Las invasiones bárbaras de los siglos IV y V dieron inicio a una mayor diversidad cultural en Europa y marcaron el declive del Imperio Romano. Los principales pueblos invasores fueron los hunos bajo Atila, los francos liderados por Clodoveo, los ostrogodos con Teodorico y los vándalos dirigidos por Genserico, quienes establecieron reinos en diferentes regiones de Europa.