Miguel Ángel nació en 1475 en Italia. Se convirtió en aprendiz de pintor a los 12 años y vivió con la familia Medici. Más tarde se dedicó a la escultura y estudió anatomía mediante la disección de cadáveres. Entre sus obras más famosas se encuentran La Piedad, David y los frescos de la Capilla Sixtina, incluyendo la creación de Adán. Pasó sus últimos años esculpiendo y murió en 1564.