El coste laboral en España ha continuado disminuyendo, con una reducción del 0,3% en el segundo trimestre de 2013, contribuyendo así a la competitividad de la economía española. A pesar de la caída de los costes laborales, se han observado aumentos en otros costes, impulsados por un repunte en las cotizaciones obligatorias. La supresión de bonificaciones en las cuotas de la seguridad social ha impactado significativamente en este contexto, lo que ha llevado a que el coste laboral por trabajador se sitúe en 2.583,24 euros mensuales.