El documento contrasta la mentalidad del esclavo y del libre. La mentalidad del esclavo se caracteriza por la rebelión, la ceguera, el pesimismo y la falta de esperanza. En cambio, la mentalidad del libre es positiva, optimista y llena de fe, porque Jesús nos liberó del pecado y nos dio vida, bendición y prosperidad. El documento exhorta a adoptar una mentalidad de libertad y bendición en Cristo en lugar de una mentalidad de esclavitud.