Este documento ofrece sugerencias para reflexionar sobre la relación personal con Dios a través de Jesús, incluyendo: 1) Preguntarse quién es Jesús y encontrarle en momentos de su vida o cuando consuela a los demás; 2) Contemplar a Jesús en la cruz durante la Cuaresma; 3) Seguir el ejemplo de Francisco de Asís al dejar que Jesús guíe completamente su vida.