El documento narra la angustia y el horror de los armenios durante la redada de 1915 en Constantinopla, enfocándose en la figura de Daniel Varujan y su familia. A través de relatos de mujeres y rumores en la comunidad, se refleja el impacto emocional y los temores ante la desaparición de los hombres. La narrativa culmina en la trágica revelación del destino de las víctimas, que fueron asesinadas en un valle, dejando una profunda herida en la memoria colectiva.