Asignatura: Informática
Bloque 3
Integradora 1
EQUIPO 4
Oscar Martin de la Cruz
Osmar Manuel García Pech
Felipe Antonio González Domínguez
Álvaro Martínez Pardio
Helen Edith Poot Nájera
¿Qué es la moda?
Gusto, costumbre o uso, o conjunto de ellos,
propios de un grupo, un período de tiempo o
un lugar determinados.
¿Qué es la moda de vestimenta?
Conjunto de prendas de vestir, adornos y
complementos que se basan en esos gustos,
usos y costumbres, y que se usan durante un
período de tiempo determinado.
La moda (del francés mode, y éste del latín
modus, "modo" o "medida").1 Se trata de un
conjunto de tendencias en el vestir (ropa,
accesorios), en los estilos de vida y en las maneras
de comportarse, que marcan o modifican
(temporalmente) la conducta de una o varias
personas. Las tendencias de la moda dependen de
muchos factores: sociales, económicos y políticos,
entre otros (véase globalización).
La historia de la moda refleja la evolución cronológica de las prendas de
vestir. La moda es el arte del vestido, de la confección de prendas sobre la
base de parámetros funcionales y estilísticos, tanto en ropa como accesorios
(sombreros, guantes, cinturones, bolsos, zapatos, gafas). El vestido es una
necesidad básica para el ser humano, para protegerse del frío y de las
inclemencias del tiempo. Durante su evolución, el ser humano ha ido
perdiendo el pelo, que ha tenido que suplir con pieles de otros animales o,
más tarde, con lana o productos vegetales como el lino y el algodón. Sin
embargo, partiendo de esta primera necesidad, con el tiempo el vestido ha
adquirido un carácter estético, por cuanto ha reflejado el gusto y el carácter
de su portador, y se ha ido convirtiendo en un adorno más de la persona,
sujeto a los cánones de la moda y del devenir artístico de cada civilización.
Asimismo, en el vestido intervienen factores climáticos y geográficos, así
como sociales —el vestido como reflejo de una determinada posición
social—, religiosos o sexistas —el vestido ha servido a menudo como objeto
de diferenciación sexual—.
Cuando al vestuario se le relaciona con el fenómeno moda entra en
los turbios terrenos de la condena social, como bien sabemos a la
moda se la sataniza y se le culpa de muchos vicios humanos ligados
a su sed de cambio, ya que su leitmotiv es la novedad siempre ha de
generar obsolescencia y como consecuencia insatisfacción para los
sujetos y desechos para el planeta cuando la producción material del
hombre no entra más en sus fugaces categorías estéticas.
Cuando al vestuario se le relaciona con el fenómeno moda
entra en los turbios terrenos de la condena social, como bien
sabemos a la moda se la sataniza y se le culpa de muchos
vicios humanos ligados a su sed de cambio, ya que su
leitmotiv es la novedad siempre ha de generar obsolescencia
y como consecuencia insatisfacción para los sujetos y
desechos para el planeta cuando la producción material del
hombre no entra más en sus fugaces categorías estéticas.
Cuando indagamos sobre la aparición del acto de vestir en la
historia de la humanidad nos resulta común imaginar a los
antepasados primitivos domando a las fieras, comiendo su carne
y usando su piel para protegerse de un clima extremo y entorno
adverso. Sin embargo, esta es tan solo una más de las variadas
teorías sugeridas acerca de los orígenes del vestir, siendo incluso
rebatida con la puesta en evidencia de comunidades humanas
que habitan regiones con condiciones climáticas extremas y no
hacen uso de prendas de vestir como protección o dicho de otra
manera, la función de la ostentación, la distinción de clase, el
oficio, la pertenencia y la exclusión entre otras, constituyen las
múltiples razones de ser del vestido y en términos semióticos lo
sitúan como signo, cuyo significante está ligado a infinitos
significados determinados por el contexto y la cultura donde
aparecen en escena.
Caminar por la calle, recorrer lugares ajenos a la intimidad de la
casa, trasladarse de un espacio a otro nos coloca frente a un
devenir de incontables imágenes del mundo y de los otros. A
diferencia de los entornos rurales o las localidades de
poblaciones pequeñas, la ciudad es el escenario por dónde
desfilan infinidad de rostros, de individuos extraños,
itinerantes, pasajeros; no sabemos sus nombres ni su historia
personal, ni su proveniencia y mucho menos sus intensiones,
sin embargo pueden encantar, intimidar o hacernos cambiar de
acera; muchos de ellos nos darán una historia para contar,
historias de maravilla o de terror, sus cuerpos han hablado por
ellos sin que les hayamos si quiera conocido su voz.
Si la vestimenta o el estilo corporal definen en realidad quien
somos no es algo en lo que podamos apostar, los rasgos de la
personalidad inscritos en nuestras decisiones vestimentarias se
presentan como certezas para nosotros y ambigüedades para los
otros, lo contradictorio de esta disparidad de teorías es que en
general la mayoría piensa que la apariencia es una construcción y
que por tanto no podemos fiarnos de ella, pero aun así
continuamos leyendo a los demás por su aspecto exterior y con
ello por su manera de vestir. Si intentáramos hacer un rastreo de
esta situación encontraríamos que no siempre fue así y que la
forma en que creemos hallar la verdad íntima del otro a través de
la interpretación de sus maneras más externas, es una condición
heredada de un tiempo precedente como muchos de los valores
que rigen la actualidad de cualquier sociedad.
Evolución de la
moda masculina.
Evolución de la
moda femenina

Moda

  • 1.
    Asignatura: Informática Bloque 3 Integradora1 EQUIPO 4 Oscar Martin de la Cruz Osmar Manuel García Pech Felipe Antonio González Domínguez Álvaro Martínez Pardio Helen Edith Poot Nájera
  • 2.
    ¿Qué es lamoda? Gusto, costumbre o uso, o conjunto de ellos, propios de un grupo, un período de tiempo o un lugar determinados. ¿Qué es la moda de vestimenta? Conjunto de prendas de vestir, adornos y complementos que se basan en esos gustos, usos y costumbres, y que se usan durante un período de tiempo determinado.
  • 3.
    La moda (delfrancés mode, y éste del latín modus, "modo" o "medida").1 Se trata de un conjunto de tendencias en el vestir (ropa, accesorios), en los estilos de vida y en las maneras de comportarse, que marcan o modifican (temporalmente) la conducta de una o varias personas. Las tendencias de la moda dependen de muchos factores: sociales, económicos y políticos, entre otros (véase globalización).
  • 4.
    La historia dela moda refleja la evolución cronológica de las prendas de vestir. La moda es el arte del vestido, de la confección de prendas sobre la base de parámetros funcionales y estilísticos, tanto en ropa como accesorios (sombreros, guantes, cinturones, bolsos, zapatos, gafas). El vestido es una necesidad básica para el ser humano, para protegerse del frío y de las inclemencias del tiempo. Durante su evolución, el ser humano ha ido perdiendo el pelo, que ha tenido que suplir con pieles de otros animales o, más tarde, con lana o productos vegetales como el lino y el algodón. Sin embargo, partiendo de esta primera necesidad, con el tiempo el vestido ha adquirido un carácter estético, por cuanto ha reflejado el gusto y el carácter de su portador, y se ha ido convirtiendo en un adorno más de la persona, sujeto a los cánones de la moda y del devenir artístico de cada civilización. Asimismo, en el vestido intervienen factores climáticos y geográficos, así como sociales —el vestido como reflejo de una determinada posición social—, religiosos o sexistas —el vestido ha servido a menudo como objeto de diferenciación sexual—.
  • 6.
    Cuando al vestuariose le relaciona con el fenómeno moda entra en los turbios terrenos de la condena social, como bien sabemos a la moda se la sataniza y se le culpa de muchos vicios humanos ligados a su sed de cambio, ya que su leitmotiv es la novedad siempre ha de generar obsolescencia y como consecuencia insatisfacción para los sujetos y desechos para el planeta cuando la producción material del hombre no entra más en sus fugaces categorías estéticas.
  • 7.
    Cuando al vestuariose le relaciona con el fenómeno moda entra en los turbios terrenos de la condena social, como bien sabemos a la moda se la sataniza y se le culpa de muchos vicios humanos ligados a su sed de cambio, ya que su leitmotiv es la novedad siempre ha de generar obsolescencia y como consecuencia insatisfacción para los sujetos y desechos para el planeta cuando la producción material del hombre no entra más en sus fugaces categorías estéticas.
  • 8.
    Cuando indagamos sobrela aparición del acto de vestir en la historia de la humanidad nos resulta común imaginar a los antepasados primitivos domando a las fieras, comiendo su carne y usando su piel para protegerse de un clima extremo y entorno adverso. Sin embargo, esta es tan solo una más de las variadas teorías sugeridas acerca de los orígenes del vestir, siendo incluso rebatida con la puesta en evidencia de comunidades humanas que habitan regiones con condiciones climáticas extremas y no hacen uso de prendas de vestir como protección o dicho de otra manera, la función de la ostentación, la distinción de clase, el oficio, la pertenencia y la exclusión entre otras, constituyen las múltiples razones de ser del vestido y en términos semióticos lo sitúan como signo, cuyo significante está ligado a infinitos significados determinados por el contexto y la cultura donde aparecen en escena.
  • 10.
    Caminar por lacalle, recorrer lugares ajenos a la intimidad de la casa, trasladarse de un espacio a otro nos coloca frente a un devenir de incontables imágenes del mundo y de los otros. A diferencia de los entornos rurales o las localidades de poblaciones pequeñas, la ciudad es el escenario por dónde desfilan infinidad de rostros, de individuos extraños, itinerantes, pasajeros; no sabemos sus nombres ni su historia personal, ni su proveniencia y mucho menos sus intensiones, sin embargo pueden encantar, intimidar o hacernos cambiar de acera; muchos de ellos nos darán una historia para contar, historias de maravilla o de terror, sus cuerpos han hablado por ellos sin que les hayamos si quiera conocido su voz.
  • 11.
    Si la vestimentao el estilo corporal definen en realidad quien somos no es algo en lo que podamos apostar, los rasgos de la personalidad inscritos en nuestras decisiones vestimentarias se presentan como certezas para nosotros y ambigüedades para los otros, lo contradictorio de esta disparidad de teorías es que en general la mayoría piensa que la apariencia es una construcción y que por tanto no podemos fiarnos de ella, pero aun así continuamos leyendo a los demás por su aspecto exterior y con ello por su manera de vestir. Si intentáramos hacer un rastreo de esta situación encontraríamos que no siempre fue así y que la forma en que creemos hallar la verdad íntima del otro a través de la interpretación de sus maneras más externas, es una condición heredada de un tiempo precedente como muchos de los valores que rigen la actualidad de cualquier sociedad.
  • 12.
    Evolución de la modamasculina. Evolución de la moda femenina