Las medidas contra la desnutrición en Guatemala no han sido efectivas y lastran el crecimiento y desarrollo del país. Más del 46.5% de los niños menores de 5 años en Guatemala padecen desnutrición crónica, la tasa más alta en Latinoamérica. A pesar de los programas del gobierno, la desnutrición crónica no se ha reducido significativamente. La desnutrición crónica tiene consecuencias graves como retraso en el crecimiento físico y cognitivo de los niños que pueden persistir de por vida.