El documento analiza cómo la sociedad moderna tiene más bienes materiales pero menos bienestar emocional y espiritual. A pesar de tener casas y salarios más grandes, las familias son más pequeñas y hay más divorcios. Se insta a las personas a valorar cada momento de la vida, a expresar el amor a los seres queridos y a vivir plenamente en lugar de aplazar la felicidad para el futuro.