El documento presenta una crítica a la ceguera del fanatismo y a la dependencia en subsidios estatales por parte de artistas, reflejando una lucha por mantener la autenticidad en el arte. Se menciona la necesidad de cuestionar las instituciones y la cultura en un contexto social tenso, sugiriendo que la verdadera pasión no debe estar condicionada por el apoyo del Estado. Además, se aborda la complexidad de la existencia y se cuestionan las nociones de divinidad y autenticidad en la vida personal y artística.