La autora describe su trayectoria educativa desde el kínder hasta el bachillerato. En el kínder al principio no le gustaba estar separada de su madre, pero luego disfrutó jugar y aprender. En la primaria tuvo buen rendimiento aunque le costó más trabajo en quinto y sexto grado. En la secundaria tuvo altibajos en sus calificaciones y casi la expulsan, pero logró mejorar. Actualmente cursa el bachillerato donde se ha adaptado aunque sus calificaciones no son las esperadas.