La declaración de las Naciones Unidas de 1993 aborda la violencia de género como un acto que causa daño físico, sexual o psicológico a las mujeres, subrayando su prevalencia como mecanismo de control social. En España, se reportaron 134,002 casos en 2011, con un total de 681 víctimas mortales por violencia de género entre 1999 y 2009. El documento enfatiza la importancia de relaciones igualitarias y de actuar contra cualquier tipo de violencia, resaltando que cualquiera puede ejercerla si lo decide.