Este documento presenta una oración dirigida a Jesús para sellar y proteger personas, lugares y actividades con el poder de la sangre de Cristo. La oración pide sellar el hogar, la familia, el trabajo y el transporte de cualquier daño, y también sellar la mente y el corazón de los dirigentes del país para que reine la paz de Dios. Finalmente agradece a Jesús por su sangre y vida, que nos salvan y preservan del mal.