Las Guerras del Opio entre Gran Bretaña y la Dinastía Qing de China ocurrieron en 1839-1843 y 1856-1860. Estallaron debido al contrabando de opio por parte de los británicos para equilibrar su balanza comercial. A pesar de la prohibición del opio en China, los británicos continuaron su tráfico. Esto llevó a las guerras, que resultaron en victorias británicas y tratados desiguales que abrieron puertos chinos al comercio exterior y cedieron Hong Kong a Gran Breta