Un sabio en la India guardaba el secreto para ser feliz en dos cofres: su mente y su corazón. El gran secreto consistía en seguir una serie de pasos a lo largo de la vida: reconocer la presencia de Dios, amarse a uno mismo, poner en práctica las cualidades positivas, no envidiar a otros, no albergar rencor, no tomar lo que no es suyo, respetar a los demás y levantarse cada día con una sonrisa.