Othelo es ciclista
                                                                María Cecilia Corda


{Entra en escena Othelo en bicicleta. Viste ropa deportiva y lleva una riñonera negra.
Habla acaloradamente por celular y realiza maniobras bruscas con una sola mano}


   -   Escucháme una cosita, es lo que te digo Iago, me parece que ella no anda con uno
       solamente como vos me dijiste. Anda con dos, y tengo sospechas de un tercero. Yo
       no puedo más con todo esto, no puedo más, no me da la cabeza. Estoy harto, no
       sé cómo no te escuché antes. ¡Qué boludo! ¡Qué pedazo de boludo! No entiendo
       cómo me puede estar pasando esto a mí. Pero escuchá una cosita: hoy esto se
       termina.
   -   …
   -   No sé para qué me casé, para qué mierda me casé. Dejé todo, corté con Yamila,
       con lo excelente que era esa mina, todo para casarme con ella. ¿Cómo no me dí
       cuenta? ¿Qué me pasaba? Enamorado estaba, boludo que es lo mismo. Ciego, eso
       es, ciego. No veía, no veía nada, solamente las cosas buenas. Yo la amaba loco, la
       amo, me parecía re compañera, quería tener hijos con ella, pero qué pedazo de
       idiota que soy, ¡cómo me pudo hacer esto!
   -   …
   -   Ya sé que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Yo te agradezco que te
       hayas animado a contarme todo lo que sabés. Y pensar que me había calentado
       con vos, no te creía, no te podía creer. Parecía todo tan irreal. Con ese pancho,
       mosca muerta de Cassio. Me decían que eran amigos del secundario, amigos de la
       infancia, me juró y me perjuró que nada que ver, pero viste cómo es esto viejo,
       ¿no?: amigo, amigo y de repente se la da. El guacho ese hasta al casamiento fue,
       ¿a vos te parece? ¿me estaban cargando en mi propia cara? Pensar que me
       deslomo trabajando para que esté bien: puse la casa de primera, estoy pagando las
       cuotas del auto todos los meses, le compré los muebles nuevos porque el viejo con
       el asunto de que no me aceptaba no puso un mango, ni un centavo puso el viejo
       miserable. ¿Quién pagó todo? El gil...
-   …
-   Tan ciego podía estar, ¡tan ciego! Ciego y sordo porque no te escuché a su debido
    momento. Hoy esto se termina. La cité en la tumba del padre, en el cementerio,
    sí, en el cementerio. Ya sé, ya sé, ya sé que el viejo se murió hace unos cuantos
    años, pero quiero sacarle la careta adelante de él, que se dé cuenta de la joya, la
    joyita que tenía en la casa. Él que se llenaba la boca de la hermosura de su hija, de
    lo buena, de lo poco cosa que yo era para ella. ¡Perfecto! Que vea lo que es
    realmente la supuesta joya perdida del Nilo. Aparte como le mentía a él, me mintió
    a mí. Me decía que mentía para que el viejo me aceptara, que me quisiera, en
    realidad lo hacía todo por ella: para irse de la casa, para tener a quien manejar
    como una marioneta y que le diera todo lo que quisiera. ¡Qué imbécil! ¿Cómo no
    me avivé antes? ¿Cómo me pasó esto? Mirá lo que me llegó recién {Abre el celular
    y lo lee rápido}: “Gracias mi amor por todos los buenos momentos que vivimos
    juntos” ¿Qué significa ese mensaje? ¿Qué me está queriendo decir? ¿Se despide?
    Uno dice algo así cuando no se va a ver más… ¿Me agradece? ¿Me está
    boludeando? ¿Vos qué opinás?
-
-   No sé, dudo, dudo todo el tiempo, me da vueltas la cabeza a mil por hora. Estuve
    toda la semana pensando en el asunto de cómo encararla. Llegaba tarde a casa
    cuando sabía que ella ya estaba durmiendo y me acostaba despacito para no
    despertarla. Y ahí pensaba. No me paraba el cerebro un minuto. Pensaba en todo
    lo que pasamos juntos, cuando nos conocimos, la fiesta del casamiento en esa casa
    con el parque gigante, ¿te acordás, no? La luna de miel… y ¡cómo me vino a cagar!
    Podrido me tiene con eso de las ventas telefónicas, incluso capaz que ni trabaja y
    me chamuya con eso para hablar con los otros tipos que tiene. La miraba dormida
    y parece un ángel, tranquila, re tranquila, no parece que me esté metiendo los
    cuernos {Agarra el celular y envía un mensaje}. Las apariencias engañan, cómo
    engañan…Ahí te va a llegar una foto que te acabo de mandar que le saqué
    mientras dormía…
-   …
-   ¿Emilia está con vos? ¿Ella te contó todo, no? Son amigas, se debe haber pisado
    sola ¿Sabés algo más? ¿No me querés contar? Yo ya estoy jugado Iago, recontra
    jugado. Contáme todo lo que sepas. Se me hizo un toque tarde, me debe estar
esperando, seguro hablando con alguno de los machos que tiene. Ahora la enfrento
    y se deschava todo, es lo único que te digo. Hoy esto se termina.
-   …
-   Se me está acabando el crédito. Acá llevo la prueba de todo, la prueba de todo. Lo
    que me diste, sí, no sabés cómo te agradezco. Ni quiero saber cómo lo conseguiste,
    {Llorisquea un poco, se pone dramático} para qué los detalles… no quiero detalles,
    pero igual te agradezo, amigo.
-   …
-   Cuando lo vea, se va a querer morir. No va a saber de dónde lo saqué, ella que
    cree que maneja a todo el mundo, que todos estamos a disposición de ella. No
    tiene ni idea de lo que le llevo, me estay imaginando la cara que va a poner. Vamos
    a ver qué inventa, no va a tener nada para decir. Capaz se queda muda… no, no,
    va a tirar algo, cualquiera, pero algo va a tirar para zafar. Pero de esta es muy
    difícil zafar.
-   …
-   Yo le dije por teléfono que tenía algo para darle, me pregunto doscientas veces qué
    era, pero no largué prenda. Que espere, que sepa lo que es la angustia, que la
    carcoma la intriga. Debe estar desesperada porque es re ansiosa. Ya le va a
    cambiar la cara cuando me vea con esto.
-   …
-   Acá tengo un mensaje: “decíme qué es, ¿un regalo?, ¿el anillo?” ¿A vos te parece?
    ¡Anillo! No se conforma con el de casada que ya quiere otro. Seguro que se le debe
    estar gastando de tanto ponérselo y sacárselo para hacerse la soltera sin apuro.
    Tiene grabados nuestros nombres, cómo puede hacer esto y fingir que está todo
    bien. Después te cuento, después te cuento cómo fue todo, hoy esto se termina,
    es de lo único que estoy seguro en este momento…
-   …
- De vos también estoy seguro, sí, sí, sí, no quise decir eso, seguro de la amistad,
    obviamente, disculpáme. Ahí la veo… está al lado de la tumba del viejo, después te
    llamo, chau, gracias por todo.

Othelo

  • 1.
    Othelo es ciclista María Cecilia Corda {Entra en escena Othelo en bicicleta. Viste ropa deportiva y lleva una riñonera negra. Habla acaloradamente por celular y realiza maniobras bruscas con una sola mano} - Escucháme una cosita, es lo que te digo Iago, me parece que ella no anda con uno solamente como vos me dijiste. Anda con dos, y tengo sospechas de un tercero. Yo no puedo más con todo esto, no puedo más, no me da la cabeza. Estoy harto, no sé cómo no te escuché antes. ¡Qué boludo! ¡Qué pedazo de boludo! No entiendo cómo me puede estar pasando esto a mí. Pero escuchá una cosita: hoy esto se termina. - … - No sé para qué me casé, para qué mierda me casé. Dejé todo, corté con Yamila, con lo excelente que era esa mina, todo para casarme con ella. ¿Cómo no me dí cuenta? ¿Qué me pasaba? Enamorado estaba, boludo que es lo mismo. Ciego, eso es, ciego. No veía, no veía nada, solamente las cosas buenas. Yo la amaba loco, la amo, me parecía re compañera, quería tener hijos con ella, pero qué pedazo de idiota que soy, ¡cómo me pudo hacer esto! - … - Ya sé que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Yo te agradezco que te hayas animado a contarme todo lo que sabés. Y pensar que me había calentado con vos, no te creía, no te podía creer. Parecía todo tan irreal. Con ese pancho, mosca muerta de Cassio. Me decían que eran amigos del secundario, amigos de la infancia, me juró y me perjuró que nada que ver, pero viste cómo es esto viejo, ¿no?: amigo, amigo y de repente se la da. El guacho ese hasta al casamiento fue, ¿a vos te parece? ¿me estaban cargando en mi propia cara? Pensar que me deslomo trabajando para que esté bien: puse la casa de primera, estoy pagando las cuotas del auto todos los meses, le compré los muebles nuevos porque el viejo con el asunto de que no me aceptaba no puso un mango, ni un centavo puso el viejo miserable. ¿Quién pagó todo? El gil...
  • 2.
    - … - Tan ciego podía estar, ¡tan ciego! Ciego y sordo porque no te escuché a su debido momento. Hoy esto se termina. La cité en la tumba del padre, en el cementerio, sí, en el cementerio. Ya sé, ya sé, ya sé que el viejo se murió hace unos cuantos años, pero quiero sacarle la careta adelante de él, que se dé cuenta de la joya, la joyita que tenía en la casa. Él que se llenaba la boca de la hermosura de su hija, de lo buena, de lo poco cosa que yo era para ella. ¡Perfecto! Que vea lo que es realmente la supuesta joya perdida del Nilo. Aparte como le mentía a él, me mintió a mí. Me decía que mentía para que el viejo me aceptara, que me quisiera, en realidad lo hacía todo por ella: para irse de la casa, para tener a quien manejar como una marioneta y que le diera todo lo que quisiera. ¡Qué imbécil! ¿Cómo no me avivé antes? ¿Cómo me pasó esto? Mirá lo que me llegó recién {Abre el celular y lo lee rápido}: “Gracias mi amor por todos los buenos momentos que vivimos juntos” ¿Qué significa ese mensaje? ¿Qué me está queriendo decir? ¿Se despide? Uno dice algo así cuando no se va a ver más… ¿Me agradece? ¿Me está boludeando? ¿Vos qué opinás? - - No sé, dudo, dudo todo el tiempo, me da vueltas la cabeza a mil por hora. Estuve toda la semana pensando en el asunto de cómo encararla. Llegaba tarde a casa cuando sabía que ella ya estaba durmiendo y me acostaba despacito para no despertarla. Y ahí pensaba. No me paraba el cerebro un minuto. Pensaba en todo lo que pasamos juntos, cuando nos conocimos, la fiesta del casamiento en esa casa con el parque gigante, ¿te acordás, no? La luna de miel… y ¡cómo me vino a cagar! Podrido me tiene con eso de las ventas telefónicas, incluso capaz que ni trabaja y me chamuya con eso para hablar con los otros tipos que tiene. La miraba dormida y parece un ángel, tranquila, re tranquila, no parece que me esté metiendo los cuernos {Agarra el celular y envía un mensaje}. Las apariencias engañan, cómo engañan…Ahí te va a llegar una foto que te acabo de mandar que le saqué mientras dormía… - … - ¿Emilia está con vos? ¿Ella te contó todo, no? Son amigas, se debe haber pisado sola ¿Sabés algo más? ¿No me querés contar? Yo ya estoy jugado Iago, recontra jugado. Contáme todo lo que sepas. Se me hizo un toque tarde, me debe estar
  • 3.
    esperando, seguro hablandocon alguno de los machos que tiene. Ahora la enfrento y se deschava todo, es lo único que te digo. Hoy esto se termina. - … - Se me está acabando el crédito. Acá llevo la prueba de todo, la prueba de todo. Lo que me diste, sí, no sabés cómo te agradezco. Ni quiero saber cómo lo conseguiste, {Llorisquea un poco, se pone dramático} para qué los detalles… no quiero detalles, pero igual te agradezo, amigo. - … - Cuando lo vea, se va a querer morir. No va a saber de dónde lo saqué, ella que cree que maneja a todo el mundo, que todos estamos a disposición de ella. No tiene ni idea de lo que le llevo, me estay imaginando la cara que va a poner. Vamos a ver qué inventa, no va a tener nada para decir. Capaz se queda muda… no, no, va a tirar algo, cualquiera, pero algo va a tirar para zafar. Pero de esta es muy difícil zafar. - … - Yo le dije por teléfono que tenía algo para darle, me pregunto doscientas veces qué era, pero no largué prenda. Que espere, que sepa lo que es la angustia, que la carcoma la intriga. Debe estar desesperada porque es re ansiosa. Ya le va a cambiar la cara cuando me vea con esto. - … - Acá tengo un mensaje: “decíme qué es, ¿un regalo?, ¿el anillo?” ¿A vos te parece? ¡Anillo! No se conforma con el de casada que ya quiere otro. Seguro que se le debe estar gastando de tanto ponérselo y sacárselo para hacerse la soltera sin apuro. Tiene grabados nuestros nombres, cómo puede hacer esto y fingir que está todo bien. Después te cuento, después te cuento cómo fue todo, hoy esto se termina, es de lo único que estoy seguro en este momento… - … - De vos también estoy seguro, sí, sí, sí, no quise decir eso, seguro de la amistad, obviamente, disculpáme. Ahí la veo… está al lado de la tumba del viejo, después te llamo, chau, gracias por todo.