La liquidación final de obras es un proceso técnico-legal-administrativo para determinar el costo real y total de una obra. Existen dos tipos de liquidación: por contrata y por administración directa. La liquidación por contrata implica que el contratista presente su liquidación dentro de plazos establecidos y sea observada por la entidad, mientras que la liquidación por administración directa requiere una comisión para realizar la liquidación técnica y financiera dentro de 30 días de recibida la obra.