La ermita de San Blas se construyó originalmente en el siglo XVI para honrar a San Gregorio Hostiense. Fue reconstruida después de ser destruida por las tropas francesas durante la invasión napoleónica. Actualmente se encuentra en la plaza que lleva su nombre y es de tapial con una nave central y lateral anexo que forma la sacristía. Cada año del 24 de enero al 1 de febrero se reza el rosario en la ermita y el último día cuenta con música, y el 2 de febrero se enciende la