Este documento discute la historia de la disputa sobre la soberanía de las Islas Malvinas y critica las motivaciones detrás de los reclamos argentinos recientes. Argumenta que los gobiernos argentinos han usado la causa de Malvinas con fines políticos internos en lugar de defender los intereses populares, y que los reclamos actuales buscan facilitar la explotación de los recursos naturales de las islas por grandes empresas.