediante trabajo es cierto, aunque es como que la disposición a aprender luego de aquel bautizo que nos eligió sin dudas ya a esta altura hace que sin pausa la crátera mayor vaya colmándose con capacidades que se nos transfieren con sólo rodearla sentándonos lenta suavemente a su alrededor. Decir que es un recurso mágico no es suficiente, siempre apelamos a tales anatemas cuando no sabemos a qué atribuir tal o cual cosa que no nos satisface, es algo diferente es un saber un saber que no podemos explicar salvo que nos tengan paciencia ya le encontraremos el resquicio por ahora sólo podemos ejercerlo, mantenerlo vivo mediante regularidades prácticas es como un mirar como un ver sin mirar o una mirada en un registro que ha quedado grabado en el telón de fondo de nuestros ojos meditativos. Nos constreñimos a regular la afluencia de participantes estrictamente a los miembros del grupo Anatolino, situamos la época, medimos la intensidad de la señal, nos aseguramos que sea similar en todos nosotros, cumplimos las pautas de silencio absoluto, nos alejamos de los espacios que expelan ondas electromagnéticas o señales eléctricas fuertes, buscamos campo abierto, tenemos un refugio que aún no es tiempo de nombrar, hemos dispuesto una firme tabla oval de un corte transversal de un viejo roble, apoyamos con cuidado la crátera sobre ella y comenzamos en noches claras, pasamos la noche al abrigo del fuego que surge de las trece antorchas situadas por detrás de nuestras cabezas en círculo concéntrico al nuestro, mientras ardan estaremos seguros el diámetro es suficiente, la
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    Los niños tenemosque trabajar nos fue asignada la cuadrícula 12 con el objeto de no entorpecer las investigaciones ‘serias’ de los mayores preocupados por una muestra mal tomada por un golpe torpe o alguna distracción o broma o intención. Así comenzaba nuestro primer encuentro de cinco miembros juveniles troglodíticos la unión de juventudes arqueológicas capitaneadas por todos porque nadie quiso tomar el mando sin el conjunto, estaban frescos los años en que jugábamos a correr y a esperar al que se retrasaba para llegar triunfalmente juntos a la meta. Nos encantaba provocar la ira de los profesores que insistían en que corramos nuevamente y hacerlos discutir la competencia es sana la competencia es antinatural y nosotros muertos de risa repetíamos el ritual igualitario perdido. Llegaron otras personas al campamento…dos arqueólogos británicos George Benton y Adrian Thomas jóvenes varones para el equipo de Robert. Después del almuerzo hubo que ir a buscar a una pareja de lituanos ingenieros Brenda Lide y Ian Nanderen, quienes llegarían con sus dos hijos Ivan y Victoria, nombres que surgían de los datos de la pizarra 1 la que se encuentra en la sala principal un carpón de lona casi de circo con un mástil central en la que se escriben todas las novedades importantes tales como tengo hambre. El arribo de la Merceditas se cumplió con horario de Zurich o de Dornach. Al caer la noche reunidos por el fuego comenzaba un oráculo jugado propuesto por Robert que sin dudas se ganaba el lugar de organizador porque además de estar en cada detalle buscaba la perfección y la eficacia y según dicen lo conseguía…todos los niños tienen entre once y doce años edad especialísima porque, por qué: ………..y poco a poco comenzaron a soltarse los datos escondidos en la experiencia y los saberes de los integrantes del grupo, éramos por entonces catorce nosotros: la edad de uno de los niños Jesús el que murió, la edad del niño de Las Navas, más o menos la edad del bautismo de fuego de José el de San Martín, la edad de la niña de Covadonga, de Lucin en Armenia en la aldea perdida, de Tío Tañí en Acosta Ñu en la guerra de la Triple Alianza, de Roberto en Boyacá, de Tatiana en Leningrado, de Juana, de Marguerite, de Petra en, de Nancy, de Carlota, de Marija, de no sé durante la inquisición, de Clalilen en el chile araucano, de Amelí en el Cuzco, de no sé…y terminaba el juego que excluía a quienes no tuviesen a quien nombrar, a quienes Robert oficiando de pitoniso auguraba un futuro atroz y plagado de horribles desgracias con la risa de todos, me impresionó que fuesen casi todas nenas las recordadas y el frío indiferente clásico del dato intelectualizado Robert le comentó al oído mi padre Robert estamos en peligro…aunque Robert aparentemente sólo veía y atendía los movimientos de Isabel diciéndole cosas tales como la vida no se regula de este modo algo está desproporcionado y distorsionado y no encuadra en los esquemas vitales adecuados aunque confío en que la vida sabrá qué hacer con esta fuente. Cuando ya todos dormían aun podían escucharse decires de Isabel y Roberto que permanecían como si el mundo fuese de ellos y existiese por ellos: Estuve pensando y si hacemos el amor. Qué, cómo se te ocurre, qué es eso, cómo hacer el amor, no está hecho. Lograste asustarme, bueno sí está hecho hace tiempo forjado idílicamente en la mitología pero. Eso quiere decir que tuvieron que hacerlo como se realizan los objetos de arte. Claro que sí pues que se trata casi de un objeto de arte, esto, depende nada has visto que los objetos de arte son muy dispares conceptualmente y los puede haber sublimes así como farragosos símil psiquiátricos y toda la gama entre ellos. Y qué me propones que hagamos uno de qué orden. Ya, vale, del que nos salga de acuerdo con nuestras capacidades. Esto quiere decir que nos podría salir mal
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    ponían lejanos, insistidorescomo mosca enamorada, volverían dijimos, todos dijimos pero nadie habló, esa nomás era nuestra comunión, nuestra común unión de cuerpos viejos y almas mortales, persistidores como moño de cumpleaños, cómo dijo mi capitán, como moño e’ cumplaño, ah, ahura sí que sentiende. Pasado y presente se retobaban en las iniciales de la fragua, acá lleno de bofes acalorados y allá los cerros de retaguardia mal no los quieran ver de tan cerca, qué cerca están, y sí, lo juimo atajando, ahá. No te mojés neca, no te mojés te he dicho que te va a hacer doler. Desenvaino la mirada hacia lo alto y se me van arrimando los recuerdos de los amigos de antes que se han quedado tan lejos como muertos, desenvaino un solo ojo, el más hábil, el izquierdo en mi caso, el primero que mira en las mañanas ni bien despierto, ese ojo que sale al comandante por lo intrépido, decidido y benévolo, ese ojo ya vio de más, de más está decir que no vio todo, pero ya vio lo hediondo entusiasmarse con la trama de los saucedales hasta el fondo del tronco en las raíces donde guardamos agua y municiones. Municiones del agua nos trajimos de tanto andar en pata, clavaban los arroyos sus rumores en la belleza de las arcas hundidas y la fama se llegó hasta la orillita y se encontró un colmillo de esmilodonte clavado en el cráneo de otro de la misma especie, mi propio cráneo agujereado mediante un perfecto agujero que mató mi propiedad de lo que yo mismo he sido, se puso de rodillas, alquiló una oración pactada a fuego con un guiño la recitaron dos y sonreía uno como si fuesen cántaros abruptos quebrados por la suerte de todo lo que fue desechado por pariente cercano por ajeno por legítima ley te hago mi víctima es un conflicto interno al nosotros mismo, pero hace tanto tiempo y sigue persistiéndote, y por fin, descargo sobre tu pobre faz una partida de perdigones en la nuca, para qué, para que no queden dudas. No me va agarrar nepotismo étnico justo ahora en el medio ‘el río, a ver si no me muero dicen que si uno es muy mezquino en el ahogo va todo a la misma boca, ¿todo todo?, y, sí, va a quedar medio amarguito el trago, no, y, sí. Que baile la comandancia María mujer, que salten de su arrogancia mande correr, a quién se le ha ido la vaina en el palafrén, a quién se le cortó el cable de su corsé, no importa tío quién fue ni quién, sólo importa el llamado, de los que se han debatido en esta pasión, a entregar la niñez. Cante amigo cante -brille alta vista como charol, mi homenaje a dos, hombres de bien-, que el que canta, -negro ataje perez-, sus males espanta. Y fueron de los últimos que fueron muriendo por los pagos vencidos, había habido hombres en las comisuras de la especie aniquilada. De dónde habrán venido ni sé ni se me hubiera ocurrido decir tupí, por tupí guaraní quedó enchalado con la marimba, le sacó un poco e sangre pa hacerle un canto, un emplasto sano pa la gangrena que no llegó, menos mal, gracia dio, chaleco le cantaré pa salú mental, necesita salir del enojo contra los dos y contraconsigo tiene once piedras está muy fuerte es muy sensible va a salir desta, averígüeme el calendario lunar, tráigamelo, lo vamo a sacar, yo viajo pal norte en meno de un mes, vandar bien. Bartolo me quedé sin patria con el uruguay, nadie mentiende nos entregaron a los estancieros, listo. Plánchelo puesto chamigo, agua va. Este ya es carne de cañada ‘e gómez, mate lo rojo le dicho, degüelle y punto, qué tanta vuelta, persígalo, que no quede niuno, ni pa cantarle a los pajaritos, ni pluma roja ni ombligo ni moco nada, si ese mueve rojo se me lo mata me comprendió? Mejor. Será para asemejarnos al suelo del imperio de la tierra y el arbolito rojo sangre del palo brasil, si seguimos así seremos
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    un mismo territorioen apariencia con el mismo fin, finado. Un pueblito en el horizonte y un horizonte que se aleja e insiste en situarse lejos, no nos permite ver con los ojos de un lugareño, y usted para qué los quiere a esos sabandijas que se arremolinan como si estuviesen aprendiendo nado en el Paraná. Para practicar quedarse con lo que no es suyo podría comenzar en otros confines de esta amable tierra, pero no, justo acá se le va a ocurrir, qué mal habremos hecho, nacieron antes, ah, sí, de lo que sabemos es que son tan antiguos como la sal, y la sombra duda en quedárseles pegada porque se confunde consigo misma si se distrae, esto no es lo mismo que aquéllas horas bajo el sauzal, los quebrachales son tan tupidos que mete miedo meterse en ellos, y uno solito de tronco altivo sin una o dos ayudas no se puede rodear, cómo evitar soñar con hacer la casa en ellos en la segunda rama a veinticinco metros y quedarse a la siesta develando cerros en alta mar volando en pavones fuertes amplísimos a pluma desplegada en cada una vaya un viejo amigo y una antigua amistad. Me llamaron de buenos aires y dejé los saludos me llevé cuántos pude a punta de fusil, nadie quería quedarse y nadie quería seguirlo pa buenosaire era muy fácil y los monos hacían todo solitos como si fuesen los jefes del territorio, avanzaba paso con paso, los barcos no servían para los recodos, eran profundos y de a pata tardábamos mucho en llegar a presentarles muerte a estos parroquianos, los monos trajeron barcos nuevos tenían la plata parecían chatas para llevar la caballada pero no se chocaban con el fondo con los cañones y así le arrancamos un bastión y los empujamos hacia adentro del cementerio, todos sabíamos que era cuestión de una vela más o una vela menos, todos menos los sentenciados que se peleaban entre ellos para morir primero, parecía un juego entre el yaguareté y la liebre, ni los perros se te acercan no vaya a ser que se coma un zarpazo. Habían transcurrido dos años y nada, sólo retroceso y apriete, nosotros la veíamos muy fea, retirada, y allá cargábamos lo que podíamos llevar, a caballo lo metieron preso o se lo comió la injusticia, así que a patear con la lonja en el lomo como si fuese una perrada y los galgos se nos vinieran encima, los monos eran difíciles, no se les entendía nada cuando estabas vivo, imaginate cuando te cuereaban con el sable, y así fuimos zafando aguas arriba, ni los remansos los espantaban, hacíamos cuevas y vizcacheras para las patas de los caballos igual venían, ni desertar queríamos porque adónde, allá te abarajan los gauchos, para allá te hacen surco los orientales y si te quedás los monos te cortan en 33 pedacitos para recuerdo, no te querían ni de esclavo sólo de pasto pa los chingones. En estas noches de luna salen las luces a ver qué hay, salen de abajo de los árboles grandes y mejor escondete porque dicen que es muy malo que nos encuentren. Estábamos quietitos haciendo guardia mientras el enemigo lo permitiera cuando empezamos a ver las lucecitas salir de abajo y hacerse moza como vestida con manto blanco tan largo como el susto que nos pegamos. Ni un solo ruido le dije al tío, ni un movimiento, pasó muy cerca y siguió hacia el río, llevaba una tinaja de barro casi una crátera que le pesaba, hizo un pozo adentro del arroyo del costado y la enterró con esmero, se volvió la sombra luminosa y en unos momentos desapareció bajo el gran árbol. Es la guardiana de los tesoros me dijo el tío, y aun temblando me acerqué al árbol mojé la oreja en la entrada de la cueva que se veía gracias luna por alumbrarnos, escuché ruidos voces de gente de golpes enmudecidos por la distancia, le colgué un
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    pedacito de pañuelitorojo que me había encontrado que habían dejado los correntinos al árbol en una ramita medio escondido y me apuré a desaparecer bajo la sombra de la nube manta de luna me dije gracias, rajemos tío y me quedé dormido con los susurros de agua del río bravo que insistía en navegar contracorriente para acoplarse a nuestros sueños de libertad. Nos llegaron voces de Paysandú y desde Quinteros los muertos hablaban en los oídos de nuestros terrores, el pecho ya es sabido por nuestros parajes se le pone a la metralla pero estos se vienen con las máquinas y qué se le va a hacer, cuerpo a cuerpo les topamos su parada pero vienen por tierra por hambre por odio qué habrán visto los monos en las caras nuestras para tanto asco. Llegaban refuerzos de las poblaciones de los vecindarios, el hijo de un jefe entrerriano y unos cuantos otros contaba el pasquín que no andamos solos, algunos poetas algunos políticos no querían la guerra, pero se venían los degolladores de todos los bandos, venían practicando con cuellos hermanos desde la cañada y dicen tapaban algunas lagunas los cuerpos montañas semejan los cerros los muertos nos hablan sin un cementerio, nosotros estamos firmes como pata e bronce, no nos mueve nada esta es nuestra tierra la tierra de todos y aunque nos trague toda la sangre el encarnizado nuestros huesos al aire durante un tiempo para el descarne y luego picado a mortero en lluvia de fina polvareda regando el campo que nos vio crecer, de aquí no se va nadie para hacer de abono de otra querencia. Insistidores como camalote con novia en el agua arreciaban los sureños candores, se mataron solitos de a mil quinientos y nosotros perdimos ciento cincuenta, acá al revés, un modosito les maté yo por error y me fusilé, así les paga la patria a los que mueren por ella, no saldré en el pasquín pero el cielo de la trinchera se acordará. Las noches de febrero por acá son más largas cuando suena la muerte del bombardeo, nos cobijamos con lo que iba quedando, una vaquillona desperdiciada me refugió en su entraña y no me encontraron sólo un aroma les espantaba, las mujeres nos defendían con arena piedras vidrio, con alaridos que arrancaban de un tajo las valentías de aquéllos varones asombro de sus ojos crimen de sus miradas, y mataron tanto las pirañas bípedas que la noche se inventó para evitar su imagen, y el viento para llevar sus ascos hacia los osamentarios de toda pasividad, león le decían cansado de ver morir a tanta muerte atacó al general y le dio sentido a la discordia entre niños y peste. La muerte de mena a Dran le resultó sencilla, los mataniños de doce años violan mujeres y testamentos, sacan el quicio más encajado y hacen volar las puertas de la prudencia, tuvo que hacerlo, no estaba en los anales de la inocencia matar a nadie aunque por estos andurriales comenzó a navegar en el degüello de los pacíficos la diagonal de sangre. Yo les diré lo que recuerdo de una arenga que dijo el mariscal en un pasquín con los ojos perdidos antes de salirme del campo rubio arrodillado en el barro rojo. “Vinieron en manada a matar los ánimos fraternos, humille de niños y mujeres insulto de la especie, el varón liviano como sueño de colibrí ignora la fuente de la armonía, quema los hospitales su misericordia con la gente presente en el gran cementerio, el conde d’eu sigue la huella de los cadáveres fácil es para un noble imitar la nobleza, la procedencia carroñera de la estirpe cumple el ritual nupcial con el antropófago del Paraguay, mátenme por supuesto que es necesario morir cantando mis iniciales, no habrán de
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    matar por hambrecomo mata quien vive en naturaleza, vos sóis quien traga la tierra de nuestra esbelta Troya, vosotros sóis de la cuna de las acequias de la ferviente laguna en la que fermenta la avaricia cadavérica, de la insidiosa potestad de la angustiante lascivia que muerde la codicia, del avaro resplandor del oro estéril, de la hoguera de todo lo cremante, del augurio del latido final de la molienda, sóis de la patria nueva, la jerarquía de los basurales, pirañas voladoras que cumplen su destino. Sabrá el traidor morir adentro de su fe ante el descarne de la tierra, sepa la tierra recibir los restos vitales de un pueblo enarbolado. Caminos estelares añadan este grial el de la persistente lluvia lagrimal con la que lavo la triple efigie proxeneta de caudal estrecho como la causa volátil de su cauce. Cúmplase y reconózcase nuestro holocausto. Así sea.” La suerte está echada, cóncava mirada hacia los cielos caída libre de un golpe de fortuna, una suerte errada como caballo fino, si te sueltan la soga te vas como mintiendo, ni yaguané te salva de dormir en el suelo, yo te sigo en mi alfombra una manta peluda que conseguí escalando tropeles de averías, me salvará el pellejo en cuanto me escabulla yo no quise matar me obligaron los perros sin desenvaine anduve me voy como he venido ni camisa ya tengo ni cosa que se parezca aunque mucho me estalle la cara en los espejos. La guerra se nos vino encima y nos persigue como tigre alzado, las aguas nos dividen y en jabón derretido mancha las osamentas, las aguas están servidas mñamenbui y se nos ha perdido el morral de moringa, la guerra siempre va a estar acá cerquita porque es natural, no sé, a mí se me hace que yo nací de los buenos, y yo también pero no vaya a creer en estas cositas mire, nosotros estamos para ponerle el lomo a la lonja y no me venga con cosas raras, si no la hacemos nosotros quién la va a hacer, alguno la hará y no le vamos a permitir a ese retobau que se la lleve él, él también cree que nació bueno pal sacrificio voluntario, pero los carros se le encajan con tanto oro que se lleva pal cerro, algún día va a parar, los monos le van a dar paliza le van a dar. Y cómo se llama aquél laberinto si se puede saber, campo Acosta, ah, y quién va a salirle al encuentro a los monos si somos cincuenta mayores, no habrá de salirle, habrá que esperarle, los niños se me quedan son héroes si no se van, nosotros seguimos ganando tiempo a ellos les sobra, vamos tío no te quedes como mirando osamenta que aquí en campo Rubio no hay cementerio. Así que la guerra es natural, para cualquier destetau puede ser, pero a los bien nacidos con muchas madres y muchos padres nos gusta otra cosa, bailarle los atardeceres al agua veteada, bordearle en canoa los meandros transparentes de los ríos límpidos, cantarle a los pájaros arrullar sus nidos, cuidar a nuestras criaturas como se cuida el aire como se cuida el techo de la casa o el campo sembrado o el forraje, o el vecindario cuando anda suelto un tigre para guiarle hasta su casa porque anda perdido solito que nadie lo quiere ni le tira sonrisa el monte, ni la rama seca le hace de trampera cuando tiene hambre, nosotros sabemos que es cuento de vivos eso de que la guerra nace conmigo. Si hay que hacerla la hacemos, obligados la hacemos pero sabemos que están enfermos, algo les ha prohibido arrepujarse con todos los que nacimos para cuidar todo lo que vive hasta la última hoja. Y allá hace mucho pero mucho, cuando todo saltaba desde las ramas altas su alegría, y los trabajos retumbaban hasta el suelo de las necesidades damos lo nuestro recibimos lo vuestro pronto nos veremos envíen señales cuando haga falta algún intercambio siempre estaremos pensando en esta comarca que
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    terminado defectuoso digo.Y no sí no lo sé tal vez aunque no creo que teniendo en cuenta nuestros acercamientos previos estaría casi como descontada la calidad del resultado. Esto querría decir que habría que esperar un resultado como si fuese un teorema o en el caso un balance anual cómo se llaman inventarios, o es que no se hacen esos objetos porque sí naturalmente en pleno acuerdo con fluidez de nuestras corporalidades. Hombre que es así qué duda, depende de nuestras corporalidades en exclusiva. En exclusiva. Tan cerrado es eso de hacer el amor. Se hace sólo con las efusividades aluvionales de cada uno de nosotros y en el entorno nada, qué parecer tan esquivo, me quedo con una cucharada de dulce de leche o ambrosía. Pero no es eso lo que está en juego mujer, tú ves sólo los aspectos comunes a los estímulos y yo acentúo los individuales de cada uno porque así debe ser. Cómo que así debe ser, quién lo ha dicho, de dónde de qué bolsillo extraes semejante pelusa, lo que faltaba decir que es así, desde cuándo, y supongamos lo mejor, qué es eso denominado Amor, qué tiene que andar haciendo eso aquí de noche entre nosotros, no te parece que lejos de parecer un bello nombre para una hoy hasta cierto punto cuestionada escena se trata de un eufemismo torpe atribuido desde aquéllos que han segado nuestra naturaleza. Y cuál es el centro nuclear de este eufemismo, quién es la estrella de las herramientas corporales físicas, porque yo veo que aquí está muy restringida la amplitud jeroglífica de los encuentros y su naturaleza espontánea, de lo contrario cómo es posible que me hayas tenido que sugerir una obra en lugar de estrecharnos en un acercamiento si es que tan bien nos llevamos qué obstáculo portan las palabras huecas de toda concavidad, en qué lugar se nos han interpuesto que hasta parecieran de mayor importancia que los sentires. Qué centro ni núcleo, nada de eso, hacer el amor no obliga, las palabras están en el lugar de los movimientos ayudan a la comprensión de los deseos por definición confusos y por supuesto que es espontáneo si no no lo hubiese dicho ya que qué te crees que me lo paso pensando en lo que vendrá cada cual con su función yo la de sugerir tú la de aceptar aunque está cambiando debo reconocer contra mi voluntad, yo la de entrar dar le dirían los que creen en los dones tú la de recibir y eso genera empatía, yo te doy tú recibes y más tarde yo espero lógicamente que tú me des algo de otro orden claro pero es obvio que la reciprocidad se impone. Pero de dónde de qué madre salió tu sentido de la reciprocidad impuesta, cómo que tenemos funciones cómo que somos algo que funciona qué como un ventilador que mal no me vendría en en en este alboroto, así que la empatía se genera acercando un objeto y ya sin importarnos su esencia su lo que es de él mismo su sí mismo, de dónde viene tu confusión jerárquica quién te enseño armonía. Mejor tendámonos plácidamente, retirémonos un poco así no molestamos, ven ven vamos a pasar unos bellos momentos o bien la noche juntos y ya, como lo hacen las estrellas en su manto. Allí vienen los árabes cruzando Gibraltar, son tan pocos en barcos de juguete, mientras la grieta agiganta la huella de la discordia sus presencias crecen y por allí se cuelan los despiertos imperiales, alguien alerta pasan los molestos se quedan, toman las sedes como en su casa en Córdoba, Toledo, se presentan batallas batalladas traiciones traicionadas, Rodrigo firme niega su firma a tanta burla lo que ocultan parientes los hijos de suertes familiares y nos vamos galope en mano con los pocos hacia el norte que siempre ha cobijado en las cuevas benignas de otras épocas superviven allí estaremos con ayuda de dios venceremos a la hueste semítica que ha llegado muy lejos, retenemos sus tropas que apuntan a Valence, les quitamos el sueño, yo voy con mis amigos compañeros de lucha comandante Pelayo hacia las Cangas y allí nos hermanamos. Unos y otros repelen somos sólo trescientos se administra lo ajeno lo invasor se
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    Niñez heroica deAcosta Ñú, cantando lejos te he de llevar, a los confines de la maldad hasta que caiga en el río el mar. No te preocupes niñez austral, ya eres la sangre del Paraguay, nada se salva si no hay niñez ni los corsarios se han de salvar. Uno a uno irán creciendo estos montes a mi lado cuánto llanto en la guarida del suelo despetalado. Ya se nos van hacia el mar, los cuerpos de la maleza, anda el noble acariciando los sueños de la nobleza, el aura de nuestra luna no sabe de reja sucia, sabe del bailar alegre de todos los manantiales. Niños de niñez disuelta en el molino y la fragua, disculpen a nuestras aguas que han bebido criminales. Niños de madre adorada como un atril de cereza, cantan hacia la matriz de los ríos de estas tierras, fluyen de fuentes bailantes como partos naturales, los crepúsculos rituales mieles de soles extinguen cuando la niñez se pliega en el regazo naciente el del ardor cotidiano y el candor ante la muerte…”. Voces presentes se impusieron. Tuvimos un inconveniente que generó una interrupción en las lecturas del registro. Nos despertamos quienes estábamos a cierta distancia en un fogón contiguo registrando para las próximas elaboraciones, sobresalto confusos alaridos terrores luces encegueciendo chocaban entre sí en la sorpresa que tardaba en cesar para dar paso a la comprensión. Alguien giraba corriendo una y otra vez por el contorno exterior al círculo de estacas antorchas monologando para quién sabe quiénes y con quiénes. La guerra es un tipo de conflicto que nunca podremos arrancar de la historia porque es parte de la naturaleza humana. ¿Ah sí? no me digas, qué conveniente la culpa en los infelices, cuánta ignorancia dicha siga con ella se ha confundido boca con cicatriz. Palabras de la ciencia imperial, hay una ciencia imperial mi amigo, que los negros son monos que no llegan a humanos, que las mujeres son mentirosas y traicioneras como serpiente que los humanos nacemos crueles y siga con esa ubre vendiendo armas en esta peste. Evidentemente nos había escuchado mientras leíamos el registro. Por suerte estábamos registrando y no se escapó ni una letra de lo que gritaba hacía ya fastidios, y a cada vuelta le dedicaba una frase completa actuada tomándonos a modo de auditorio cautivo enmudecido: “Se incendia la biblioteca mecachendié… Ya no hará falta fuego para nublar el saber acumulado en altos anaqueles y aterrados estantes…los incómodos libros llevarán sobre sí un velo de maya al que podrán surcar sólo los elegidos por la espiritualidad congregada en sosiego. Henos aquí, hemos creado un mundo y nada será tan fuerte como para abolir sus defectos, él vivirá y sobrevivirá por sobre la ruina del nosotros porque es la esencia de la evolución de lo conocido, el reino del yo, del yo, del yo.” Nos incorporamos con cautela para invitarle fraternalmente a que se retirase, nada más reactivo e inconveniente, mientras decidíamos levantar campamento apagar las antorchas acarrear la crátera y la rebanada de roble hacia los vehículos para tratar de marcharnos lo impidió Carreiras gritaba su nombre recitando los dichos siguientes que dos de las chicas en un exceso de ocurrencia registramos, pero insistía ahora sentado en el centro del espacio casi dentro de la crátera: ‘El más bello resultado de la fuerza es la guerra de conquista. La guerra es la colosal sometedora de la debilidad, es el campo en el que se juegan las verdades, los objetivos y los sueños. Sin guerra no hay posibilidad de otorgarle colores a la vida. El arcoiris actual es el resultado de una guerra por la imposición de un espectro sobre otros. Sin jerarquías no habría sentido de lo mejor-lo peor, lo conveniente-lo inconveniente, el mérito-el demérito, no habría cómo definir un sinsentido. La sola necesidad de una elección define el triunfo de un aspecto sobre otro. La jerarquía es tan natural como el amanecer, la guerra es la lucha por la preservación de lo mejor. Lo débil atenta contra la sustentación de la vida sobre la tierra. Si no tengo un infierno no sabría definir la ley. La ley es la imposición natural a los
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    excesos humanos. Enla actualidad social sólo necesitamos incluir en el contractualismo lo económico. La ley es la responsable de la posibilidad de convivencia en la diferencia. Lo diferente debe ser protegido por la ley para indicarle su cumplimiento. Lo diferente atenta contra la posibilidad de la convivencia pacífica. La única posibilidad de vivir por fuera de un estado de guerra permanente es la voluntad pública comprometida en evitarlo. El caos posee un orden regulador interno que se llama guerra. El azar es el triunfo de la objetividad natural ante lo que es devorable. La selección natural muestra la capacidad reproductiva de lo persistente. Lo biológico persistente muestra la naturaleza del método ante la adversidad. Nada en común hay en el resultado de las combinaciones químicas, son más bien fuerzas antagónicas en un estado de guerra permanente. Una llama es la negación del oxígeno y a la vez su confirmación’. Se silenciaba unos momentos y miraba a su alrededor mientras susurraba: ’Sin capacidad guerrera ningún organismo vivo estaría disfrutando de tal situación. La armonía autopoiética es el resultado de dicha capacidad guerrera de los organismos para sobrevivir en aquella condición. La tierra es un organismo vivo del cual somos parte gracias a que participamos de su método vital’. Por un momento tomó casi podríamos decir que tomó prestada la gestualidad de Robert en el bar en ‘la payada’ diría Isabel del bar Lafleur, pero no, estamos alterados, acompañémoslo, vamos por favor Mr. Carreiras, venga con nosotros, no tema no somos daimones, por favor si tiene la bondad ayúdenos a transportar estos objetos. Amparo lo trataba con un afecto notorio como si lo conociese de otras épocas. Ya nos enteraríamos. Y nos ayudó con gran diligencia ahora ya calmo el bueno de Carreiras, aunque no permitió que lo llevásemos a su hogar, tal vez no lo tuviere habría dicho Isabel pero nunca nada ni y por supuesto consenso nunca nada ni. Cuando Carreiras se perdió en la ochava de la calle vieja por la que subíamos Best se detuvo y comenzó a decir con ojos de horizonte planetario mientras nosotros lo rodeamos abrazándolo: “Necesito tu historia, tu memoria, no podré ayudarte si no te ayudas, seré como una manta para un cuerpo invernal, no temas ya nada queda del valiente soldado salvo las quemaduras llagadas y las viejas cicatrices, en una de ellas puede vivir un asno, en el agua de aquéllas pueden beber sus hijos y los tuyos y los de tus hermanos el paraná bebió de aquéllas fuentes y de lágrimas se derramó el rocío hasta quedar desamparado uno más uno más uno más uno gota más uno río más uno mar. No sé qué decirle a tu llaga quemada que ya no le hayan dicho, no sé, en el campo rubio amasados trigales le tendieron su sangre ensangrentada, no sabría qué decir ni qué decirte, mi memoria es esclava, mi recuerdo se hace volátil como el ala de cada mariposa que se escondió en los árboles que cayó de los árboles herida de toda muerte sus alas se quebraron sus diseños hablaron y yo me quedé sin la palabra que pudiera decirte lo que estás preguntando para hacer de tu vida un pentagrama en el que se pintasen los sucesos tal como los concibieron, sin coraza, sin engaño, sin calibre, sin espada, sin suceso, sólo un arpa puede decirnos que algo bello que tu algo ya se ha ido, sólo un arpa puede desanimar a los silencios, sólo un arpa como gigante lira que traiga la voz poética implacable con cuerdas enlazadas a cada uno de los campos, sólo un arpa.”
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    Capítulo III Convulsiones delEste Mientras sobornábamos a los guardias fronterizos -único recurso documento que nos permitiría llegar a la ciudad-, estudiábamos las preguntas preparadas para que la entrevista fuese concisa ya que nos esperaban en el aeropuerto que nos llevaría hasta Burgos. El aire rugía sordos clamores vengativos sobre nuestras pieles blancas chillando como en un mar de macacos embravecidos zumbando en nuestras osadías de caminatas largas como el día. Habíamos vadeado rocas, nadado arenas cruzado caminos comido hierbas pero llegamos ya nos dolían hasta los pensamientos de haber dormido en cobertizos fabricados con estiércol de animales equis, buenos refugios si nos habrán enviado a la mierda y sin embargo triunfamos contra el ahogo presupuestario, somos leales a nuestras profesiones y a la historia humana, esto nos consuela, llegamos, en media hora llegamos Isabel. A durísimas penas si quedaba batería y la gastábamos en llamados superfluos así de adolescentes nuestros movimientos y no nos asusta quedar como si fuésemos torpes a quienes estamos hartos de tanta farsa. Por las noches Roberto se afinaba en su instrumento preferido mediante unos toquecitos rítmicos conocidos en todos los músicos que habíamos aplaudido o frecuentado, o bien nosotros mismos en clase de cola porque por algo se empieza decía Roberto del piano y nuestras risas alarmaban a los posibles polizones de nuestra travesía en este antiguo velero puesto a nuevo por otros instrumentos. Mordíamos desesperados arrancábamos fragmentos de carne pegados a los huesos masticamos piezas de diferente tamaño en tan distintas situaciones quebramos huesos y algún que otro miembro bucal en el esmero, destrozábamos agrietando a golpes huesos largos para extraer lamientes succionábamos a coro la medulilla el caracú los labios la barbilla las manos chorreando … trituramos huesos débiles trozábamos con ayuda de manos y pies siempre dispuestos a compartir descanso con descanso eterno, reíamos con ganas a boca abierta y con la boca abierta parece un cerdo con las ocurrencias de todos en este caso ya ni recuerdo aunque sí no bien hubo terminado el relato nos dijo Robert caníbales, y se produjo un vibrante silencio tras del cual sonora chasqueante prosiguió melodía de fauces y mandíbulas y maxilares combinados en cuanto a producir símil orquesta una congregación de aturdimientos con sabores sangrientos de sangre quemada. Lo humano perdió el edén y se arrastra en las furtivas sombras mamíferas de cualquier especie las aves ya ni vuelan porque
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    temen caer ennuestras fauces canturreaba luego Robert en algunas mañanas de sus tristezas que también las tenía y nosotros callábamos. Los hombres las mujeres ya no nos pasan cerca porque temen caer en nuestros bancos. Mientras Robert lograra explicarnos estas palabras todo estaría en su lugar nos dijimos a tientas con las palabras y el sonido, un intercambio de alientos antiguo que ya dominábamos entre los miembros del grupo anatolino. Robert en tanto miembro investigador senior del Instituto de Complejidad Sistémica de Nueva Anatolia (NASCI, por sus siglas en inglés), estaba al tanto de que allí han logrado una modificación viable del modelo matemático aplicable al estudio del concepto tradicional del proceso de envejecimiento. Estudios publicados por la revista NASCI enfatizan en que "es defectuosa nuestra comprensión sobre la evolución, a partir de un error en el desarrollo del concepto mismo". Nuestro sentido aceptado es jerárquico y si bien depende del contexto vital concreto, más depende de nuestra condición específica, lo que nos conduce a trastabillar y no comprender que el envejecimiento depende en prioridad de cómo las especies evolucionan según su entorno, y sólo de modo secundario y aleatorio mediante un rasgo inmanente de los individuos en cuestión. Como si fuese un actor independiente que estudia el alerta temprana en defensa de los individuos vivos, la evolución decide cambiar hacia expectativas vitales más cortas si la presión ambiental afecta los recursos y el proceso reproductivo. No sabemos aún no sabemos qué mecanismo utiliza nuestra genética sí mecanismo dije y nadie me corrigió estáis aplazados para lograr vidas más extendidas y no nos convence pensar sólo que se trata de una mutación temporal sino llegar a saber cómo se dispara esa opción posibilidad. Robert si no fuese por Robert agregaba intercalándose en nuestras conversaciones nos ilustra pacientemente diciéndonos que tanto nuestra especie como el resto ‘decide’ vivir vidas más cortas cuando se producen sucesos macro que afectan la vida. Y esta es una manera natural de preservarla y garantizarla. Es decir, Robert, sólo una pregunta, los sucesos que has referido detectados en diversos animales nos indican que nos sucederá algo así y que lo causante se avecina. Así es jóvenes, así es, y no salgan a morigerarse de preocupaciones mediante ingestas rutilantes de comida basura porque dichos paliativos nada tienen que ver ni con el placer ni con la inteligencia. Siempre el mismo Robert, cómo vamos a creer que todo cambiará si nada cambia en él. Otra noche de insomnio se apoderará de nuestra mente común, abrazos comunales y a dormir si es posible que mañana tal vez no llegue. El aire convulsivaba notamos y nada lograba mantenerlo sano, así las cosas mañana nos dedicaríamos a indagar acerca de qué calaña será se tratará esa cosa que nos acechaba y afectaría. Sueños no faltarían en las alforjas de los bolsillos de las almohadas, hasta mañana. En lugar de contar ovejitas como hacían los pastores fundadores de este objeto para magos llamado pomposamente civilización para lograr alguna vez conciliar sueños nosotros intentábamos conectarnos sin aparatos mientras Amparo y las chicas cotorreaban sin problemas hasta sin aire que llevara el mensaje nosotros andábamos de unidad postal en y frecuentes interrupciones de señales técnicas los inútiles siguen escribiendo ahora que sabemos que hubo analfabetos hubo y habrá, qué sensaciones producirá prescindir de un alfabeto grandes palabras hubo y habrá, antiguamente no eran necesarios a quién se le habránsele ocurrido y para qué, ayuda chicas please y bueno sería loable que practicáseis interrupt para lograr ser más longevos necesitaríamos no sólo una mutación sino comprender
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    hace eternidad conuna espera, surgen los que tejen trenzas de culebras hasta con crucifijos aquí a salvo de la intriga preparamos las oraciones como armas y los asnos que somos tozudos de salvaje montaña saltamos de vigía en vigía tormento para Al Andalus gritan nuestros coros de guerra nuestro vigor corroe sus fortalezas sus corros femeninos sus danzas uterinas sus vagidos sus imposturas sus aliados silvestres y sus torrentes de hielo pastores nómades supersticio animales terrores les hicieron creer en tales dioses el nuestro es el de todos ya llegará el día en que la guerra dará el paso santo a las comunidades, hoy la nuestra es elegida divina protección se eleva en Covadonga una niña observa desde una tribuna en una peña es el Cristo quien muestra letras grabadas en la piedra decisiva y una lucha que parece absoluta les cae a esos ejércitos como desfiladeros desde la cima de nuestra visión y les aplasta el auge se retiran perseguidos de toda persecución hasta que firmen su error divino ante la frente de la tierra santa y se retiren a sus destinos como harán los perros que ladren cuando el trueno estalle. Día 4 El sol saldrá sin dudas piensan los niños cuando está amaneciendo y sin embargo algo nos dicta en sueños y el día lo dictaminamos nosotros, no es así queridos amigos? buenos días, qué beldades silenciosas, más vale así, hoy será el primer día después del tercero, nada nada no os preocupéis, lo digo para probar que estáis aun dormidos. Ah Robert, qué sería de este sitio sin ti, sería un sitio sin mí, lo cual representaría tal vez una ventaja. Seguramente. La risa matutina es la mejor aliada de la voluntad y la inteligencia. Claro que sí Robert, claro que sí. A propósito, tu rostro declama cierto placer, felicidad amigos felicidad que no es lo mismo. Y al trabajo en grupos orden cerrado le llaman por el celo profesional de estos esfuerzos los cobertizos corroídos casi convierten en héroes a los científicos y en víctimas a los niños pero tiene razón Robert felicidad no hace doler al cuerpo. Las becas vienen demacradas y los aportes institucionales menguantes indican que estamos en la buena senda siempre le encuentra este gallego de Santiago una salida progresiva y no es liberal no es así Robert, bien James tú sabes que los liberales puros no existen y en Iberia ni en museo. Aunque debo decir que los liberalismos han sido sepultados por la corpocracia y se trataría de un caso ideológico del pasado que perdura sólo en nomenclador como en los cuadernos de las viejas farmacias. Cada uno llevará en su pecho una tarjeta con el nombre grupo sanguíneo documento nacionalidad estado civil sponsor etc., este Robert siempre tan expresivo pero cumplamos él sabrá por qué. Este almuerzo se emparenta cada vez más con el trabajo y es así que no veo cómo puede ser entendido esto como descanso si casi me llevo a la boca la tarjeta con mis datos. Robert es la confusión pero en el mismo grado la precisión y la bonhomía algo perdido o en su vía. Comentarios de todos satisfechos con la salsa de tarjetas de identidad en los fettuchini del almuerzo de hoy. Es saludable saber de antemano qué cenaremos. Hoy Galápagos a la asturiana, agridulce como habrán percibido. Y el clima ayudaba a mantener los cuerpos ocupados los niños en su mundo ni asomados en asuntos adultos como debe ser, otra vez como debe ser, alguna vez te cansarás de repetir esas fórmulas de vacío legales? Los lituanos son mudos o sordos o inteligentes no sé hasta el momento ni mu ni lemuria ni madre patria ni nada sólo del trabajo a la mesa y de la mesa a la cama, cama, si se les puede llamar cama a esos engendros pirenaicos, basta quejicas qué ganáis con tales prácticas de barricada que oculta la búsqueda de privilegios no olvidéis que os conozco vuestro orillo.
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    fines fraternos denaturaleza femenina cooperativos y todo eso de lo que los hombres adolecen, o bien obturecen. La posición dominante al día de hoy, no no no joven, ese es un típico discurso guerrerista y nosotras no podemos trabajar en el clima que se nos impone en la casa con semejantes palabras, por favor invoquen de otro modo, sabemos que no les es natural, esforzad vuestras existencias juveniles preciosas y tal vez converjamos en un yo común, un nosotros que tan necesario se nos ocurre es en momentos como este. Ay dios, me dije pero acá nada es secreto, las palabras se inscriben en el interior de las personas como si fuesen pizarras o blancas paredes de pulcritud pulcras, así que una mirada amable de Marii bastó para corregirme, ya hablaremos de ella, pero, tuve que salir unos momentos a reir con todas las fuerzas del mundo en mí, como si fuese que la risa me hubiese elegido como conducto productivo no sólo expresivo de sonido vital. Y reí, me reí, les reí, te reí lo reí nos reímos yo y mí con una risa tan nueva que pude notar su antigüedad notable, total, implacable, humana sin rasgos codificantes mi deseo y yo, el deseo de la risa ancestral y yo como el viaducto de aquello que nos fue ocultado, y cómo es eso de que nos fue ocultado, y, es obvio y verdadero, si hoy puedo reírme así, de este tan nuevo y abarcante modo es porque durante toda mi vida me reí reí reprimiendo la potencialidad emergente que bullía en mis fueros, y, sí, pero, no sé, qué te preocupa, lo que está por caer. Y volví a entrar en la casa de los recuerdos. El aislamiento se consigue, es un fin promovido sugieres, sí, con qué objeto, el hombre aislado ni vale ante sí mismo, y la mujer, la mujer aislada deja de ser mujer. El triunfo decisivo sobre la mujer brinda cuando ella ya mayor decide vivir aislada y morir sola. Marii y Dran descubren que un cilindrito de metal comienza a brillar en lugares oscuros, ante la sorpresa deciden trabajar jugando, buscaron permisos hasta que lograron introducirlo en una vasijilla paleolítica y por debajo casi por dentro de una estatuilla neolítica. Copiaron los dibujos y fotografiaron Endimión presente un material que meses más tarde resultó una protoescritura simbólica con mensajes de situación descriptivos e históricos. Ahora está resguardado de todo mal este material en el museo británico sección Mesopotamia ME74331. Algo como el texto siguiente surgió del trabajo decodificador de aquél quechua vasco chino de ahora en más eusquesino mientras tanto reíamos felices ante nuestra suerte: “Estatuilla. Un hombre provocaba a la mujer elegida, ella sacó de sus peces oscilantes puñados de semilla y los colocó (obligada) a cada lado de sus piernas con un ladrillo en el medio. Nacieron dos hijos, una mujer y un varón fueron separados para siempre por el muro, permitíase que se viesen cuando lo desearan, (pero) se puso obstáculos, no debía surgir un mundo para los dos. Aiakama. Vasijilla. Ella (la civilización suprimida) forjó en arte lo que conocemos como placer humano en homenaje de obra a la fábrica y fuente de la vida. La madre trabaja y juega alegre a hacer mujeres y hombres, trabaja desde un lugar oscurecido y tibio, la madre de todos hace que fluyamos ayudando a la tierra entre todos, y entre todos hacer el río de los abrazos. Nada impide que los coloquen de a dos (pero) entre todos fue el destino otorgado y que el agua moje las plantas de la vida. Las madres se reunían en asambleas comunales aiakama, ellas las gestadoras, permanecían en sus casas la espera, al momento de alumbrar (eran) acompañadas por varias mujeres jóvenes y mayores que danzaban cantaban sonidos musicales alegres y festivos, las encargadas del parto chamanas sabias acompañan a la entrada de la fuente de la naturaleza en el alumbramiento no permitían que la encuentre sola, con pericia cortaban el cordón (cuando) la criatura descansaba en el
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    regazo de lamadre nueva tres estrellas en su crema. Cuando la mujer esté lista para sumar será cuidada y atendida por mujeres sabias en armonías ventrales danzadas y uterinas perdidas. En la casa de la madre las madres matronales las parteras sabias varias cuidan y honran a la parturienta durante siete días hasta que nace la criatura (a la) que todos honran y alaban y celebran más importante que todos la que llegó a la vida. En la oscuridad absoluta serena tres estrellas más tarde en el aroma la madre reconoce a la criatura que nació de su entraña entre otras cercanas, (desde aquí) la criatura crecerá para regocijar a toda la comunidad, los hombres serán sus padres hermanos de la madre y las mujeres hermanas y parientes de la madre serán sus madres, nunca alguien estará solo como si hubiese nacido en soledad, se le dará amparo (a la criatura) por todas las estrellas que esté aquí en el regazo comunal.” Muy bien muy bien, lo han logrado aunque no explicitaste cómo hicieron para enterrarlas en el sector mesopotámico. No tiene importancia cómo que no, sí que la tiene, mejor ceñirse a una estructura perfecta que miente a adherirse a otra que escriba por escribir para decir nada. Pero qué tipo de opción es esta así que la perfección de la obra garantiza que prefiramos a ciegas la impunidad de un gran engaño, y, sí, hasta cierto punto negro que encuentra un asentamiento que lo contradice, de todos modos, kaiauañusum. Las primeras oleadas de migrantes orientales compartieron mediante largas y lacerantes disputas guerreras el predominio del territorio llave para el ingreso a la península (Europa). Mientras tanto por el paso del norte se filtraban siglo tras siglo las tribus arias procedentes del Asia Central que habían optado quién sabrá por qué por dirigirse hacia el poniente. Es factible que las tierras grandes del Este estuviesen ya cubiertas por grandes asentamiento desde tal vez ni cuándo o desde detrás de la última glaciación y también de las últimas lluvias torrenciales. A quién se le ocurre que los tiempos humanos son sólo aquéllos de los que tenemos noticias, sí sí, pero no vayamos a creer a oscuras en los cuentos totalmente infundados mítico-religiosos que señalan medio millón de años con dioses regentes ya que huele sólo a un buen intento de justificar la legitimidad eterna de las monarquías, o bien a justificar la existencia eterna de lo jerárquico cualquiera fuese su manifestación o procedencia como si fuese natural. Lo natural es jerárquico pero lo jerárquico no es natural. Vayamos hacia una idiotez con el propósito de distender a veces viene bien al estómago. En el pasaje del sur por el actual territorio sirio se encajonaron la oleada migratoria aria secundaria y la corriente principal semítica y a juzgar por las colonizaciones que fuimos apareciendo el triunfo por el dominio del paso sureño fue netamente ario. Ya el primer avance hacia el primer cruce de antiguos rusos y ucranios fuerte se dirimió sin disputas étnicas. Griegos, romanos, ‘celtas’, y una montaña de migrantes avanzó deteniendo definitivamente a la oleada semita y confinándolos en torno a los grandes asentamientos actuales. Esta provenía del sudeste de la península arábiga con un recorrido y un desarrollo menor que les impidió imponerse y acabaron consumiéndose en penosas tragedias entre sí. Tal es la antigüedad de uno de los odios que se les cuela y derrama por las heridas fundamentalistas aun abiertas. Dios sabrá lo que hace. El caso queda en controversia si no definimos el lugar del choque central, y otra vez esa manía de definir como si se tratase de un juicio matematizable, creo que en general queda en claro que la Mesopotamia fue el escenario de aquél enfrentamiento y esta sería la razón por la que una vez que la derrota permitió pensar se dedicaron a lidiar en el terreno de la generación de mitos de origen utilizando todo lo que tenían a mano, desde lo simple hasta las
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    sofisticadas construcciones delos libros sagrados pero retengamos, las tres mayores de esta infancia que insiste en malversar el mundo gaiático nace con epicentro en Marduk. Ah ah, estáis afirmando que se propusieron mesopotear para distraer tratando de desviar nuestras miradas nuestras hacia Anatolia, bien, notable posible, tal vez sería mejor decir que como en anatole troyana seguían modificando un área previa y muy fuerte, en Mesopotamia la baja densidad civilizatoria que los pueblos conquistados presentaban en la región le daba al conquistador tiempo libre para un sano ejercicio de ocio creativo. Interrupt en vigilia. Estos pastores qué tenían contra la agricultura. Ordinarios como soga e’ mimbre y sí, gustaban del esfuerzo como el ajo al jabalí, imitaban a los neanderty en lugar de a los cro cro. Calma Carreiras, tú eres en gran medida genética pariente de ellos. Miremos el modo de vida de los pueblos pastores y comprenderemos todo el comportamiento jerárquico patriarcal que dio origen a las elaboraciones que nos dominan. Acabo de pensar que habéis afirmado que el museo clasifica vasijillas y estatuillas en la región mesopotámica para seguir distrayendo a los investigadores. Me recuerda un cartelón que vimos un cartelón en Anatolia central que rezaba ‘do not disturb’. Esto no es serio, Hakuripuna. Vamos. Dejo mi puesto en la estación porque están llegando millares por las vías nuevamente, los trenes tres días varados no pueden avanzar por la acumulación de nieve envolvente de cadáveres. Ellos son los que ya pasaron y ya no volverán. Mis ojos saltan, me araño el cuerpo se entumecen mis piernas y los brazos ni sé ya nada de ellos, muerdo mis manos para gritar lo poco que me surge, me destrozo las carnes de mi propiedad siempre fui muy educado, lacero mis superficialidades ignorantes mirando hacia el otro lado de este río, y todo sigue igual en mis costados, descubro una tumefacta nalga de mí mismo con algo me he golpeado, salgo de un salto caigo en la escarcha quebradiza como los restos de mis certezas y dedico mi asombro a escucharles la queja. Es una, las voces suben sólo hasta la altura de las manos que se elevan hasta mi cintura, todo es de un gris ácido como el aroma de muerte que me está rodeando, las sombras impotentes se proyectan a futuro por falta de sol, metáfora de vicio de artificio de falsa y pérfida pureza. Aquí llegan las huestes débiles de los sin nada pidiendo un algo, un lo que sea, las llagas a la vista detrás de los harapos, la muerte se arrodilla y llora ante la caída de los sueños descalzos, ya no puede matar ha entrado en huelga, todo tiene su límite y en este ámbito esto semeja un naufragio de aguas endurecidas como los corazones de esta grande niebla, corazones de suelo no logran cometer su desvarío, son apenas un ánade latido. Y me desplazo para evitar sus mordiscos pequeños filosos desde mis guantes que amortiguan la cena resguardándome el dedo que ha salido ileso por error, debería dejarlo a modo de obsequio de recuerdo de guerra, siempre fui algo avaro, me quedan diecinueve y aún se queja mi codicia y en estos debates triunfa la totalitaria versión de la vida en propiedad, y decido retener mi vigésimo dedo, sin culpas, como debe surgirle a un militante revolucionario triunfante en la estepa siberiana. Mis músculos estallan en remolinos de fuego cervical, mis párpados caen por aumento de carga de dolor social, mis huesos sufren la tempestad sonora de los eternos lamentos que jamás olvidé, estoy aquí y allí, el tiempo marionetea se victimiza pero yo desde aquí me veo ebullente mi cuerpo nuevamente evoluciona hacia las vibraciones más tristes las abraza y se consuela muriéndose con ellas mientras ellas mueran.
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    Las bandadas seacercan rodean la estación, a paso lento ocupan los espacios libres de cadáveres o de símiles yertos, de pronto veo lo que no debo, mis dientes se aprietan me corté la lengua sin notarlo fue un chasquido interno como un acceso de fiebre instantáneo, ah la guerra civil morí otra vez fue mi décima muerte en este mes, se acostaban comenzaron a hacerlo en los rincones o en aquellos lugares del suelo que impiden el desplazamiento de los objetos yacentes olvidados de olvido, comenzaron a desplomarse escrupulosamente sobre otros cuerpos para evitar el frío aunque los muertos se congelan por aquí muy rápido nada es peor que el suelo desnudo escandalosamente desnudo y ajeno, como las ilusiones de los peces en cautiverio y cruel como el oficio extremo de enjaulador de grullas. Quise desaparecer no sé si ustedes lo han notado pero me fue impedido no sé por qué tipo de fuerza fatal que me ataba hermanándome con las quejitas que apenas sobresalían del conjunto de aquél coro cetrino. Cuando te corre el hambre no hay fronteras ni castigo mayor ni amenazas de látigo estallante ni trampas para osos que en los tobillos quiebren tus crepitantes huesos para evitar que mane el movimiento indeclinable y justo del escapar del hambre, cuando el hambre persigue te transforma en atleta la sensación amarga que pasea en tu adentro y busca como si se tratase cada uno de un gran explorador, un proletario sabio que ve en todas las huellas pero más porque el hambre te enseña a ver a ver las huellas en el agua en los basurales que otrora fueron ríos te enseña a ver en las profundidades a chupar agujas de jeringas por si manasen sangre y en un último esfuerzo te enseña a que te ates las manos para evitar que comas de tus dedos cuando te corre el hambre no hay derechos ni teorías ni debates sobre oportunidades eso es para los que ya tienen logrado un tiempo y han escapado a tiempo o es que él no los ve cuando persigue el hambre ya no hay ningún objeto que te huela desierto. Soñarás con cuerpos de niños cenando en su gran cónclave de reciprocidades mediante bulliciosas liturgias lúdicas impulsantes de toda creatividad soñarás en tus noches idiotas con almuerzos mutuos de toda vecindad de intensa satisfecha y golosa reunificación de todos con los suyos de todos con los todos soñarás te lo estoy prometiendo desde mi llanto actual, sé que hoy soñarás. Soñarás meriendas vocingleras sin sonidos ni detalles que surjan de miles de chasquidos simultáneos vas a soñar te dije mientras cooperan las efusividades tan propias tan vitales de la niñez agónica que agonizante entrega sus últimos esfuerzos por mantenerse erguida ante lo merendable soñarás mientras río. Soñarás no se trata de ninguna exigencia de tu debilidad se trata de tu naturaleza de tus espacios íntimos de tus falaces prioridades de tu profesar en los salones de tus ansias por mostrar tu masticante aspecto en los lugares públicos soñarás cuando sepas que tu vacío se vuelve ineficaz ante el desayuno de millones de niños qué gran logro han logrado con sus cuatro comidas plenas de con un recurso simple comiéndose entre sí con afán con los dientes la boca con los bermellonados ojos sanguinolentos mientras tus manos no quieran seguir leyendo te lo cuento se comen entre sí cuando los corre el hambre se muerden se desgarran y relamen los unos a los otros con desesperación contenida dirás en tu vigilia que es control demográfico pero soñarás que suben por tu cama tratarás de escapar será muy tarde centenares de niños millares que no entienden de puertas ni de alarmas ni barreras ni de imputabilidades a comer de tu entraña
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    Llegó material einstrucciones a juzgar por los movimientos celéricos la firma de papeles sobres cajas cigarrillos cigarros pipas aceite para antorchas qué bueno al fin qué se traen, vayamos, alto torpezas torpeza nao tein fin deteneos media vuelta march, un-dos dre-dre- derecha derecha derecha derecha-izquierda, a jugar lejos chavalines ya les informaremos de la merienda atención al silbato nada de sin sombreros más tarde revisaré vuestros logros qué padre os habéis ganado, joder. Fuimos a las rocas del otro extremo del sitio todos en corro aleteando las chicas en la vanguardia si nos viese Robert, pasamos en medio de un grupo de cabras inmóviles casi esculpidas que ni se dignaron a ver nuestros maravillosos movimientos, seguimos hacia la hondonada de la cueva profunda más de cuarenta metros y una abertura oval de nuestra altura o poco más, de pronto se abre el cielo a las rocas dentro de la caverna o bien sí las rocas se abren como en un sin techumbre y vemos que el sol proyecta una sombra puntiaguda perfecta que se apoya en la pared final del estrecho nos quedamos quietísimos como las cabras hasta que el fenómeno se fue disolviendo en formas informes contradicción consenso contradicción nos miramos interrogantes y nada se nos ocurrió más que salir con un aire de cierta devoción no sabemos cómo expresarlo pero como de un santuario naturalista nos llevamos las manos al pecho nosotros y las chicas al abdomen según conversamos a la vuelta sin proponernos nada ni que nadie ordenara fue como un bálsamo un abrazo. Claro que volveremos, las chicas no queremos aun no es tiempo les dijimos sin haber hablado entre nosotras ni una palabra previa de consenso consenso ni. Qué contiene eso, con qué se nos ha envuelto, lo contamos, debatamos mejor tal vez, de acuerdo, mañana esperaremos el sueño de la noche y su consejo en calma de sabias almohadas. Volvíamos silenciados tanto que Ampariña hijita ven, qué ocurre que estáis pálidos como si hubiesen visto fenómeno o un animal salvaje, nada nada papai caminamos demasiado fue durísimo volver a tiempo para atardecer aquí entre todos disculpen descansaré un ratín piquiños vuelvo, preciosa me dije, y la miré desplazarse por vez primera como a una mujer todos creo que observaron lo mismo, poco después la ceremonia luego de los baños aseos bebidas agua agua la pedíamos como si fuese morir soñando y reímos tanto por la ocurrencia que percibimos en qué consiste la felicidad por fuera de los intelectos estrujantes. Brenda y Ian como por contagio tomaron la palabra y sus hijos Victoria e Iván de observatorio maya cabildeaban el andar de sus padres por las palabras, el camino de Santiago no el comercial el que puede surcarse en automóvil sino el de montaña varias paradas las señales derruidas o ausentes recreábamos todo a brújula los niños entre nosotros con cuidado un pueblo luces alivio pensar que caminábamos sobre autopistas de huesos de los que morían intentando llegar al mar tenebroso para alcanzar el sepulcro de Santiago el mayor el que por allí había llegado quién sabe por qué prodigioso encuentro sobrenatural, Cangas de Onís Covadonga nos hablaban los parajes asturianos del viento quedábamos pasmados escuchando atentos no es cierto Vic? Y seguíamos por el sendero más seguro de la reconquista de uno de los caminos estelares, dicen que en todo su recorrido por el norte de Hispania brilla como en un camarín de diosas laicas y refulge la vegetación es diferente gracias a un orden fotosintético notable, la vida se abre camino no intentéis detenerla, miles de grutas cavernas hondas profundas enjutas algunas amplias las otras como en úteros de la tierra viajamos varios días y de noche extasiaban las estrellas los motores inmóviles del meteco, Aristóteles niños, junto al
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    Somos la bellaflor de las abejas La caricia permanente de los colibríes Somos los ríos que suben hacia el monte Los cervatillos danzando en la llanura Los bosques y el aroma los frutos de los robles La humedad de los senos en su leche Las cavidades profundas de la procedencia Del vientre incomparable la simiente Somos la sed del aire que promete noticias de hermandad Sonrisas de la luna que nos mece Entre la rítmica armonía nacente del latir Y el ansia del dormir arrullado en el poniente. Somos la horquilla acariciante Somos la llama templada del útero que hornea, Límpido y puro como aquello lejano sin humareda Somos reunidos quienes hablamos de la red sin olvido, Quienes ponemos el grano en los vestidos Sabemos que la siembra descansa en los atardeceres, Sabemos predecir las fases de la luna Y distribuir el fruto de los suelos Nos sonríen las espigas les niñes y los peces Nos dan la bienvenida los arados pacientes Los canes no ladran no conocen el miedo, Sabemos alternar la siembra en las colinas Jugar entre la espina de los tráficos otoñales Invocamos el sueño de todes les poetas Que somos todes nosotres bailando en las cavernas En los hielos la grama los valles y los lagos
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    Grabamos en laspiedras de las cuevas silentes Amasamos las huellas de los pueblos del mar Celebramos la cosecha de abrazos en un gran intercambio Festiva es la danza de la necesidad. Inventamos las danzas los himnos ante el menor girar del año, Sabemos de los años mayores de gran inclinación De los vientos cósmicos a plena luz del día Giramos en corro con los anillos de la piedra lejana Seguimos en risas la cola de los desorientados Celebramos a la madre y sus hijas danzando Nuestra Ama precisa aletea con su propia hija Y nosotres en himnos de alegría sabemos sus presencias Cuándo cómo y por dónde sabemos componer la armonía y el ritmo El sonido vital de la memoria. Vivimos en los valles en las esferas concéntricas y pálidas Somos pueblos del mar y la mar en la mar Somos los que trazamos en piedra colorida nuestro apego a la fuente La fuente bella que todo lo compone La fuente de todos los designios que todo lo dispone. Nuestra piel está expuesta a la piel de otros aires Los pictos celebran en cavernas sus lívidos atuendos Aquí no se mancha el cuerpo de la madre Los hombres acompañan la salida de soles Celebramos fecundos la armonía en la casa de todes. La marca de Robert nos dejaba en blanco ante los ataques del sentido, así es que salimos de bares a buscar una referencia a nuestras visiones que nos hiciera ver correctamente o bien que nos hiciese sentir algo menos culpables ya que los registros tétricos no supimos si obedecían a algún tipo de malformación en nuestras personalidades o Tanatos estaba regodeándose a costa de nuestra ingenuidad, y las primeras intentonas resultaron desastrosas tanto como la que les recitaremos como para que vosotros logréis juzgar más adecuadamente. Estábamos a
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    punto de entraren pánico y correr hacia Endimión cuando serenados por una brisa extraña decidimos tratar el tema en panegiria con todos los requisitos formales por si resultase necesaria una refundación. Mientras tanto escuchemos la grabación de la visión nueva: “Ella gosteaba con un top not remanide de los 40’s. Y vos. Ah, es una pregunta. No, yo no no no no, a mí me wishean ten menos. Déjalo que guarde lascopeta, sigo tirando para no guardarla en silos de metal agujereado, clavo remache filo, la costeleta se le chivó en la esquina, nadie para carnear ni para salmonear, un afano. Catalízate antiguo men, tirate las espigas por el horno, catigate lo duendes en la balsa, parala de pecho o con ombligo, sacudile a la torta sin deprecio, dale a la tranca y a la retranca hasta que pida refuerxo. Salta la loca, se le retuerce los ojo de un fair swirleado recátate remolino de piedra venite arqueando, pelotín de la esquina seguí hasta la cuca del augero lejano. .Y vos papa me vas a correr por zurda, no me hagás charlet. Nada que oler truch, me tirás la piola a ver si tengo espalda, dale nabuco ventilete navarro cuarzo, tirame las estrofas que la pongo con rimmo, qué te hashé. Qué te hashé elnofi pigla del medio tomátela rosbif que te quemo la plata farabute copión. Nariz de perro eunuco, salí del territorio de la genda, venite pal cordón de la placita, milenario, mové las carcaza de la cluaca, por qué moqueá, qué tengarza. Na, a labur de lagash pacotillero delfino radical de residencia te tutean piglado. Dale dame medio loqui de dase pa disfrazar papado hay cada uan.. Ni de dónde ni de cuándo, hambre en la torre, preguntamos a Adrián si estaría interfiriendo Isabela tal vez, de seguir así mudamos la comuna. Los mueve una centella, veloces como el agua aquí están allá en idéntico tiempo, desplazan cantidades llamativas de nuestras miradas por los lugares hacia donde van, nosotros escondides en todas las montañas cercanas espiamos como quien espía criatura que va ker creciendo, anotamos todo en las paredes de nuestras memorias y en asambleas nocturnas tratamos de estos algos que no hablan gritan sonidos mientras los tragan las lenguas presas de tamaña fealdad, unas que gimen sin gemir que balan en un gran silencio alternativo los algos unidos a las cosas nos miran cara a cara por sorpresa miramos cara a cara se dividen saltando de las cosas los algos detienen esas cosas como cabras gigantes muy dóciles los esos sin castrar supimos y aprendemos que sus moradas de aire libre no les amedrenta las figuras siempre negro el vestido siempre batido hacia lo alto de sus pequeñas cabezas tocado de algodones también negro el afán que les lleva la risa ni conversan ni ríen sí estremecen el llano desde laderas tibias en sus allíes descansan las cosas pacen mientras los algos se elevan pequeñeces del suelo sin las cosas como de pocas madres les llamamos en el gran acá, qué tragedias habrán surcado tanto surco en la frente sus procederes. Esas cosas retozan comen pienso el que sobra en los llanos y los algos miran nuestros jardines de legumbres maravillados les vemos mirarse cuando enfrentan zapallares millares colgantes de las encrucijadas de palo preparadas para que las flores serpenteen por sobre los andamios de mariposas bandadas aleteantes se asustan los pobres algos como si ni vida jamás hubiesen visto las cazan con cuchillos que blanden por temor otros caen al suelo deliberadamente horadándolo con la boca de terror nunca habrían visto la vida desplegarse como lo hace en los llanos de la gran península los campos de luciérnagas cuando la sol se arrulla en regazo de madre avanza hacia los algos y las cosas tal vez el aroma horrible que despide su hedor campo muerto de carnes descuidadas campo de muertos viven y se asoman sólo vemos sus ojos con brillitos oscuros corren les desespera caer dentro del campo vivo de varias caminatas y por
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    altura un árbolmedio de luces enteradas de que la luz tenemos los que aun estamos vivos y les entran en las sucias narices les corroen el cerebro entran por los oídos y al grito lo sofocan como comprendiendo que han matado lo muerto se alborota el campo luminoso y se desplaza hacia aromas despiertos de frutas y arboledas sobrevuelan las vides altas como los robledales los frutos que se caen les ocupan una mano a los algos y saltan gritican gruñen saltumban muerden escupren pistan los fragmentos de uva las semillas les rompen los dientes amarillos y verdes como mirasoles engrasados y rotos de tanto pisotearnos la vida les sonríe a los algos pergeñan sus miradas que han hallado un mundo extraño para el olvido urgente de su páramo.. Mientras buscábamos refugio alterno ante las molestias soportadas durante las ceremonias de visualización, las chicas cantaban danzando suavemente murmuraban comunicándose con los saberes intuyentes, todo corría como en una pendiente y felices regábamos las flores sembrábamos labrábamos pintábamos esculpíamos y retozamos juntos otro año más que se nos fue en silencio sin protesto ni fuga, es una época inolvidable nos dijimos y consenso inolvidable sí. Cierto atardecer vimos llegar en polvareda un tronar característico del auto de Carreiras, pero para el asombro nos petrificó cuasi hipopótamos transformados todos cuando de un salto bajó Adrián del forté, y consenso Adrián. Todos le saltamos al cuello inventando el abrazo collar y no lo soltamos durante una eternidad diría después Endimión peinándose con la lapicera sentado en ronda ante nuestras urgencias retroceder cinco años fue muy simple como niños aquéllos qué lejana y maravillosa alegría nos devuelve la vida y aquí estamos juntos y consenso juntos claro que sí. Variedades de tentempié de temas de risas sin las chicas el mundo sería gris y reíamos de sólo imaginarlo a boca abierta como si nada estuviese en los adentros metabolizando proseguimos por horas hasta que no pudo evitar más el cometido y soltó la razón de esta alegría comunal. Vino por un chimento que guardábamos desde que apareció Anatolina y consenso susurro Anatolina claro que sí, qué se habrá hecho de esa belleza cantaron las chicas y Endimión se transformó en ceremoniante sólo en ausencia de una sotana dos franciscanas y un par de hostias hasta que habló. Gens, vengo con una prioridad y si se cumple dos. Recordarán tal vez que copié el plano de sus trazados y los detalles, y consenso plano, recuerdan que lo guardé como un reaseguro y transformó mi temor en real se halla perdida, y consenso perdida sí. Surge que cuando trabajé el significado de los trazos noté que se trataba su fachada exterior podemos decir de la portada de una biblioteca. De inmediato hablé con el laboratorio de arqueo responsable para saber de ella y nada, no la tenían, llamé sin levantar sospecha a algunos colegas y nada consenso nada. Me dispuse a recuperarla a como diese, y echando una mano enguantada al bolsillo de su chaqueta dijo chispeante ‘Preste que fuese aquél archipreste que olía a peste, peste que preste’, y la tomé prestada, aquí está la ven no es preciosa, pregunto gens pueden cerrar sus bocas. De más no está decir que acabo de llevar adelante un gesto de riesgosa confianza y quiero saber si descuento en silencio con vosotros y consenso silencio claro que sí. Muy bien, a partir de ahora y una vez cumplida la profecía milenaria pasemos a la segunda prioridad. Resulta que la biblioteca encriptada al interior de Anatolina posee varios escritos aunque me remitiré a los que ella misma me permitió descubrir en su estricto orden. Aprovechando que ha llegado la noche seréis testigos de un gran espectáculo tecnológico. La noche envolvió al grupo con su acariciante aroma a tibieza húmeda de verano serrano explotada de flores y sonidos, la fauna de la vida flora y aflora en este encuentro tan ansiado por el sentido profético iniciático. Una
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    multijuego sonoro delos insectos y lo vivo esplendente refulgía en la oscuridad los ojos nuestros se veían en los nuestros y dormíamos en guardias rotativas por si a algún oso se le ocurriese emular al antiguo Vitiza. Santiago de Compostela válganos señor y pensar que no soy creyente Fih Terrae. Había por entonces un verbo irregular que la escritura alejándose de sus orígenes naturales fue imponiendo: yo emigré, tu emigraste, el invadió, nosotros emigramos, vosotros ocupasteis, ellos intrusaron. Gracias demos al hidalgo caballero hercúleo quien cumplió al imponer el nuevo e imprescindible orden mundial de entonces matando a la serpiente con una manzana de oro robada del bello jardín y así fue que más tarde Santiago el mayor fue registrado en oriente como el primer apóstol muerto pero se animó hasta aquí tal vez para sumar su cuerpo a la barrera de cuerpos destrozados por la invasión moruna que los detuviese de este lado pirenaico Pelayo por la cristiandad válganos y los vascones hicieron lo suyo en las guerrillas no olvidar señores de los nuevos reinos sus guerrillas sus ideales antiguos y fraternos de armonía latente acompasada con la naturaleza hasta su idioma, hasta su idioma de palabras naturales. Nadie se olvida Robert tal vez seas tú quien producto del cansancio de este tan largo sí sí tan largo como bello día a dormir niños que mañana llega y nos pillará en vela. Los primeros abrazos se entrecruzaban entre la mayoría de nosotros tejiendo un manto ante el menguar de las llamas de los troncos encendidos y fieles de fuego amigo. Primera guardia Brenda y Ian por hablar sin parar y afirmar sin saber. Dormir en risas compartidas es incomparable nadie nació para reír en soledad. La risa es una prueba del vestigio del otro Robert. Buenas noches. Santiago cabalga resuelto con su ataúd por escudo degollando infieles paganos que le salen al paso, vuelve sobre el guerrero de la paz jus belli grita arenga y en todo el cántabro del camino francés resuenan los arteriales duelos de sangre impura contra las paredes inmaculadas de la razón divina, la cruz alerta en su cruzada que por tierra darán los invasores y aliados de esta tierra bendita un vergel un fragor una derrota una salida espantados por el poder bravío de los justos. Pelayo rey navega en los alcázares montañosos de Asturias indómita gimientes los latidos truncos las partes se desgranan y ruedan al vacío de sus necedades sus corceles aconsejan retirada a los grandes ejércitos de nadie para nos los asnos sapientes les crepitan los cráneos insolentes de toda ignorancia hundimos en sus ojos figuras de los nuestros y el terror se desvela y no sueñan sus cuerpos mutilados fluyen leprosarias hendiduras grietas fantasmas de peñascos lanzados con las manos de la ira divina dónde allí cierra el paso acomete destroza troza quema los corceles semejan sepulturas añejas encendemos la hoguera de esta tierra con los puros presagios. Ni una sola palabra dicen jamás de sus derrotas guerreras los derrotados. Nos revolcábamos en los catres ante cada cambio de guardia nocturna cada tres horas es inútil algo nos alertó quién atacaría y un felino avisó sólo le vi los ojos y se marchó con la magna investidura de su característica sorpresa. Hay una palabra para el sin palabras cómo se dice, y para sin aliento, ah, inútiles las guardias parecen no ser cuestionen ahora que el peligro se acercó demasiado buena señal dijo Ian menos mal que el fuego siempre vivo ahuyenta a los fuertes y arracima a los débiles y transforma la carne de los cuerpos vencidos en. Día 5 En estas situaciones la noche no es tan larga como el cansancio. Y, entramos en una primera etapa de acumulación capitalista dijo Robert de cansancio y las risas coronaron el alba con
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    En este hoyencontrará la especie el núcleo del nosotres si juega en las profundidades. Indagando en las interioridades del nosotres hacia otros nosotres, en Marii fluyan las profundas madres feminales. -amparades seremos si un sufrir no halla consuelo. -Marii dice y atiende desde nuestra certeza la antigua y enérgica vitalidad que a la casa de un sufrir consolaremos, gracias al sentir interno pleno y en las nuevas noblezas encontraremos consuelo porque la casa de la Madre promueve noveles energías corporales que experimentaremos ante la morada del sufrir. -armonienses los gizatereanos por la influencia de gustiok porque así recibiremos nuevamente de Lurra a la dulce Senidetasun. -nosotres permeables decimos que nuevamente vuelve la certeza a nuestro cuerpo sintiente, por gustiok tenemos el placer de lucir nuestro cuerpo sintiente en la potencia refinada del sentir en común y así espontáneamente mantenernos evolucionando con Lurra. -armonizados en aquella casa justa porque en ella seremos saciades. -nosotres permeables decimos que nuevamente vuelve nuestra intuición sintiente, la que vive en caricias de Marii en todes nosotres, inclinada a sentir físicamente como si fuese ansia en nuestro cuerpo físico. Llegamos por intuición a guztiok en profunda interiorización con la justa unibertsaltasuna. La sed de la Ama nuestra se hermana con lo sintiente y se apaga en sí misma saciada gracias a que sabemos del nosotres. -armonizados les comunales de la red, porque en elles vive el germen de la armonía. -nosotres permeables decimos lo que sabemos por intuición sapiente: lo que fluya del nosotres fluirá por siempre. -armonizades les que moran la casa uteriana, porque verán danzar al equilibrio. -nosotres permeables decimos lo que sabemos gracias a la intuición que se sabe, todes insuflamos el mundo de la cavidad, ampliamos la fluidez, y volvemos a insuflar el mundo de la cavidad. La fluidez del nosotres une la sangre a la casa uteriana del equilibrio. -armonizades todes les que cultivan danzando con la Ama, porque eses serán llamades hijes del equilibrio. -nosotres permeables decimos que hallamos la certeza renovada en el saber que fluye. -armonizades todes quienes padecen trato injusto, porque serán recibides en la Casa del Amparo. -nosotres permeables decimos que la renovada certeza de danzar con la Ama insufla lo etérico en nuestre saber energético. -armonizades todes cuando se injurie y afecte la red comunal mediante falsedades por falta de equilibrio en todes nosotres cuando Ama duerme… Con Lurrà decimos, así ratificames la certeza en el Todes que sabe de sí. Ritual de amparo En plenilunio cuando la luz lograba la figura de plata y la sombra de la roca señalara la cavidad húmeda de la caverna madre de cada región de la red, todes decíamos a coro sin jerarquías las
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    dicciones siguientes quenos llegaron en dulces letanías desde nuestra antigua vida en continentes perdidos en épocas lejanas: Una vez aquí reunides, bajamos a la hondonada amplia de la gran casa a experimentar la cercanía de nuestres cuerpos y manos. Y proseguíamos de este modo: Armonizades les débiles sapientes de sí, porque recibirán abrigo en la casa del amparo. Armonizades les manses porque en elles se renovará la dulce senidetasun. Armonizades les lloroses porque recibirán comprensión y amparo. Armonizades les necesitades de trato justo porque serán recibides en la casa justa. Armonizades les comprensives porque insuflarán a les gizatereanes. Armonizades les de límpida matriz porque verán el equilibrio. Armonizades les que danzan con Ama porque serán prole del equilibrio. Armonizades les que han caído en trato injusto porque aprenderán en las maravillosas cavidades. Armonizades en este Aquí cuando soporten injurias mediante falsedades. Armonizades sin prejuicios porque cultivarán amparo, ya que de la misma manera cultivaron les ancestros. Armonizades en fulgores uterianos, no puede ocultarse su profundidad en la incomprensión de los submundos, así como las lámparas no se ubiquen debajo de las mesas. Sea cultivado el fulgor uteriano ante, así sea comprendido en sus obras que homenajean el equilibrio en la casa del amparo. La ancestral pertenencia al firme suelo de la Red comunal hemos venido a renovar. Confiemos a las potestades de las maravillosas cavidades en Lurra que así suceda. Mientras observemos que la vida se regule en sí misma seguirá ferviente la casa del amparo. Observad la vida desplegada en justo trato y estaréis cuidando la puerta de las maravillosas cavidades. Tomaréis sólo los cuerpos de quienes se ofrezcan voluntaria y placenteramente porque esa es la vía de la felicidad. Tomaréis en cuenta la vida de otros sin que se vea afectada su propiedad sin injuria ni represalia alguna. Las ofrendas vitales a la naturaleza siempre se realizaron junto a los pares de toda paridad sin menoscabo de preferencia alguna. Cantar a la voz de la confianza en senidetasun, ya que sabrá rectificar la casa justa. Desde el error saltaremos a observar a recíprocos socorros. Si una propiedad del conjunto se adujese singular alejaremos nuestras voluntades sin conflicto.
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    Siempre que elagua fluya no habrá sed en gustiok, natural será beber de entre quienes la ofrezcan. La vida se regula a sí misma si no obstaculizamos su mirada, nada la perturbe en su camino. Y si no es su mirada sino su mano, nada la perturbe en su camino. El andar con la vida a cuestas no requiere señal de propiedad alguna. Sólo requieren trato justo aquelles que han actuado haciendo caso a sus deseos recíprocos y hasta que itineren cambiando será comprendido y valorado en cada oportunidad como un derecho vital natural. Desde la sabiduría ancestral se ha comprendido el camino del error como a un desfiladero del que se sale si se ha ingresado. Persistamos en el amparo basado en su equilibrio. Por la Lurra de gustiok, que nos recuerda la base, y por la Red de ciudades sede de la armonía. Persistamos alegres en trabajar la senda comunal. Expresemos nuestros cantos sin ambigüedad como serán los dirigidos a gustiok. Desde lejano tiempo se dice que el trato justo restituido cura las heridas. El trato justo ofrecido ante el injusto restituye la dignidad sin ofrecerle riesgos. Los ropajes adquiridos no serán motivo de conflicto. Acompañaremos sin obligaciones a quienes decidan andar por los caminos. Sabremos actuar como ramitas u hojas de senidetasun. Desde les ancestros se ha dicho amáos sin distinción ni paroxismo les unes a los otres. Seamos en la casa de la armonía como nuestra Lurra de donde sin distinción alguna salen las lluvias y alimentos y a la que llega desde el cosmos la materia oscura que todo lo atraviesa y unifica. Amémonos en largo abrazo extenso y listo ya que este es el camino del ideal. Seamos en la casa del amparo constructores de armonía e ideales, como los que tiene y derrama sobre nosotros Ama. El aire trajo consigo aromas extraños tuvimos por certeza que desde el poniente avanzaba un nube oscuro y denso que comenzó a cubrir poco a poco los días con sus párpados, cultivó zozobra entre los más jóvenes aunque fue comprendido de inmediato por les ancianes que comenzaron a contarnos historias de cuando en nuestra tierra primigenia la que habíamos abandonado en brazos de la madre de sol todes fuimos atentamente al círculo de plaza mayor con liras y sonores a escucharles hablar de volcanes de vientos de altos mares y el silencio se llevó las sonrisas las risas y arrugas se hicieron presente en nuestras faces cortándolas como jamás habíamos conocido, tal vez otros pueblos anteriores a nos tuvieran una experiencia afín aunque sin noticias que permitieran comparaciones comenzaron sensaciones de desamparo en el chajra bajo acompañadas con caída de brazos y nuestra vitalidad decreció comprobamos los hombres sintieron enfermar sus cuerpos como si no les perteneciesen algo se apoderaba de nos y las
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    danzas variaron elsentido registrando la caída de las corporalidades del sentido del ritmo la pérdida rítmica cedió a un movimiento irregular y así fue como sentimos por vez primera muchos de nos el ingreso cómo se nos metía en el cuerpo el desconocido miedo del que sólo habíamos tenido noticias gracias a la memoria de les grandes abueles. Fue muy distinto a lo imaginado, el miedo es un enemigo de la vitalidad, decrecen las fuerzas los sentidos alerta alejan la risa, el cuerpo se pliega en su mitad tendemos al refugio en los rincones pero nuestras casas circulares carecen de esquinas vestigiales de miedo todo está orientado al centro de las grandes habitaciones convergen las miradas de amparo mediante la presencia de la presencia y no tuvimos en cuenta esta excepción en nuestras construcciones habitual es la risa la alegría danzante del trabajo celebrante de vida hasta hoy nada arrincona amenazante las aguas de la vida. Las bocas de la madre se han abierto resuenan desde las profundidades de lo que ella es, tiene bocas muchas bocas la madre porque tiene tanto que decirnos y algunas están excitadas a fuego sabemos de lo que ella nos habla de aquello que compone los sonidos de sus voces de sus voces mismas de lo que le surge como un espasmo de lo que le duele sabemos más de lo que podemos hablar en estas noches nos acongoja su sentir cómo se siente cómo habrá de impactarnos su sufrimiento. Su dolor nace debajo de la roca de todos los dolores le quema las entrañas gimiente es la luz de su latido su rítmico latir de luces y de sombras vestido para el cuerpo de lo que se cubre y de lo que se muestra heridas vestigiales manan hacia los aires saturados de sueños sabores en los ojos boca de llanto lacera nuestra carne se vuelve sobre sí nos convoca a un llorar conjunto celebrante de cánticos que limpien las luces que enceguecen nuestras vitales sombras nuestro ondear ondulante que siembra que siembra que sembrando se hermana con las antiguas voces que llamaron y vamos y estamos abrazando los cuencos con los que nos amamos. Nuestra vida cambió de improviso cambiaron los aires que trajeron cenizas que cubrieron los campos sembrados con las risas las flores marchitaron su alegría enfermaron las aves las aguas la nieve las lluvias de pronto se mostraron extrañas a la vida, los refugios de madre abrieron sus brazos y volvimos a la casa primera de nuestro antiguo lazo de mujer, semillas manantío amplio abrigo para nuestra fortuna refugio nato de haber nacido de madre que todo lo cobija tuvimos que atravesar el lago del infortunio la muerte entre nosotros abrazos de madre salvaron a la suerte de morir en el valle aunque los más no comprendieron el sepulcro se abrió para seguirles el paso y los halló en la intemperie de sus desamparos. Todo se oscureció en el día, las noches fueron días y los días sus noches, los veranos se fueron demasiado lejos la primavera perdió su piel de rosas y el invierno calmó sin tempestades se quedó a descansar en nuestra casa. Avanzaba ocupando valles y orilla de los ríos el frío que todo lo cubría poco a poco nos fuimos replegando hacia las casas de la entraña cavidades de madre y fuimos muriendo poco a poco los que no llegamos. El manto gris se mantuvo un tiempo incierto el frío tose ríe y musita confianza de otras horas, prevalece a pesar de todos los pesares prevalece la vida. La vida es la artesana que vive de todes les encuentros sabe de la armonía de todes les adentros nada lucha conversa su color su espesura su trino forma su núclea para dar una opción y ella prioriza sin jerarquía alguna la vida sabia mantiene las torrencias en albaduniales construcciones sin conflicto alguno nada choca o rompe o fuerza o se impone en la fez de la instancia pasa pide pide pasa y así como en un juego de niñez la vida se arremolina en festivales de canciones serenas sin estridente sin violento sin extremo sin dolor sin urgente sin terror y sin ya y sin ningún basta la vida dice sí ante el primer atisbo de musicalidad y nuestra es la casa
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    flores humanas delas que allí estaban despertándose. Los chavales zambullidos corriendo a buscar aventuras sin planes previos lo que no es bueno aunque había llovido y del lago interior de una fantástica caverna surgían luces de colores y los cables cercanos del tendido eléctrico atencionaban nuestros sentidos y fundían la vista y el oído con el tacto un salto hacia arriba otro hacia atrás y así logramos entrar por la principal abertura la inteligente dijimos los varones la experiencia intuitiva de las chicas indicaba un sendero al final del que surgió algo como el Maracaná a cielo abierto con doscientas mil gotas aplaudiéndonos corrimos a los gritos que resonaban allá del otro lado frente a nosotros en la pared de enfrente y nos metimos todos en el pie del arcoíris que subía curvo serenamente hacia el confín plenamente insolado de los tiempos remotos. Cuándo se disipó, qué sé yo qué, nadie supo del tiempo transcurrido, las chicas nuevamente pálidas aunque animadas nosotros algo eufóricos danzábamos desordenadamente en silencio mientras las chicas comenzaron un movimiento conjunto con cruces lemniscatas pasajes de manos y hombros con desplazamientos delicados y sensuales como no conocíamos se abrazaban seguían y volvían al centro se tomaban de la cintura del abdomen y estrechándose terminaron la danza soldadas una detrás de otra. Cuando nos dimos cuenta que estuvieron desnudas ya se habían vestido, nos preguntamos ilusión, no, silencio, nos abrazamos entre todos y volvimos atardecidos caminando al paso tarareando una melodía trunca repetitiva y trunca notablemente rítmica que nadie logró recordar minutos después de la cena que casi por obligación comimos sin prestarle la menor atención, debe ser horrible ser cena y que nadie te mire. Y bien, niños, les gustó el trabajo de Brenda y James, por supuesto, riquísimo dijimos y se estaban refiriendo a la nueva mesa de la que nos ni noticias como en aldea española abandonada en plena crisis pueblo blanco o revolución traicionada. Qué papelón, Robert y madres y padres se reunieron luego de que nos despacharan a los sueños nocturnos y nada bueno surgiría, nos miramos entre todos con esmero y como si pero el aire se cortaba con miradas, viste alguna vez un mirar cortando el aire como si fuese de agua? si en esos momentos nocturnos las miradas hubiesen sido luminosas el campamento se habría transformado en un fenómeno fosforescente como campo de luciérnagas en año nuevo. Llegábamos por mar a nuevas tierras desde el poniente para ellas, las naves agotadas por el cansancio de los velámenes a pesar de lo que puede llamarse corta travesía, nuestro mundo se estaba hundiendo sin piedad sobre nuestros sueños de eternidad como ya varias veces había ocurrido desde remotísimo tiempo tanto al poniente como en el naciente, según las herramientas simples empotradas en rocas y obras de arte añejadas en marfiles diversos y extraños y perdidos huesos humanos gigantescos. Salvamos a los niños nuestro gran tesoro y los hombres hicieron de la mar un jolgorio para nuestro placer cotidiano entristecido. Nos queríamos los unos a los otros tanto como a aquellos que quedaron para cedernos el pasaje hacia la vida como ellos a nosotros porque sí, siempre había sido así ante cada adversidad, los niños y los jóvenes debían proseguir de la mano de la vida, la luna pobrecita del cielo miraba nuestras lágrimas y crecía de pena, las estrellas nos habían comunicado junto con los grabados en los sembradíos el peligro cerniente, pero fuimos torpes nos negamos a la experiencia no pudimos descifrar tales ayudas, nuestros pares en estos menesteres se esforzaron a sabiendas de que algo se cerraba, por entonces los pueblos fueron nobles fueron dijeron que dijeron más tarde nuestras madres y abuelas, las naves hacían agua los niños todos en el centro pero menores males la comida abundaba una papa de ahuacate con ínfulas de sales, maíz pisado en morir soñando y variedades frutales de largo plazo aquietaban las angustias de quienes no sabíamos si podríamos alimentar por largo tiempo
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    Capitulo IV Casa deplumas Cuando nos atrevimos a mirar el principio del tiempo supimos de su distancia y como su existir recientemente había variado inquietaba los ánimos con sus grandes tenazas, nos dirigimos a la fuente de la Madre de Todo para que nos oriente sobre cómo hablar a los hombres, y le cantamos en armoniosa solicitud que nos llevara hasta sus aguas turbulentas, sus vidas bulliciosas y su apego dominante. Ella nos dijo: yo sé cómo hablarle al oír de los hombres pero no estoy segura de que vosotras logréis hacerlo; así que al vernos con gran preocupación ante la creciente perturbación en la vida armoniosa nos señaló el camino hacia aquello con lo que los hombres podrían desgajarse del árbol de la muerte. Y nos invitó a morigerar sus ansias a través de las artes. La mañana insiste en ubicarse al principio imitando a Robert preguntaron al hablador y las risas encendieron los fuegos vitales del nuevo desayuno, miramos el cronograma de actividades colgado en la pizarra y a la calle gens que son las 8 pm, bueno, un solo error y tanta risa golpeteamos suavemente la espalda y la cabeza de …. Y entendimos que tiene, salgamos please y la puerta se abrió y un grito o dos las chicas pisaron a Carreiras que nos había seguido y phew qué hacemos y consenso qué las miradas superando la velocidad de la luz adentro y consenso adentro con Carreiras pase amigo tome asiento quiere pasar al baño higienizarse ya hacemos un café estaba sólo hubiese llamado a la puerta aquí tiene galletas cómo dio con nosotros qué lo trae dónde vive quiere hacer un llamado y el pobre aplastado por la combinación de amabilidad por parte de las chicas y de curiosidad por parte nuestra enmudeció más de una hora y la vela apagándose de la paciencia que tenemos y consenso tenemos. Resultó una sorpresa en varios sentidos el amigo C como ya le llamamos y él sonríe y cada vez que le llamamos C sonriente hasta que inquirimos qué palabra y respondió de inmediato al menos estoy en el podio, y por la noche conversamos en panegiria el valor y procedencia de las vocales, los orígenes del mundo jerárquico y qué haríamos con C, que un viejo nada tiene que ver con hijos e hijas que por qué no lo devolvemos a y resulta que no tiene ni dónde ni cuándo, que el Estado, qué, que en el invierno sobrevivirá que es más fuerte que las personas carentes de amparo se hacen fuertes, que dónde y con qué se alimentará higienizará curará descansará trabajará cómo logrará un momento de felicidad, y colmábamos las asambleas nocturnas con interrogantes que esta vida porque ya sabíamos que hubo otros diseños de vida nos hizo en la persona de alguien como nos y consenso como nos claro que sí. Cuéntenos algo de su vida mr C, le comprenderemos quienes no hablamos aun con fluidez su idioma es querido por nos porque amamos a Robert y consenso amamos y C sin dar aviso al rato e interrumpiendo el debate lanzó un discurso dirigido a quiénes saben a quienes:
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    “Cuando los deltinglado tuvieron hambre arremetieron contra los de la tercera edad, la edad de piedra le dicen, porque son más débiles y cualquier piedra se quiebra con unos cuantos golpes, Pórfido inició la escalada y cayó fulminado por la electrocución, los derechos humanos enacá son un desecho, venían con los latones llenos de guiso de quién sabe qué cuervo animales con pelo pero el hambre no entiende de gurmetear y preparados con las medias botellas de plástico o con las latas recibíamos felices el cucharonazo y adentro, los guardias te venden la carne buena que es para los presos y los presos que pueden les compran lo que es de ellos, yo me puse dos kioscos de venta de comida la buena que me trae de afuera un guardia bueno que me cobra poco porque soy político como dicen ellos estamos en el riesgo todos tenemos púas y los guardias lo saben ni se acercan a un metro, otro se puso una lavandería con tres lavarropas, vos le mandás la ropa con un correo que cobra y el te la devuelve lavadita y planchadita nomás, afuera parece un horno y adentro es, estamos colgando la ropa y los colchones del techo del tinglado como debe ser porque en el suelo dejamos nuestras necesidades durante estos tres días de lucha por mejorar, politiquitos de aca dicen los guardias que ni asoman la sombra neca tu gorra les contestamos todos tenemos armas los guardias ni se acercan nosotros arreglamos todas las diferencias ya matamos a dos que eran muy raros seguían durmiendo sobre la mierda y los lagos de orina y no hacían más que ocupar lugar y a uno lo descuartizamos y lo guardamos en los rincones para que no lo encuentre nadie y dos días después entraron los guardias hasta los dientes y lo encontraron todo pero no la cabeza todavía la siguen buscando no sabemos para guiso de qué, al otro lo trozamos en pedacitos y lo fuimos cocinando lo metimos en los guisos para mejorarlos y zafamos bastante bien, los violadores no lo pasan muy bien aquí es de noche y el olor es tan fuerte como indeterminado pero no podemos permitir que esta gentuza se salga con la suya, y qué piensa hacer incendiarlos, no tanto apuro aunque no estaría mal, hay muchos intereses en esta comunidad y no creo que sea conveniente violentarlos, aprieten con el hambre restrinjan las visitas higiénicas las mujeres nos aplaudirán a esas sólo les importa el pensionado y que la cría se críe orejana mientras haya agua para higienizarlos después son madres, madre querida, si la cárcel hablase a quién le creería señor juez, a nadie coronel, estos paganos sucios la juegan de guerrilleros porque saben decir che y son más blanditos que almohada de agua, bueno que algunos bajaron varios en la enramada al poniente siempre al poniente claro porque por allá se pueden escapar como hicieron los de ñancaguasú que lograron salir por la montaña, pero estos que van a caminar si dan dos pasos y caen borrachos de aire, cuide la espalda capitán no se acerque mucho manténgase a tres metros de un hombre preso que anda sin paz. El aire traía rumores de leyenda de Rubio Ñu esa sí que fue fiera monos de mierda y los criollos de abajo qué payasada ni dirigían lo único que sabían era pelearse entre ellos y hasta se fusilaban y degollaban gritándose al oído no ahorren sangre de presos de Tacumbú. Acá no se degüella porque no se sabe qué hacer con la cabeza si tuvieran bocas de oro como algunos bolainos pero estos qué van a tener si los apurás te corren con las sartenes. Estamos tranquilos porque podemos hablar con los amigos que nos apoyan desde afuera los grupos militantes nos mantienen vivos la moral es algo inexistente en estos parajes y el edificio es tan precario como la moral de los que lo dirigen desde adentro y desde afuera las mujeres nos cuentan cómo nos van arreando quitándonos los campos para sembrar ni hablemos y abaratar la tierra llena de dueño nuevo como el sur como en el amazonas como en las áfricas se están quedando con la tierra del génesis dominándonos estos sabrán lo que hacen por el amor de dios.” Tropeles de muerte se hicieron de los valles nada fue como entonces las aves anticiparon del aire las asfixias naciendo rápido y creciendo escaso los maizales decrecen su verdor no supera dos pies la dentadura otrora blanca tornase amarillenta el verde mustia se niega a ver la luz por la
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    mañana y unnuevo escozor surge por nuestros cuerpos ya golpeados que esperan otra suerte y en la espera las noches transforman su sentido muestran la faz desconocida que aparece en nuevos estremecimientos corporales las danzas copian los atuendos gimen la noche instala albergue del terror ya no acompaña los sueños de los vivos tornó refugio de la oscuridad y en ella los temblores de la roca sienten como nosotros todo cambia de faz tonalidades vivas ceden paso a un brillo débil el verde de inmensa variedad comienza a perder su vastedad como en atuendos viejos de antiguas fiestas de luna de cosechas surgidas de antiguas alegrías tan distante el aletear del colibrí que ha bebido las flores y en su cuerpo nos muestra los fulgentes espejos de todos los jardines. Hoy los lazos del vestido de mujeres danzantes en tiempos del abrazo al fruto de la madre en ofrenda son cordeles de vivos colores que semejan antiguas alegrías reemplazan a las sierpes que moran en la tierra. Algo ha cambiado lento y subrepticio se cuela en las entrañas de lo vivo una pendiente que se aleja en silencio de lo que fuimos los bosques los racimos el árbol y los grandes ladrillos con los que construimos muestran el retroceso y lo hemos advertido con sólo sentarnos a mirar los sucesos que otrora nos mantenían erguidos felices laboriosos fraternos amparantes atentos a la hermandad vital que nos cobija nos da albergue y abrigo. Las fuentes bailaban con aguas en las fuentes las aguas se posaban saltaban oscilaban unidas en danza feminal como si ellas supiesen de saberes ocultos que se han perdido lejos las aguas son mujeres danzantes que llevan en sus cuerpos algo que ya sabemos. Amparo hablaba en vigilia por los codos imagináos en sesión de videncia, una Iguazú de palabras diría Robert y vamos con todo el cargamento hacia la casa de los recuerdos a practicar registros de otros tiempos pasados y aventurarnos con algo de futuro aunque paso a paso jovencitos. Una vez armado el espacio destinado a la ciencia tentaciones fáciles llamarle templo y logrado una o dos promesas por parte de me portaré correctamente no molestaré está bien aceptamos mr Carreiras su compañía sólo para corroborar su juramento que no hubiese sido en absoluto necesario hacerlo de rodillas e invocando no estará sugiriendo que nos simplemente somos vulgares místicos de ninguna manera mr carreiras somos de ciencia la rechazada con infundios pero ya veremos y consenso veremos ubíquese por favor en el rincón aquél del círculo. Nos estaba acompañando por primera vez la instructora parapsicóloga licenciada iniciada en crónica y registros del acontecer cósmico y una vez dispuestos los detalles dio comienzo la sesión ordinaria las antorchas encendidas ondeando con la brisa sus llamas señalantes un ojo para mirar el cosmos y un portal de llegada. Finalizados los ejercicios arrojaron un notable registro nuestras habilidades nocturnas crecían mientras imaginábamos las de vigilia compaginamos la lectura del día fecha y hora dispuestos a atender con máxima atención antiguos sufrimientos. Quién yo yo yo no mejor que sea muy activa la noche invocante en nuestros cuerpos celebraba un culto por la acción y elegimos esta vez a Best- Dran como le apodamos si hubiésemos sabido. Silencio sólo la voz tenue del fuego ondulaba en el aire: “En cada paso de montaña fuimos felices, tanto como no lo sabríamos decir con otras palabras, tan felices como repollos que vieron nacer a muchos niños, enormes repollos fragantes tanto que no podía rodeárselos con un abrazo de alguien como los que somos nosotros, como tantos otros de tantos lugares, de tantas montañas, de tantos valles, de tanto viñedo, de tantos caminos, de tantas cuevas entrelazadas como los cabellos que llevamos en los días festivos. Y sí que los tenemos a los días festivos, mucho que festejar
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    tenemos en elpueblo nuestro, tanto que sería torpe enumerar como si fuesen vasijas de vino en el orden severo de las bodegas. El verano es difícil para el extranjero, suele ser de tamaño apreciable el calor que recibe todo ser vivo y en nuestro caso también todo ser muerto -tan cerca de la muerte estamos-, como lo han sido desde siempre acompañantes mayores que señalan el criterio, la dosis de sal, el ritual del trabajo, la honestidad calada en cada piedra de las que por aquí siempre dan aguas sin ningún golpe de necesidad. En la noche nos cobijamos con los racimos amorosos de padre, madre, hermanos, y así sentados en círculo atentos al relato de las tías o abuelas, de las madres o hermanas, siempre expertas en esto de contarnos quienes fuimos, en esto de mostrarnos la vida en misteriosos y apasionados capítulos que esperamos desde mucho antes que termine el que se está contando, tal la ansiedad por conocernos y conocer la vida de nuestro mundo, de nuestra patria tierra de padres tan valerosos, tierra de madres tan laboriosas. Una madre de aquí son dos madres de allí, así como se escucha, y ni qué decir de cuántos son los de allí por cada padre de por aquí, no por competir no serviría para aclararlo sino para contarles cómo es que somos los montañeses de nuestro paso. Las historias que maravillan nuestras audiencias dicen de antiguas presencias tan ancestrales como no puede haberlas en otros confines de ningún mundo por más imaginado que estuviese contado con total maestría por sabias narradoras de nuestro pueblo que es emisario, clave, señal, portal de cielo, amparo para el viajero, puerta de dios para los dioses de otros, para el viajero que viaja con sus dioses protectores, para el que busca nuevas gramíneas a sus rebaños que se desplazan como nubes de copos por el suelo de nuestra tierra albergante, tierra de paso, de fe, de origen. Hace miles de años pasó la primera oleada de grandes rebaños de pastores arios por el paso nuestro el paso del norte entre los tres mares desde las estepas buscando otras tierras más cálidas para sus dolores. Durante un año menor completo pasaron sin detenerse más de dos días los milenarios paseantes trashumando riesgos , no detenían su paso porque morían los animales sin agua por el desierto al que nos llevaron hasta hace pocos miles de días. Si, sí, sí, disculpe mi distracción, salí de compras por los campos abiertos y me topé con un recuerdo que obstaculizó la escena que le narro, no se impaciente, comprenda mi estado, no es tan difícil después de todo, después de todo. Cada media luna se espaciaban los rebaños para dejar pasar ejércitos completos de caballos montados en una gran belleza usted comprenderá. En esta grande muestra de movimientos esbeltos, precisos y veloces nos embelesábamos, quedábamos sin aire mirando el horizonte tapizado de colores vivos en todas las laderas de montañas lejanas y en los valles cercanos, la tierra se movía y nosotros también acompasando el trajinar de los hombres aquéllos que miraban hacia el poniente sin volver la vista porque le temían a aquéllos sinsabores de los que se escapaban. Claro, venían de las grandes extensiones del naciente, desde miles de días cabalgando tanto que se habían quedado soldados a sus monturas y aquéllos hombres parcos, impasibles, silentes, no bajaban por ningún motivo porque ya formaban parte de una y la misma cosa el hombre y su caballo. Tatarabuelos de alanos aterrorizaban con sólo pensarlos a los pueblos vírgenes de guerras que pastaban con el disfrute de los jardines de legumbres y hortalizas como estos que tenemos en el fondo de las casas pero más coloridos y más frondosos como edenes imaginadlos. Centáureos pasaban con ritmo atronador cantando muy de vez en vez canciones militares como esas que practicamos para los actos patrios recordadlo. Daban al alma de quienes los mirábamos de quienes asistíamos a sus corales una amplitud de
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    cielo, de maresamplios como los que están tan lejos de nosotros pero que están allí esperando que algún día vayamos a nadar en sus faldas de oleajes montañosos azules como en atardeceres los montes nuestros de por aquí se engalanan para sumergirse en las sombras de la madre que todo lo cobija y lo arrulla con sus mantos sagrados. Nada de nubes de nubes, sólo nubes de tierra veíamos a lo lejos y el temblor de la tierra anunciaba lo cercano y lo profundo, todo lo que sabíamos y la mayor de las incertidumbres, nunca nos dirigían la palabra éramos simplemente su paso. Los abuelos nos calmaban contándonos que teníamos dioses diversos pero un tronco común, y había que respetarlo, la patria es lo que defendemos y ellos también, es carne del mismo cordero decían los mayores saludando al paso de las huestes guerreras que brillaban en un despliegue sacro la belleza justa de la muerte. Me espera el cerrito de la victoria, el pantanoso, el fosforito de no sé dónde, y estamos solos monte video, crucé por Ribera me dijo el árabe en Santana se irritaba si le decían turco, que vaya para allá y que no me detenga que hiciera lo que sabía y él de desiertos sabía el semita pastor de arenas y ventiscas bravas de aguas de nada para beber ni sombra ni alguna sed de vidrio almacenado, de azúcares en paquetes exactos bien pesados por manos honestas que fragmentan fraternas suertes en el almacén de mis recuerdos de lo que me enseñaron mis padres muertos, mis tíos mis hermanos mis parientes de muertes generales por mandato, por no sé qué mandato. Y cuando entraron por primera vez un turco me quería llevar, y mi padre se opuso, pero vos sabés que con once años se va a morir en el desierto, dámelo, así tal vez puedas volver a verlo, es mi hijo no puedo dártelo tiene que estar conmigo, cuando todo pase vení a buscarlo, siempre fuimos buenos vecinos y vamos a cuidarlo, y así lo convenció a mi padre mientras yo lloraba no me voy con el señor yo me voy con ustedes, no Bogos, tenés que irte con el señor y el señor me llevó de la mano mientras yo miraba cómo se alejaban sin mirarme, caminé tanto que conté las primeras noches y dejé de contar hasta que el señor dijo llegamos y me dio un poco de agua con pan y un poquito de carne seca y dura, llegamos, a dormir y mañana al campo que hay que trabajar y sí que trabajaba todo el día desde el sol hasta el sol, y cuando una tarde el señor se distrajo, me fui corriendo hacia el sol que no se me escape que siga el día pero el sol me ganaba una y otra vez y yo insistía en seguirlo sin dejarlo en paz y por entre los muertos en el camino los perros y los niños los viejos y los jóvenes contaba tantos muertos que me los olvidé a todos en el desierto traté de olvidarlos pero nunca pude y empezaba a temblar como un banderín en la tormenta y tiritaba en pleno verano uruguayo buena gente y de fiebre me ponía huraño cascarrabias malo decía Marthita que me ponía malo y me calmaba en cuanto la escuchaba porque en esos trances viajaba al desierto a los valles a los montes a las serranías a los montes de muertos y a las cabezas sin cuerpos y a los cuerpos sin brazos y a las piernas sin pies sin manos sin dedos que me señalaran hacia dónde volver mientras comía mis ropas sin saberlo hasta que la escuchaba a la vocecita que me decía que me decía que me decía. Ahora me duele el tiro en la muñeca que recibí hace cincuenta años y ya nadie me cree pero me quieren pero me quieren. Nos iban matando poco a poco mientras caminábamos hacia Siberia como quien talla un duf y nos iban matando muertos de hambre de embarazos murientes madre y niño cayendo sin dejar de morir y los niños los niños ni llorar ni llanto ni nada se movía ni el cantar de los viejos nuestras canciones patrias nuestras viejas y queridas canciones hasta que se morían ellos y nosotros cantamos en su recuerdo a cada paso, siempre cantamos a coro siempre juntamos
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    nuestras voces conlos recuerdos de los muertos nuestros que ya no mueren si no es cantando. Entraban en las iglesias a quemar nuestros libros, en las aldeas fronterizas decapitaban a quienes se resistían al exilio y es así que vimos a muchos de los nuestros caminar sin cabeza arar la herrumbre del arado a los catorce vástagos con las espadas en la cabeza de los bárbaros, espadas confusas las espadas ya no son dignas de mi lágrima, buscaban nuestros libros y no los encontraban, que fluya como fontana nuestro vino rojo, y las quemaban, al pie del monte nuestro primer altar regábamos con sangre la crema del desierto quién ha visto un mar de dos colores, yo, y sí también un desierto, es verdad grulla mi amiga que vienes de Bagdad?, y ellos volvían a insistir en los libros, no ven que nada hay por aquí?, tomen oro, cuánto quieren, quién entiende a estos infelices prefieren quedarse sin el oro por unos papelitos, sabemos quemarnos como ardiente cirio, quién escribió el destino de este santo oficio, es por todos sabido que hemos trabajado siempre para todos, a los libros los hemos convertido en mariposas que vuelan hacia las aldeas a retomar la vida trunca, no mientas torpe mutilado y entrega tus libros, la mitad de mi patria a quien mienta y yo lo confirme dijo el invasor, yo soy santo dijo el cura, no eres santo estás mintiendo, entonces dame la mitad de tu patria, bueno no, estás diciendo la verdad, entonces arrodíllate ante mi dios. La muralla erepunínea bordará la arteria de oro y tú te quedarás en el castigo eterno, sólo podrás guardar tus libros entre tus caravanas de repatriados, vayan con dios y no vuelvan jamás. A rezar ante el muro de las paredes dobles por la salvación de la memoria, mi joven madre un día susurró solamente con armas habrá salvación, tómenlo como un simple homenaje ante aquéllos que los han confundido con un pueblo ceniciento los haralez eternos no saben de olvido las sangres derramadas serán aguas termales noche negra sin luna, inmóviles, qué miran. Hasta el sol tiene madre, lo peina con suave movimiento y espera que en la tarde de ocaso se zambulla y descanse. Cuando entraron en la aldea la segunda vez gritaban con voces agudas que me aterrorizaban y sacaban del sueño en el que estaba subiendo del valle hacia la serranía aquélla que se esparcía por detrás de mi casa, todos salíamos caminando con la certeza de que moriríamos y no los volvería a ver salvo en mis sueños de tantas noches despierto. Mi padre se acercó corriendo y me dijo quédate en el horno de pan Bogos, quédate todo el tiempo que puedas no salgas por nada del mundo allí te dejé comida no salgas hasta que no puedas más pase lo que pase y cuando no escuches nada y no puedas más salí, y salí, no podía pararme, habrá pasado tanto tiempo, estaba tratando de ponerme de pie y las piernas no me respondían las tocaba para saber si las seguía teniendo y no sentía nada, me acosté esto no es bueno me dije y empecé a rodar hacia la puerta para sacudirme el arrullo de muerte que me estaba durmiendo y llegué a la puerta que estaba abierta todo se veía aunque nada se movía con ningún sonido hasta los animales se callaban en casos de peligro y me crispé no estarán por allí, no, no te asustes, las piernas me pinchaban dolían y allí me di cuenta que las tenía vivas y pasaron dos horas hasta que me senté en la silla de papá con un tremendo esfuerzo como si se tratara del ascenso a nuestra montaña santa. Comencé a masajearme, varios días después noté que el hambre se había ido hacia Siberia con mis seres queridos. Salí a la calle aún de día y orienté hacia el poniente mis pobres fuerzas otra vez el poniente
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    a nuestros niños.Algunos jóvenes morían en los barcos y con gran dolor debíamos hacerlos a la mar cantándoles durante tres horas envueltos en sedas rojas, las posibles tempestades nos hacían temer más que otras desventuras y no tomábamos en serio islas pequeñas porque ya habíamos visto y tenido noticias suficientes sobre sus efímeros destinos. Al naciente de nuestras posiciones de avanzada desperdigados llegábamos no obstante a una gran abertura, una gran boca en sorpresa abierta invitándonos, ya habíamos navegado largas jornadas cercanos a una gran costa que no había mostrado ríos importantes desembocando y decidimos seguir aunque las aguas se enfriaban demasiado y se alocaban ante una fuerte curva hacia el naciente y al poniente la nada según nos informaban los mensajes de las aves. Decidimos reunirnos en una bahía que nos albergara muy difícil pero logramos entrar algunos barcos que hicieron de puentes para hacernos uvas con el resto hasta que llegó el último de los dos mil quinientos en los que partimos. Por detrás nuestro distantes a dos lunas partirían otros contingentes. Cooperamos alejándonos evitándolas retrocediendo de aquellas aguas de turbulencia extrema ensañada con aquella punta, se podía comprender y así lo hicieron nuestros navegantes y marinos avezados que algo importante viraba por allí. No fue fácil establecer acuerdos en semejantes condiciones, las asambleas fueron reuniendo fragmentos materiales de colores que comunicaban el voto de cada uno de los barcos por seguir juntos y virar al naciente, o bien por volver juntos e ingresar al mar interno a través de las dos columnas montañosas o por dividirnos, unos siguiendo otros volviendo, pero todos votamos navegar tres días y buscar refugio seguro, ya tendríamos oportunidad de encontrarnos porque decidimos avanzar haciendo una gran apertura con cierre por detrás, una gran cintura con la esperanza de que aquello fuese el comienzo de una gran península cuadraturada. La decisión de buscarnos hasta unir los dos grupos tranquilizó a todos porque se trataba de una medida táctica preciosa ya que no sólo intentaba desdoblar la suerte para ir luego en socorro de los más desfavorecidos sino por sobre todo dividir las fuerzas para evitar sorpresas desagradables que se abatieran sobre el conjunto dejándolo sin respuesta posicional, así, si uno sufría el otro grupo podría llegar desde la retaguardia en apoyo. Tenía para aquellos nuestros antiguos occidentales importancia decisiva la conservación del grupo y su prioridad absoluta la vida plena de los niños. La decisión lazo de cintura encantó a todos tanto que se dispusieron al trabajo sin pretender descanso, hasta los niños cantaban al ver a todas sus madres y padres reír y abrazarse todos con todos enarbolando sedas de fúlgidos colores y ritmos vitales desde cajas con cueros y cuerdas con maderas huecas con cintas y sombreros y vinchas tan sensuales que los pájaros se acercaban a ver semejante espectáculo celebrando las primigenias armonías de maravillosas progenituras que ejercerían a partir de ahora en todos estos nuevos desconocidos e inquietantes pero bellos mundos que insistían en celebrar el siempre ansiado amor por el conjunto ya que ellas y ellos lo eran en plenitud sólo con él, el mundo natural. A la mar a la mar danzas de vientre a la mar a la mar danzas del útero a la mar a la mar danzas de manos a la mar a la mar danzan los pies a la mar a la mar y así se saludaban confiando en el reencuentro con los seres queridos a la mar a la mar. Ocuparon unas cuantas telas embebidas para pintar señales en las rocas con el fin de señalar los lugares de referencia para quienes luego llegaran. Lo mismo habría de hacer el grupo que fuese hacia la entrada del mar interior. Al primer grupo, el que siguió bordeante tierra firme por la calzada del mar tenebroso la alegría se le mojó un poquito pero también firme su propósito prosiguieron tres días hacia el naciente hasta dar con una cadena montañosa distinta y perpendicular a la que les seguía desde la costa.
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    impurezas y lasconvierte en bellas, son vehículo de una gran saturación las erupciones de volcanes amigos que expelen la inmundicia acumulada hacia la periferia en la que vivimos transformando el destino, la tierra cambia su posición con breves sacudones que afectan el norte de su estrella por asco convulsivo, esta era me esquiva me retiene en la fábrica me ata al pie de los motores ya hubo un millón de eras que giran como las ruedas de estos automóviles, muy bien este muchacho denle a reparar los coches de los directivos se lo ha ganado ni habla ni protesta por el pago diario de una flauta de pan y trocito de mantecol se lo ha ganado es muy agradecido y nosotros sabemos reconocer a los mejores hombres, me dijeron que dijo aquél que nos mandaba cuando volví de mí aquélla tarde en que me había ido hacia el núcleo quemándome las manos sin darme cuenta quemándome las manos las manos de mí mismo. Todos trabajábamos para todos, así habíamos aprendido de los mayores las pautas comunales porque es absurdo trabajar para sí mismo, cómo que es absurdo qué tipo de locura se te ha pegado es que vienes del este, que es absurdo porque el día en que no puedas seguir trabajando qué harás, no sé, algo se me ocurrirá, y si no se te ocurre qué te esperará, la muerte supongo habrá llegado el día, pero qué tipo de nazar eres bagallo de pan duro, no te das cuenta que este modo de entender el trabajo te acorta la vida en desamparo y te vuelve inútil para el pueblo la aldea la patria, si te viese Antranik no durarías ni un metro en las cavernas ni un minuto ni un nada ni muerto servirías, las guerrillas se ocultan en las profundas marañas troglodíticas maravillas del alba humana virtudes estratégicas no serán fáciles las huestes libertarias del apoyo mutuo de las reciprocidades enmarañadas comunican entre sí como gran vizcachera y cierta noche salimos con papá a caminar y vamos hijo noche sin luna noche estrellada limpia ni viento ni brisa ni sonidos y allá en el horizonte a lo lejos pequeños resplandores rojizos miro a papá y nada caminando con el cañón hacia el suelo muy cerca de la hierba y el resplandor se agranda y son muchas fogatas casi veinte diseminadas en una gran distancia y hombres de rodillas ante cada fulgor moviéndose al compás de un algo que no veo ahora sí son bolsas y telas que ellos se agitan sobre cada fogón meten el humo en los agujeros y dejan uno libre insisten más que un rato y por allá hacia la derecha regocijo algarabía gritos y risas cayó en la trampa salió hacia el lugar de la cueva reservada sin humareda a respirar y se embolsó solito el animal, y siguieron luchando aquellos patriotas arrinconados por enemigos cayeron en la trampera sólo en una ocasión ya que aprendieron a escabullir por los túneles a ciegas sus cuerpos de soldados por sobre la ambigüedad de los rosales rosa de espinas trenza de llagas aroma terso de mi nación. Mientras caminaba de espaldas a mi casa vi montañas y valles y montañas de muertos apilonados a cielo abierto y el aire delataba su presencia en las noches sin luna se podía evitarlos por mayor o menor intensidad con el aroma nuestro, lo que vamos quedando, no podemos representarnos a nosotros mismos porque también yo estoy muerto, tendremos que ser representados y no soy tampoco quien está diciendo estas palabras alguien bienavenido las está pronunciando por mí las que dije y no dije, esa es una de las desventajas de la muerte aunque hablare no podría decirles lo que siento pero no hablo en solidaridad con quienes pronunciaban nuestro prohibido armenio nuestra lengua cortada con dagas y con vidrios nuestra lengua no es nada nuestro idioma es divino, y que te calles te digo, sí pero mire señor me está doliendo, dónde, aquí en el talón señor no puedo caminar, muy bien ahora que te lo corté puedes gritar y en
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    verdad no puedescaminar arrastrarás tu cuerpo hasta la meta. Y así fue, arrastramos nuestros cuerpos en un control fronterizo al atardecer siempre el atardecer insiste en ponerse hacia el final, nos rompimos la ropa las rodillas los codos que nos quedaban sanos y pasamos detrás mis familiares todos muertos y yo alejándome para volver jamás, a veces está medio loco pero es bueno y muy trabajador y muy honesto, eso sí, muy honesto. Alguien habla por mí menos mal, dice que en esta masacre las fosas comunes son un lujo y una muestra de pena por los caídos pero aquí nada, ni fuego, entrábamos en las aldeas abandonadas cercanas a una de aquéllas montañas de cuerpos tomábamos el primer combustible y rociando quemábamos por piedad lo nuestro inmóviles un rato rezando otras veces ajenos en algún lugar de algún recuerdo y un mediodía Mgrdich se volvió gesticulando hablando con alguien decidió vivir su vida de otro modo y se llevó arrancado otro pedazo nuestro, adónde vas no hay nada por allá, allá están todos por donde van ustedes no hay más que muertos me vuelvo hacia mi pueblo que todo los bendiga ya nos veremos cuando se cansen de trajinar hacia otras muertes. Cuchillos fue lo primero que cargué en los bolsillos los mejores, y algún poco de alambre, estopa, hacíamos fuego cuando se podía para cocer trozos de animales muertos, de animales creemos nunca se sabe con tanto fragmento inerte alguien habla por mí lo que no dije, llegamos hasta un río que bajaba desde nuestro horizonte tan pleno de cuerpos ahogados que pudimos cruzarlo caminando reptando por sobre el mar de muertos, nos gritaban señalaban que siguiésemos hacia allá y nosotros seguíamos nos habíamos habituado al movimiento más mínimo porque alrededor sólo había muerte de familiares amigos vecinos desconocidos muertos, tanto que estábamos completamente solos y enfermos al llegar a Hetesia, qué dice este joven, alguien puede explicarlo, no hablo más que mi idioma señor y si usted no me entiende no tengo cómo hacerme entender, un árabe tradujo mi lamentable estado y el de otros del grupo que fuimos configurando con sólo no oponernos como un agua de río que acepta la que viene consigo y las ramitas y con lo que está flotando vinimos, nos dieron medicinas comida poca muy poca nuestro estado era un total desastre al hospital de inmediato y al sepulcro o al hospicio a medida que íbamos muriendo o reaccionando , yo viajaba en el expreso de oriente adentro de una valija grande en la que una señora me escondió del guarda turco desconfiado que algo notaba en los semblantes de los colores de las pieles de las caras de la gente sentada en ese camarote, una moneda de oro varió su disposición de pronto se volvió torpe desorientado y hasta bondadoso como cualquier soldado a una injusticia. Quise hablar con mi madre y lo logré, quise hablar con mi padre contarle lo del horno las montañas y valles de perros de fragmentos de sangre de sal y de soles nocturnos y también lo logré, no sé, nunca pude entender a quienes afirmaban que eran huérfanos y mucho menos cuando me llevaron con ellos a uno de ellos, los estadounidenses favorecían nuestro amparo en un campo fértil en el que florecían demasiado los cementerios. Hábleme de su infancia jovencito, me tradujo el árabe qué infancia la de quién, le dije lo que hacía todos los días desde el amanecer en la granjita hasta los cuentos libertarios de las abuelas de otros que recitaban de memoria una obra inmensa como la Ilíada desde hacía seiscientos años pero yo trabajando apenas si escuchaba otra cosa que un gallo. Dónde ocultan los madean, hablen o quemamos la iglesia, y menos mal que tenemos hasta cuatro por colina decían otros por mí porque ya no recuerdo los norteamericanos cerraron los orfelinatos y logré que me permitiesen seguir hacia Beirut, los demás hacia Francia a reunirse con los vacíos de una enorme
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    nada de silencioen varios pueblos uno será Marsalla creo, y fui cuando bajé del barco camino de Montevideo, recorrí las calles de Marsella preguntando a cualquiera que me entendiese la notita en francés que me había dado el árabe que ni el nombre me acuerdo y di con dos amigos del orfelinato de la travesía del exilio de la niñez y de la aldea y morí otra vez cuando de ellos me fui otra vez yéndome para jamás volver ya me morí tres veces alguien habla por mí, me está representando, espero que me espere y no me obligue a caminar en mis recuerdos. Ya era mecánico de los buenos dicen nunca fui de los primeros y es por eso que pude abordar el barco hacia Montevideo cerca de Buenos Aires, mi tío uno de los hermanos de mi padre me gritó una dirección mientras se iba repitiéndola como en una canción que no olvidé y fuimos para el cerro allá en Montevideo buscanos en la iglesia no te puedes perder y así fue que no pude llegar a la mítica Buenos Aires de la que tanto se hablaba desde la niñez. Dónde estarás mairig, muy cerca de ti, así viajamos con nuestras catacumbas a cuestas de distancia, con nuestros fantasmas con nuestros amores, cuando vi moverse algo en la pila de muertos fue porque atrae inexplicablemente esa obra maestra de la desdicha me acerqué y una mano que hizo una señal abriéndose y colgando de unos hombros sin cabeza a la vista decía vida y poco a poco liberé el camino quitando otros cuerpos de su encima armando la figura en cuanto pude de llorar ni hablar nunca he podido y arranqué suavemente a una mujer logré llevarla sobre mí a bañarla en la primera casa que cruzamos y caminé dormí y volví a caminar y no dormí cuando se despertó la senté como pudo un algo de agua unas preguntas dos sí con la cabeza sostenida con penas, y decidí callar ni nombre ni vestigio ni nada que no quisiese dar y al cabo de unos días de noches al amparo de casas desconocidas de pasadas aldeas de un paso sonrió. Dónde estarás mairig dónde estarás aquí está Serpuhí si la vieses, y en una aldea fronteriza logré que la tratasen me quedé hasta curarla y nos fuimos hablando de nada nunca hablamos de lo que ya sabíamos un abrazo tan largo como el exilio y tan intenso como un necesario reconocimiento, un día fui a buscarla vivía en Montevideo. Dicen que venimos de Oriente de las mil y una noches y sí, nuestra vida fue de mil y una noches, pareciera que sí, aunque nunca supe del todo bien qué fue que nos pasó como si fuese un algo que me sigue presente. Cuando llegaron a estas tierras los hijos de jesús observaban y conversaban entre ellos, nos miraban alejados con sonrisas amables y nos disgustaron sus palabras iniciales, sus modos su manera sus olores sus vestidos enormes con tanto calor, hablaban solos mientras secaban sus sudores y se rascaban todo el cuerpo miraban hacia lo alto mientras nada volaba, se escuchaban sus voces mientras trabajábamos sus canciones mientras dormíamos los ruidos de sus trabajos raros los hombres de la cruz. Algo les molestaba mucho y no disimulaban su enojo su rechazo cuando las mujeres nuestras se les acercaban a ofrecerles agua comida o alguna ofrenda de bienvenida. Nos tenían asco y a las mujeres asco y miedo, parecía que veían algo más que a ellas y no cesaban de observarlas con fastidio. Las mujeres de los jefes no pasaban la prueba de esas miradas de reprobación, y ellos tampoco, no se supo hasta mucho después. Acérquense, reunámonos sentados en torno a la luz del fuego ardiente cual piezas de un cosmos que aún no ha sido dividido, como partes que se resisten a la fuerza que insiste en hacernos nacer como de
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    madre cual sifuésemos así de ínfimos los seres vivos. Pensemos que la vida nos permite nacer por obra nuestra y estaremos navegando en un error como el de estas sillas altas si creyesen que valen por sí mismas. Hagamos lo mejor que sabemos y fácilmente rechazaremos cualquier intento de parentesco con la fuerza originaria del resto de los seres terrenos. Al sol se lo conquista cada día, cada día refulgirá si lo pulimos con las piedras maestras, si así no aconteciese nos abandonará a nuestra pobre merced para que nos volvamos hacia el triste reflejo de la madre perdida. Lo mejor de nosotros está en el cosmos en forma de espíritu y con paciencia espera que lo advirtamos y nos acerquemos a participar de su aspecto divino mediante lo divino que hay en nosotros. Del pensar esencial surgen los pensamientos y con ellos clavamos el obelisco en tierra señalando nuestra raíz en obra espiritual, nuestra matriz cósmica, nuestra inequívoca raíz, la que nos guía por las sendas oscuras plagadas de maldad instintual y nos libera de las fuerzas naturales tan pasajeras y tan volátiles tan corporales como un mal sueño efímero. Lo espiritual del universo desplegado en nosotros, la nueva ley que nos limpia las manchas de nacimiento, que posterga los roces naturales al lugar que merecen, que sitúa los lugares terrenos en nuestras posesiones, de aquello somos, nosotros somos el eslabón que unifica la vida gracias a que nos ha mirado la potencia creativa que no nos pertenece. Sacrifiquemos en ritual sagrado los ídolos paganos de todos los que insistan en pudrirse los ojos las manos y la sombra adorando los frutos de la tierra. Lo mojado en la sierpe de laxo movimiento será pisado a fuego se grabará su sed confusa sin descanso en las estelas funerarias testigos de su amenazante soberbia decrepitud. El espíritu en lo alto y la naturaleza en los confines conquistados, y más allá del cielo en el fin de los tiempos misión del hombre excelsa unificará infinitamente en uno lo que está quebrado. Lo bajo será profano profanado lo sucio impuro será violado por el mal que lleva en su vientre que insiste en agrietar las potencias divinas de lo sacro. Lo que llega de las alturas no merece ni puede morir, lo que es alado debe matar lo que se arrastra, reconocerás la pureza de los seres de toda pureza en los sucesos virginales. Serán inundados una y otra vez los valles de lágrimas insulsas. Acometerás sin piedad y en muerte justa convertirás la vida carroñera y fútil. Las creencias lábiles se arrodillarán en castigo supremo ante sus propias herejías. Lo que no comprenda la inmortalidad de dios no será considerado más que una abyección errónea. Dios es inmortal por su propio derecho así como la unión en matrimonio es una obligación de derecho legítimo que sitúa a la mujer ante él. Lo que renace después de morir en el ciclo eterno de la vida será más joven y fuerte que su predecesor, será el hijo quien retendrá la semilla del antiguo lugar ahora proscrito. Entre las paredes que todo lo ven las del laboratorio señores, ha surgido un nuevo tema de investigación en torno a cuál es el ‘mecanismo’ que se activa en el cerebro humano que puede hacer variar el tiempo de vida de la especie. La posición actual como ustedes saben ha logrado determinar que existe tal ‘mecanismo’ y los estímulos que lo promueven aunque se desconoce qué se pone en movimiento en el cerebro en el momento específico en que recibe el estímulo, en qué región cerebral se puede aislar la modificación producida por el estímulo, tiempo promedio aproximado de exposición al estímulo para lograr confirmar la comunicabilidad de la modificación, proporción de la importancia del contexto, situación que comienza a diseñar una necesidad que amenaza con tornarse imprescindible porque sin ella los resultados serían poco satisfactorios. Se avecina la necesidad de plantear un experimento que modele una situación ideal a partir de la cual operar… disculpas, no creo que mediante el diseño de una situación ideal se resuelva la incógnita ya que este es precisamente el punto por el cual no se la encuentra, la ausencia de situación real que puje para lograr la modificación. Desde un planteo ideal no habría cómo variar sustancialmente el ‘mecanismo’ actual hasta modificarlo ya que es altamente probable que el comportamiento actual sea el producto de una antigua modificación que ha reducido los tiempos y seguramente las características vitales de nuestra especie. En qué se basa mr dr, muy simple, mi hipótesis indica que esta característica actual
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    Enfrente habían divisadoun día detrás tierra firme pero desistieron por el momento ya que se distanciarían del conjunto. Hicieron tierra felices con cuidados extremos tierras duras difíciles con miles de cuevas y algunos valles de fertilidad, grabaron las señales correspondientes y dispusieron las tareas en la celeridad de la espera del nuevo que llegaría en dos lunas. Hallaron la sorpresa de que los albergaba un clima benigno en el ángulo interno de esa encrucijada montañosa, dedujeron que siguiendo las montañas llegarían al punto de reencuentro, pensaron que sería simple ya que los ángulos aunque fuesen distintos tenían que darse claro presuponían que esos montes comunicarían en algún momento con mar interno y ansiaban dar la buena nueva para el conjunto. El grupo que decidió volver por la derecha del lazo comenzó a contar tal como habían acordado los tres días cuando ingresó al mar interno luego de cruzar sus puertas tan abiertas como estrechas y con el cuidado de evitar las tierras firmes que aparecían a la derecha siguieron hacia el naciente bordeando las ondulantes orillas de su propia izquierda. Descartaron tierras fértiles visibles e islas con el propósito de reunir al conjunto. Se ilusionaban con que las sinuosidades no los alejaban del otro grupo hasta que en estos placeres cantando divisaron una cadena montañosa que nacía hacia el norte aproximado en dirección al cierre del lazo y celebraron con danzas y música acompañada por las aves que por allí eran similares a las que habían perdido. Sería cuestión de bordear las montañas para reencontrarse en algunos de sus espacios. Cavernas los albergaron y lograron alimentos sin obstáculos construyeron pacientes asentamientos demarcaron cuidadosos todos los lugares elegidos para orientar a los nuevos a quienes destinaban terrenos más cercanos a la costa para evitarles esfuerzos adicionales clasificaron animales sus utilidades tratando de armonizar con los frutos de la tierra en prioridad los niños en el centro de los especiales sitios dedicados a la confianza del conjunto ante el peligro posible en. Cierto día tuvieron certeza de que grupos distintos los observaban sin acercarse a tiro de flechas ni de arcos ni ballestas, eran bajos anchos veloces esquivos y desaparecían en plena luz con gran habilidad. Decidieron esperar a grupos nuevos dos lunas no es mucho para decidir mientras fortalecían el conjunto, decidieron mudar todo a las cavernas y encontraron cómo agruparse en algunas de ellas por sus pasadizos sin mayores problemas con animales o peligros tormentas lluvias torrentes lagos internos. En estos desplegaron las mujeres todos sus saberes medicinales poco a poco y fijaron algunos especialmente para generar homenajes a la fertilidad a las fuentes de vida. En el lado izquierdo del lazo se ocuparían en idéntica tarea, sí aunque con mayores seguridades pero aquí no lo sabíamos porque el terreno imposibilitaba un ataque externo de cualquier algo sin que ese algo pudiese escapar hacia la vida. La clave cuando llegaron decenas de nuevos contingentes fue cercar la región en un gran óvalo, el óvalo habíamos aprendido de los antiguos comunicaba una señal de lograda armonía al Todo, el resto fue demorarse en afianzar la existencia mientras se atrasaba la partida de la expedición hacia el encuentro del otro grupo primigenio. Mientras tanto en el sur, es decir en el comienzo de la espalda del lazo aquél antiguo grupo ya se había atrevido a cruzar del otro lado, proseguir avanzando después de la montaña amiga, se instalaron a ambos márgenes y siguieron ocupando terrenos fértiles y decenas de cuevas de menor complejidad que en el lado interno de la espalda del lazo. Con los milenios desarrollaron finas destrezas artísticas que en el llamado siglo xx varios grandes artistas evocaron en silencio tal vez al haber extraviado el sendero de los encuentros comunales.
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    daría error porquelos regalos allí van a la individualidad en primer término. En cambio, en nuestro marco comunal se promueve lo inverso. Cuando un nuevo miembro sea incluido no será él o la mujer del grupo receptor quienes recibirán regalos en primer término, sino fundamentalmente el grupo familiar ampliado. En la vida comunal se prioriza el valor del conjunto en todos los casos ante el de los individuos. Qué sería de un individuo sin el conjunto: un paria por ausencia de amparo. Quien se va decide dejar de amparar al conjunto, entonces el conjunto deja de percibirlo como alguien a quien se debe amparar. No se trata de perder la pertenencia, sino de perder la ayuda recíproca. En este caso es el grupo el que se siente afectado por el abandono de un miembro que ha decidido dedicar su tarea a la promoción de sí mismo. Esta percepción, la que se promueve en caso de partir un miembro, tiene que ser clara no como amenaza para impedir una libre decisión, sino como perspectiva natural para alguien que decida apartarse y dejar de apoyar al grupo de origen. El personalismo es un enemigo natural de la vida comunal. Este surge como resultado de una larga sedimentación de decisiones que lo promueven como se promueve algo natural. El personalismo es un logro producido por prácticas individuales extremas que han decidido entender que se trata del último eslabón de la naturaleza propia de lo humano. El impulsar a alguien hacia una carrera hacia lo más alto de un culto personal es una decisión cultural que nada tiene que ver con la naturaleza biológica humana. En realidad es su negación. Si se observa el comportamiento de aquello que llamamos vida, podremos ver que se trata de movimientos sinérgicos de alta complejidad que actúan en una completa disposición conjunta, en ningún caso en desmedro uno de otro participante, sino como resultado horizontal en cuyo proceso activo todas las partes intervinientes tienen una gran importancia. Lo que se promueve y surge de semejante acción conjunta es la vida misma humana en este caso. Es decir, es algo diferente de cada uno de los componentes activos que la consiguieron. Una persona humana es a su vez el conjunto de todas las partes intervinientes y algo completamente diferente a ellas. El proceso vital de todos los participantes vivos mancomunados biológicamente ha generado por consenso eso llamado vida, pero vida de un algo vivo de carácter y existencia distinta de lo previo. Vida que incluye y que difiere de lo previo, que difiere y lo incluye. Aquí, en lo social, tenemos un caso de carácter similar. Diferente y similar. Similar en que la vida comunal se constituye de la acción de sus partes mínimas, los individuos. Diferente en que si bien surge lo comunal de la acción individual, la vida comunal es en sí algo por completo diferente a sus partes constitutivas. Lo comunal es un resultado de las relaciones preexistentes de sus partes pero como punto de llegada es también su negación. Lo comunal se expresa y puede ser estudiado y valorado y mensurado sin el concurso de ninguna de sus partes en particular. Es un algo distinto de lo individual y lo subsume. Sin lo individual lo comunal dejaría de ser, es verdad. Tanto como que sin lo comunal lo individual no podría ser. Por qué. Porque se necesita una base comunal de alguna especie de tomillo o romero –Robert este Robert- previamente constituida para el advenimiento de lo individual. Se dirá que la base no es comunal sino dual, es decir dos personas, madre-padre, de cuya unión nazca un nuevo individuo diferente. No obstante, ya se puede intuir lo que implica leerlo de este modo. Aquí, la versión religiosa pareciera resolver el problema, pero en verdad solamente lo reduce, lo simplifica exageradamente y lo convierte en una caricatura. Adán y Eva. Versión simbólica monogámica simple y falaz de un comienzo de lo humano. Está claro, pero debo ante alguna duda afirmarlo. Tal vez pudiese decirse oportunamente que el
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    comienzo de lavida humana tuvo desarrollos desiguales, que el primer humano hombre evolucionó milenios después que la primera mujer humana. Y si no es así pregunto. Si no fuese así, el primer hombre habrá seguramente sostenido relaciones con hembras no humanas y de allí surgimos los fundadores de la civilización patriarcal. De este modo podría comprenderse el desprecio que aún subsiste de los hombres por las mujeres que aún subsisten. Al menos cinco registramos nosotros y consenso cinco. Pero volvamos. Es verdad que sin lo individual lo comunal dejaría de ser, pregunto. Pareciera a primera vista que sí. Sin embargo no del todo. Lo comunal puede subsistir sin lo individual porque lo individual y lo comunal tienen existencia diferenciada y distinta. La vida individual si muere, desaparece como principio activo de un orden comunal. Sí, pero, si se la reemplaza por otra vida individual de cualquier signo subsistiría la acción abandonada por aquélla que murió. Reemplazo y punto. En cambio, lo contrario no es posible. La vida comunal es un resultado semipleno en gran parte autónomo de las partes individuales que la constituyen. En cambio la vida individual tiene existencia plena hasta que la pierde en la muerte. La vida comunal, su sí mismo, puede subsistir por sí misma a una muerte de una o más de sus partes vitales constitutivas. Una vida individual no puede subsistir sin su sí mismo vivo. Esta diferencia hace que la vida comunal bien ponderada, se nos presente como la clave de la vida humana. Es decir, bloqueada la prioridad de la vida individual la especie puede retomar o seguir su curso vital, pero sin vida comunal no. Es cierto que es algo ridículo imaginar que con el boicot de la vida individual la vida comunal en la tierra vaya a desaparecer. No obstante es cierto. También pareciera ridículo pensar que la vida comunal atente contra la vida individual y que eso afecte la prosecución de la vida de la especie. Sin embargo podría suceder. Aquí deberíamos detenernos en poco. La vida humana puede desaparecer. Es más, estamos muy cerca de que ocurra. Si ocurre, podrá suceder por cataclismo, por ejemplo entre otros, el que se espera ahora que suceda como lo hace cada seiscientos mil años aproximadamente, o por acción de los mismos humanos. Por ahora no hay otros factores que puedan decidir nuestra desaparición como especie, salvo la ira de dios. Pero aún así, la ira de dios se manifestará como cataclísmica. En el caso de una intervención no cataclísmica sino atribuible a nuestra acción, a quién se la cargamos, a la acción individual o a la acción comunal. Se ha preguntado. Creemos que aquí se puede notar la dificultad que porta sobre sí la acción individual para lograr deshacerse del vínculo que la retiene en el marco comunal. Se podrá argüir, que en el marco actual no puede hablarse de marco comunal, que lo comunal es otra cosa, etc… sí sí sí. Sí, está bien, pero lo que vale para esta reflexión que estamos haciendo, es que lo comunal excede a la individualidad mal que le pese a esta. Y que por mayores esfuerzos que haga para desembarazarse del yugo comunal, del ahogo supuesto, de la barbarie que todo lo somete, según los vituperios conocidos que son vertidos por los seres que creen ser libres de este modo, lo comunal, a pesar de sí mismo incluso, estará albergando la presencia de ese individuo idiota. Es que el lazo comunal es natural. Y aunque no guste nos antecede. No existe la plena individualidad. La negativa a estas premisas, negarle la opción de ser un vehículo de comprensión de nuestra realidad como especie humana, niega lo que no conoce, o bien niega su sí mismo real existente atribuyéndole un marco social predeterminante. Hacen esta atribución creyendo que lo social puede reemplazar las características de nuestra impronta biológica. Y sí, claro que puede. No sólo puede reemplazarla sino destruirla, modificarla, distorsionarla y malversarla. En verdad, lo hacen porque no pueden aceptar como es que
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    somos biológicamente. Leimponen un marco jurídico y social a la naturaleza biológica para desviarla de lo que aún es simplemente porque no les gusta cómo es. Es estúpidamente así. El marco jurídico legal de la construcción pastoril patriarcal que llega hasta hoy sin modificaciones sustanciales es tan absurdo que se sostiene sólo en el engaño pueril, en el terror y en el ejercicio de la represión. Sigue apelando a las afirmaciones que los biólogos colonizadores hicieron hace cien años para sostener su absurdo. Hoy, la biología afirma que los humanos no nacen conflictivos ni violentos, sino ni buenos ni malos. Muy mala noticia para el confesionario y el psicoanálisis, armas patriarcalizantes de gran eficacia. Ahora bien, respirad gens que es gratuita por estos lares la contaminación. En qué consisten el ridículo y el absurdo. En que un capricho del poderoso gritó escandalizado hace cinco mil años esto no debe ser y dejó de ser. Y punto, y aun no sabemos si punto final. Así actúa lo jurisprudente comunal patriarcal actual, así actúa, convalida un capricho que se opuso al curso de la naturaleza biológica humana simplemente porque no le gustaron sus características de madera aglomerada. Y lo más previo al café que ya se dibuja en vuestras mentes. Estos ridículos de toda absurdidad convalidan la castración y se creen hombres libres. Actúan como bueyes sabios y se creen toros vitales. Y bueno, más vale buey en mano que ley volando. No vaya a ser que se descubra que las jerarquías son ficciones triunfantes, que el dolor es provocado intencionalmente, que la armonía es posible, que del despliegue de la naturaleza biológica humana surgen lazos afectivos de apoyo recíproco que unifican a la especie y le proporcionan amparo en reciprocidad. Porque si se descubriese válganos esta realidad científica, estarían más cerca las certezas de que nos han sometido a un gran engaño. Quedaría en claro que vivimos sometidos a un gran e ineficaz artificio que tuvo como único propósito bloquear y someter el curso natural de la vida humana. El curso comunal perdido, el que prioriza la vida del conjunto en armonía pacífica y reciprocidad que ampara, el que hoy vuelve a la puerta del maleficio para golpear con su propia aldaba. El discurso de apertura nombre con el que entró en la historia y en los libros de texto de preparatoria en todo el mundo libre daba sus frutos de casi inmediato como hubiese dicho Robert en este recordatorio, ya que el debate se extendió varias horas y ante la llegada del final de la noche en plenilunio se dio por aprobado y nos retiramos sin más hacia los sueños en la casa de todes. Durante la asamblea elaboramos una guía de valores y detalles para afinar la organización del proyecto cuyo primer paso sería conseguir el concurso de personas adecuadas a los propósitos comunales. El día siguiente Dispusimos un plan anual casi ni ni ni dormimos aseamos desayunamos tal nuestro maravilloso entusiasmo que entrará en vigencia en el transcurso del presente verano con el objeto de formar y elegir a las personas adecuadas de entre todas las que se hayan inscripto para vivir en la experiencia comunal con el secreto objetivo de resucitar nuestra naturaleza muerta. El plan constará de doce campamentos quincenales de diez días de duración reunión gens a las 14 horas en la roca de diferente complejidad e intensidad seis meses en los que serán evaluadas tanto personas como grupos, para lo cual estamos a toda máquina formando líderes que defiendan el proyecto con ojos de opabinia no podía callar a tiempo Robert y nos desarmábamos tratando de pulir detalles sin que la risa nos resultara un obstáculo nunca lo es salvo, bien bien es o no es, casi nunca obstaculiza tarea alguna que se talle de constructiva,
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    bueno bueno, chavalinesa pulir a pulir detalles perceptuales con toda la corporalidad activa que esto es marfil marfil, para en los comienzos de la próxima primavera inaugurar la vida nueva en la casa nueva, así que líderes, pronuncié otra palabra maldita y nadie me corrigió es que algún conquistador les ha cortado las orejas, y sí como casi siempre tiene razón vamos anestesiados y consenso anestesiados, a la roca que ya es hora, corríamos sin percibir que corríamos felices de toda felicidad estábamos colaborando con la recuperación del bien perdido bajo el terror y la violencia planetaria de una montaña de oro. Viajaron urgencia reunión cuarenta y ocho horas transcurrieron y el bosquejo inicial fue presentado y para cuasi sorpresa de la delegación Anatolina el grupo empresarial aprobó sin casi chistar el presupuesto global presentado y el correspondiente al primer trienio, luego de una semana de debates y contrapropuestas, allí, sobre la fantástica mesa de roble rojo de treinta metros de longitud apta para el despliegue de maquetas expedientes susurros y desprecio de variado orden Adrián especialista encargado del modelo arquitectónico comunal y cuestiones geográficas, Meropea de los detalles de la organización económica productiva, Ibai de los sistemas en red de distribución global y comunicaciones, Theia desde un ministerio de relaciones sociales comunales, salud y reproducción de la vida social, Isabel en cuestiones de clase de género de recreación artística y culto, Robert en educación dinámica e interacción cultural, Amparo y Best en juvenilia y nexo con el mundo adulto. La promoción de valores individuales afecta directamente el desarrollo de la vida comunal (discurseaba los fundamentos del plan Robert mientras desayunaba almorzaba higienizaba y todos los abas imaginables aun durmiendo)… Así entendido, toda ofrenda individual será rechazada por…Porque si se descubre esta realidad científica, estarían más cerca las certezas de que nos han sometido a un gran engaño. Quedaría en claro que vivimos sometidos a un gran e ineficaz artificio que tuvo como único propósito bloquear y someter el curso natural de la vida humana. El curso comunal perdido, el que prioriza la vida del conjunto en armonía pacífica y reciprocidad que ampara. Y nosotros qué paciencia y consenso paciencia qué. Nuestras costumbres llevaban consigo varios años mayores, más que todos los dedos de varios comuneros, tanto como cabellos de una bella doncella rizados como vicisitudes brillantes como intenciones, suaves delicadas fraternas como conversaciones, firmes y resistentes como nuestras edades, bellas como el ondear de la risa en los trigales y abarcantes como la vida misma de nuestras poblaciones. En este atardecer celebraremos un nuevo adviento para nuestras cosechas y lo haremos tal como se hiciese durante la fundación del primer poblado en estas tierras, tanto como para señalar que hemos logrado mantener en armonía nuestras vidas y con nosotros y con la madre y entre nosotros y el resto de la vida misma. Cuando llegamos a poco de agotarnos las aguas y privarnos de nuestro antiguo suelo el mundo que nos vio llegar nos recibió sin condiciones y nosotros agradecimos esmerando nuestra participación en el orlado tejido por todas las especies. Creímos por un momento que nuestra vida se alteraría en permanencia con el surgimiento de jerarquías y privilegios aunque fue sólo un vaticinio equivocado. El mar ondulado en la curva externa del lazo, las tareas en el mar durante largas lunas, las ríspidas guarniciones primarias de los tiempos montañeses iniciales requirieron vigor y los hombres cumplieron en salvar al conjunto, pena nos atacó cuando les vimos entronizar sus atuendos sus nombres su figura y miradas, sus cuerpos tornaron altivos se individuaron y poco a poco exigieron a cambio de su contribución
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    En un momentocreativo de la fertilidad el grupo sureño destacó grandes contingentes con el objeto de reunificar la primigenia división mediante el sueño adicional de alcanzar unificando la región una visión estratégica a ambos laterales de la cadena de sueños. Las asambleas enviaron emisarias y emisarios para el contacto y para en el caso de que fallara pudiesen constituir un nuevo aunque pequeño grupo. Algunos inviernos se fueron sin novedades pero en cada primavera de los años se insistía con el plan trazado. Todo tipo de festividades se realizaron a ambos lados de la espalda del lazo y a la altura de su moño cuando los dos grupos una vez recuperado el número total de misiones emisarias previas se abrazaron, una larga alegría tiñó los confines con la noticia, la que llegó en escasos soles menores despiertos. Aquí y así comenzaba se expandiría rápidamente y se ejercería en aquéllas hospitalarias tierras durante cuarenta mil años una nueva y portentosa idea de lo que es el vivir humano. Día 6 Nuevamente sol desde el amanecer piensen que no es eterno disfrútenlo charloteaba Robert desde las cinco hasta las cinco del día entrante, fue a tiempo completo y lo tomaba en serio, y? chavalines, pensáis alguna charada para hoy, preguntaba a los ojos cerrados de quienes caminábamos porque teníamos piernas y nada, todo el mundo en silencio, fue como un juramento sin que mediase sangre por fuera ya que por dentro corría a las claras del alba que estábamos dispuestos a defender nuestro secretísimo que ya eran dos. Las madres observaban los madres las miraban tenían confianza en las intuiciones de las mujeres que algo queda en pie. Un duraznillo aquí otro más allí y se me vino la noche me propuso que lo ayudase en la despensa, y así a cada uno de los siete nos redujeron a cenizas laboriosas sin juego lo peor del trabajo es que no sea jugado y ya, aquí estamos confinados hasta que la ley nos haga comprender que no es tiempo de secretos, es que tenemos miedo a que les ocurra algo feo, Brenda actuaba bien, Isabel más sobria hacía como que estaba sucediendo una serie barata televisiva que ni atrae la atención de los más ingenuos o aislados solitarios de esas que se seleccionan para concentrarse en tareas de mayor importancia en compañía de una nada. Los dos aquéllos siempre juntos en otro agujero negro, los hombres trabajaban mecánicamente como siempre sin distraerse por nada ni por un tábano en la nariz se mosqueaban, pero porque nos tenían en el redil. Y el sitio iba tomando forma de ciudad emergida del fondo de esta tierra con calles plazas hileras de casas dispuestas ordenadas amplias avenidas pulcras ni signos violentos ni incendios ni ajuares ni joyas individuales ni templos ni sepulcros especiales qué es esto se preguntó Adrian y todos se arremolinaron en su torno de él, no vimos nada cada esclavo en su puesto de esclavitud y ya espartaqueaban nuestros sentires aunque dos horas sólo dos horas hacía que nos habían confinado bajo pena sin pena ni amenazas, los adultos democráticos no existen existen los niños incomprendidos no sabíamos mentir y se nos estaba obligando o bien dejar de preservar nuestro bello secreto. Adrian había limpiado una obra de arte chiquita de siete cm con una imagen de mujer en roca con su cuerpo al aire y sus partes más lo que después nos enteramos representaba su útero exagerado dijimos hiperrealismo ya por entonces y reímos hasta el cansancio de la tarde, vinieron unos tipos de verde se llevaron el cofrecito de Robert y dos días más tarde se dijo en la asamblea nocturna cuarenta mil años. Una obra de ese nivel con semejante tremenda antigüedad qué locura, qué locura seguir escribiendo libros de ceguera inducida para esa maravilla esculpida en marfil.
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    -nada llevará lamarca de lo mío-lo tuyo, sino de ‘lo nuestro’. -la individualidad será forjada en pro del conjunto. -el placer será entendido como vía hacia la felicidad del conjunto. -si el conjunto es feliz promoverá la felicidad de los miembros. -el ‘clima’ de felicidad y celebración de la vida será un objetivo permanente del conjunto. -será abolida la promoción del miedo y de la fuerza en todas sus formas y variantes. -será promovida la acción deseada que favorezca al individuo sin perjudicar o ser indiferente al conjunto. -las tareas físicas serán llevadas a cabo sin distinción alguna, salvo especificidades. -todo tipo de supremacía será entendida como disolvente de la armonía del conjunto. -la vida pacífica dependerá de que los individuos experimenten felicidad y armonía. -la paz es un valor natural que surge del logro de variantes tales como el placer, la felicidad, la armonía. -sea promovido el sentido social, sin promoción alguna de individualidad.. -el aporte individual al conjunto será valorado como natural y no como especial. -ninguna alusión a nombres propios promovidos sino sólo referidos al nombre del clan familiar (ej: aquí yace el frater daniel del clan Ahumada). -la diferencia biológica entre los sexos se dispondrá hacia la armonía del conjunto. -será rechazada toda acción que promueva la supremacía de un sexo sobre otro. -la diferencia entre naturaleza femenina y masculina será aceptada como natural y real. -será aceptada que la naturaleza humana es dual y amalgamable en todo sentido sin la necesidad de una ley que regule los comportamientos. -el sentido armónico y pacífico que promueve amparo al conjunto será premisa y conclusión para todas las prácticas humanas. -las enunciaciones precedentes no son leyes impuestas sino deseo de favorecer en la práctica las potencias constructivas humanas. Trabajo: -el trabajo como actividad y como su resultado será para otros, no para quien trabaja, sino para el conjunto.. -la preocupación laboral estará determinada por el rol de aporte al conjunto con el objeto siguiente:
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    a) que logrenautonomía alimentaria mediante agricultura… b) que ejerzan el intercambio de productos en base exclusiva de necesidad recíproca… c) que la economía productiva tome en cuenta las necesidades del conjunto… d) que las áreas de producción sean diseñadas predeterminando el tipo de necesidades… e) evitar el consumo superfluo, el consumo suntuario, el consumo jerárquico. -las tareas estarán imbuidas de sentido celebratorio. Organización Política: -las decisiones serán tomadas por el conjunto. El conjunto podrá reunirse semanalmente para seguir una situación determinada, o bien mensualmente para ajustes metodológicos o anualmente para decisiones estratégicas. -toda decisión se tomará por consenso. Para casos delicados y urgentes cada gens podrá nombrar un delegado informante a tal fin específico con un mandato revocable. -se adoptará el sistema de pleno asambleario de todos los intervinientes de participación voluntaria (panegirias). -las asambleas serán las mismas reuniones que al atardecer se realizan para celebrar el día. En la plaza principal circular se reunirá toda la tribu. O bien en las plazas secundarias se reunirán las gens (tres por tribu). No se promoverán reuniones especiales que fragmenten el conjunto sin necesidad. Se promoverá el sentido participativo para la vida y como el trabajo será jugado, los detalles formarán parte del debate vívido del conjunto. Se recomienda realizar los debates antes de los bailes y cánticos celebratorios. Sexualidad: -se promoverá la sexualidad espontánea despojada de sentimientos posesivos. -esta práctica estará garantizada por la ausencia de valores posesivos o que propugnen propiedad privada en algún sentido.. -se rechazarán prácticas que supongan algún tipo de sumisión a las partes. Podrá realizarse del modo elegido por los participantes. Se respetarán todas las elecciones. No serán bien vistas por abusivas las prácticas incestuosas de todo orden y nivel. La tendencia a no practicar con quienes se convive se reforzará mediante educación normativa. Las prácticas intergrupales serán de libre elección. -se educará en la sexualidad espontánea, no coital ni falocrátrica, si bien pueden estas prácticas ser incluidas. La sexualidad basada en el placer corporal será entendida como la vía hacia la felicidad del conjunto. Todo lo concebido y aceptado por las partes formará parte de las prácticas.
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    -la sexualidad seráentendida como parte fundamental de la autorregulación de la vida. Por esto será sólo regulada por el deseo de los intervinientes. Nadie será obligado a nada. No regirá tabú alguno ni zonas corporales privilegiadas. -no se promoverá vía culto alguno el privilegio de alguna parte corporal. Serán mal vistos los rituales de iniciación bautismales con prácticas de promoción erógena en el cuerpo de las criaturas. Todas las partes del cuerpo podrán intervenir sin que medie prioridad alguna en el desarrollo de la sexualidad preferida. Serán mal vistas las prácticas falocráticas o que supongan algún privilegio. -serán promovidos los juegos naturales que supongan e involucren a la sexualidad. Será entendida la sexualidad en sentido amplio y de ninguna manera sólo un momento de práctica especial o bien de cierta ritualización metodológica. Por esta razón serán desalentados los lugares destinados a tales semicultos, por entender que suponen una cierta disposición al aislamiento con base en un señalamiento moral. -será rechazado entender la sexualidad espontánea como inmoral ya que surge de nuestra naturaleza biológica y es promotora de vida y vitalidad. Organización social: -se desarrollarán los vínculos comunales en base al grupo matrifocal y matrilineal extendido. El grupo estará conformado por la mujer, los hermanos y hermanas de la mujer, la madre y las tías de la mujer, la abuela materna y sus hermanas. -se promoverán las relaciones sociales horizontales sin distinción alguna entre los sexos, que presuponga menoscabo alguno. -las criatura que nazca quedará en la casa de la madre a su cuidado, el de las hermanas y hermanos de la madre y la abuela materna. -la criatura aprenderá que madres son todas las mujeres de la casa y padres todos los hombres de la casa. -el hombre que aceptase convivir se sumará a la casa de la mujer, y la mujer permanecerá en la casa materna. -no se promoverán la monogamia ni la poligamia en ninguna de variantes. -las parejas que decidan convivir se sumarán a la casa materna. -la inclusión irá acompañada de todas las tareas asignadas en cada caso. -en caso de necesidad la convivencia no afectará el aporte laboral al grupo de procedencia. -corresponderá a la persona recientemente incluida la totalidad de los derechos del resto de los miembros. -será evitada toda competencia y rivalidad entre grupos familiares ampliados.
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    -el grupo quereciba a un nuevo miembro de otro grupo recibirá regalos de agradecimiento y ofrecerá regalos de bienvenida al grupo de procedencia. -en todos los casos los regalos serán grupales, no se promoverán regalos individuales. -los regalos tendrán sentido práctico, no suntuario. -las visitas a las chicas se realizarán mediante el visto bueno de los integrantes adultos de la casa. -podrá tomarse en cuenta si las hubiere la opinión de las criaturas. -quien visite deberá salir de la casa visitada antes del amanecer. Ante el deceso: -que al sobrevenir la muerte se practique un duelo de tres días y posterior cremación. -que si a pedido del grupo familiar se solicita entierro, este sea realizado sin pompa o distinción alguna. -que los ritos de muerte desechen jerarquía alguna y se refieran al valor del conjunto. Creatividad: -las invenciones y obras de arte serán firmadas por el colectivo. -se renunciará a todo proyecto científico que presuponga un daño ambiental o el final de un recurso. Recreación jugada: -serán diseñados y practicados juegos con y para el otre. -el juego, lo natural, será el motor de los logros individuales y comunales. -será bien visto todo juego en que como resultado se comparta el fruto de la acción.. -la acción individual será despojada de gloria, la gloria individual será propia de tontos.. -la gloria o destaque será entendido como una desviación que atenta contra los intereses de la comunidad. -serán abolidos en tanto valores disolventes lo más fuerte, lejos, más veloz, más hábil, más alto y todo tipo de jerarquización ‘natural’. Organización de la producción: -el plan maestro surgirá de la decisión de una reunión de la asamblea general. -la riqueza excedente será almacenada. -el almacenamiento no dará lugar a comité especial alguno.
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    Al anochecer anochecidonos reunimos habituados en ronda junto al fuego en una noche especialísima por los resplandores lejanos de secas tormentas eléctricas del desierto, extraño saber que no siempre lo fue, habrá sido ideal vivir por allí como en Suiza Austria o Alemania en sus bosques y lagos mágicos de toda magia en algunos nadie se recrea por tradición, qué habrá sucedido allí, qué no habrá mejor decir pensó con su megáfono natural Robert que escuchaba el canto croático de una rana antes de que cantase, tenía un oído conocido como anticipatorio fenómeno heredado de su madre parapsicóloga que en otras épocas se llamaba shamana o algo similar, sabia, y claro que sabia sabia más que los médicos dijo Robert y otra vez distendidos ni lo esperábamos y el contraataque nos golpeó. Bien niños vosotros sabéis que estamos en un lugar de trabajo en el que los cuidados nunca son suficientes y los peligros mayores que las alegrías así que debo deciros que tratéis de recordar lo ocurrido en detalle por el día de ayer, dónde cuándo para qué ahorrémoslo porque es tiempo que se pierde para el descanso, tenéis la palabra. Amparo blanca hasta el cabello Nieves habló resuelta y contó todo todo salvo los desnudos inconcientes el éxtasis el arrebato de sensualidad natural e inventó un sentido para la tarea de confección de nuevos vestidos y ya, solucionado por la capacidad hipócrita por el momento la situación a la que no le hallábamos la menor explicación y asentimos de poca gana, convencimos pero provisional estábamos en la mira sentimos fue como que supieran lo que nos sucedía en esa caverna. Dicen que mañana no saldrá el sol por el naciente como ocurrió a los hiperbóreos en la Antártida Robert con sus ocurrencias nos mandaba a dormir y nuestro agotamiento feliz de que nuestros cuerpos se dejasen llevar por una orden sugerida. Cro-Magnon en la gran región en Vasconia en Asturias Galicia en lo que fue Navarra Cataluña en París La Sorbonne en Marseille despliegan mére villeuse, y más tarde fue mutando a Bolonia tras el asnito de Aquino con su vozarrón cruzando los Alpes pobre burro un esclavo perfecto pero feliz de cargar al maestro de la cintura planetaria, hubiese sido un muy buen alumno sin dudas nuestro ancestro cro cro, que desnivel tan terco ni podemos siquiera asemejarnos a tamaña criatura qué retroceso quién es el responsable la madre que lo crió y si no quién, la nodriza, imaginas un cro-magnon con nodriza papaclaras de huevo de codorniz en vuelo dónde se ha visto pero Robert alguien nos ha criado y no somos tan despreciables córrete hacia el nivel más alto del coeficiente y sienta en la balanza tu cerebrín tres gramíneas una por cada idea adónde llevará esta caída si nos viese Agustín con estas madres qué nos diría qué error agustino seguir el filo de la daga con la lengua al medio nos ha quedado como cortada y una serpiente amiga ve los brazos de mis anhelos y se me abraza como lo hacen las velas con el palo mayor de mis deseos miro al paciente que espera por un abrazo y queda en su rincón de nada con sus nadie, cada con con lo suyo y cuando no existían ni lo mío ni lo tuyo cómo sería el mundo. En las construcciones bajo los bosques en plena ladera escarpo rebanan y hacemos mesas con las maderas de grandes trocos reúnen las gentes de toda aldea celebra el año primaveral con las raíces envuelta en danzas mujeres jóvenes oscilan van van por el suelo vuelcan revuelcan sus cuerpos bellos fuentes vitales saltan y vuelven de pie girantes menean cual hojas con sus pétalos o sembradío de lino al caprichado viento, manos en alto juntas por los dorsos los pies se juntan y siguen de cerca alternan se unen de las rodillas un golpecito una onda entera recorre el cuerpo un paso y va y otro paso y va los círculos se ciñen y se alejan oscilan serpentean diseñan el
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    Organización de ladistribución de la producción: -cada nivel de la red distributiva dependerá de un plan maestro. similar al de las sociedades de derecho materno de la ‘Old Europe’. -esta solución social intenta reproducir en su aspecto sustancial la organización de las sociedades de derecho materno (el mutter-recht de JJ Bachofen) de la denominada ‘Old Europe’, información arqueológica debida a Marija Gimbutas recopilada por la bióloga española Casilda Rodrigañez Bustos en su libro El asalto al hades. - el acceso de la población a los beneficios del sistema es inherente al criterio base de organización social: amparo al conjunto. -no regirá ningún tipo de pago en moneda alguna sino un sistema de intercambio por necesidad opuesto al sistema de comercio, -será construido un mercado de concentración de volumen variable y ajustable a demanda. -la demanda se ajustará a las solicitudes y estas en base a necesidad. -la distribución se ajustará en base a las solicitudes del año anterior. -el transporte de los productos sólo utilizará energías renovables. -la distribución se realizará siguiendo el trazado económico preconcebido en la red. -se evitará el espasmo de una demanda irracional. -en todos los casos se utilizará el viaje y su vuelta mediante planificación. -en ningún caso se practicará depredación o despilfarro de ningún tipo. -la red distributiva incluirá todos los elementos solicitados por necesidad. -ningún elemento innecesario será distribuido (suntuario, etc.). -la necesidad será determinada por razones vitales no suntuarias ni elitistas que establezcan un criterio de superioridad. -la distribución será realizada sin saltos ni pedidos especiales que generen una élite. -en ningún caso se salteará el orden distributivo establecido salvo cataclismo climático. -la destrucción del excedente o el desmanejo perjudicial serán entendidos como delitos graves contra la comunidad. -la distribución deberá atender las urgencias en prioridad para lo cual habrá un sistema especial. -todo el sistema será responsable de la distribución eficaz de los elementos necesarios para la reproducción de la vida para todas y cada una de las personas que viven en la red comunal.
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    Detalles para laelección de aspirantes: -la selección de aspirantes tomará en cuenta diferentes detalles de personalidad y disposición a lo grupal.. -la selección pasará por diferentes niveles previos: prueba, un mes; preelección, un mes; rechazo o repechaje; elección provisoria, tres meses; elección, un año renovable automáticamente.. -serán elegidas para el mes de prueba en prioridad personas con experiencia en vida comunal, sin importar idioma ni nivel cultural y/o socioeconómico.. -En segundo lugar grupos familiares de hasta doce personas que no incluyan criaturas.. -En tercer lugar grupos de hermanos y hermanas.. -En cuarto lugar grupos de amigos de hasta doce personas.. -En quinto lugar grupos mixtos de familiares y amigos.. -En todos los casos se mantendrá la paridad cuantitativa entre los sexos.. Perfil preferido de los entrevistados que aspiren al proyecto: -quien priorice el ‘nosotros’ en lugar del ego personal.. -quien favorezca la alegría.. -quien evite ponerse como ejemplo o referencia.. -quien comience el día comunicándose sonriendo o cantando o silbando.. -se priorizará aquéllas personas sin creencias religiosas ni políticas que impliquen jerarquías.. -quienes hayan nacido de partos naturales sin falta básica.. -quienes no tengan antecedentes en hechos violentos de ningún tipo.. -quienes hayan trabajado en actividades de servicio (salud, docencia, etc.) -quienes muestren disposición natural a la ayuda mutua.. -quienes resuelvan diferencias mediante conversaciones francas.. -quienes muestren un medio-alto nivel de actividad.. -quienes no hayan ejercido puestos de comando militar o en fuerzas de seguridad.. -quienes hayan rechazado puestos de mando y hayan aceptado puestos de representación.. -quienes hayan sido elegidos en algunas actividades de servicio por sus pares..
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    -quienes no escamoteeninformación.. -quienes acepten de buen grado un señalamiento.. -quienes propendan a la armonía naturalmente.. -se evitarán personas de profesión vendedores para empresas, de marketing, o cuya actividad requiera convencer a otra persona.. -se evitarán militantes de organizaciones que propendan al ejercicio jerárquico del poder.. -se evitarán personas que hayan sobrevivido mediante actividades estrictamente individuales (artesanos, profesiones liberales, etc.) salvo que acrediten experiencia en trabajo en equipo. -se tomará muy en cuenta la actitud de ayuda inmediata, tanto como el evitarla.. -se tomarán en cuenta marcas que presupongan ejercer el poder en la acción.. -se evitarán las personas que busquen sacar ventajas, que busquen endeudar a otros, debilitar sus posiciones, o desconocerlas.. -se priorizarán personas que propendan al reconocimiento de la acción de los otros.. -quienes compartan naturalmente sus bienes personales (comida, golosinas, ropa, etc.).. -se priorizarán personas que jueguen juegos de saberes o pasatiempos sin ostentaciones ni ejercicio de diferencias, apropiaciones o sumisiones.. (no teg, ajedrez, etc.).. -quienes eviten juegos de azar a cambio de algún beneficio.. -se priorizarán personas que jueguen por jugar sin jugar a dominar o a ganar.. -se priorizarán personas que jueguen sin importarles el resultado sino el juego mismo.. -se priorizarán personas que muestren un natural estilo lúdico en el juego y el trabajo.. -quienes trabajen naturalmente para otros.. -quienes comprendan que el amparo se logra mediante cooperación recíproca.. -que la armonía se logra mediante el ejercicio de ceder y esperar.. -que el apresuramiento lleva al error.. -que las acciones son preferibles a las palabras.. -quienes trabajen y actúen y eviten asumir actitudes de liderazgo forzado.. -quienes prefieran la palabra franca y eviten conflictos.. -quienes digan con delicadeza sin herir a nadie.. -quienes muestren desapego por los objetos..
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    -quienes eviten actuarcomo propietarios de personas.. -se priorizarán personas que prefieran escuchar atentamente y hablar poco.. -afables, cordiales y hospitalarias.. -se evitarán personas con un accionar manifiesto y otro encubierto.. -se priorizará a quienes tiendan al trabajo conjunto.. -quienes descansen sin necesitar aislarse completamente.. -quienes se agrupen naturalmente.. -quienes no manifiesten intolerancia contenida o expresa.. -quienes eviten lo estentóreo y el centro de la escena.. -quienes disfruten con la vida grupal.. -quienes ejerzan su sexualidad espontáneamente sin reprimirse ni reprimir.. -quienes acepten sin ulterioridades que no son elegidos.. -quienes comprendan y actúen que nadie es de su propiedad ni de su exclusividad.. -quienes no sufran ante estas situaciones.. -quienes se valoren en cuanto al aporte al conjunto.. -quienes no se infravaloren porque alguien de su interés no lo prioriza.. -quienes cultiven la importancia de la satisfacción del placer como vía de la convivencia feliz.. -quienes eviten ejercer su placer en desmedro de otros.. -quienes no consideren al placer físico en exclusividad.. -quienes manifiesten que pueden proporcionar placer entendido como buen trato.. -se priorizará el buen trato en todos los casos imaginables.. Firmado: Dr. Roberto Ortiz Dr. Adrián Thomas Dra. Isabel Modia
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    placer y vuelcantinajillas con aguas que traen en cintas seguras en las cinturas en espiral por sobre sus cabezas que caen por las espaldas en un fluir ceñido por torrentes internos, y van y vienen encerrando y abriendo los lazos simétricos a cada lado de un óvalo que se han dejado abierto. Las flores con sus hojas se mueven en un mar de pétalos que en el suelo han caído tendidos por las manos expertas de las madres grandes de toda abuelitud lo mayores que son. Y por allí se cuelan los niños que ya corren y van y recorren y vuelven a sentar sus desórdenes tan bellos como el agua que cae por sus sudores y van y van y golpecitos de rodillas mujeres que van y manos juntas que reciben las ondas de los frutos que vienen como pulpos sedientos y van y van y van. Y las viejas sollozan alegrías uterinas nostalgias de regazos con niños que se mecen en las ramas estremecidas tanto que tanta vida ha nacido que tanto de tanto agradecen la vida de las fuentes de todos sus rincones. Las voces acompañan el ritmo de los cuerpos y los desplazamientos y tambores de tíos hermanos de las madres y hermanas de todos los tamaños envuelven con sus sones de cueros estirados templados en armonía placente los sonidos vitales los latidos troncales que muestran lo que son. La tierra acostumbrada al trato acariciante lo pide en las canciones para niñez gestando que somos naturales para recién nacidos bañados en la pureza crema de todos los naceres las cuerdas se serenan torcer éste a quién se le ha ocurrido. Día 7 Este sol no despierta Robert cómo ha atravesado la noche como tayo de algún grupo musical andino que celebra con huaynos la llegada del día. Ya empezamos ni abrimos los ojos y ya Robert acumulando datos en nuestras pobres cabezas y lo peor es que no olvida preguntar si averiguamos el significado de las palabras que usó para nosotros cada mañana. Adrian tuvo la precaución de extraer moldes de semejante hallazgo tallado en marfil no se me ocurre decir por qué sólo para que no se le ocurra perderse a esa cosita bella, la intuimos antigua por su evoque asombraban sus trazos perfectos y dóciles en tan rudo material el chaval era un picasso claro porque seguro que era un hombre le preguntó Adrián, y el pobre Robert quiso retrotraer la cinta de la vida treinta segundos y casi lo consigue de cabezón porfiado como pórfido de la Patagonia sí sí como granito rojo, adulad nomás sinsentidos, recordaré las risitillas adulad a un león y veréis el resultado por la mañana, uh venganza nos miramos y consenso de miradas sí venganza. Y justo ahora que venimos mal pisados tiene que llover torrentes. Ante lo superior es conveniente el silencio no confundir con sumisión, no no, claro que no, es sólo táctico, ya nos corresponderá imponer sumisión, silencio corrigió Robert desde cincuenta metros con lo que pretendía generar el mito de infalibilidad del servicio secreto musical perfecto al que él quiso pertenecer, la Musicat, fue un grupo musical al que algo así como un dios premió con oído absoluto hacia afuera que imaginaba que todos lo escuchábamos y hablábamos de él porque no nos gustaba y despreciaba a quienes tenían oído común y no cantaban sus canciones. En la región pirenaica nos cansamos de encontrar estatuillas como aquella decía Robert y ya todos comenzábamos a distender la atención y en las miles de cuevas de la zona se escondieron los pueblos que llegaron a semejante altura artística durante la glaciación. Miles de años atrás se expandieron por toda Europa y Asia y volvieron una y otra vez por diferentes problemas y fueron recibidos por la tierra como si nunca se hubiesen ido, se quedó hablando
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    Hoy ya cansadosde testimoniar hemos hecho el absurdo, y es un dolor abyecto el que se ensaña con lo estatuido, tal vez, a forzarle el sentido viene la daga y hace un corte perfecto en su ombligo. La calle está durmiendo, los pesados pájaros se abrigan con los diarios de ayer, las señoritas caminan como siempre con las piernas cortas y el cabello largo en un permanente atentado a la belleza, la proporción esbelta masculina, la dimensión áurea derrumbada como quien sale boquiabierto al caer lluvia y recibe en la mejilla granizadas. Fuimos, de todos los modos posibles, fuimos, un artificio, una malversación, una devastación un magnicidio, el crimen de la mujer, y lo encubrimos con planetas de tinta, con cargamentos de imaginación y de soberbia, con silos cósmicos del grano más preciado, el del engaño, con el que se destilan los más finos licores para deleite de la mutilación de la espontaneidad, con todas las heridas abiertas cumplieron el mandato de la distorsión y el maleficio. La culpa litúrgica teológica surge de tus crímenes poesía de los muertos, nada habrá que redima tu calvario. Se impone un olvido, sin más, sólo un olvido podrá hacer justicia con tu estesis que frustró la armonía, que cantó al ridículo en lo más alto, más veloz, más fuerte más lejano. No permitido sea que mueras ni que logres justicia por tu mano, fusil o suicidio sería premiar tu obscenidad de luna tenue, reflejo imbécil del que ha mutilado. Tus soles esmirriados creyeron ser la realidad cegados creyeron que el celeste había conseguido de la concavidad reemplazo, pobres, su mirar de corto lance confió en la misérrima idiotez de sus sentidos y aferrándose al mediocre de palo esbelto negaron lo que ellos no veían desde sus ojos rígidos. Ahora que las luces de la noche te han vuelto la espalda, y que las formas y lugares comunes y posadas cultas hacen el castillo en espiral de tu pronto sepulcro, permitimos tu postrer pensamiento, aunque no es concedido. Inspiramos decimos: -sean abolidos los cimientos de la poesía patriarcal, la lasciva, la insolente, la que manchó la vida de lo simple, lo armónico, lo hospitalario, lo fraterno, lo pacífico, lo vital. -si le cantaste a la guerra con himnos inflamantes de corazones valerosos y ardientes, declaramos nuestra distinción, tampoco aceptamos la viudez de la guerra en un lastimero quejica lamentable que almuerza con las hienas. -declaramos al Siglo de Oro español una excepción honrante, aunque no proba. En nuestro carácter querellante diremos: -nada más trágico que vivir en una orgullosa montaña cósmica de muertos durante cinco milenios. Por no hablar de tu olfato, ni tu tacto, habéis visto. -el poeta que cobra en vino blanco su sacrificio es saeta de corto alcance. El encargado del maleficio cobró en raudales de moneda y en todo tipo de honores como quien cobra por ocultar el bien mentido.
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    -simientes fueron lasque cantaron, siempre a la sombra del bien perdido, cantaron a la luz de lo alto, al resplandor, al cielo, al pensamiento, a las águilas que comen de la sierpe que anida en la nobleza que todo lo cobija, al ego que anula las voces del nosotros, los vestigios de todos los amores en amores fraternos desposeídos, sin el mío y lo tuyo, sin lo tuyo y lo mío. -fragmentos de crimen destrozaron la escena de las paridades, de las igualdades naturales, le impusieron una vulgar mortaja jerarquizada por haber vivido con la muerte. Adornaron los esparcidos órganos por los valles inermes con pétalos raídos, disfraz de caracol vistieron una suerte de colibrí con manto tempestuoso proporción de la bella virtud criminal pesado por gracia de la lluvia que no logró limpiar tanta sangre dispersa y voces diferentes. -en saña con lo diferente, fue un coro de asesinos con corifeo alterno, el mejor de entre ellos había guardado en su vientre orejas ojos manos lenguas y narices de moribundos maternales con el objeto de entrenar su sensibilidad, y ostentaba en los hombros grama nutrida, en los brazos la señal aniquilante que disfruta el degollar en el esfuerzo laborioso cotidiano, las bellotas triunfantes celebraron el juego en la tarea, el disfrutar del mercenario masacra maravillas feminales y hombres libres. -quienes hicieron escudo con estéticas adoraron un buda inventor del amor que contiene un cadáver, relamieron la mueca de las rocas con salivas estériles, astrónomos sin cielo, celestial sin celeste, dorado sin oro, insolados sin sol, masacre sin sangre, seres puros. -vinieron desde el Este a pisotear la vida que rebosaba vida, vinieron con todas sus cadenas, sus rebaños, sus látigos, sus dioses y en su pecho el terror ante el relámpago, la centella, o alguna nube tensa, vinieron los niños aniñados a decir qué es mejor, y por terror mataron, los perros no ladraron, no conocían el miedo. -el celestial bramido de máscara múltiple adorado en confines tragó de un solo trago la copa del sol ténebre, fue sólo un mataniños. En nuestro nombre libre, nos declaro ingenuas y bregamos a bieldo: -decir la espontaneidad de la vida, en el modo que sea escogido. Han sido presa de abolición meditada aquí los géneros, quienes podrán no obstante acariciarse como en regazo de un crisol de sábanas. -hablar los símbolos feminales, la fuente, lo cóncavo, restituir la caverna, la sierpe, los peces, lo tauro, la mar, la fluidez, la oscuridad sintiente, los torrentes, las grietas, la madre, las hendiduras, resquicios, dólmenes, espirales, lemniscatas, la matriz, el útero danzante, lo curvo, delicado, armonioso, acariciante, ni urgente, ni músculo, ni conflicto, ni pesares, ni castigo, ni superior, ni perfecto ni perverso, lo demorado sí, lo digrediente, tolerante, amoroso, paciente, ni prudente ni fuerte, ni áspero ni altivo, ni soberbia ni brillo, ni fuego ni amenaza, lo amparante, placentero, fraterno, lúdico, lo armónico pacífico, ni jerárquico ni inapelable, ni falaz ni violento, lo natural de la especie, ni lo bueno ni malo, lo hospitalario, lo recíproco, la confianza, ni la fe ni el destino, ni dioses ni dolor, ni amor desesperante, ni posesión, ni mío, ni tuyo, ni hipócrita ni esquivo, ni sexismo, ni trauma ni maltrato ni violar el nacer, ni prematura separación criatura-madre, ni falta básica ni madre artificial, ni antagonismo, ni mercancía ni absoluto, ni solaz mórbido, ni irresponsable ejercicio, ni objeto para estetas, ni relativo a la
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    crueldad, ni lascivo,ni reprimido ni tabú, lo fluyente, la paz de la hermandad, sin preocupaciones morales ni estéticas, plena libertad al arte y al artista, sin monogamias estatuidas, sin obligaciones a los sentimientos, sin confesionarios ni adaptadores, sin ley que module lo propio de la especie, que sí se autorregule, que permita el latir del útero, sin corazón usurpante, sin autoridad ni castigo, ni falocracia, ni crimen ni terror instituido, lo común sí, lo comunal, la corporalidad, el cuerpo sin culpa, la vergüenza al museo, nadie osará mandar orientar sobre el comando natural, no obstante, la vida abrirá el cerco si insistiese resquebrajándolo hasta hacerle notar, plenitud, despliegue, alegría, risa, abrazo, contacto natural, discurrir, cuidar al desvalido en su debilidad, el culto al bienestar, a la confianza en las características humanas, cultivar la especie, cosechar sin prisa, sembrar para todos, distribuir por necesidad, intercambiar sin ventajas, la rebelión serena de lo fuerte, fomentar la igualdad hasta que se comprenda que siempre fuimos de este modo salvo en este intersticio entre cataclismos que se instaló malversante sometiente hace cinco mil años y resiste a la vida plena experto en reducciones. Tal grado de soberbia la suya tiene su copa de oro, es hora de hacerle notar que se ha hecho tarde. Las reuniones de ‘Hijas’ se intensificaron ya que un registro a futuro cercano apareció vidrioso y traslúcido opaco, señal nada tranquilizante, y como resultado de aquéllas arduas e intensísimas visualizaciones realizadas contrareloj surgió el siguiente texto olvidado en algunos blogs de apropiadores censurantes: MANIFIESTO de un ARTE REVOLUCIONARIO por la RESTAURACIÓN de la ARMONÍA PERDIDA Ante la gravedad de la situación que nos obliga a vivir la civilización actual, los acontecimientos, amenazas de destrucción masiva, guerras de exterminio, campos de concentración a millones de personas, hambrunas generalizadas, envenenamiento pautado, destrucción del hábitat y planeta en riesgo, declaramos que son una manifestación connatural al modo de vida patriarcal pastoril ancestral hoy devenido en capitalismo. Desde la certeza de saber que esta civilización devastadora no es la primera de la que se tenga noticias, sino que simplemente es la que se impuso a la preexistente, conocida como civilización maternal o de ‘derecho materno’, es que nos disponemos a tomar posición en defensa de la vida, del arte y de la personalidad de artista. En la conciencia plena de estar viviendo dentro del marco permitido por los logros de una gran devastación que afectó todas las áreas de la vida y la obra humana mediante la imposición de leyes con el objeto de regular y suplantar el comportamiento cooperativo que surge de la naturaleza biológica de la especie, limitar gravemente y prohibir o pautar el comportamiento y desenvolvimiento de la vida en su conjunto… En la plena conciencia de que tal logro pudo imponerse por la fuerza y que nuestras costumbres desde entonces son el producto de un diseño antinatural que ha traído graves modificaciones al modo de vida armónico, pacífico y no jerárquico, claves de la civilización previa a la actual, modo que se organizó, se estructuró y se expandió mediante la libre disposición de nuestra naturaleza biológica en tanto especie humana..
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    En la certezade que el modo de vida patriarcal pastoril y sus sucedáneos pudo imponerse mediante la imposición de la fuerza y el miedo, procedimiento que subsiste en la actualidad.. En la observación de que las creaciones religiosas surgieron como soporte fundacional de la justificación de la devastación y la vía regia mediante la que se introdujo el modo de vida que nos rige.. Con el convencimiento acerca de la carga de muerte que esto implica, mediante la limitación de la historia y la protohistoria humana, carga que opera dificultando la comprensión acerca de qué es lo que somos nosotros mismos.. Con la certeza de que nos rige una distorsión de lo que significa ser humano.. En la certeza objetiva de que el modo de vida impuesto afecta directamente la salud de los humanos así como restringe limita el tiempo vital de la especie.. En la persuasión acerca de que el modo de vida impuesto obedece a necesidades ajenas y nocivas para el desenvolvimiento de las facultades de la especie.. Desde la observación de que el modo de vida impuesto ha logrado hacerse pasar por el más alto grado evolutivo de la especie.. En la convicción de que dicha ‘certeza’ supone una pertenencia al cenit de las posibilidades humanas desde la cual modela y prefigura la creación humana, ya sea científica o artística.. Desde la certeza informativa de que lo propio humano ha sido mutilado por el modo de vida pastoril-patriarcal hoy capitalista, es que sabemos que con esta maniobra se ha fundado la imagen de que lo ‘esencial’ de la humanidad es el comportamiento actual.. Desde la constatación arqueológica sabemos que lo que caracteriza al modo de vida actual es la distorsión, la censura, el ocultamiento, el cinismo y la defensa de privilegios y jerarquías.. Hemos constatado que el sistema de dominación actual impone comportamientos jerárquicos y los hace pasar como si perteneciesen a la ‘naturaleza humana’.. Hemos constatado que la ciencia actual o bien la que predomina aun con sus clichés, afirma que la guerra y el conflicto están basados en la ‘naturaleza biológica humana’, es decir, insiste en afirmar la versión freudiana que se basó en una apreciación errónea de la biología imperial, maniobra que al sistema de dominación le permite seguir justificando las guerras como si fuesen connaturales a la especie.. Desde la certeza informativa acerca de la existencia de sociedades ‘maternales’ mediante registro arqueológico en América (Caral, Perú, preincaica), en Europa y Asia (Old Europe), y actuales como los San en África (Namibia) y los Mosuo en Asia (China), es decir, sociedades armónicas y pacíficas, no jerárquicas de un elevado desarrollo, es que aceptamos la preexistencia de una civilización universal de carácter armónico, pacífico y no jerárquico que fue devastada y suplantada por la actual.. Desde la constatación de que el sistema de dominación postula que la evolución de las sociedades humanas avanza desde lo salvaje, bárbaro inferior, superior hasta lo civilizado,
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    solo y nilo notó. A trabajar que no es cuestión de hablar sólo sandeces, menos mal, se acabaron los discursos del IV Reich nos miramos y consenso alivio. Adrian comenzó a transformarse en nuestro interlocutor porque Isabel estaba siempre en cosas más importantes y Brenda en lo suyo al igual que James, Ian y los dos pies de George. Qué seven se perdió el rugby my body. Adrian creyó identificar unos símbolos que indicaban cierto desarrollo de escritura simbólica de uso expresivo del paleolítico en los moldes de Anatolina, bautizamos a la estatuilla, consenso Anatolina pero como un rayo dentro de un estanque Robert anuló las opciones descalificándolas a degüello. Adrian guardó cuidadosa y sigiloso el molde dentro del sombrero y se retiró levitando, nos miramos vamos y consenso vamos. Vimos que Adrian depositó el molde en un cofrecito personal hermético y lo ubicó en la mochila de la correspondencia que saldría por la mañana de mañana martes en la Merceditas rumbo al pueblo cercano, y consenso vimos, también guardó un dibujo que realizó en dos instantes y comenzó junto con sus padres cuidadosa y sigiloso a regalarnos copias de ese dibujo con cualquier buena excusa. Cuanto aprendimos de Adrian, había estado preso en un coro en Suiza. Por la noche haremos un fogón más grande niños me ayudan pero Robert ya es noche ah ah sí sí bien si es así esto ahh trabajemos que va, trabajemos ya, Roberto no estaba en Robert y consenso no estaba consigo. Hasta los mayores notaron que su disposición anímica como decía a cada paso Brenda no era la misma, Amparo lo notaba en la faz de su madre que qué sabría y así que secretos, entre sombras estábais ahá, empatamos, consenso empatados. Fue la reunión más aburrida cómo extrañamos a Robert el dinámico alegre conversador esgrimiente chispeante y así cada uno de nos tenía que decir un adjetivo que lo representara tarea simple, consenso simplísima. Por suerte a alguien se le ocurrió contar historias de alanos lo visigótico de los arrianos del euskera de los Pirineos de los moros de todos esos consenso de todo aquello. Y bien chavalines hasta que salga el sol por el naciente y fuimos todos a abrazarlo y abrazarlo a Robert que quedó tieso como lápida y a Adrian mirada consenso un guiño. Nos entendíamos tan bien que pensamos en decodificar un alfabeto consenso no, porque un alfabeto restringe la expresividad de las miradas y la memoria, consenso restringe. Y los mayores se quedaron reunidos en voz bajita como Anatolina, consenso como ella con. Los alanos volaban siete mil kilómetros en un día eran jinetes arios maravilla del aire se llegaron a Hispania cuando todo romano recluía sus enseres por si dragones hiciesen justicia con sus cuellos ellos temían como todo ario el poder de lo móvil lo oscilante vital lo húmedo. Asediaron la Europa en una última oleada para retenerse después de la gran mezcla en sus caudales de arena confinados al hambre de sus propias acequias. Veinticuatro de agosto -Alarico entró en Roma- es mi aniversario con la muerte monógama endógena que ataca al débil semeja la corriente posesiva del hombre por la debilidad su placer se sitúa en la glándula daga del dominante, en la silla ariana de lo esferoide una región excesa que fluye explosivos forúnculos maduros sin tocarlos vienen hacia tu boca y la congojan con fragmentos de muertos en sandwiches cremados de corajes falsos. Un hombre actual es una mueca sublime que tortura y mata porque al nacer ha muerto torturado. Qué nos espera, se atreverá, la cuestión es la tierra Rufino, vendrán hacia nosotros los federados no podrán detenerlos, llamen al inútil, se negará a venir hacia su muerte, vendrá por su única constancia de honor llegó y fue muerto error se unificarán, evacúen hacia el campo a mujeres y niños. Suena y siguen resonando en los confines de los oídos las palabras vitales que hoy sólo usamos como se usa el ganado. Ese águila ya celebró su canto de triunfo matando otra
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    Hemos comprendido graciasa la información censurada que los grandes poetas Homero y Hesíodo construyeron por encargo una malversación patriarcal de la mitología maternal preexistente, ya que en textos puede notarse el reemplazo adulterado de palabras de género femenino por otras de género masculino. Hemos enterado a nuestras informaciones que lo jerárquico patriarcal en textos tales como la Ilíada, considerados fundacionales por el sistema de dominación, son sólo una construcción para afianzar el sistema y otorgarle una procedencia y un sentido que avale sus prácticas aun actuales. Hemos advertido acerca de lo nocivo que significa para la prosecución de la vida la promoción en general inconciente de producción artística plena de simbología patriarcal, por sus características guerreristas y jerárquicas. En la certeza de que la civilización devastadora reduce, limita, distorsiona y hasta suprime la creación artística, es que declaramos: Plena libertad al arte y al artista. Ningún condicionamiento en absoluto. Plena difusión expansión artística que tenga como guía el respeto a la naturaleza biológica propia de la especie humana restituida y promovida sin condicionamiento alguno. Bajo la advocación de lo expresado en el Manifiesto por un Arte Revolucionario Independiente, obra que le debemos a André Breton y a León Trotzsky, y adhiriendo a sus premisas fundamentales consideramos que “…el verdadero arte, es decir aquel que no se satisface con las variaciones sobre modelos establecidos, sino que se esfuerza por expresar las necesidades íntimas del hombre y de la humanidad actuales, no puede dejar de ser revolucionario, es decir, no puede sino aspirar a una reconstrucción completa y radical de la sociedad, aunque sólo sea para liberar la creación intelectual de las cadenas que la atan y permitir a la humanidad entera elevarse a las alturas que sólo genios solitarios habían alcanzado en el pasado”. Por otra parte consideramos que “…la creación intelectual debe desde el mismo comienzo establecer y garantizar un régimen anarquista de libertad individual. ¡Ninguna autoridad, ninguna coacción, ni el menor rastro de mando!...”. El presente ‘Manifiesto de un arte revolucionario por la restauración de la armonía perdida’ también coincide en proclamar que: “…consideramos que la suprema tarea del arte en nuestra época es participar consciente y activamente en la preparación de la revolución”. Coincidimos en que “…no tenemos intención alguna de imponer todas las ideas contenidas en este llamamiento, al que consideramos un primer paso en el nuevo camino. A todos los representantes del arte, a todos sus amigos y defensores que no pueden dejar de comprender la necesidad del presente llamamiento, les pedimos que alcen la voz inmediatamente”. Este manifiesto conlleva la finalidad de alertar sobre el estado de cosas al que se nos ha restringido, elevar la voz por sobre los muros de la distorsión y la censura, promover el hallazgo de lo propio humano enviado al ostracismo, facilitar información que coadyuve a la comprensión acerca de la importancia del otro y del nosotros, señalar al responsable de la situación y a sus defensores como detractores de la humanidad, desarticular la trama que conduce a la percepción de que la producción artística es comercial o estéril y retener para los
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    artistas el derechoa la legitimidad y a la dignidad personal, las que pueden obtenerse sólo en el acceso a la información fidedigna acerca de lo que vivimos y lo que somos. Todo lo demás nos acerca demasiado al absurdo y al ridículo. Desde el MARRAP llamamos a insistir: La independencia del arte por la revolución La revolución por la liberación definitiva del arte. En las fluyentes siguientes reuniones de aquél maravilloso y fatídico año de 2001, las chicas de Hijas e Hijos lograron a pesar de las fuerzas disolventes registrar a futuro el ingreso de varios poemas narrados con ausencia de simbología jerárquica. Lo que sigue es el pulimento de algunas de aquéllas videncias: Primer poema maternal, parte I En la desenvoltura de los clásicos paquetes universales mi velo molesto quito de esta testa idiota para que la perturben los violadores de violaciones que no saben de espontaneidades ni de acercamientos acariciados acercamientos naturales, como los que me prodigaron los millones de mujeres que no saben que saben cuando me salvaron ante la caída de mi vida en esta vida. Mi metalúrgica escena es pacífica porque debo explicaros que aunque cansado de la tarea yazgo en regazos de azucenas y muslos coloridos algo que tu no comprendes ni aceptas en tus escalas de río vivo, de tránsitos feroces, de cándidos espejos por las dagas que se enarbolan y se deleitan con mis entrañas, y con las de ella, y con las de ellas. Defiendo al mar de los ataques filibusteros y lo defiendo ya que no sabe el significado de estos ataques, el mar es sabio pero no sabe de tropelías ni de oros escarnecidos y fragmentos humanos esparcidos en su lid ante su seno que todo lo cobija, el mar es viejo, es mujer y no me basta este mi pobre idioma para nombrarle las aristas salientes de su seda, ni las suaves heridas restallantes de heridas se curen ante sí, si él no lo fuese tanto tan claramente así, la mar, háganse a la mar vestigios de esta vida no importa los desaires y los harapos fructifiquen en trajes y manen de tu sombra voces que tejan los rincones esparcidos de tus sales. Háganse veces los aislamientos, construyan en los valles en las vegas en las orillas de todos nuestros ríos de todas nuestras gentes de todos los colores, háganse avío, montaña, útero, abdomen y salientes hombros descansen en antebrazos desvaídos que manen sin urgencias ni alaridos desde maravillosos regurgitantes senos, nútranse con caricias de todos los registros, natúrense los rostros en las espaldas espejadas de la espontaneidad. Así sea. Primer poema maternal, parte II De tu brutal ceniza es blando lo que intimo y noble es la azalea de todos los designios natura se me escapa como sombra en el este y estallan las mañanas en lluvia demenciadas, por un favor le traje los cantos clavicordios de cuerdas percutidas e ingrávidos excesos natural es la calle por la que las restauro y estuche de silencio es el aire que mano, de tan sólo una vez y para siempre dime por todos los favores que me oculte incidente donde anidan las sierpes donde callan los bustos en sus capas sombrías anida el manantío de flamígeras suertes cuando
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    toca a degüelloel candil ofendido por esta casta suerte, no seríais un cedro ni una higuera ni te ocupa la muerte con todo su desaire si la espero me llega sonriente saludante y tose ríe y musita una fe de otras horas como en atardeceres que todo lo comprenden, ya no es mío ni tuyo como yo que he cedido como tú que has perdido en todos los afanes lo que fuiste seremos lo que fuimos nacemos naceremos nacísteis. Así sea. Primer poema maternal, parte III Hay alguien que sabe de donde no ha venido De parto es su materia su nada es lo que es sin ella ni vestigio de carne le fue visto su corazón el corazón ya sabe que es parte del gran artificio el labio ya lo sabe nosotros iremos vosotros iréis ante la calumnia carcomida y el abrigo vosotros sóis puentes de sangre vuela en la superficie de la tierra nada en los campos de luciérnagas abusa de vivencias un arcoiris ve que le entra por su patio es la tarde en primavera de pasto cortado al ras y la tierra mojada dan el aura que necesita para enarbolarse algo que prescinde del sol para ser luz el sol sabe ya que es parte del gran artificio si no logro adaptarte te secuestro porque te admiro miro hacia la vez torpe le canto desde las oscuras curvas de la infancia ella es la fuente y no lo sabe tal vez no sepa que es la fuente quién lo sabe de ella surgen los motivos de la carne el latir de una hormiga encela se hiende de puñales las exequias del hambre son sus misas las da en nombre del crematorio que usó para su madre la que nunca fue dicen que no ha muerto grave error es del torrente no llegar a ser ría el pueblo que tengo a mi izquierda muge sus alaridos en vetustia aquí sí con sus fastidios me molestan me insultan me desmayo y siguen en su propio desmayo ellos no la conocen pero hablan por ella gimen por ella ella es de seda acariciante cuando habla su naturaleza escozora los cristales cristalizados de toda mentira no la pueden ni ver sería demasiado para ojos tan débiles el perro escapa de árbol en árboles algo líquido su poder reside en la penumbra de allí es la reina sin ser reina sólo lo digo para que entiendan aunque es difícil logrará instalar su peregrina estampa trata de encubrir su todo cuando camina de cuerpo en cuerpo el habla le dice en su lenguaje no pierdas tu precioso tiempo ha caducado el tiempo en este caos singular no hay lugar para un solo de violín prefiero una sonrisa ella no sabe que la tiene en tres tiempos una foto estrecha no la podrá captar es otra intención desesperada la foto lucha con su propia faz por fin se ríe foto por fin hoyuelos foto miles de agujeritos conectan su esplendor la calle baila mientras los toros bueyes ella está aquí nadie sabe quién es tamaña es la torpeza de perder en el aire la lima y la tibieza los gansos surcan los aires con sus crías los cielos retroceden piden los perdones que nadie tiene ella está de pie con su manto de pieles vírgenes cubre su certeza algo no ve su claridad la noche ha sido diseñada para quedarse en ella. La luz de las estrellas es otro subterfugio que logró retenerla el tiempo hace que todos seamos en nosotros en ella en mí y en él nadamos hacia el hueco de la sombra mediante la alegría la fe se vuelve porfía y queda mientras su sonrisa ilumina el fondo de nuestras cavernas. La vuelta es lo que todos esperamos, ella se fue, pero no la olvidamos. 2001 fue un año que será recordado también en los registros a pasado así como en los vulgares registros históricos por razones que ya conversaremos. Hasta el presente nos ha llegado un último registro a futuro del grupo feminal anatolino realizado durante aquél que fuese el postrer año de la centuria pasada. Este que sigue si es que logramos enviártelo o bien que llegue a tus manos es su estentóreo resultado:
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    Reunides HyHA conpremura en Caral, alertades por amigues originarios nos hemos dispuesto a defender el sentido