Un príncipe nació y sus padres celebraron con una gran fiesta invitando a todas las hadas del reino. Una hada malvada lo maldijo a morir a los 15 años pinchándose con una espina. Otra hada cambió la maldición para que durmiera 100 años en vez de morir. A los 15 años, el príncipe se pinchó con una espina y cayó dormido junto con todo el reino. 100 años después, una princesa lo despertó con un beso y se enamoraron, despertando también al reino.