El documento describe París a finales del siglo XIX, cuando surgió el movimiento impresionista. París experimentó grandes cambios urbanísticos bajo Napoleón III, incluida la reconstrucción total de la ciudad y el aumento de la población a un millón de habitantes. La revolución industrial trajo nuevas formas de iluminación que permitieron actividades nocturnas. Los impresionistas retrataron estas transformaciones de la vida cotidiana en París a través de escenas que capturan la luz.