Este documento describe el período de las invasiones bárbaras en Europa entre los siglos III y VIII d.C., cuando pueblos germánicos como los godos y francos, así como los hunos, vándalos y árabes invadieron el Imperio Romano. Explica que los invasores se establecieron gradualmente en el territorio romano y que aunque saquearon regiones, también adoptaron elementos de la cultura romana como la religión católica y el latín.