Asclepio era el dios griego de la medicina e hijo de Apolo. Fue entrenado por el centauro Quirón en las artes de la curación y se convirtió en un gran médico capaz de devolver la vida a los muertos. Zeus lo mató con un rayo por temor a que vaciara el inframundo. Tras su muerte, Asclepio fue elevado al cielo y se convirtió en la constelación Ofiuco o Serpentario, representado como un hombre rodeado por una serpiente.