El documento describe actos de solidaridad con la ciudad de Nueva York después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Ciudades de todo Estados Unidos realizaron eventos conmemorativos y levantaron monumentos en memoria de las víctimas. Un pequeño pueblo de Pensilvania construyó un monumento de 60 millones de dólares en honor a las víctimas del vuelo estrellado cerca de su ciudad. El autor concluye que mostrar solidaridad ayudará a Nueva York a recuperarse y demuestra la