La manipulación genética modifica la información y caudal genético de las especies mediante técnicas que pueden usarse para curar enfermedades y crear nuevas razas. La Iglesia apoya su uso siempre que se respete la dignidad humana. Existen dos tipos principales: la manipulación genética humana para modificar el caudal hereditario, y la manipulación en plantas para mejorar su resistencia y calidad.