El documento describe el matrimonio y la familia desde una perspectiva cristiana. Explica que el matrimonio tiene su origen en Dios y que tiene tres propiedades esenciales: la unidad, la indisolubilidad y estar abierto a la vida. También señala que Jesucristo elevó el matrimonio a la dignidad de sacramento para ayudar a los esposos a santificarse y formar una familia cristiana.