El documento describe la función del diseñador como alquimista que toma elementos de la comunicación, el comportamiento humano y las necesidades humanas y los materializa en objetos mediante un proceso creativo. Explica que el diseñador diseña objetos que responden a las necesidades humanas y su cultura, tradiciones e historia usando la mente, las manos, materiales, procesos y tecnología. Finalmente, señala que el diseño innovador puede generar cambios importantes en la sociedad y contribuir al desarrollo económico, social y cultural.