En la Royal Institution, Michael Faraday destacó tanto en química como en electromagnetismo. Diseñó experimentos cruciales como el primer motor eléctrico en 1821 y el descubrimiento de la inducción electromagnética en 1831, al observar que una corriente eléctrica podía inducirse moviendo un imán o un alambre a través de un circuito. Sus experimentos sentaron las bases para teorías posteriores como la de Maxwell y la invención de generadores eléctricos.