Los materiales de contraste se usan para mejorar la visibilidad de estructuras específicas en exámenes por imagen médica como rayos X y resonancia magnética. Pueden administrarse por vía oral, rectal o intravenosa, y funcionan alterando temporalmente la forma en que los tejidos interactúan con las herramientas de imagen. Existen diferentes tipos de materiales de contraste para cada modalidad de imagen, y aunque seguros para la mayoría, pueden causar efectos secundarios leves o reacciones alérgicas en algunos pacientes.