Este discurso de despedida agradece a la escuela secundaria por su formación durante los últimos tres años, un período de esfuerzo pero también de recompensas y amistades. Alienta a los estudiantes a continuar aprendiendo y preparándose para los nuevos desafíos que enfrentarán, a defender la justicia, la paz y los derechos humanos, y a formar su propio destino a través del estudio y el respeto a sí mismos y a los demás.