El documento discute el resurgimiento de la popularidad de la filosofía en Francia. Mientras que algunos ven esto como una moda pasajera, otros argumentan que responde a una necesidad genuina de los ciudadanos de formar opiniones sólidas sobre cuestiones existenciales. También se debate si esta nueva filosofía popular reemplaza el espacio dejado por la religión en declive o si promueve una mayor autoexigencia.