El ensayo trata sobre la evolución del diseño gráfico a través de la historia y la importancia de que los diseñadores tengan conocimiento histórico de su profesión. Señala que William Addison Dwiggins acuñó el término "diseño gráfico" en 1922 y desde entonces la profesión y la tecnología han crecido mucho, aunque nunca se deben olvidar las raíces. También argumenta que conocer la historia permite a los diseñadores inspirarse en estilos anteriores y rendir homenaje a la evolución