Si el autor tuviera un trozo de vida, viviría plenamente expresando sus pensamientos y sentimientos. Aprovecharía cada momento y disfrutaría las pequeñas cosas como un helado. Expresaría su amor a los demás y enseñaría lecciones de vida, como que la verdadera felicidad está en el camino y no sólo en llegar a la cima. Desafortunadamente, al ser sólo una marioneta de trapo, su vida terminará cuando sea guardado de nuevo en su maleta.