Un sistema de realidad virtual típico consta de cuatro partes principales: un modelo de simulación, una representación del ambiente virtual, dispositivos de entrada y salida, y el usuario. El modelo de simulación representa matemáticamente el sistema. Los dispositivos de entrada permiten al usuario interactuar con el ambiente virtual. La salida proporciona estímulos visuales y auditivos al usuario. El usuario experimenta y retroalimenta el sistema.