La memoria PROM fue inventada en 1956 y permite almacenar datos de forma permanente mediante la programación de fusibles internos. Se compone de una matriz de puertas AND y OR que implementan funciones lógicas mediante la programación. El proceso de fabricación involucra el depósito y eliminación de capas finas de materiales en una oblea de silicio hasta formar los circuitos. Una vez programada, la memoria PROM solo permite la lectura de los datos almacenados de forma permanente.