Los textos informativos tienen como objetivo transmitir información sobre un tema mediante un lenguaje simple, ejemplos y pueden incluir dibujos y gráficas. Se estructuran en introducción, cuerpo y conclusión, y deben ser objetivos, claros y concisos, evitando opiniones o argumentos. Para escribirlos, es necesario seleccionar un tema, recopilar información, clasificarla y corregir errores antes de finalizar el texto.