Oymyakon, un pueblo en Siberia, Rusia, es conocido como el lugar habitado más frío del mundo, con temperaturas récord de -71°C. Aunque ahora las temperaturas rara vez bajan de -52°C, el invierno dura 9 meses y la nieve cubre el pueblo. Los 2,200 residentes se han adaptado a vivir en estas condiciones extremas, con escuelas cerradas a menos de -52°C y leche vendida en bloques sólidos. El nombre Oymyakon significa "agua que no se congela"