Malala Yousufzai es una niña pakistaní de 13 años que quería estudiar pero se enfrentaba a amenazas de los talibanes que prohibían que las niñas fueran a la escuela. A pesar de las amenazas, Malala continuó yendo a la escuela y compartió su historia a través de un blog. El 6 de octubre de 2012, los talibanes la hirieron de gravedad con un disparo en la cabeza en un autobús escolar, dejándola al borde de la muerte.