El documento describe una oración para someter a los espíritus malignos al señorío de Jesucristo. Menciona varios pasajes bíblicos que afirman la autoridad de Jesús sobre todas las cosas y enemigos. La oración invoca el poder de la sangre de Cristo derramada en la cruz para exorcizar, liberar, sanar y purificar de los espíritus malignos en el nombre de Jesús.