El documento ofrece consejos para superar una crisis de "odio al trabajo", sugiriendo comprar un termómetro rectal y leer las instrucciones que indican que son probados personalmente, para agradecer no trabajar en control de calidad. Luego instruye repetir frases como "no volveré a quejarme de mi trabajo" para cambiar la perspectiva y recordar que siempre hay trabajos peores.