Un niño con aparentes dificultades de aprendizaje fue retirado de la escuela primaria por su maestra. Su madre lo animó a confiar en que Dios lo había creado para tener éxito, no para avergonzarse. Años más tarde, ese niño, Thomas Edison, se convirtió en un inventor exitoso que perfeccionó inventos como el fonógrafo y desarrolló la bombilla eléctrica.