Los metales puros son aquellos que existen en la naturaleza sin alteraciones y tienen propiedades físicas como conductividad eléctrica y maleabilidad. Las aleaciones, que combinan dos o más metales, son esenciales por su resistencia superior y pueden clasificarse según el contenido de metales nobles. El titanio destaca por su baja densidad, gran dureza y biocompatibilidad, siendo utilizado en aplicaciones médicas por su resistencia a la corrosión.