Este poema es una carta de amor de un hijo hacia su madre. El hijo recuerda con cariño su infancia junto a su madre en el campo, donde ella pastoreaba ganado y realizaba tareas del hogar con dedicación y amor. A pesar de pasar los años y seguir caminos separados, el hijo nunca olvida los consejos y el ejemplo de su madre, quien le brindó los más valiosos tesoros de humildad, amor y alegría.