El documento explora el concepto de misión y discipulado en la arquidiócesis de Galveston-Houston, enfatizando la importancia de ser discípulos de Jesús antes de asumir la misión de predicar el evangelio. A través de la Gran Comisión de Mateo 28, se presentan cuatro pilares de la misión: ir, hacer, bautizar y enseñar, resaltando la relación íntima entre el discipulado y la acción misionera. Además, se discuten tendencias actuales y se subraya que la misión debe iniciarse en el hogar y requiere un proceso de formación continua.