El documento trata sobre la personalidad en el Derecho Romano. Resume que solo los hombres libres, ciudadanos romanos y jefes de familia tenían la condición de persona y sujeto de derecho. Había personas físicas y jurídicas, las cuales se conformaban por el estatus de libertad, ciudadanía y familia. La personalidad adoptada en Roma estaba sujeta a estas características y había un decaimiento temporal.